Disclaimer: Esta historia no es mía, pertenece a kurinoone yo solo la estoy traduciendo con su permiso. Todos los personajes pertenecen a J.K. Rowling.

/…./ Pensamientos

"..." Diálogo

The Darkness Within

By kurinoone

Capitulo 4

Harry suspiró e intento de nuevo concentrarse. Le era muy difícil cogerle el truquillo a esa estúpida maldición con ese molesto dolor en su cicatriz que le impedía concentrarse. Trató una vez mas de prestarle atención a Bella mientras esta despotricaba sin cesar sobre como tenía que enfocar el dolor que deseaba causar y el deseo de que le hueso se rompiese. Este era el único modo en la que la maldición rompe huesos podría trabajar. Su conversación sobre el dolor, hacia a Harry sentir que su propio dolor de cabeza empeoraba. Le lanzó una mirada enfadada a Bella quien evidentemente disfrutaba el efecto que causaba en el y que no fuese capaz de aprender algo en lo que ella era una experta.

"Aww ¿que le pasa al príncipe, teniendo un mal día?" se río disimuladamente mirando como se frotaba la frente frustrado.

"Cállate Bella, hoy no estoy de humor para tus estupideces" contestó mientras se frotaba las sienes con los nudillos.

Bella borró la sonrisa burlona de su cara e inmediatamente se acercó a Harry.

"¿Estas bien Harry? Es tu cicatriz de nuevo, lo siento Harry, no me di cuenta"

Ella pedía perdón al tiempo que alejaba las manos se Harry de su cabeza e inatentaba averiguar que tan fuerte era el dolor. Harry trató de minimizar el dolor. Como odiaba esto. Estaba harto que fuera el dolor un indicador del humor de su padre. Cuando el era mas pequeño, Malfoy y otros mortífagos del círculo interno solían preguntarle si su cicatriz le dolía antes que ellos entraran a ver al Lord. Si no le dolía antes de esto, definitivamente dolía después de que ellos habían entrado a verlo.

Harry apretó los dientes e intentó alejarse de Bella. El podía manejar esto solo.

"Bella estoy bien, sólo necesito estar solo por ahora, después continuaremos con el entrenamiento cuando mi padre se calme un poco".

"Muy bien Harry, solamente avísame cuando estés listo".

Bella se alejó de Harry y se dirigió a la salida de la habitación, cuando llegó a la puerta se giró para observarlo y vio que todavía se estaba frotando la cicatriz. /Es demasiado orgulloso para su propio bien/

"Harry iré por un poción para el dolor ¡y no quiero escuchar nada sobre que no necesitas nada!"

Harry sonrió débilmente y cabeceó ligeramente en señal de asentimiento. Prefirió no decirle que ningún tipo de poción podía aliviar su dolor. Realmente la quería, excepto cuando se ponía en su fase maternal, haciéndolo sentir incómodo.

Ella era la que más le había entrenado, junto con su padre. Era muy buena profesora y podía ver que ella se preocupaba por el. No estaba seguro que fuera cierto que como su padre había dicho, que sentimientos como el amor y preocupación por alguien, lo volviera a uno débil. El no podía quejarse ya que el se preocupaba por Bella también, después de todo, ella lo había criado.

Estaba tan sumido en sus pensamientos, que no oyó cuando Bella regresó a la habitación.

"Aquí" dijo, al tiempo que mostraba el pequeño frasco en su mano.

Harry lo tomó agradecido y se bebió el contenido de un solo trago. El efecto era inmediato, pero sólo duraba un poco. Sólo terminaría cuando su padre se tranquilizara, como le pasaba a Harry cada vez que su Padre estallaba en cólera.

"Maldita sea ¿Por qué siempre decide ponerse sumamente molesto o enfadado cuando estoy cerca?" pregunto Harry frustrado.

"Harry no seas irrespetuoso" le reprendió Bella inmediatamente.

Harry rió en silencio antes de lanzarle una mirada irritada.

"Bien ¡discúlpame por no disfrutar el sentir que mi cabeza se parte en dos!"

"El no lo hace intencionalmente Harry, el nunca querría que tu sufrieras"

Harry estaba a punto de responder cuando una punzada particularmente dolorosa lo hizo llevarse las manos a la frente y soltar un aullido de dolor. Bella al instante se puso al lado de el, preguntándose que era lo que había hecho enfadar al Lord de esa manera.

"Ya está bien, voy a ver que es lo que le esta causando tantas molestias"

No bien dijo esto, Harry se levantó, tomó su máscara de plata y salió por las puertas.

En unos minutos se encontró frente a las puertas de su padre. Harry tenía diez años cuando había aprendido todos los pasadizos secretos dentro y fuera de la mansión Riddle. Se colocó la mascara de plata y llamó una vez a la puerta. Sin esperar respuesta entró a al reunión privada de su padre. Lord Voldemort se sorprendió al vera su heredero entrar tan a prisa, pero rápidamente comprendió por que estaba ahí. Al instante comenzó a repetir la mantra para calmar la rabia que burbujeaba en el. Levantó la maldición cruciatus que le había estando aplicando a Crabbe. El patético mortífago lentamente se arrodilló a sus pies aunque todavía lo recorrían violentos espasmos de dolor.

"Amo…perdóneme…, amo…nunca volverá a pasar"

"¡Silencio!" rugió Voldemort e hizo señas a Crabbe para que saliera de su vista. Agradeciendo la entrada del príncipe Oscuro, salió lo mas rápido que pudo.

Una vez que este se hubo ido Harry se quitó la máscara y miró directamente a su padre.

Lord Voldemort se calmó antes de mirar a Harry. Rió y llamó a Harry para que se acercara. Harry dio unos cuantos pasos y se detuvo. El era el único al que su padre no permitía que se arrodillara ante el.

"¡Harry, mi muchacho¿Qué pasa?" susurró.

Harry alzó una ceja ante la pregunta de su padre.

"Solamente pensé en venir a ver que es lo que molestaba tanto a mi padre antes de que se me abriera la cabeza" Harry dijo esto con la voz mas venenosamente dulce que fue capaz.

Lord Voldemort habría matado al instante al insolente que le hubiese hablado en ese tono. Sin embargo con Harry era diferente. Después de todo era el único hijo de Lord Voldemort.

"Harry, no se que decir. El imbécil de Crabbe ha traído algunas noticias inquietantes. Resulta que Riley tenía un cómplice."

La cólera y frustración de Harry desaparecieron completamente y al instante entró en su modo de guerrero.

"¿Cuáles son sus órdenes padre?" preguntó sin emociones visibles en su cara

Lord Voldemort caminó hacia su hijo – que ayer acababa de volver de una asignación- . Colocó sus pálidas manos huesudas sobre los hombros de Harry y lo miró fijamente a los ojos.

"¡Acaba con la rata!" le dijo y al instante los ojos de Harry se hicieron fríos y desprovistos de toda emoción y sentimientos.

Miró a través de la mente de su padre y vio todo lo que necesitaba para completar su asignación. Harry ahora tenía un nombre, una dirección y un rostro. Era todo lo que necesitaba.

Harry estaba a punto de darse la vuelta cuando su padre dio un apretón en los hombros de Harry y colocó un dedo largo bajo la barbilla de Harry, levantando su cabeza ligeramente de modo que pudiera mirar detenidamente los ojos esmeralda de Harry.

"Me disgusta que te haya incomodado esto. Sabes cuanto detesto vaciar en ti mis emociones"

Harry rió y apreció un poco de calor en sus ojos verdes.

"Lo se padre, sólo que esta vez fue mas fuerte esta vez así que vine a ver que era lo que estaba mal"

Voldemort observó como su hijo se giró y abandonó la sala. Nunca se imaginó que tal conexión se formaría con su heredero cuando el le dio la cicatriz a Harry. A veces se compadecía del pobre niño. El sufría cuando Voldemort se sentía o demasiado feliz o demasiado enojado. Cualquier emoción intensa traía un fuerte dolor a Harry. Lord Voldemort se había prometido controlar sus emociones cuando Harry estuviera cerca para el bien de su salud. Desde luego, cuando Harry estaba lejos cumpliendo con sus asignaciones el podía ponerse tan feliz o enfadado como quisiera sin miedo a lastimarlo. Parecía que Harry era el único que era afectado cuando estaba cerca el Lord y, aún estando lejos era capaz de decir lo que Voldemort sentía, pero no era nada más que un pequeño dolor que era capaz de bloquear.

Lord Voldemort se sentó sobre su trono y pensó silenciosamente en Pierce. Debería haber previsto esto. ¡Aquella pequeña rata iba a pagar! Harry se ocuparía de el.

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Harry había entrado a su cuarto y había comenzado a prepararse para su nueva asignación cuando Bella entró.

"Harry, al Lord oscuro le gustaría verte antes de que te marches"

"Bien" fue la única respuesta que consiguió de el.

Harry cortaba su capa con las dagas que su padre le dio después de su primera asignación. Ató una de las tiras alrededor se pierna formando una correa y con cuidado colocó su varita mágica dentro de ello. Se metió una segunda varita dentro de su traje. Estaba vestido de negro y una capa negra con capucha que se colocaba en el caso de que su máscara de plata lo pusiera en peligro. Nunca permitiría que lo vieran, como era la orden de su padre. Sacó un pequeña caja que contenía unos pequeños frascos de pociones que el había encogido y la colocó en su bolsillo

Se dio una última mirada al espejo y se observó detenidamente. Su desordenado cabello y sus penetrantes ojos verdes le dieron una mirada peligrosa y su cuerpo se sostenía con tal gracia, que Harry estaba seguro que muchos preferirían huir a enfrentarlo. Rió por sus pensamientos y se dirigió a ver a su padre antes de que la asignación comenzara.

Voldemort estaba sentado en su habitación esperando a Harry. Pensaba en su joven heredero. Realmente estaba orgulloso de el. El poder en bruto que tenia Harry era mayor de lo que muchos magos podrían soñar con tener. Voldemort había sentido ese poder desde que había visto por primera vez. Incluso a la edad de un año Harry tenía un aura de poder que Voldemort había podido sentir. Y era probablemente el por que había cedido al impulso de que Harry podría ser un individuo digno de llevar el nombre de Sorvolo, un descendiente de Slytherin.

Voldemort levantó la vista cuando llamaron a su puerta, por la cual entró Harry. Le hizo señas para que se acercara. Harry obedeció y se movió de modo de quedar de pie delante de su padre. Se sintió orgulloso de Harry al ver el modo en que sus ojos brillaron expectantes ante la tarea que iba a realizar. Realmente era un duelista.

El Lord metió una mano en su traje y sacó una cadena con un colgante de oro. Rió ante la mirada curiosa de Harry.

"Harry, quiero que tengas esto" vio como los ojos de Harry se agrandaron curiosos mientras estudiaba minuciosamente el colgante, tenía la forma de una serpiente de dos cabezas con su cuerpo entrelazado entre sí. Los ojos de la serpiente eran de un color verde brillante que parecía hipnotizar a Harry, quien se preguntaba a sí mismo el origen del medallón.

"Esto perteneció a nuestro más antiguo antepasado, Salazar Slytherin, ha sido transmitido de generación en generación. Ahora quiero que tú lo tengas" explicó Voldemort, adivinando los pensamientos de su heredero

Harry ahora miraba el colgante con una expresión sobrecogida. A Voldemort le gustaba cuando lograba que Harry pusiera una expresión de cuando era niño.

"Este colgante tiene otro aspecto especial, quiero que seas tu el que lo tenga. Como ves, este medallón contiene un pequeño trozo de mi alma, por ello veo conveniente que lo lleves cerca de tu corazón" el Lord terminó su discurso y vio con satisfacción como Harry intentaba encontrar algo que decir. Podía ver como se había impresionado por esa poca información sobre la responsabilidad de llevar ese artículo que tantos problemas le había causado.

"¿Pero padre, y si es destruido mientras estoy combatiendo o si alguien mas logra llevarlo?"

"No te preocupes hijo, el medallón tiene muchos hechizos incluyendo el de irrompibilidad, sólo tú o yo podemos quitarlo una vez que lo uses. Hagan lo que hagan, no podrán quitártelo." Voldemort rió de nuevo al ver como la preocupación desparecía de los ojos esmeralda de Harry y brillaban con el sólo pensar que su padre le había confiado algo tan importante.

Le colocó la cadena a Harry y el colgante se situó delicadamente a una pequeña distancia del corazón de Harry.

"Padre, nunca me quitaré el medallón y no dejaré que nada le pase"

En ese momento la puerta se abrió violentamente y un mortífago entró precipitadamente. Harry giró su cara para alejarla del campo de visión del mortífago y dejó caer su máscara sobre su rostro. El mortífago no había tenido posibilidad de mirar a Harry antes que este tuviera su máscara puesta. Voldemort ya lo había tirado al suelo y temblaba antes de que hubiera podido pronunciar palabra alguna. Después de dos minutos de tortura levantó la maldición cruciatus y esperó a que se incorporara y pidiera disculpas.

"Amo… perdóneme amo…" el mortífago de cabello grasiento se inclinaba frente a Lord Voldemort y el Príncipe Oscuro, no era otro que el espía Severus Snape.

"Snape…había esperado que tuvieras es sentido común de no entrar sin mi permiso cuando tengo una discusión con mi hijo y que al menos mostraras algún respeto tocando antes de entrar"

Voldemort empezaba a enfurecerse, pero la vista de los dedos de Harry masajeándose la frente por encima de la máscara, se forzó a calmarse. Ya se encargaría de Snape una vez que Harry se haya ido a su asignación.

"Mis mas profundas disculpas mi Lord, Sin embargo ruego por que usted me perdonará por mi grosera entrada, pero acabo de venir de un encuentro con la Orden del Fénix y ellos se han propuesto capturar al Príncipe Oscuro" Snape dejó que las palabras resonaran en la mente del Lord con el pretexto de estar recuperando el aliento, antes de continuar.

/Lamentablemente Pierce había ido con Dumbledore y le había dicho a el y a toda la Orden sobre el Príncipe Oscuro y ahora ellos han puesto una trampa para atraerse al Príncipe Oscuro y utilizarán a Pierce como cebo/

Snape observó a las dos figuras delante de el. Esta era la primera vez que veía en persona al Príncipe Oscuro.

Snape había levantado sus escudos mentales de modo que el Lord Oscuro no pudiera ver los proyectos de la Orden. Snape no debía interferir en nada ya que su posición de espía doble sería descubierta, si el Lord se enteraba y el Príncipe llegaba a ser capturado, no quería ni pensar en lo que le harían. Había tardado mucho en convencer a los de la Orden de que el no había estado seguro si existía o no el heredero y no había querido preocuparlos de en balde, ya que todos lo habían culpado de no haber dicho nada. Lo único que había escuchado eran los rumores que circulaban entre los mortífagos y el había querido tener pruebas de su existencia antes de ir con la Orden

Lord Voldemort se giró hacia su hijo, pero antes de que el pudiera decir algo, el Príncipe Oscuro dijo

"Esta bien padre, deja a la asquerosa Orden hacer sus proyectos, yo completaré la misión. No podemos permitirle seguir viviendo"

Snape oyó por primera vez su voz y comprendió que el Príncipe Oscuro no debía tener más de quince o dieciséis años. El trabajar en una escuela le había permitido calcular su edad con suma facilidad.

"Pero la Orden ¿que harás con ellos?" preguntó Voldemort y esto sorprendió a Snape ya que dejaba traslucir una genuina preocupación en su voz.

"Si la Orden está allí, entonces los haré desangrarse y eliminaré a Pierce"

Lord Voldemort dio una cabezada aprobatoria a su hijo y lo dejó pasar. Snape se inclinó ligeramente cuando el hijo del Lord Oscuro pasó frente a el y se dirigió hacia lo que el sólo podía llamar su destino.


Hola!

Antes que nada una disculpa por no haber podido actualizar, esta semana tuvimos exámenes mensuales y para nuestra desgracia del 1 al 9 de Junio tenemos exámenes semestrales T.T

Gracias a todos por leer y por sus Reviews. Esperamos que nos sigan mandando porfa.

Bye