Disclaimer: Esta historia no es mía, pertenece a kurinoone yo solo la estoy traduciendo con su permiso. Todos los personajes pertenecen a J.K. Rowling.

Esta historia la estoy traduciendo junto con mi hermana ¡Gracias Jo!

/…. / Pensamientos

"…." Diálogo

The Darkness Within
By kurinoone

Capítulo seis

"Esto es tan injusto" lloriqueó Damien. Se encontraba sentado en el Gran Comedor para el desayuno y estaba de un humor de perros. Ron Weasley y los demás Gryffindors de la mesa se compadecían del adolescente.

"Hombre ya se que todo esto apesta, pero qué se le puede hacer" dijo Ron mientras se servía media docena de tostadas en su plato y les untaba miel.

"Se suponía que sería el mejor juego, he estado esperando semanas para poder ir y ahora que decide no asistir, no se digne siquiera a mandarme una lechuza para decirme que tuvo que cancelar"

"¿Todavía estas lloriqueando por eso Damien¡sólo es un juego! Francamente pienso que tu padre tiene otras cosas más importantes que hacer como tu ya has de saber"

Hermione Granger se sentó junto a ellos junto con Ginny Weasley mientras fulminaba con la mirada a Damien Potter.

"¿Qué sabes tu sobre Quidditch Hermione, después de todo no es algo que se pueda aprender de los libros" escupió Damien. Por lo general el no era grosero con nadie, pero Hermione siempre lo molestaba sobre esto y aquello, solamente porque era la nueva prefecta de quinto año.

"AH venga Damien, estoy segura que tu papá tenía algo importante que hacer, después de todo él no puede dejar a un lado la caza de mortífagos" dijo Ginny tratando de consolarlo.

Tal vez Ginny tenía razón, pensó Damien. ¿Por qué su papá se perdería un juego? El alguna vez fue el más grande admirador de Quidditch ya que en sus días de escuela fue el mejor buscador de Gryffindor. Su trofeo todavía se encontraba en el salón de los trofeos.

"Podría haber mandado un lechuza" masculló Damien, pero se empezaba a preocupar por su papá. El siempre venía a su encuentro en cuanto sus obligaciones de auror se lo permitían. Y aunque se viera cansado y agotado nunca se quejaba.

Miró a sus amigos alejando sus pensamientos.

"Hey chicos ¿Qué tiene planeado para hoy? Les preguntó, ya que al ser sábado los estudiantes podían hacer lo que quisieran (dentro de lo permitido, claro).

"A lo mejor vamos a ver a Garrid y Luego vamos a la práctica de Quidditch" le contestó Ron con el mismo entusiasmo que Damien sentía ahora.

Ron y Damien eran buenos amigos desde la edad de 3 años. Ron tenía hermanos mayores, pero siempre había querido tener un hermano menor. Incluso aunque estuviera encantado con Ginny, siempre decía que un hermano menor habría sido genial. Damien siendo hijo único, estaba deseoso de una relación de hermano. Además los Weasley trataban a Damien como de la familia.

"Suena bien, creo que iré con ustedes" contestó Damien, si no podía ver el partido jugaría en uno.

"¿y qué tal tu Ginny, vas a jugar? Le preguntó a la pelirroja que se encontraba recargada en la mesa susurrándole algo a Hermione.

"¿qué? Yo…eh… no gracias Damien, tengo que ir a la biblioteca a hacer unos deberes" contestó poniendo se roja. Damien miró a Ron y ambos muchachos se encogieron de hombros y rodaron los ojos.

"Ginny, desiste, no vas a encontrarlo" Trató de decir Ron a su obstinada hermana.

"Como sea Ronald¡no te metas en lo que no te importa!" le gritó.

Ron suspiró y se volteó hacia Damien. Ambos se habían entretenido en ridiculizar y burlarse de la insensata muchacha durante los dos meses pasados, pero ahora ellos se comenzaban a compadecer de la testaruda chica.

Hace poco más de dos meses Ginny había estado cerca de la muerte. Había sido cuando había ido a una de las salidas a Hogsmeade. Su familia había ido y se iban a reunir para el almuerzo. De pronto en las Tres Escobas habían estallado los gritos y conmoción. Resultó que varios mortífagos venían buscando a alguien. Su familia llevó a Ginny con lo profesores y demás estudiantes para llevarlos de regreso a Hogwarts. Sus dos hermanos mayores y su padre habían ido a contraatacar a los mortífagos.

Ginny había hecho lo que le dijeron, pero de repente 5 mortífagos habían irrumpido en el local y comenzaron a amenazar a los alumnos y estudiantes. Ginny hizo lo único que se le ocurrió, corrió con Hermione y otros niños a la parte trasera del local. Corrieron agarrados de la mano, sin saber a donde se dirigían mientras estuvieran tan lejos como fuera posible de los mortífagos. Desgraciadamente se toparon con 4 de ellos. Ellos sonrieron con maldad decidiendo que las dos muchachas eran perfectas para tener un poco de diversión.

Ginny y Hermione entraron corriendo a un edificio viejo y comenzaron a subir por las escaleras tratando de ocultarse. Lamentablemente los mortífagos las habían seguido y forzaron a las dos muchachas a subir hacia la azotea del edificio. El edificio tenía veinte pisos y las pobres muchachas estaban completamente agotadas cuando llegaron a la azotea. Comprendieron que estaban atrapadas en un edificio alto con los Mortífagos. Ellos se reían y las ridiculizaban. Ellas estaban al borde de las lágrimas al saber como iban a sobrevivir. Tenían sus varitas mágicas pero no habían intentado protegerse. Incluso Hermione, estando en quinto año en Hogwarts, no conocía ningún hechizo defensivo para protegerse.

Cuando ambas imploraban por cualquier esperanza de supervivencia, las puertas se abrieron y Charlie Weasley seguido de otros tres muchachos vinieron a rescatarlas, y comenzó el duelo con los Mortífagos. Entonces Ginny casi fue golpeada con un hechizo. Había logrado esquivar el hechizo, gracias a su entrenamiento de Quidditch, pero perdió el equilibrio y ya que ella estaba al borde de la azotea con un poco de suerte se agarro de un cable pero no era lo suficientemente fuerte para sostener su peso. Charlie había aparecido por el borde y se inclino para sujetarla, cuando dos cosas pasaron inmediatamente

Charlie fue agarrado por un Mortífago y el cable del que estaba agarrada Ginny se rompió. Ginny fue cayendo veinte pisos. Ella grito y cerró los ojos, no queriendo ver el suelo y su propia muerte. Pero antes de que se golpeara contra el suelo un par de manos fuertes la sujetaron. Instintivamente puso sus brazos alrededor de la persona. Podía sentir como el aire le golpeaba en la cara y supo que estaban volando. Trato de mantener los ojos abiertos y vio a la persona que le había salvado de una muerte horrible. Unos ojos esmeraldas se encontraron con los suyos. Su misterioso salvador tenia la cara cubierta por una mascara de plata y aparte de sus ojos, nada era visible. Ella comprendió que estaban volando sobre una escoba y que la velocidad en la que iban era fenomenal. No podía abrir la boca para hablar. Alejo su cara de la dirección del viento recargándola sobre el pecho de este tipo misterioso. Se sintió extrañamente consolada por esta persona. El tenia una mano alrededor de su cintura y la otra sobre la escoba, volando excepcionalmente bien.

Ginny solo se dio cuenta de su entorno cuando sintió sus pies sobre la tierra sólida. Comprendió que estaba afuera de las puertas de Hogwarts. Podía ver algunos profesores, en la distancia, corriendo a toda prisa hacia ella. Alzo la vista hacia su salvador otra vez. El había montado su escoba otra vez y se inclinaba hacia ella como si se asegurase de que ella estaba bien.

"¿Estas bien?"

Ginny jadeo ligeramente, la voz sonaba tan joven, ella había pensado que esta persona era mas grande, volaba como todo un jugador profesional de quidditch. Su voz era apacible, pero al mismo tiempo también era fuerte. /El ha de ser un año o dos mas grande que yo/ pensó Ginny. Antes de que pudiera contestarle al muchacho vio que los profesores de Hogwarts corrían hacia ellos. Sin otra palabra el monto en su escoba y golpeo la tierra.

"¡Espera!" grito Ginny, pero era demasiado tarde. El muchacho de brillantes ojos esmeraldas se había ido. Ginny no fue consiente cuando la Profesora McGonagall y el Profesor June la alcanzaron y la conducían al castillo.

Desde entonces Ginny se había obsesionado con su salvador. Ella había pasado horas hablando con Hermione, con el que la escuchara, sobre el, sobre como eran hermosos sus ojos, lo fuertes que eran sus brazos, sobre lo suave que era su voz. Hermione la había compadecido tanto. Ella podía ver como Ginny se había encaprichado con ese misterioso muchacho, pero por que no, después de todo el le había salvado la vida. Decidió que la ayudaría de cualquier modo que ella pudiera para intentar averiguar la identidad de estos 'maravillosos ojos verdes'.

Ginny estaba convencida que este muchacho tenia que ir a Hogwarts en algún momento ya que el era un poco más grande que ella y debía tener una educación. También estaba convencida de que había visto esos ojos verdes antes, tal vez era un estudiante más grande que ella había visto en los pasillos. Pasaba cada momento disponible examinado los viejos anuarios en la biblioteca. Hermione trataba de advertirle el hecho que Ginny no había visto su cara y por lo tanto no seria capaz de reconocer su foto, pero Ginny le había dicho simplemente que ella 'reconocería esos ojos esmeraldas en cualquier lado'.

Ron no había estado en Hogsmeade ese día, ya que una bludger le había golpeado la cabeza el día anterior, y se estaba recuperando en el hospital. Por lo tanto no había visto la grave de la situación y despiadadamente se burlaba de Ginny sobre 'su sujeto misterioso'

"Tal vez el era realmente feo y por eso llevaba esa mascara" Sin embargo ahora, dos meses mas tarde Ginny todavía estaba determinada a encontrarlo, y Ron comenzaba a compadecer a su hermana.

"Vamos Ginny, el día es perfecto para un juego, puedes seguir tu búsqueda mas tarde" intento Ron, pensando que esta era la mejor forma de convencerla.

Ginny le dio una mirada de muerte antes de hacerle señas a Hermione de que mejor se fueran. Antes de ellos hubieran dejado el Gran Comedor entro Lily Potter, parecía muy preocupada, se dirigió hacia la mesa de Gryffindor. Ella vio a Damien inmediatamente y se precipito hacia el, casi tirando al piso a las dos muchachas en el proceso.

"¡Ah¡...Lo siento niñas...perdón!" mascullo mientras se dirigía hacia su hijo.

"¡Damien!... Tengo que decirte algo…ven conmigo" ella hablo rápidamente, sin hacer caso al resto de los Gryffindors que la miraban con desconfianza.

"Buenos días también mamá." Contesto divertido Damien, pero se paro rápidamente cuando vio la cara de preocupación que tenia.

"¡Mamá!... ¡Qué…Qué pasa!" Pregunto cuando se levanto de su silla.

"¿Profesora Potter esta bien?" pregunto Ron que ahora también se levantaba y miraba a la mamá de su amigo con una expresión desconcertada.

Lily, sin embargo no lo oyó o simplemente no le hizo caso.

"¡Damien ven conmigo ahora!" Ella agarro el brazo de Damien y lo condujo al pasillo. Una vez que ella estuvo con Damien en el pasillo, rápidamente saco una pequeña pelota de colores.

"Portus" susurro ella y le dijo a Damien que sostuviera la pelota. Damien hizo como le dijeron y tres segundos más tarde sintió el familiar tirón en el ombligo.

Sintió que sus pies tocaron el suelo y momentáneamente perdió el equilibrio. Miro a su alrededor y pudo sentir como se le encogía el estomago. Estaba frente al Hospital San Mungo.

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"¿Qué rayos piensas de esto?" pregunto Ron confuso.

"No se, pero nunca había visto a la Profesora Potter así" contesto Hermione mirando fijamente a las puertas abiertas del Gran Comedor.

"¿Creen que esto tenga algo que ver con el Sr. Potter.….verdad?" pregunto Ginny casi susurrando.

Cada uno en la mesa se miraban uno al otro con miedo a contestar. La guerra se hacia cada vez mas grande y el lado de la luz perdía mas de lo que se podía permitir.

"Esperemos que este bien" dijo Ron. Ninguno no podía estar menos de acuerdo.


Hola!

Muchas gracias a todos por leer y dejar Reviews no saben cuanto se los agradezco .

Para los que quieran leer el fic original esta es la página: http/ poder actualizar pronto aunque tal vez tarde más por que mañana empiezo con los horrorosos exámenes semestrales T.T

Bye
Se cuidan