Detrás de la Mascara

Mientras caminaban bajo el cielo rojizo de la tarde, ambos iban callados, mirándose alternadamente por breves segundos para luego voltear a mirar hacia otro lado, sinceramente no sabían por que rayos iban tomados de la mano pero que importa, mientras el otro no diga nada todo esta bien, al fin y al cabo, la sensación era agradable.

La caminata se hacia mas larga, Camus se comenzaba a incomodar, el silencio de Milo se le hacia torturante y ni si quiera sabia lo que pensaba, no sabia ni siquiera que es de su vida, como se llama completamente, nada, hasta ahora que lo piensa bien, ¿Cómo se pudo venir a enamorar así de el, irónico, el que nunca creía en el destino y mira nada mas lo que consigo trajo aquella palabra que para el no significaba nada, hizo una leve mueca, ya estaba cansado del silencio, ¿y si el rompía el hielo, no mejor no, el jamás había roto un silencio y sinceramente no sabia como hacerlo, ¿y si decía una tontería? ¿Qué pensaría el otro?... Tal vez debería dejar de ser tan lógico y dejarse llevar por el momento, pero, ¿Qué demonios iba a decir?... Esta bien lo intentara, pero, o que carajos, si se ríe pues que bien, total, le encantaba verle sonreír

- Este…. Milo – Dijo un cabizbajo Camus que graciosamente se le estaban tornando las mejillas de color rojizo

- ¿Si? – Volteo a verle un sonriente Milo

La presión comenzó a subirle a Camus, sentía como tremendamente un calor insoportable le dominaba en el cuerpo, ya se podía imaginar la situación tan bochornosa en la que estaba, todo rojo y vulnerable ante la mirada de Milo, gracioso ¿no?

- Este…. ¿Hola? – Ahora si que se la había jalado, ¿Hola, ¿Qué palabra era esa? Bueno, era un saludo formal que se usa en cualquier país, pero, ahora si que se la llevo, de todas las que había echo, esta fue la mas bochornosa

Milo parpadeo varios segundos perplejo, luego volvió a sonreírle de la misma forma y sin quedarle mas de otra, contestarle el extraño saludo que hasta ahorita se viene dando

- Hola – Le dijo tiernamente, mientras veía como Camus se empezaba a en coger de hombros sin querer hacerlo, es que hay que entenderlo, pobre chico, se siente avergonzado

- ¿Quieres comer un helado? – Le pregunto Milo a Camus intentando cambiar de tema

El Francés alzo la mirada para lavarse con las alegres turquesas de Milo, y su sonrojo aumento de tono, volviendo a bajar la cabeza le asintió; Milo, como niño chiquito, al ver la respuesta afirmativa de Camus, le toma del brazo jalándolo mientras corría velozmente

Entre jadeos, sudor y sed, llegaron al parque, donde un hombre, con su carrito vendía helados, Milo corrió hacia el carrito soltando a Camus y olvidándose por leves momentos de el

Camus por su parte, tomo la primera banca y se sentó en ella, mientras miraba a Milo que tal pareciera que fuera un niño comprando helados, que tierno se veía, aparte de ternura, le encantaba su belleza ¿Quién diría que en Grecia habían Ángeles rondando la tierra?

Dio un suspiro, el atardecer le parecía hermoso, se sentía mas tranquilo, relajado y…. ¡un momento! ¿Y Milo? Desapareció de su vista, ya no estaba comprando Helados

- ¡¡¡¡¡CAMUUUUUUUUUS! – Grito Milo apareciendo de la nada enfrente de Camus con una sonrisa de niño travieso

Camus dio un brinco por el susto y le miro a Milo con los ojos bien abiertos, y espantado

- ¡Milo! ¡Por Favor no me asustes así! – Exclamo sobre exaltado Camus

- Perdóname Camus, no sabia que estabas distraído – Dice un sonriente Milo, mientras le extendía un helado en cono a Camus – No sabia cual era tu sabor favorito así que te traje Napolitano – Explico Milo, mientras tomaba su lugar junto a Camus en la banca y se comía su propio helado

Camus tomo el helado y le miro a Milo

- Me gusta el Napolitano, gracias – Le dijo, sonriéndole a Milo tiernamente mientras comenzaba a comer el helado

Ambos dedicaron a comerse el helado sin hablar nada de nada, mientras miraban a la gente pasar y de vez en cuando, Camus oía ciertos comentarios de Milo sobre la vida en Grecia y su gente, tema que poco a poco fue cambiando hasta llegar al tema en el cual Camus paro bien la oreja, la fiesta en de disfraces en Francia

- Y si, mi primo me llevo a esas aburridas fiestas que hace mi padrino haya en Francia, sinceramente odio ese tipo de fiestas, me gustan mas las discos, al menos el ambiente esta mas alegre, sin contar que tengo que saludar con el típico Bonjour que ni el acento Francés tengo y solo paso la vil vergüenza -

Camus sonrió ante lo dicho por Milo, la forma en como había dicho su típico saludo en su tierra natal le pareció gracioso y sin querer ya estaba riendo

- No, no tienes el acento mona mié, pero no te haría mal que le practicaras de vez en cuando – Dijo Camus entre risitas

- Para ti es fácil decirlo, eres Francés – Exclamo Milo sarcástico

- Lo seré pero déjame decirte que tu lenguaje a mí tampoco se me hace fácil -

- Pues practícalo… ja ¿Cómo te quedo el ojo con eso? -

- Respuesta desesperada mona mié – Contesto Camus tranquilamente – Apuesto que no entenderías el Francés, apuesto que lo único que sabes decir el Francés es Bonjour -

- ¿Quieres retarme? Bien, dime algo y yo te diré que significa – Dijo Milo retadoramente

- Jet' aime – Dijo Camus de repente

- A ver…. no me están mandando lejos ¿verdad? -

Camus sonrió y negó con la cabeza

- ¿Galletas? -

Volvió a negar el Francés y así se fueron toda la tarde hasta llegar la noche, después de tantos fallidos intentos por adivinar que era Jet' aime, Milo decidió por rendirse y preguntar que significaba

- Significa "Te quiero" –Dijo Camus mirándole directamente a los ojos a Milo

- ¿Eso significaba? ¡Bah! Lo hubiera adivinado, es que tenia la mente nublada – Dijo Milo desviando su mirada hacia otro lado

- Aja y yo soy la reina de España – Dijo Camus riendo y con un tono completamente sarcástico

- ¿Lo eres? – Pregunto Milo con el mismo tono, no dejándose intimidar por el sarcasmo del francés –Si tú eres la reina de España yo soy Blanca Nieves -

- ¿A poco? ¿Y tus enanitos mamuasel? – Contesto Camus

Milo rió, ya no podía aguantar la gracia que le causaba oír los sarcasmos del Francés, tan serio que se ve y haciendo sarcasmos, ¿Quién lo diría?

Camus también sonrió la ver a Milo reírse de su actitud; Milo reía a todo lo que podía sin poder poner atención a nada más que las ganas de reírse que tenia en su interior

Paso un buen momento y Camus solo miraba a Milo seguir riéndose, alzo una ceja, se notaba que Milo era muy risueño, de todo se reía, noto que Milo no prestaba mucha atención a su alrededor y aprovecho para acercarse sutilmente cada vez mas a el, hasta quedar muy junto a el, Milo seguía riéndose, sin notar las intensiones del Francés.

Camus tomo lentamente la cintura de Milo y lo fue acercando cada vez más, Milo al fin dejo de reírse y miro a Camus con los ojos abiertos de par en par, logrando posar sus manos en el pecho de francés, para poder mantener distancia

- No dejes de reír, me gusta verte reír – Le dijo Camus sonriéndole tiernamente, dejando a Milo perplejo con sus palabras

Camus siguió acercando a Milo a el hasta poder pegar sus labios con los de el atrapándolos en un beso, Milo cerro los ojos lentamente, dejándose llevar por aquel beso que Camus le daba, dejando que los únicos testigos de aquel hermoso acontecimiento fueran aquellas luciérnagas que comenzaban a rodearles, formando así un cuadro perfecto entre ellos dos.

Mientras tanto, unas calles más atrás, Shaka y Mu venían caminando

- Que hermosa es la Luna ¿verdad Mu? – Pregunto Shaka, admirando la hermosa esfera brillante que gobernaba el cielo

Mu quedo callado, alzando la mirada y observando la Luna también, pasaron unos cuantos segundos y sonríe de lado, volviendo a bajar la mirada y cerrando los ojos

- Así es, es hermosa, pero no tanto como tu – apresuro levemente su paso hasta quedar enfrente de Shaka y sonreírle perversamente

Shaka le miro atónito, parpadeando varias veces y deteniendo paso, Mu no tardo en detener también el suyo y tomar la muñeca de Shaka, lo jalo hasta acercarlo a el y abrazarle por la cintura

- Mu ¿Qué haces? – Pregunto Shaka con sus mejillas sonrojadas y mirándole a los ojos

- ¿Tu que crees? – Sin esperar respuesta, Mu se le fue acercando poco a poco hasta dejarle un tierno beso en los labios al rubio

Cada uno disfrutando de la cercanía del otro, abrazándose cada vez mas fuerte, queriéndose acercar mas de lo que ya estaban, profundizaban mas su beso haciendo que el único testigo de aquella hermosa escena fuera la Luna.

Ring……Ring…… Ring

El sonido de un molesto celular, interrumpe su beso, ambos se separan rápidamente y se miran fijamente

Unos cuantos minutos paso y Mu molesto se la media vuelta y se aleja un poco de Shaka, metiendo su mano en el bolsillo de su pantalón, sacando así, su celular que aun sonaba insistente, sin fijarse en el numero contesto molesto

- ¿Qué quiere? Estoy muy ocupado -

En eso una voz autoritaria y ronca le hablo de un forma que cambio la cara de molesto de Mu a una preocupada

- ¿Cómo te atreves a hablarle a su a tu padre? Mal agradecido –

- Lo….lo siento padre, no creí que fueras tu -

- ¿Cómo creíste que no seria yo? Después de haberte ido de Francia sin mi permiso, debía localizarte, quiero que regreses inmediatamente a Francia, y con Camus, sus padres tambien lo saben y quieren aquí a su hijo, mas les vale a los dos venir ya -

- Pero padre…..-

- Nada de peros, los quiero mañana aquí, o yo mismo los iré a buscar y no va a ser bueno-

Mu suspiro

- Esta bien padre -

-Mañana, no lo olvides –

Después de eso, colgó y Mu hizo lo mismo, miro triste el suelo y contuvo las ganas de llorar

Shaka le miro y se acerco a el, abrazándole por la espalda y sonriéndole tiernamente

- ¿Qué sucede uvita? -

Mu suspiro y miro a Shaka

- Amor, llamo mi padre, se dio cuenta que no estaba en Francia y quiere que regrese -

Shaka le miro y luego le sonrió

- Ese no es problema amor, regresamos y ya -

- No amor, no es eso lo que me tiene así, es Camus, también quieren que regrese con el, y el motivo principal de aquí, era que Camus se reencontrara con Milo -

Shaka entendió la tristeza de Mu y le abrazo mas fuerte

- Entiendo amor, ¿Qué podremos hacer? -

- ¿No podemos traer a Milo? -

- No, trabaja aquí y además sus abuelos no le permiten salir del país a menos de que no haya una fiesta de suma importancia fuera del país que lo hayan invitado o que sea viaje de negocios -

Mu bajo la mirada nuevamente

- hay amor no se que hacer – Dijo Mu rendido y dándose la vuelta para abrazar a Shaka y posar su cara en el hombro de este

Shaka acaricio su cabello, intentando buscar una solución rápida a esta situación

Mientras tanto, en un enorme edificio, llegaban Milo y Camus sonrientes y tomados de la mano

- Jajajaja que gracioso eres Camus – Dijo Milo entre risitas, subiendo las escaleras para llegar a la entrada del edificio

- ¿Tu crees Milo? -

- Si, jamás se me ocurriría entre mis muchas travesuras, tirarle un gato enfurecido a la cara de tu agria abuela jajajajajja -

Camus sonrió y siguió a Milo hasta la entrada del edificio

- Bueno, creo que esto es la despedida Camus – Dijo Milo en un tono melancólico

- Animo, ya se donde vives y vendré a molestarte mañana jijiji – Dijo Camus alegre mientras le daba un beso en la mejilla a Milo

- Bueno, mi departamento es el numero 1032 en el piso 10 -

- ¿Tan alto? Lo bueno es que hay elevador -

- Jajaja no, no lo hay -

- ¿Qué? -

Milo posa su mano en su boca intentando calmar la risa pero no pudo y mira a Camus sonriente

- Era broma jijiji -

- Malvado, me asustaste – Dijo suspirando y sonriéndole a Milo

Ambos se miraron fijamente a los ojos y volvieron a besarse esta vez con mas confianza que antes

Poco después se separaron lentamente y Milo le sonrió

- Hasta mañana Francés -

- Hasta mañana intento de Francés, ten vendré a buscar a las 7 -

Milo sonrió y comenzó a caminar hacia adentro del edificio, volteando antes de entrar y guiarle un ojo para después entrar por completo y desparecer de la vista de Camus

-¡Si! – Exclamo Camus feliz y dio un salto muy alto desde arriba de las escaleras hasta abajo – Por primera vez, soy completamente feliz – Dijo mirando al cielo, parecía un completo enamorado y eso era, un completo enamorado.

Quine se imaginaria que el amor llegaría así para el, no podía esperar para mañana, comenzó a caminar hacia el hotel, donde el, Mu y Shaka de hospedaban, pero al pasar por un callejón un mano lo jala y lo mete ese oscuro concurrido lugar

Camus alzo la mirada para ver quien había sido y se da cuenta que era Aioria, con una banda de amigos detrás de el

- Ahora pagaras Fracesucho por lo que me hiciste en el callejón, que te quede claro que Milo es mió y no tuyo, así que aléjate de el -

- ¿Ah si? ¿tu y cuantos mas? -

Unas risitas de los demás que estaban detrás de Aioria comenzaban a oírse

- No retes a lo que sabes que muy bien podrá ganarte – Dijo Aioria sonriente y pegando su puño derecho con la palma de su mano izquierda…..

Continuara