Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, sois los mejores.

Disclaimer: Harry Potter no me pertenece, y desgraciadamente Draco Malfoy tampoco, son de Rowling.


CAPITULO 3

Los días restantes de las vacaciones pasaron como una exhalación. A Hermione no la veían mucho el pelo, se pasaba la vida con Malfoy, tenían que aprovechar que no había casi gente en el colegio y además tenían mucho de que hablar y conocerse.

Draco nunca se había imaginado que Herm fuera tan agradable, dulce, simpática y divertida. Pero no divertida de la forma que lo era por ejemplo Zabini, compañero suyo de quidditch. Ella era divertida sin necesidad de insultar a nadie, sin ridiculizar a la gente por el puro placer de reírse de ellos. Para Draco eso era un concepto nuevo y le costaba practicarlo, sobretodo con Harry y Ron.

- Ese Potter es insufrible, no sé como le aguantas, con esos aires de grandeza cuando solo es un frente rajada...

- ¡No digas eso! Es mi amigo y no me gusta que hables así de él - gruño, era incorregible respecto a ese tema.

Draco se dió cuenta que había metido la pata. Cogió a Hermione de la cintura y la atrajo hacia donde estaba él - venga no pongas morritos, anda sonríe para mí.

- No quiero - dijo juguetona.

- Venga no te hagas la dura que no te va - sonrió pícaramente y la besó.

- Eres un liante, no puedes arreglarlo todo siempre con besos - dijo suspicaz.

- ¿Ah no?

- No - respondió sacando la lengua.

- No me saques la lengua que no respondo, no esta bien provocar Señorita

Granger.

- Pero Señor Malfoy, si a usted le encanta que le provoquen - sonrío maliciosamente mientras se fundieron en un apasionado beso.

Después de un rato el chico la miró a los ojos.

- Lo que realmente me jode es que ese Weasley esté pegado todo el rato a tus faldas.

-¿Ron?

- Si, Ron o como le llames, no me digas que no te has dado cuenta.

- No sé de que hablas - comentó fastidiada.

- Oye, que no soy tonto, ese pelirrojo esta colado por ti y no soporto que ande todo el día rondándote.

- No me ronda, celoso, es mi amigo.

- Venga Herm, te creía más inteligente.

- Basta ya, déjame en paz. Además yo no te digo nada de la babosa de Pansy.

Draco entornó los fríos ojos - si pero yo a Pansy no la doy carrete y tu a Weasley sí.

- ¡Ron! Se llama Ron Y ya déjame en paz con el tema.

- Bueno vale, esta bien, no quiero discutir más por ese "Ron" y por Potter.

- Harry. Quiero que por lo menos les llames por sus nombres.

- Harry – pronunció con dificultad como si estuviese aprendiendo chino ''demonios, por qué siempre se saldrá con la suya?'' Pensó.

- Eso es Harry y Ron

- Cambiando de tema. Esto se va a llenar de gente dentro de poco. ¿Cómo nos vamos a ver?

- No lo sé – Hermione todavía se acordaba de la noche que quedaron y la pilló Snape.

- Bueno, ya inventaremos algo - dijo él mientras la acariciaba los cabellos - no te preocupes.

Un día antes del comienzo de las clases el colegio se llenó de alumnos. En la sala común Hermione practicaba su deporte favorito, leer.

- ¡Hermione!

- ¡Ginny! - gritó mientras la abrazaba - ¿acabáis de llegar¿Qué tal las

vacaciones?

- Muy divertidas y ¿por aquí qué tal todo?

Hermione enrojeció - bueno bien, muy bien tengo que contarte algo muy importante - dijo bajando la voz a un sonido inaudible.

Ginny la miró de reojo - ¿de qué?

- Es que yo..

- ¡Ginny¿Qué tal enanilla? - exclamó Ron abrazándola y revolviéndola el

pelo.

- Ya, ya Ron despégate, que ya no soy una niña pequeña.

Y era cierto. Ginny estaba en su quinto curso de Hogwarts, se había desarrollado bastante. La pubertad la había hecho florecer en todo su esplendor, no solo física sino mentalmente, ya no era la niña tímida que se sonrojaba por todo. Había cambiado, se podría decir que ya era una mujer, pero claro su hermano la seguía viendo como la pequeña mocosa de 5 años que iba siempre agarrada a sus piernas.

- Mi niña ya es mayor - dijo Ron en tono meloso.

- Por favor Ron que vergüenza todo el mundo nos mira. ¡Harry! - exclamó para librarse del baboso de su hermano - ¿qué tal las Navidades? - dijo mientras le abrazaba.

La situación era extraña, normalmente era Ginny la que experimentaba cambios en la tonalidad de su piel cual camaleón al ver a Harry, pero esta vez era él el que variaba de color.

- Oh bien - tartamudeó mientras correspondía a su abrazo. Pudo notar el agradable aroma a vainilla que flotaba sobre la joven.

Hermione miraba la escena divertida "vaya, vaya Harry, parece que la pequeña Weasley te ha robado por fin el corazón!".

Un zarandeo la sacó de sus pensamientos.

- ¡Hermione!

- Parvati, Lavender. ¡Hola!

- No sabes la de cosas que tenemos que contarte.

Hermione se imagino que cosas eran, ropa, chicos, maquillaje.

- Me he comprado un montón de maquillaje - dijo Lavender emocionada - te he traído unos colores que estoy segura que te irán de maravilla. Siempre vas con ese aspecto tan sobrio.

''Qué le pasa a mi aspecto?'' - oh, no tenías que haberte molestado...

- ¡Pero si no es molestia en absoluto! Me encanta, haremos de ti una obra de arte.

- Vamos, vamos - Parvati la enganchó del brazo y se fueron al dormitorio

''Me he hecho amiga de estas 2 porque llevamos siglos juntas, no para que me usen de maniquí'' pensaba mosqueada Hermione.

- ¡He traído tantas cositas! - Lavender parecía eufórica - mira que de colores de uñas.

''Que horterada'' dijo Herm para sus adentros al ver los chillones colores.

- Si, son ideales - rió Parvati - mira creo que este color de ojos te vendrá muy bien.

- ¿Ese? bueno es que ahora no merece la pena maquillarme, vamos a dormir casi ya y..

- Pero sí tenemos que bajar a cenar, anda tonta ven - dijo Lavender mientras se acercaba peligrosamente con un rizador de pestañas y un rimmel.

Hermione la miró como si fueran maquinas hechas para torturar - no, creo que paso.

- Anda... venga no seas tonta. Ayúdame Parvati, elígele un color de labios.

''Mamá'' pensó angustiada Hermione.

- ¿Dónde estará Herm? – preguntó Ginny, mientras mordisqueaba un trozo de pan. Se moría de curiosidad por saber que tenía que contarle - Herrr..¿ Hermione? - exclamó.

En la puerta del comedor estaban Lavender, Parvati y Hermione. Hermione estaba diferente. Tenia un suave color sonrosado en los labios, los párpados de un color dorado muy suave y algo de rubor en las mejillas.Después de mucho luchar con las 2 chicas había logrado que no la pintaran como a un payaso de forma exagerada o "provocativa" como decían ellas.Todo el personal masculino de Hogwarts se quedó con la boca abierta al ver aparecer a las chicas. Algunos silbaban al paso de Hermione.

''Que vergüenza por Dios'' pensaba mientras se dirigía rápida a la mesa de Gryffindor. En cambio. Lavender y Parvati estaban muy emocionadas y caminaban lentamente.

En la mesa de Slytherin Draco se quedó con el tenedor a medio camino desde el plato a su boca. ¿Era esa su Hermione? ''Mi Hermione, que bien suena''. La chica ya era guapa pero maquillada así ya era demasiado.

- Vaya con la sangre sucia - comentó Zabini - está para hacerle un favor.

Toda la mesa de Slytherin rió la gracia.

- Más bien ella tendría que hacerte un favor a tí Zabini, tu jamás conseguirías un chica así - gruñó Draco ofendido.

- Oh qué pasa Malfoy¿que la quieres para ti, no tienes suficiente con medio Hogwarts que ahora quieres también a las sangres sucias?

- Vete a la mierda y déjame en paz.

Pansy le miro angustiada y a continuación dijo enfadada - bah, solo es una

asquerosa sangre sucia que intenta aparentar lo que no es.

- ¿Y tu qué eres Pansy¿un bulldog intentando aparentar que es una chica? - Contestó Malfoy con sorna, lo suficientemente bajo para que sólo lo oyera

ella. Ella le miró dolida mientras pensaba "ésta me la vas a pagar".

- Guau Hermione, estas muy cambiada¿verdad Ron? - dijo Harry, pero cambio su cara a un gesto de dolor agudo, alguien le había dado una patada por debajo de la mesa. Levantó la vista y vió a Hermione con cara de pocos amigos.

- Será cortito - murmulló enfadada

La cena siguió sin mas incidentes. De camino a la torre de Gryffindor Hermione cogió del brazo a Ginny y se quedaron mas rezagadas que los demás.

- Que no aguanto más, te tengo que contar...

- Como está el patio - comentaron un par de chicos Ravenclaw al pasar y ver a los 2 chicas.

- Que babosos son los tíos¡Ginny, deja ya de coquetear1 - dijo mientras tiraba de ella.

- ¿Qué te pasa? - rió divertida - es gracioso ligar con los chicos.

- Es que yo ya he ligado con uno.

Ginny arqueó las cejas - ¿como¿Con quien? Ah¿Con mi hermano?!

- ¡No¿por qué dices eso? A ver céntrate que te veo despistada¿con quien iba yo a querer ligar?

- NO ME DIGAS CON MAL...

- Shh, no chilles tanto, alguien podría oírnos.

- ¡Pero eso es genial! – palmoteó Ginny emocionada - cuéntame todos los detalles, todos, todos.

- Vaya, no sabía que eras tan morbosa.

Después de contarle todo Ginny estaba al borde del colapso.

- ¡Que bonito! Nunca imagine que Draco fuera así de tierno.

- Yo tampoco - afirmó Hermione con luces en los ojos.

Suspiraron las 2 a la vez para prorrumpir en carcajadas.

- Vamos para la torre.

- Sí

- Oye Ginny ¿te has dado cuenta de cómo reaccionó Harry al verte?

- Si, si me di cuenta.

- ¿Y qué vas hacer al respecto?.

Por primera vez se puso roja, como hacía antes. - Bueno, jiji - rió nerviosa

- supongo que habrá que hacer algo.

Hermione la miró interrogante - ¿eso qué significa?

- Significa que habrá que atacar.

- ¡Bien por ti! Venga vámonos.

oOoooooooooooooooooooooooooooooooOo

El despertador sonó por toda la habitación de las chicas de sexto de Gryffindor

- Apaga este trasto - gruñó Lavender.

- Aagg¿qué hora es? - preguntó Parvati.

- Las 7.00 - dijo Hermione - es hora de levantarse o no nos dará tiempo a ducharnos a todas - dijo mientras se levantaba y buscaba algo de ropa.

- Joo que sueño tengo - gimió Parvati. Estaba sentada en la cama con todo el pelo revuelto por la cara.

- Hermione - dijo alegre Lavender - cuando termines de ducharte te ayudamos a pintarte.

- Oh no, no hace falta.

- Que si que si¿viste como nos miraron todos ayer?

''Por favor quiero cambiar de dormitorio'' pensó aterrada mientras huía hacia el baño. Después de duchada, vestida y peleada con sus compañeras para que no le ahogaran con kilos de maquillaje ya estaban casi listas.

- ¡Ya vámonos Parvati! Que no llegamos a desayunar - gritó Hermione.

- Ya estoy, ya estoy.

''Ya estás pintada como una puerta'' pensó. Se miró al espejo. La verdad es que ese tono lila de ojos no le quedaba nada mal. Lo que menos le convencía era el largo de su falda del uniforme.

"Que si, que esta muy larga, veras como así vas a estar más guapa" había dicho Lavender, y con un golpe de varita le había quitado un buen trozo de tela. Ahora le quedaba un palmo por encima de las rodillas.

''Joder'' pensó ''parezco una barbie''

- Bueno vamos - sonrió Parvati.

Como era de esperar el nuevo look de Hermione causó sensación otra vez.

- Vaya piernas - se oía de vez en cuando.

''Se acabó, cuando terminen las clases me la alargo otra vez'' - pensó - oh

no! - dijo llevándose la mano a la frente.

- ¿Qué te pasa? - la preguntó Ginny.

- ¡Se me había olvidado! Tengo que limpiar la clase de pociones como castigo y durante un mes.

Ginny la miró compasiva maldiciendo a Snape en idiomas que Hermione nunca había oído antes.

Después de desayunar se dirigían las 4 chicas a las clases.

- Hemos pensado Hermione que si te rizaras más el pelo estarías preciosa.

- e... No, paso ¿por qué no se lo rizáis a Ginny?

Ginny se quedó anonadada mientras Lavender y Parvati ponían cara de si por favor.

- Eso Ginny te ayudaremos a que tengas un look más sexy - y cogiéndola cada una de un brazo se fueron cotorreando alegremente mientras Ginny odiaba profundamente a Hermione.

El día llegaba a su fin. La ultima clase era la de pociones, 2 horas aguantando a Snape. Cuando llegó a las mazmorras los de Slytherin ya estaban allí. Pansy la dirigió una mirada de odio mientras cuchicheaba con sus amigas. Llegaron Parvati y Lavender y también se pusieron a cotillear. Hermione se acercó a ellas para enterarse de que estaban hablando.

- ¿De qué habláis?.

Lavender suspiro divertida - ¡del culo de Malfoy, está buenísimo!

Hermione puso cara de asombro. Pero como se podía ser tan obsesa.

Draco estaba apoyado en la pared con la mirada perdida. Cuando advirtió que las chicas hablaban de él hincho el pecho orgulloso dibujando una sonrisa muy sexy en sus labios.

- Venga Hermione no me digas que no esta bueno - rió Parvati.

Las 2 chicas la escudriñaban con los ojos, ansiosas por escuchar su respuesta. Hermione se sintió atrapada.

- ¡Ron, Harry! - exclamo y se escabulló sin contestar - menos mal que habéis llegado. Esas dos han vuelto con complejo de marujas chismosas.

- Siempre han sido así - contestó Ron indiferente. - Entremos si no queremos que Snape nos quite puntos.

Mientras todos se sentaban entró Snape dando ordenes.

- Abrid el libro por la pagina 1240, poción para inducir la hipnosis. Coged

los ingredientes y empezad.

- ¿Solos? - Preguntó Pansy con la esperanza de ponerse den pareja con Draco.

- Si, solos, ya son mayorcitos para ponerse en parejitas. Oh - sonrió - les

anuncio a todos que la señorita Granger va a tener la amabilidad de limpiar

el aula después de clase durante todo un mes.

Todo los alumnos de Slytherin sonrieron maliciosamente. El resto de la clase fue un concierto de accidente. "Uy, se me ha caído un poco de poción". "Vaya se me cayó la sangre de libélula."

Hermione frunció el ceño, iba a tener que limpiar como nunca. Los de Gryffindor se afanaban por manchar lo menos posible y ahorrarle trabajo a su compañera. Cuando termino la clase todos los Slytherin salieron corriendo sin apenas recoger. Harry y Ron se dispusieron a limpiar sus calderos como siempre.

- ¿Qué se creen que hacen? déjenlo todo, Granger lo limpiara - les reprendió Snape con tono desagradable.

Los dos amigos miraron a la chica con compasión y salieron del aula.

- Bueno Granger, sin magia ya lo sabe - y desapareció por la puerta.

- Esto es genial, toda mi vida he querido ser la chacha de Snape - dijo irónicamente.

- Pues eres una chacha muy guapa.

La chica se giró al reconocer la voz. – Draco¿qué haces aquí?

- Besar a mi novia - dijo mientras la besaba. Hermione se estremeció, sus labios eran tan dulces. Entonces cayó en la cuenta.

- ¿Desde cuando tu y yo somos novios? - Draco la miró sorprendido -- Tu no me has pedido que salga contigo si mal no recuerdo.

- Bueno no... Pero pense que se sobreentendía. - El chico captó la mirada de Hermione. Ella quería que se lo pidiera. Una sonrisa se dibujo en sus labios.

- Hermione Granger¿quieres salir conmigo?

- Claro - dijo emocionada mientras se tiraba a sus brazos y le besaba. - pero ahora tengo que limpiar todo esto o no voy a acabar para la hora de cenar.

- Pues te ayudo - dijo sacando su varita.

- No, paso de que me pillen.

- Pero si no te van a pillar.

- Prefiero no arriesgarme.

- Eres una chica muy obediente. Deberías ser más rebelde.

- Me gusta como soy.

- Y a mí también - dijo mientras la cogía por la cintura y la sentaba en la mesa de Snape.

- Sabes que tienes unas piernas preciosas - comento mientras las acariciaba - lo que no me gusta es que todos los tíos se te quedan mirando por donde pasas.

- Jaja¿estás celoso?

- ¿Debería? – preguntó divertido mientras levantaba ligeramente la falda.

- No, para nada. Soy solo tuya.

Draco la observó, cada gesto de sus ojos, cada pelo de su cabello, su piel perfecta era todo para él. Se alejó y fue a cerrar la puerta. Volvió a su lado con decisión.

- ¿Qué haces?

- Nada, solo déjate llevar- la susurró mientras se agachaba a besar sus rodillas. Subió por sus muslos mientras Hermione soltaba pequeños gemidos.

- No podemos hacerlo aquí Draco, nos pueden pillar.

- Déjate llevar por favor - la suplicó mientras la miraba a los ojos con pasión.

Y lo hizo, apartó de su cabeza todos los miedos que la asaltaban, cogió a Draco por la nuca y le besó con fuerza. Sus lenguas se enfrentaron, parecía que se peleaban más que otra cosa. Sus respiraciones se aceleraban, como si quisieran robarse el aire uno al otro. La temperatura de sus cuerpos subió

varios grados. Hermione comenzó a desabrochar la túnica de Draco con dificultad y éste aprovechó para comerle el cuello a mordiscos mientras la

susurraba al oído "te deseo".Fue como encender una mecha de pólvora. Hermione dejó de preocuparse por los botones y directamente se los arrancó de un tirón. A Draco le sorprendió el lado salvaje de su chica pero siguió besándola sin parar. Bajo por su cuello hasta el nacimiento de su pecho. Comenzó también a desabrocharla la túnica. Hermione iba ya por la camisa de él. La corbata y el jersey hacia rato que habían volado por los aires. El torso de Draco quedo al descubierto. Sus pectorales perfectos, sus anchos hombros. Hermione comenzó a acariciar con su lengua los hombros de su chico. Draco estaba encantado de que ella tomara la iniciativa

.La chica tiro de él para que se subiera a la mesa con ella. Se volvieron a dar un beso profundo y húmedo mientras se acariciaban mutuamente todas las partes de sus jóvenes cuerpos. Hermione obligó a Draco a tumbarse en la mesa mientras ella se sentaba encima de él. Sin que se lo pidiera se desabrochó la camisa y se la quitó. Hermione le miró con malicia mientras deslizaba las manos por su espalda para desabrocharse el sujetador. Le divertía ver la cara de expectación de Draco. Delicadamente terminó de quitárselo. Su piel como pudo comprobar Draco era suave, tersa, el tacto era maravilloso. Hermione se inclino sobre él para sentir su piel desnuda contra la suya. Él recorrió su espalda suavemente con las yemas de sus dedos y se dirigió hacia su falda. Terminaron de desnudarse. Sus cuerpos temblaban de emoción como la primera vez. Hermione sintió a Draco dentro de ella. La cabeza la daba vueltas como en un carrusel que parecía no parar. Cada célula de su cuerpo entró en éxtasis al borde casi del colapso. Sus poros rezumaban vida. Parecía que ambos se iban a fundir en uno solo. Todo pasó como una tormenta, los dos rozaron el cielo. Acabado todo Hermione se desplomó sobre el pecho de Draco, oía su corazón latiendo a toda velocidad. Draco la abrazó con fuerza - Te quiero tanto. - Hermione enredó su mano en los rubios cabellos - yo también.

Draco sonrió para sus adentros, la clase de pociones nunca volvería a ser lo mismo.

Mientras tanto en el gran comedor varias personas se preocupaban por Hermione

- ¿Dónde estará Hermione? No la he visto en la hora de la comida - preguntó Ginny extrañada.

- ¿Tenía que limpiar recuerdas? - le contestó Harry.

- Ya, pero es muy tarde

- Pues la debe de estar dejando como los chorros del oro por lleva toda la tarde allí.

Ron no hizo ningún tipo de comentario, prefirió seguir con su comida. Cuando llegaron a la torre descubrieron que Hermione ya estaba allí.

- Herm¿por qué no has bajado a cenar?

- Verás Ginny, es que estoy muy cansada, hacer de chacha no es lo mío

- Ay pobre - exclamó Harry

Ron se acercó, la revolvió el pelo y la dijo - mañana podemos ir a ayudarte

sin que se entere Snape.

- ¿Haríais eso por mi?

- Claro - exclamó Harry - sólo espero que no nos pillen.

- Pues yo también voy, puede ser divertido - sentencio Ginny

Dicho y hecho. Al día siguiente cuando Hermione fue hacia la clase de pociones iba contenta porque no lo haría todo ella, aunque no sabía si prefería la visita de hoy o la de ayer. La de ayer de Draco sin duda - se dijo a sí misma. Después de un rato de que se fuera Snape aparecieron sus amigos.

- La brigada de limpieza ya llegó – gritó Harry.

- Hola, bueno pues podéis empezar por allí, esto casi está.

Entre risas y juegos la clase comenzó a estar reluciente.

- Puaj que asco de caldero - dijo Ginny- es repugnante - evitando mirar el contenido

- Si, no tiene muy buen aspecto - contestó Harry. Alargó su mano para cogerlo y rozó la mano de Ginny. Ambos se miraron a los ojos embobados,

Ginny reaccionó y se levantó a ayudar a Hermione.

- ¿Qué estas mirando? - preguntó con curiosidad a Hermione que observaba

atontada la mesa de Snape.

- Oh nada, estaba pesando en la redacción de encantamientos.

- mm... ¿seguro?

Hermione la miró a los ojos - bueno vale, ven, Draco y yo… ahí... ayer -

comenzó a cuchichear.

- ¡¡Pero Herm!! - exclamó escandalizada

- Shh, no chilles - dijo mientras se ponía roja.

- Que pervertidos sois jajaja

Hermione miró por encima de su hombro, Ron y Harry no se habían enterado de nada.

- Con razón estabas cansada ayer - siguió hablando Ginny

Herm le sacó la lengua.

- Bueno - exclamó Ron - esto ya está.

- Aquí también - contestó Harry agitando el trapo.

- Bien pues vámonos antes de que aparezca alguien.

- Muchas gracias por todo chicos pero no puedo dejar que vengais a ayudarme todos los días, es mi castigo y tengo que cumplirlo.

- Si pero Snape se ha pasado 3 pueblos - protestó Ginny.

Hermione se encogió de hombros.

oOoooooooooooooooooooooooooooooooOo

Llevaba ya una semana cumpliendo diariamente el castigo, algunos días iba Malfoy a ayudarla

- No se como los muggles pueden limpiar sin magia - protestaba asqueado.

- Eres un quejica Draco - ella era muy feliz. El gran Draco Malfoy se rebajaba a limpiar suelos para ayudarla a ella. ¿Que le había pasado¿Tanto la quería? Hermione no podía creérselo todavía. ''Esto debe ser un sueño'' pensó.

- Lo único bueno que tiene esto es que puedo estar contigo a solas - él advirtió la cara de felicidad de la chica - ¿en que piensas?

- En nada, que te quiero.

Draco sonrió. - Yo también, pero que nadie se entere que estoy limpiando como un vulgar elfo - dijo amenazándola con el estropajo.

- De acuerdo.

- ¿Qué te parece si nos dedicamos a otras cosas más agradables?

- ¿Como qué?

Draco se mordió el labio mientras la cogía y la pegaba a su cuerpo - ya sabes que cosas - estaba muy excitado.

- ¿Nunca te cansas?

- ¿De hacer el amor contigo? Nunca.


q babosos son!! Pero me encanta! Espero no tardar mucho en subir el siguiente capitulo, total, ya lo tengo escrito, es una ventaja pero aun así os haré sufrir un poquito mas (soy mala lo se) y además en el próximo si mal no recuerdo, habrá una salida a Hogsmeade muy graciosa, no os la perdáis! Además de q Pansy entrara en su fase esquizofrénica y empezara a desvariar XD (la muy "hembra del zorro")

Besos a todos

Neferura