Como siempre muchas gracias a todos los que se han molestado en enviarme un review.

Quiero dedicar este capitulo a todas aquellas personas que alguna vez se han pillado una pequeña cogorza, sobretodo a mis amigas y a mis lokas que saben de lo que les hablo...

Disclaimer : ninguno de los personajes q salen en la historia son míos, solo los tomo prestados, ya me gustaría a mi ser la Rowling XD!!!


CAPITULO 4

- ¡Señorita Granger!... ¡señorita Granger! - Exclamó la profesora McGonaghall enfadada.

- Mm... ¿si?

- Es la tercera vez esta semana que se duerme en mi clase y antes nunca lo había hecho. Quiero hablar con usted después de clase.

- Si profesora - ''vaya, ya la he cagado, pero es que no puedo evitarlo,

estoy tan cansada''.

- ¿Qué es lo que le pasa? – le preguntó la profesora cuando se cercioró de que el último alumno salía de la clase - Se duerme en mis clases, no presta atención, sus trabajos han bajado sensiblemente y he tenido algunas quejas de otros profesores - La profesora clavaba sus ojos en la chica a través de sus gafas, como si estas tuvieran rayos x

- Lo siento mucho. Es que Sna... el profesor Snape me ha castigado, tengo que limpiar la mazmorra de pociones después de clase y apenas tengo tiempo para estudiar y hacer los deberes.

McGonaghall frunció los labios - ¿durante cuanto tiempo?

- Un mes.

- ¡Un mes! - ''ese hombre es un negrero'', pensaba la profesora - bueno hoy hablaré con él para que le levante el castigo. No puedo permitir que baje su rendimiento por una cosa así. Ahora vaya a su siguiente clase.

Cuando la profesora McGonaghall entró en la sala de profesores Snape se encontraba allí corrigiendo trabajos. Ésta entornó los ojos cuando vió que la nota general no subía de 4.

- Severus, hoy he hablado con la señorita Granger.

Snape levanto la vista - ¿y?

- Y debe quitarle el castigo, esta bajando su rendimiento, hoy es la tercera vez que se duerme en mis clases.

- Le puse ese castigo porque la pille andando de noche por los pasillos.

- ¿Cuándo fue eso?

- En vacaciones.

La profesora suspiró - de todas formas un mes es excesivo teniendo en cuenta que la señorita Granger es una de las mejores alumnas de Hogwarts y que nunca ha causado problemas.

Snape no estaba de acuerdo con eso. Ella siempre andaba metida en líos con sus amigos Potter y Weasley.

- Le retirará el castigo, con lo que ha cumplido ya es suficiente. Estamos aquí para ayudar a los alumnos no para obstaculizar sus estudios.

- De acuerdo Minerva - gruñó entre dientes.

La profesora frunció de nuevo los labios en su gesto habitual y se marchó despidiéndose de Snape.

Pansy se encontraba sola en su habitación mientras apretaba entre sus manos un trozo de pergamino. Estaba furiosa, más que eso, estaba rabiosa. Desde que Granger tenía que quedarse después de clases a limpiar a Draco no se le veía mucho por ninguna parte y ella imaginaba por qué. ''Seguro que se pasa la tarde con ella'' pensaba comiéndose la cabeza todos los días - voy a acabar volviéndome loca. A saber que es lo que hacen allí, solos. - Pansy se lo imaginó y un dolor agudo la recorrió la espalda.

- Maldita seas Granger - escupió - y maldito seas Draco te vas a arrepentir de la humillación que me estas haciendo pasar.

Echó un vistazo al pergamino que tenia en su mano y puso una mueca. Sabía que no era la mejor forma de tenerlo, pero... no iba a permitir que se estuvieran riendo de ella.

- Si no eres mío, no serás de nadie.

Se miró al espejo, parecía una loca, hablando sola. Su reflejo le dio miedo, sintió que estaba perdiendo los nervios y la cordura, casi no se reconocía. Sacudió la cabeza para no sentir remordimientos.

- Lo haré.

oOooooooooooooooooooooooooooOo

Hermione todavía no se lo podía creer. "No hace falta que se quede hoy Granger, ni mañana. Creo que ha aprendido la lección y que no volverá a saltarse las normas del colegio". Todavía le resonaban en su cabeza las palabras de Snape mientras se dirigía hacia su sala común.Aún hacía frío por los pasillos, se le puso la carne de gallina. El cambio de temperatura se notó cuando entró por el retrato.

- Hermione ¿qué haces aquí? - preguntó Ginny.

- Snape me ha quitado el castigo - contestó pletórica.

- Eso es genial, fue por la profesora McGonaghall ¿verdad? - preguntó Harry.

- No lo sé, no me ha dicho nada de eso pero imagino que sí.

- Bueno estupendo, ahora tendrás tiempo para ayudarme a hacer los deberes - dijo Ron.

- Tu siempre tan... interesado Ron.

- Por supuesto - dijo poniendo una sonrisa de oreja a oreja.

Lavender y Parvati entraron a la sala común.

- Hermione ¿no tenías que estar limpiando? no me digas que has pasado de ir.

- No, no, me han levantado el castigo.

- ¡Eso esta muy bien! Escuchad, este fin de semana habrá una salida a Hogsmeade. Podíamos ir, me han dicho que han abierto una nueva tienda de ropa y complementos que esta muy chula. A lo mejor encontramos algo bonito y no muy caro.

- Siempre pensando en lo mismo ¿eh? - dijo Ginny.

- Claro¿es que hay otra cosa? - respondió Parvati - bueno sí, los chicos. - y se fue hacia el dormitorio.

- ¿Qué decís, iremos? - preguntó Lavender.

- Claro, podemos ir a tomarnos una cerveza de mantequilla a las 3 escobas - dijo Harry.

- Oye, este viernes es el partido de Ravenclaw y Hufflepuf. Va a ser un fin de semana muy completito. – comentó alegre Ron.

Y como si los deseos se cumplieran la semana pasó volando y llegó el viernes. Todo el colegio estaba muy emocionado con el partido.

- ¿Quién queréis que gane? -preguntó Ginny.

- Tiene que ganar Ravenclaw, si no Slytherin se nos va a escapar - contestó Harry. Ahora que los gemelos ya no estaban él era el nuevo capitán. Ron era otra de las nuevas incorporaciones del equipo, no se le daba nada mal ser guardián. Los golpeadores eran Dean y Seamus. El resto del equipo lo completaban Mayra de 7º, Zack también de 7º y Alan de 5º.

- Cho era una gran buscadora, pero creo que ese chico, como es... ah si Rick, es muy bueno también - afirmó Ron.

Ginny miró la cara de Harry, le pareció ver algo de tristeza en sus ojos al oír nombrar a Cho. ''Te prometo que haré que la olvides'' pensó intentando convencerse a sí misma.

El partido fue muy emocionante y para alegría de todos ganó Ravenclaw. No es que se alegraran de que Hufflepuf hubiese perdido pero si no hubiese sido así se quedarían muy lejos del primer puesto y Harry estaba como loco por ganar este año.

- Si en el próximo partido ganamos a Slytherin por una diferencia de 30 puntos nos pondremos primeros y solo faltaría ganar a Ravenclaw. Porque si blablabla.. - Harry comenzó a echar cuentas incomprensibles mientras los demás le dejaban en las gradas hablando solo. - ¡¡Y entonces la copa será nuestra!! - Harry miró a su alrededor, le habían dejado solo - ¡pero que amigos tengo!

El sábado por la mañana amaneció claro. El sol invitaba al engaño de pensar que hacia calor, pero la mañana era fría como la hoja de un cuchillo. Tiritando Hermione estaba metida en el cuarto de baño, quitándose el pijama.

- ¡Qué frío hace!, Van a tener que subir la calefacción.

Nada mas terminar de decir la frase un elfo doméstico apareció delante de ella.

-¡¡ Aagg!! - chilló nerviosa mientras intentaba taparse con su camiseta.

- Perdone señorita, - dijo el elfo tapándose los ojos - no se asuste por favor, no era mi intención.

- ¿Pero qué haces aquí?

- Es para comunicarla que su petición de elevar la temperatura ha sido enviada ya al director Dumbledore y para darle las gracias por su sugerencia.

- Ah… no sabía que se podían enviar sugerencias.

- Por supuesto que sí. Ya no la molesto más. Adiós y gracias. - diciendo esto se esfumó con un ruidito.

Hermione estaba estupefacta, nunca la había pasado algo así desde que estaba en Hogwarts. Notó como una especie de oleada de calor llegaba de ninguna parte.

- Pues si que han sido rápidos - sonrió. Terminó de quitarse el pijama y se

metió en la ducha.

- ¡Que ganas tengo de que llegue el verano! - exclamaba Parvati fastidiada en la mesa de Gryffindor.

- Si, el frío no me gusta nada - contestó Herm.

- Bah, no es por el frío, es para poder ponerme falditas cortas y camisetas de tirantes, es que me quedan taaan bien.

- … ah... - ''pero que tía más egocéntrica'' pensó mientras introducía la cuchara en sus cereales.

Un gran revuelo se formó en el Gran comedor en ese mismo instante, las lechuzas llegaban trayendo el correo.Hermione recibió su ejemplar del diario del profeta.

- ¿Dice algo de Vold... de quien no debe ser nombrado? - preguntó Ron.

- A ver... no, siguen sin noticias.

- Eso no me gusta nada - murmuró Harry. Todavía estaba un poco molesto por el plantón del otro día.

Una lechuza que Hermione conocía muy bien dejo caer sobre ella una carta:

Buenos días princesa

¿Te gustaría quedar conmigo hoy en Hogsmeade para ir a dar una vuelta¿Digamos a las 6.00 frente a las 3 escobas?

Besos.

D.M

Hermione miró disimuladamente hacia la mesa de Slytherin y sonrió afirmativamente a la persona que la miraba casi sin parpadear.

- Bien - dijo para sí mismo. - Soy irresistible

Pansy le miraba con gesto tosco "esta es tu última oportunidad" - Draco ¿vas ir a Hogsmeade?

- Si¿por qué?

- Me preguntaba si te gustaría tomarte algo conmigo en las 3 escobas.

- Nunca te rindes ¿eh Pansy? – se mofó Zabini mientras engullía sus cereales

- Sí o no – le apremió la chica ignorando olímpicamente a Zabini.

- Pues tengo cosas más importantes que hacer que perder el tiempo contigo.

- Tú lo has querido - respondió entre dientes.

oOoooooooooooooooooooooooooooOo

El grupo de Gryffindor acababan de llegar a la estación de Hogsmeade, tenían todo un día para disfrutar del pueblo.

- ¿Bueno qué hacemos? - preguntó Harry frotándose las manos por el frió.

- ¡Lo primero es lo primero! - gritó Lavender cogiendo a Ginny -¡vámonos a la nueva tienda de ropa! - y sin más tiró de ella.

- ¡¡Venga vamos!! - exclamó emocionada Parvati - ¡¡las he visto más rápidas Hermione!!.

La chica estaba intentando buscar a Malfoy con la mirada. Creyó distinguir un brillo plateado. " ah sí, allí esta"

- ¡Vamos! - chilló impaciente Parvati arrastrando a Hermione - que si no luego se llena de gente y es un rollo. Va a ser muy divertido

''Oh si, que emocionante'' pensó Hermione mientras era arrastrada todo el camino. - ¡Nos vemos dentro de dos horas en las 3 escobas! - alcanzó a gritar a los chicos..

- Es increíble, nos han dejado tirados - dijo Harry.

- Bueno que típico de las mujeres - contestó Seamus - en cuanto ven una tienda de ropa se olvidan de todo lo demás.

- Hermione no es así - la defendió Ron.

Seamus se encogió de hombros - bueno tampoco ha puesto mucha resistencia.

- Alegraros de que no nos hayan obligado a ir con ellas - dijo Dean - vámonos a Zonko.

- ¡Oh! mira que vestido tan bonito, y mira ese de ahí, y ese otro... me gustan todos - Parvati flotaba por la tienda emocionada.

Ginny estaba rebuscando entre un grupo de vestidos algo que no fuera ni muy escandaloso ni muy soso. Hermione estaba aburrida. Le gustaba ir de compras, y la ropa como a todas, pero no le daba tanta importancia.

- ¡Herm! Mira que vestidos más bonitos - la llamó Ginny.

La chica se acercó - pues es cierto, no es tan nada mal

- ¿Que te parece si nos los probamos?

- Bueno, aunque la verdad es que me da un poco de pereza.

- Venga, ya veras que guapas vamos a estar.

Cuando salieron del probador parecían otras. - Les sientan muy bien - les dijo la dependienta mientras hacia aparecer un espejo.

El vestido de Ginny era de color negro sin mangas. El escote era pronunciado y la tela en él caía formando pliegues dejando ver un poco el canalillo. Llegaba justo por encima de las rodillas y era un poco fruncido a los lados.

- Un poco descarado ¿no crees? - preguntó mirándose.

- Bah, te queda genial, no seas tonta tú te puedes permitir llevar eso.

- Pero Hermione que guapa estás - exclamó Lavender acercándose.

Hermione se miró al espejo. El vestido que llevaba puesto era de tirantes finos y de color dorado con pequeños bordados de flores. Era ajustado al cuerpo y le llegaba hasta los pies. El escote no era muy pronunciado pero sí en la espalda. Una especie de tiras se cruzaban entre si dejándosela al descubierto.

- Te queda muy bien y además no se te ve nada.

- Si... oh bueno - a Hermione le entró el espíritu consumista - tendré que comprarlo.

Las cuatro salieron de la tienda muy emocionadas con sus compras. A Hermione le acabó de dar un ataque y decidió que ya que se compraba el vestido se compraría las sandalias a juego, y ya que se compraba las sandalias y el vestido también se tenía que comprar unos pendientes muy monos con una pulsera que había encontrado. Ginny también se había comprado el vestido y un collar negro ancho, que se ajustaba a su cuello y un brazalete del mismo tono.Parvati y Lavender también habían estado haciendo de las suyas, pero no quisieron enseñarlas lo que se habían comprado. ''Será una sorpresa'' habíandicho.

- ¿Pero una sorpresa para cuando?

- Bueno, pues, para cuando sea - rieron las dos.

- Nos ocultan algo ¿verdad? - susurró Ginny a Hermione.

Cuando llegaron a las 3 escobas los chicos ya estaban allí.

- ¡¡Dijisteis dos horas!! - gruñó Ron enfadado.

- Es que se nos fue el tiempo volando chico - dijo Lavender mientras soltaban todas las bolsas encima de una silla.

Harry miraba como crecía el montón a medida que las chicas iban dejando sus compras - …pero...¿que habéis comprado, media tienda?

- Casi - respondió Parvati. - bueno chicas qué queréis¿todas cerveza de mantequilla?

Todas asintieron.

- No yo no - dijo Hermione mientras miraba su reloj - es que se me ha olvidado la cartera en la tienda y tengo que volver a por ella.

- Te acompaño - dijo Ron levantándose.

- No, no hace falta, voy más rápido yo sola - dijo mientras le empujaba suavemente para que se sentara. Y desapareció entre la gente antes de que Ron pudiera protestar.

Salió fuera. No se veía a Draco por ninguna parte. Notó como alguien la tapaba los ojos.

- Oh... ¿quién eres? - dijo tocando las manos para reconocerlo - ya se, eres Ron.

- ¡Weasley!! - gritó Draco apartándose de ella como si quemara.

- Anda tonto, que era broma, sabía que eras tú - dijo divertida.

- Ya, muy graciosa la niña - dijo mientras la daba un beso. - vámonos a dar una vuelta.

Mientras tanto las 3 escobas estaba en hora punta.

- Jo que agobio cuanta gente - resopló Neville.

- Si, esto parece el metro - dijo Harry.

Todos le miraron confusos. - ¿El qué?

- El metro es... bueno da igual. ¿Quién quiere otra cerveza de mantequilla? - preguntó levantándose. ''Ups'' pensó, ''estoy un poco mareado''.

- ¡¡Yo!! - dijeron todos a la vez.

- Te acompaño - dijo Ginny mientras intentaba ponerse de pie. "Estoy un poco mareadilla".

Harry la tomó de la mano para hacerse paso entre la gente y llegar a la barra. Ginny iba realmente tan mareadilla que ni siquiera se dió cuenta de ese pequeño gesto. El tráfico hacia la barra era abrumador. Ginny tropezó con el pie de alguien y como no andaba muy rápida de reflejos casi se estampa contra el suelo. Suerte que estaba Harry para evitar que se matara.

- Uy... que te caes, jeje. ¿Estás bien?

Ginny se puso colorada - si gracias, pero ¿sabes como estaría mejor?

Harry la observó, no sabía porque pero intuía la respuesta. La miró a los ojos, era tan bonita y se veía tan graciosa que tenía ganas de besarla. Pero antes de poder reaccionar Ginny se abalanzó sobre él y le estampó un beso en los morros que le dejó sin sentido.

- Así es como estaría mejor - dijo la chica.

Harry se quedó de piedra. No sabia que hacer. ¿Le habría besado de verdad o estaría influenciada por el alcohol?

- Ginny - empezó a balbucear. Rayos, su voz sonaba más ridícula por la pequeña cogorza que llevaba encima - ¿A que ha venido eso?

Ginny le miró con la mirada un tanto perdida - Solo ha sido un beso, no pasa nada porque te de un beso. ¿No te ha gustado?

- Si, no es eso…

- ¿Entonces? deja de comportarte como un crío - dijo mientras se giraba a la barra para pedir 8 cervezas más.

Harry se colocó justo detrás de ella - yo no soy ningún crío - dijo con tono serio.

Ginny se giró lentamente hasta ponerse de frente a él - ¿ah no?

Eso era mas de lo que Harry podía soportar, la tenía a escasos 7 cm de su boca, podía oler su cuerpo que le pedía a gritos que la poseyera, sus labios que temblaban ligeramente le invitaban a entrar en su boca. - ¡A la mierda! - exclamó y tomándola por las mejillas la beso como nunca había besado a nadie.

Ginny se agarró fuertemente a su cuello mientras el chico la besaba, no, esa no es la expresión, más bien la comía a besos, bajó sus manos hacia las caderas de la chica y no pudo reprimir ponerle la mano en el trasero.

Ginny se despegó de él - ¡Harry! - exclamó asombrada.

- Uy perdón, la emoción del momento lo... - pero no pudo seguir hablando porque Ginny le cogió la mano y se la puso otra vez en su trasero mientras le volvía a besar con fuerza.

Afortunadamente el local estaba lleno de gente porque si no, os podéis imaginar la escena. Dos jóvenes intentando devorarse mutuamente sin importarles lo que pasaba a su alrededor. Algo interrumpió su momento de pasión.

- Ey pareja... aquí tenéis las cervezas - dijo el camarero.

Harry abandonó los labios de Ginny y pagó la cuenta mientras ella seguía todavía colgada de él, con los brazos alrededor de su cuello.

- Bueno yo creo que no pasa nada porque se enfríen un rato - dijo mientras cumplía la petición de Ginny de que la besara otra vez y se olvidara de esas estúpidas cervezas.

Llevaban así lo que les pareció eternidades y cuando parecían que se quedaban sin aire se soltaron. Los dos estaban sofocados, era increíble como había saltado la chispa entre ellos. Ambos pensaban que el alcohol había ayudado a lograrlo. Casi avergonzados se repartieron las cervezas y se dirigieron a la mesa.

- ¿Pero se puede saber qué habéis estado haciendo? - gruñó Lavender visiblemente alcoholizada - por dios tanto tiempo para un par de cervezas.

- Vamos a brindar - gritó Ron-

- ¡¡Si!!- dijeron todos poniéndose de pie.

- ¡¡Por Gryffindor¡¡por los mejores años de nuestra vida¡¡por que ganemos la copa de las casas!!

- Por las mujeres - chilló Dean, sólo los chicos corearon la frase.

- ¡Por los tíos buenos! - gritó Parvati. En esa ocasión fueron ellas las que gritaron mientras Ginny le mandaba a Harry una mirada bastante obscena

Y así entre risas y tonterías fueron animándose más y más haciendo a todos incapaces de razonar ni de pasar un control de alcoholemia.

Mientras el grupo de borrachos se descontrolaban cada vez mas, en la estación de tren Hermione disfrutaba de la compañía de Draco.

- ¿Dónde estarán estos? - se preguntaba nerviosa Hermione - queda media hora para salir y no vienen.

- Tranquila, la gente siempre llega en el último momento - la susurró Draco mientras la mordisqueaba la oreja

- Que nos van a ver - dijo quitándoselo de encima como si de un mosquito molesto se tratara. - Seguro que se olvidan de coger mis cosas, no tenía que habérselas dejado.

- ¿Qué cosas?

- Fui de compras, me he comprado un vestido muy bonito.

- ¿En serio¿Y cuando me lo vas a enseñar?

- No se, en alguna ocasión especial - y desvió su vista hasta el camino por donde se oía un grupo de gente gritando.

- Anda me parece que ya vienen, pero¡¡PERO!!

Sus peros estaban más que justificados. Eran ellos si, pero venían cantando a pleno pulmón algo así como "el vino que tiene Asunción, no es blanco ni rojo ni tiene color" Una canción según ellos muy divertida que les había enseñado Harry.

- Hola Her-mi-o-ne - acertó a decir Ron. Parecía Viktor Krum intentando pronunciar su nombre. - Toma, esto es tuyo - dijo mientras la daba sus compras.

- Pero Ron¡¡estás borracho!!

- No me digas, jijiji, que divertido Her-mi-o-ne... te veo doble.

- Los van a pillar y verás la que se va a armar, ayúdame Draco a meterles a todos en el tren. ¿Draco¡Draco! – la chica se dio la vuelta para buscarle pero Draco había desaparecido sin decir ni mu.

- Traidor - murmuró Hermione.

Afortunadamente Neville no iba muy mal y dándose cuenta de la situación ayudó a Hermione a meter a Ron en el tren.Ginny no hacía mas que intentar pellizcar el culo de Harry mientras este se reía divertido - shh... non Ginny… en pushblico no.

- Por dios Harry nunca me esperé esto de ti - dijo Hermione mientras lo empujaba y lo metía en un vagón. A Ginny no hubo que convencerla de nada, siguió a Harry como un perrito faldero.

- Vamos Parvati - intentaba convencerla Neville.

- Chisss… que non Nev… que no me vas a quitarrr mi veshtido¡¡que es soolo pa mi!! - chillaba posesa. Neville se agachó, la cogió de las piernas, la cargó a la espalda y subió al tren.

Dean no hacía más que gritar - ¡soy libre¡SOY LIBREEE!

- Dean por favor sube al vagón que podrás seguir siendo libre dentro.

- Herm...- balbuceó con dificultad el aludido mientras intentaba enfocar a su amiga - la que te has perdido… ¡soy libre! Por cierto ¿nunca t... te han dicho que estas buinisima?? Pues es cierto.

- Ya deja de decir tonterías

- Hermi!!... sniff - y se puso a llorar sin razón aparente obviando su borrachera.

- ¿Por favor y ahora qué te pasa??

- Que estoy enamorado de Parvati pero ella pasa de mí. ¡Soy, libre! – volvió a gritar mientras se metía en el vagón.

Hermione tenía ganas de que la tierra se la tragara.

- Lavender, Seamus - Chilló como loca - al vagón ¡¡YA¡¡AHORA!!

Lavender y Seamus que estaban besándose como locos pararon de hacerlo, la miraron y contestaron - si profesora McGonaghall no nos quite puntos, perdone no la habíamos visto - y se metieron rápidamente en el tren.

- ¿Com... como que McGonaghall? - a Hermione le había entrado un ligero tic nervioso en el ojo, desde cuando se parecía a la vieja profesora. Se dirigió como un zombi al tren y desapareció en su interior.

En un vagón del tren solo se oían gritos.

- ¡Y me parece bochornoso el espectáculo que habéis montado ahí fuera. Menos mal que no han ido casi alumnos a la excursión y que habéis llegado relativamente pronto porque si no se hubiese enterado medio colegio de vuestro comportamiento! - Hermione gritaba desinflándose - ¡no pienso volver a hacer de niñera de una pandilla de borrachos!

Harry y Ginny dejaron de devorarse con la mirada y posaron sus ojos en Hermione. Se asustaron un poco al verla así de enfadada. Neville estaba algo avergonzado pero miraba a los demás con reprobación. Ron se había quedado dormido con la boca abierta y roncaba. Dean se había puesto a lloriquear de nuevo. Parvati miraba como hipnotizada más allá de Hermione y por último Lavender y Seamus no paraban de hacer manitas y de decirse cosas al oído mientras Lavender reía como una idiota.

Hermione echó una ultima mirada al grupo - bah, no merece la pena, ni siquiera me escuchan - se dirigió hacia la puerta y salió. En el pasillo se encontró con Draco que estaba apoyado en la pared.

- Vaya carácter tienes Granger.

- ¿Y tú? Máldito cobarde, me has dejado sola con todo el marrón.

- Perdona, es que me dio cosa.

- ¿El qué¿Que alguien te viera ayudándome? Eres lo peor.

- No digas eso, sabes porque no me acerco a ti en público, aunque me muera de ganas de hacerlo.

Hermione relajó un poco sus músculos - lo siento por pagarlo contigo, es que estaba muy nerviosa.

- No pasa nada - dijo abrazándola - por cierto, cuando tus amigos decidan correrse otra juerga que me llamen, nunca pensé que supieran pasárselo tan bien.

- Que te den Draco - dijo mientras le empujaba y se iba por el pasillo.

El tren se detuvo a la entrada de Hogwarts. La joven entró en el compartimento donde estaban sus amigos.

- Bien ahora escuchadme si podéis. Saldremos los últimos y quiero que estéis calladitos y que procuréis andar rectos. ¿Entendido?

Todos asintieron nerviosos. Sabían que no eran capaces de dominar muy bien sus cuerpos. Cuando los poco alumnos abandonaron el tren la pandilla bajó e intentaron hacer lo que Hermione les había dicho. Se podía decir que caminaban algo más rectos de lo que lo hacían antes.

- Y ahora nos vamos derechos a la torre de Gryffindor. El colegio entero estará en el Gran Comedor así que espero que no nos encontremos con nadie.

Los nueve pasaron rápidos al Hall y corrieron escaleras arriba hacia su casa.

- Por fin llegamos - exclamó Hermione mientras se dejaba caer en un sillón.

- Creo, creo que voy a vomitar - gimió Ron mientras salía corriendo hacia el baño con la mano en la boca.

- Bueno Herm, si no necesitas nada más me voy a dormir - dijo Neville.

- Ok, hasta mañana.

Hermione se levantó como un resorte y se puso las manos en las caderas - ¡Ginny! a la cama.

- Vaaa mamá un poco más - dijo mientras se acercaba a Harry peligrosamente y él le lanzaba una especie de gruñido de león en celo.

- No y no soy tu madre - la agarró del brazo y la levantó mientras la susurraba - estás borracha y no sabes lo que haces. Vamos - dijo empujándola hacia las escaleras.

- Adiós Harry - se despidió la pelirroja tirándole un beso.

- Harry, Harry reacciona. Haz el favor de despertar a Dean y llevarlo a su cuarto - le ordenó Hermione.

- Parvati cariño - seguió la castaña cogiéndo a su amiga por los hombros, pues se había quedado de pie como una estatua - vámonos a la cama. ¡Lavender! Que te estoy viendo Por ahí no se va a tu dormitorio – la chica intentaba escabullirse con Seamus a la habitación de los chicos.

- Anda déjame – la dijo mientras hacía pucheros.

- Vamos, mañana me lo agradecerás - y conduciendo a las chicas abrió la puerta de sus dormitorios y las hizo pasar.

- Me voy a dormir - dijo Parvati. Era lo primero que había dicho en horas, y tal y como estaba se dejó caer en la cama y al poco tiempo comenzó a roncar.

Lavender se quitó la ropa y se metió en la cama solo con la ropa interior.

- Se acabó por fin - resopló Hermione. Se puso el pijama. Se metió en su cama y echó las cortinas.


Me encantó escribir este capítulo, me parto yo sola imaginando la escena de la borrachera y la bronca de Hermione. Nos vemos pronto.

Besitos

Neferura