N/A: Ésta es súper corta. También un poquito dramática, aunque no demasiado.
Os recuerdo que no es una historia en sí, son varios one-shots, por lo que no tienen relación entre sí.
¡¡Espero que os guste, y gracias por los reviews!!
La heredera bajo el sol.
Salió de su casa a paso lento. Se paró fuera, enfrente de la puerta. Cerró los ojos y volvió la vista al cielo, esperando que al menos le cayera un buen chaparrón encima, para aliviarla de sus pesares.
Pero no. Como burlándose de ella, hacía un tiempo fantástico; un cielo despejado, sin nubes.
Suspiró. Hacía mucho, mucho tiempo que se lo temía. Y aquella lucha había sido la gota que colmaba el vaso. Era cierto que Hanabi era mucho más fuerte que ella, y lo había sabido siempre. Como había sabido que su padre terminaría nombrándola heredera a ella.
No era que le importara no serlo. Pero le ofendía en su orgullo como ninja. Se había esforzado al máximo, entrenando cada día en las condiciones más adversas…pero había fracasado. No valía para nada.
Abrió los ojos, los cerró de nuevo y dejó que un par de lágrimas escaparan de ellos.
En esa situación la encontró un chico rubio de ojos azules que volvía de hacer la compra para su casa… la mayoría ramen instantáneo.
"Bueno, para cenar me comeré el de miso, y para mañana…", iba pensando, pero paró de pensar en su sopa favorita cuando vio a la chica de cabellos oscuros y ojos blancos, con los ojos cerrados y la vista hacia el cielo, prácticamente llorando.
—Hinata… ¿qué ha pasado? –murmuró, poniéndose al lado de la chica, preocupado por ella.
Al oírle, ella bajó la vista y abrió los ojos. Le produjo abatimiento ver que estaban llenos de lágrimas.
—Naruto-kun… –bajó la vista; probablemente estaba avergonzada de que la viera llorar-. No…no ha pasado nada…
Lo cierto es que era difícil de creer, viéndola hacer esfuerzos para no echarse a sollozar. Conmovido, Naruto alzó una mano para acariciarle los cabellos. La chica se estremeció con el contacto. Temiendo que estallase, el rubio la abrazó.
—Llora si tienes ganas –susurró-. No es bueno que te lo aguantes. Llora…y luego vuelve a ser la de siempre.
Sin más dilación, la chica se echó a llorar en su hombro, silenciosamente, emitiendo de vez en cuando algún pequeño sollozo, mientras él le acariciaba los azulados cabellos, sin decir nada.
Poco a poco, comenzó a sentirse mejor. ¿Qué era lo que tenía él, que siempre la animaba? ¿Su sonrisa, su forma de reír, que nunca se daba por vencido…? El caso era que él la animaba siempre, aunque no lo supiera.
Sonrió. Ahora, ya no estaba sola.
N/A: ToT Pobre Hina… En fin, ¡¡dejad reviews, nos vemos en la siguiente (que por cierto es muy mona )!!
