N/A: Ésta es bastante romántica, a mí me gusta mucho…aunque cuando terminé de escribirla y la releí dije: "¡Uy! ¡No sale el ramen!". Pues no hay relación con el ramen, pero igualmente espero que os guste.
Pétalos blancos.
Arrancó un pétalo.
"Sí…".
Arrancó otro.
"No…".
Miró la margarita a medio deshojar que estaba desplumando. Suspiró.
"Mira que soy patético…confiar mis asuntos amorosos a una simple flor…".
Bueno, ¿qué había que esperar de él? ¿De una persona ante la cual la gente sólo había sentido indiferencia y odio, que había crecido sin saber qué era el amor, ni siquiera el fraternal?
Se tumbó en el césped y movió la flor, mirándola pensativo.
Una margarita. Simbolizaba la inocencia, la pureza, y sus pétalos eran blancos. Era una flor hermosa.
La mirara por donde la mirara, le recordaba a ella.
Blanca, como sus ojos; pura e inocente, como todo su ser. ¿Por qué no se había dado cuenta antes? ¿Por qué había sido tan insensible como para no darse cuenta que desde siempre había una persona, cerca de él, en las sombras, que lo apoyaba y lo aceptaba sin ninguna duda?
—Qué estúpido… –murmuró, cerrando los ojos.
— ¿Naruto-kun?
El chico los abrió de inmediato. Sólo había una persona que lo llamara así… Evidentemente, era ella.
—Hinata… –saludó.
La chica Hyuuga se sentó a su lado.
— ¿Qué haces?
El rubio hizo un gesto vago con la mano.
—Pensar.
Ella rió.
—Bueno, ya sé que no es algo que haga muy a menudo…pero a veces, tengo que pensar –se excusó él.
—No opinaba eso –repuso la de ojos blancos-. Todos tenemos cosas en las que pensar a veces.
"En ti", pensó el chico, pero sin atreverse a expresarlo en voz alta.
— ¿Mirabas las flores?
Se encogió de hombros.
—Más o menos…
Ella rió de nuevo.
—Está un poco raro hoy, ¿sabes?
—Un poco –concedió él.
Alzó de nuevo la deshojada margarita, volteándola, pensativo. Notó la mirada de la joven en él, y se incorporó, mirándola con una sonrisa.
— ¿Qué opinas? ¿Crees que una flor puede decirte si tu amor es verdadero o no? –preguntó, tendiéndosela.
La muchacha se sonrojó delicadamente.
—Yo creo que es más fácil si lo dices en voz alta.
—O lo compruebas –murmuró el rubio, acercando sus labios a los de ella.
La chica sonrió con dulzura y aceptó el beso que le ofrecía el Uzumaki, torpe, pero dulce.
—Está claro qué es mejor –dijo el chico, aún muy cerca de ella, sonriendo.
—Estoy de acuerdo –concedió la morena.
En una mano, Hinata tomaba con dulzura la de Naruto; en la otra, una margarita, el símbolo de su inocencia y de su amor puro.
N/A: Oh…no sé ni cómo escribí algo tan mono… ToT ¡Me encantó! ¿Y a vosotros? ¡Hacédmelo saber !
¡Nos vemos en la siguiente (que es un poco flojucha, pero bueno U)!
