Capitulo 4
Producto de nuestro amor.
Tres hombres se encontraban reunidos en la sala de su hogar, dos de ellos sentados tranquilamente sobre el sofá mientras que el tercero caminaba de forma impaciente de un lado a otro, todos en espera de información.
- Asa-kun deja de dar vueltas haciendo eso no apresuras nada –sugirió el rubio de ojos ambarinos.
- No puedo… no mientras Seii-san no nos de información… –respondió dando miradas nerviosas hacia el pasillo que llevaba al pequeño laboratorio medico del aludido.
- Asato por favor siéntate me mareas –pidió el rubio castaño casi mareado de tanto seguir el ir y venir de su pareja.
- Ah si… si –acatando la petición de su koibito tomó asiento junto a él y lo abrazo- gomen pero es que estoy nervioso, no puedo esperar –dijo en tono desesperado.
- Tranquilo Asato no pasa nada, además las malas noticias siempre llegan primero pero dudo que eso suceda en este caso.
- Malas noticias –se repitió varias veces en su cabeza- "y si esta enfermo de gravedad… y si por eso le quedan pocos meses de vida… no no no… no lo soportaría" –pensó negativamente palideciendo en el acto.
- Asato cálmate –pidió Hisoka al tomarlo de la mano lo que provocó un respingo en el aludido- no estés pensando en cosas que no son –le dijo al leerle los pensamientos que por la preocupación el ojiamatista dejó saber.
- Ah!... lo… lo siento –se disculpó con tristeza.
- No te pongas así –Hisoka se acomoda en el regazo del chico de cabellos chocolate pues sintió un breve mareo- todo va a estar bien, a lo mejor solo es cansancio o falta de vitaminas pero nada más, no te asustes –le dijo en un tono tranquilizador.
- Si tienes razón, creo que estoy exagerando –aceptó avergonzado. Al verlo acostado sobre sus piernas decidió pasar sus dedos por la suave cabellera con olor a frutas de su niño.
- Bueno, para que estés más tranquilo iré a ver que es lo que tiene tan ocupado a Seii –anunció el científico poniéndose de pie.
- Hai… cualquier cosa que sepas onegai avísame de inmediato -le pidió con una mirada de suplica.
- Seguro! –watari respondió firmemente y fue donde su pareja.
- Asato… -le llamó el menor con voz adormilada pues las suaves caricias ejercidas en su cabello le estaban adormeciendo.
- Si? –respondió quedamente el aludido.
- Tengo hambre… podrías prepararme algo de comer? –pidió meloso.
- Hai, como qué te apetece comer? –inquirió indulgente.
- No sé… algo que tenga… -pensó por un momento- huevo, jamón, un poco de salsa de tomate, crema de maní, chocolate y mermelada de fresa –agregó repentinamente.
- Qué cosa? –Asato abrió los ojos de para en par sorprendido por tan extraña petición- y el Okonomiaki?
- No lo quiero –rechazó con un puchero- Es que de pronto se me antojo todo eso y lo quiero ¿me lo vas a preparar? –agregó con ojitos tiernos antes de que su pareja fuera a objetar.
- Esta bien –aceptó- es un platillo algo extraño pero iré a la cocina a preparártelo –con cuidado lo acomodó sobre el sofá y se inclinó para darle un beso en los labios.
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- Soka si que esta extraño –se dijo con una gotita de sudor sobre su nuca mientras se encontraba en la cocina preparando el extraño antojo de su niño.
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- Soka… donde está Asato? –preguntó un sonriente rubio.
- En la cocina preparándome algo que le pedí de comer –respondió el ojiesmeralda aun recostado en el sofá.
- Cómo sigues?
- Un poco mareado. Por cierto –alzó la cabeza para mirar al rubio- te dijo Tatsumi-san qué es lo que tengo? –quiso saber.
- Oh si! –respondió el rubio ampliando aun más su sonrisa.
- Tu sonrisa me asusta –comentó cohibido- y Tatsumi?
- Enseguida viene –agregó invariable.
- Yutaka! –nombro el ojiamatista al salir de la cocina con el platillo en sus manos.
- Bien muchachos, después de un extenso análisis puedo darles el resultado –anunció Tatsumi entusiasmado por el descubrimiento.
- Qué es lo que tiene Soka… no es nada grave ¿verdad? –preguntó Asato con ansias.
- Lo que el tiene… -comenzó a hablar el mayor de la casa.
- Una rara "enfermedad" que le durará nueve largos meses –intervino el rubio en broma y muy alegre.
- Que! –ante la noticia y el susto Asato dejo caer el plato- No… Soka… -sintió sus piernas temblar y doblarse haciéndolo caer sentado sobre el piso.
- Asato!!! –exclamaron los tres al verlo caer.
- Oe… bon… no te pongas así, no es para tanto –el rubió se acercó a él para tranquilizarlo.
- Ya ves lo que ocasionas con tus bromas –le reprendió Tatsumi con una dura mirada.
- Gomen nasai… no fue mi intención –se disculpó apenado.
- No entiendo? –Hisoka parpadeó en la confusión- si no estoy enfermo de gravedad, entonces ¿qué es lo que tengo?
- Se los explicare… lo que Hisoka-kun tiene es… –dijo el ojiazul acomodándose los lentes con un semblante serio (le gusta hacerse el misterioso XD)- bueno lo que él tiene es algo nuevo para la ciencia médica.
- Que!... no me digas que no tiene cura! –Asato se asustó aun más.
- En si no es una enfermedad –continuó.
- Entonces? –Asato moría por ya saber la verdad.
- Lo que Hisoka tiene es…
- Ay ya… Soka-kun esta embarazado!!! –soltó el rubio perdiendo la paciencia por el excesivo misticismo de su pareja para explicar las cosas.
- Que yo que!!!! –gritó azorado el ojiesmeralda.
- Emba… emba… Watari esta bromeando otra vez ¿verdad? –Asato dirigió una incrédula mirada al ojiazul quien sin variar su semblante simplemente asintió- Kami… -el chico desmayo de la impresión.
- Tsuzuki!! –Watari lo tomo en sus brazos dandole suaves cachetadas para hacerlo reaccionar.
- Pero… cómo es eso posible? –Hisoka estaba que no cabía de la impresión.
- Bueno… la única explicación que he podido encontrar es que posiblemente tengas características hermafroditas.
- Seiichirou-san eso es imposible si yo no tengo… eso!!! –exclamó azorado.
- Tal vez no lo tengas externamente desarrollado, pero puede que sea internamente. Lo que quiere decir que en tu vientre debes tener órganos femeninos –sentenció fascinado por su descubrimiento.
- Ya… fue suficiente de esta broma –dijo nada convencido- dime ¿qué es lo que tengo en verdad?
- Pero Hisoka, esa es la verdad –reiteró seguro por lo que Hisoka quedó de nuevo sorprendido pues podía ver que en la azul mirada no había rastros de mentira.
- Díganme que estoy soñando que Hisoka no esta… pellízquenme si esto es un sueño… –decía incoherente el ojiamatista al momento de reaccionar.
- Todo es real Asato –le confirmó el rubio- tu niño Hisoka está embarazado y por lo tanto vas a ser papa.
- No lo puedo creer –parpadeó un par de veces, se restregó los ojos e incluso se dio un buen pellizco- itaii… itaii… itaii –se quejó- es verdad, no estoy soñando.
- Si no fuera cierto, entonces díganme el por qué de sus mareos, sus nauseas, vómitos y por lo que pude ver que Asato traía… sus antojos? –inquirió el rubio con una pícara sonrisa.
- Bueno pues… -dijeron ambos chicos al mismo tiempo sin saber que explicación dar.
- Ven, esos son solo algunos de los síntomas iniciales –agregó el ojiazul.
- Es que todavía hay mas!? –preguntaron ingenuos los dos.
- Oh si mucho sueño, cambios constantes de humor, bochornos –numero cada síntoma con sus dedos- ah y un considerable incremento en el apetito sexual –finalizó con una picara sonrisa dirigida a Tsuzuki- oye Asato… desde cuando es que te tiras al chico?
- Seiichirou-san! –chilló con el rostro del color de un tomate- se escucha muy feo cuando lo dices de esa forma –agregó chocando sus índices de forma tímida evitando la respuesta.
- Para qué lo quieres saber? –inquirió un incómodo Hisoka.
- Bueno para determinar cuando tiempo de embarazo llevas y cuantos meses te faltan –dijo de lo mas natural.
- Desde hace dos meses –balbuceo Hisoka.
- Mmm… debes tener como dos o tres semanas entonces –dijo pensativo y luego recordó algo de suma importancia- Ah y de una vez les prevengo que no será un embarazo fácil, dado que eres un chico los riesgos de que no se logre el bebe pueden ser muy altos –sentenció con un semblante muy serio. Hisoka y Tsuzuki se pasmaron al escuchar la advertencia.
- Sabía que era demasiado bueno para ser verdad –murmuró un cabizbajo Tsuzuki que ante la noticia ya había comenzado a hacerse ilusiones.
- Pero si se tienen los cuidados y las atenciones adecuadas, estoy seguro de que tendrán un bebé hermoso –agregó el ojiazul con una sincera sonrisa.
- Qué es lo que tengo que hacer? –Hisoka que aun no salía de su asombro quiso saber de los cuidados, lo hecho, hecho estaba y no había vuelta atrás pero no es que no quisiera estar embarazado solo que aun le parecía un hecho demasiado irreal, pero por otra parte, un sentimiento de alegría y felicidad lo invadió al saber que dentro de él comenzaba a crecer una hermosa criatura que llevaría su sangre y la de su amado. Inconscientemente posó una mano sobre su vientre.
- Lo mas recomendable durante los primeros tres meses es ningún sobre esfuerzo, reposo, una muy buena alimentación y un constante chequeo –fue la escueta recomendación del mayor.
- Oigan no es por aguar el momento pero ¿Qué hay de la escuela? –intervino el rubio.
- Es verdad, como se nos pudo olvidar ese detalle!! –Tsuzuki se escandalizó- cuando las chicas se enteren seguro que me matan… –lloriqueó.
- Asato –le llamó Hisoka.
- O peor aun nos correrán de la escuela y… -continuó parloteando.
- Asato –volvió a insistir el ojiesmeralda.
- Nos van a discriminar e incluso trataran de hacerle daño a Soka… no… no puedo dejar que eso pase, a mi podrán hacerme lo que sea pero a Soka no.
- Asato!!!! –estalló en un grito su niño.
- Ahhhh –pego un respingo- que… que pasa? –preguntó asustado.
- Quieres calmarte y dejar de pensar tonterías! –le reprendió severamente malhumorado, uno de los tantos síntomas de su estado.
- Pero… pero… -quería refutar mas al ver la furia dibujada en el rostro de su koi mejor desistió.
- Hablaremos con el rector de la escuela –Tatsumi resolvió.
- Y si se niega a aceptar nuestra petición, inventare alguna sustancia que lo hará arrepentirse de su negación –Watari rió perverso. Una gotita resbalo por la cabeza de los otros tres.
Al dia siguiente en la escuela…
- Kami… estoy nervioso –dijo un asustado Tsuzuki quien agarraba con fuerza la mano de su niño. Llevaba puesto el uniforme escolar que consistía en unos pantalones de vestir y zapatos negros, camisa blanca de manga larga, saco del mismo color que el pantalón y una corbata también negra, y bordado a mano el logotipo de la escuela en el bolsillo frontal del saco
- Tranquilo Tsu… todo va a estar bien –le sonrió el ojiambar para calmarlo- sino ya sabrán a que atenerse –sonrió maldito con una mano metida dentro del bolso de su blanca bata.
- Nadie hará nada –Tatsumi miró severo al rubio- bien hemos llegado –dijo al detenerse frente a la puerta del rector.
- Soka… fue un gusto conocerte y amarte –dijo un melodramatico Tsuzuki.
- Exageras –respondió con una tranquilidad fingida pues igual se moría de los nervios por saber que les esperaba.
Y sin embargo no les fue nada mal. El rector de la escuela se sorprendió por la noticia de la relación que mantenían dos de sus discípulos pero se sorprendió aun más al saber del embarazo, aunque en un principió se mostró escéptico, el como todo se dio no era asunto de su incumbencia y se mostró comprensivo y sin más aceptó que los chicos continuaran estudiando mientras el embarazo del menor se lo permitiera y aseguró de su protección ante cualquier tipo de agresión.
La sorprendente noticia no tardó en correr y para la segunda hora de clase ya todos los compañeros y el sequito de admiradoras se habían enterado. Unos no cabían de la sorpresa, otros ni siquiera les importaba, otros lo veían como una aberración que por fortuna fueron muy pocos y en cuanto a las admiradoras, muchas se llevaron una gran desilusión pero la mayoría lo aceptó emocionadas de saber que algo así fuera posible.
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- Kyaaa… Soka-kun te ves divino!!! –dijo una alucinada chica de largo y ondulado cabello azul oscuro, ojos del mismo color, piel blanca, de cuerpo delgado y estatura promedio, era una de chicas que se había convertido en su mejor amiga. Se encontraba con él haciendo un trabajo en equipo
- Rikka-chan yo no le veo lo divino, me veo gordo y panzón –se quejó el muchacho quien ya cargaba un pronunciado vientre de casi ya nueve meses y portaba un blusón holgado color verde pastel y unos pantalones ajustables de un verde mas oscuro.
- Aun así te ves divino, luces un vientre muy bonito y te ves gracioso con esos pechitos –rió admirando el cambiado cuerpo de su compañero.
- No te burles de mi cuerpo! –se quejó avergonzado.
- No me burlo simplemente digo que te ves bien, por cierto ¿Qué tanto hace Tsuzuki-san? –preguntó al notar que el otro chico no regresaba.
- No lo sé, dijo que iba a preparar algo para comer mientras hacemos el trabajo pero ya se tardo. Iré a ver –se apoyó sobre la mesita de trabajo para poder ponerse en pie- ay… -se quejó llevándose una mano a su vientre.
- ¿Qué pasa? –preguntó Rikka al escucharlo quejarse.
- Rikka-chan me duele… -gimió al sentir otro espasmo- ay… -de pronto su pantalón se vieron humedecidos.
- La fuente!... se te ha roto la fuente… por kami el bebe… ya viene… ya viene!!! –gritó entrando en pánico- por todos los dioses… ¿qué hago?
- Ahhhh… llama… llama a Asato… aahhh –gritó al sentir las primeras contracciones.
- Tsuzuki…. Tsuzuki!!! –la chica corrió hacia la cocina para encontrarse con el.
- Rikka-chan ¿Qué pasa por que gritas? –preguntó el aludido.
- Tsuzuki… es Soka-kun… le duele… la fuente… bebe!! –dijo de forma incoherente.
- Que Soka que!!! –el chico temió lo pero y corrió a la sala- por dios… Hisoka!!! –se horrorizó de ver su ropa mojada- porque demonios no están Tatsumi y Watari cuando se les necesita!!! –gritó desesperado
- No lo se!!! Pero creo… creo que el bebe… ya viene en camino… -respondió con la respiración agitada- Aaaaaahhhhh!!!!
- Dios mio… Rikka-chan ayúdame a llevarlo a la clínica donde esta Tatsumi-san –urgió un desesperado ojiamastista- ve por sus cosas que están en nuestra habitación en el segundo piso, la segunda puerta a la izquierda
- Hai –acató obediente la peliazul al subir por la cosas.
- Ahhhh!!!! –gritó el chico torciéndose en dolor.
- Tranquilo mi amor… ya vamos con Tatsumi-san… tómame de la mano y apriétala cada vez que te duela -Hisoka obedeció- Rikka!!! –gritó al sentir su mano ser fuertemente apretada.
- Voy!!! –respondió la aludida desde la habitación quien salió disparada y bajo a zancadas los escalones dando casi un traspié al llegar al escalón final.
Como pudieron lograron llegar a la humilde clínica donde el mayor de la casa asistía a un médico local. Gracias a dios el medico estaba libre así que de inmediato atendieron al chico metiéndolo en una privada habitación donde con el equipo necesario se llevaría a cabo todo el proceso del parto. Un par de horas ya habían transcurrido desde el ingreso del menor…
- Por kami qué estará pasando, ya se tardaron –dijo un angustiado Tsuzuki que caminaba de un lado a otro.
- Tsu-san tranquilízate todo va a estar bien, un parto lleva su tiempo –le dijo la peliazul poniendo una mano sobre el hombro del chico para calmarlo.
- Pero es que quiero saber que pasa… y si Soka se pone mal y no lo aguanta, y si el bebe no nace… -se abraza asi mismo y se deja caer de rodillas al suelo temblando en temor- no… dios mio no permitas que nada eso suceda.
- Tsu-san… nada de eso va a suceder, no tengas miedo y no pierdas la fe… Soka-kun y tu bebé van a estar bien, ya lo veras –se arrodilla junto a el para abrazarlo y acariciarle la espalda en consuelo.
- Gracias Rikka, eres una buena amiga –correspondió al abrazo.
- Asato-kun! –le llamó el rubio quien llegaba corriendo- vine en cuanto lo supe ¿Cómo está Soka-kun y… el bebe, ya nació? –inquirió ansioso.
- Aun no sabemos nada Watari-sama –respondió la chica por el ojiamatista.
- Dime solo Watari o Yutaka el "sama" me hace sentir muy viejo –le dijo en incomodidad.
- Familiares o conocidos del joven Kurosaki? –preguntó el galeno que se había hecho cargo de Hisoka.
- Si, somos nosotros –inmediatamente respondió el rubio.
- Ah, Yutaka… Kurosaki es el muchacho del que tu y mi colega Seiichirou-san se hacen cargo ¿no es así? –preguntó cordial al reconocer al cientifico- con razón el chico se me hacía conocido.
- Hai… Terada-san ¿no esta Seii-san en la clínica? –preguntó al no ver a su pareja en compañía del galeno.
- Lo estaba, pero lo enviaron por algunos medicamentos a Kyoto.
- Sensei… ¿Cómo se encuentra mi pareja? –intervino Asato al acercarse al galeno.
- Ah usted es el padre –se alegró de conocerlo- bueno, tuve que practicarle una cesárea al muchacho, el bebe venia enredado con el cordón umbilical –Asato abrió los ojos en impresión- pero no se asuste joven… ambos se encuentran fuera de peligro, lo que venia a decirles es que necesitamos un donante de sangre.
- Yo le doy de la mía –Asato se ofreció olvidándose del miedo que el también le tenía a las agujas
- Muy bien, sígame por favor –el galeno se acerca al ojiamatista para darle unas cordiales palmadas y lo guía hacia donde descansaba su pareja- acuéstese en esa camilla –le ordeno.
- Hai –acato obediente- Soka… vine a donarte mi sangre-murmuró al momento se acercarse al chico.
- Gracias –respondió medio adormilado- Sensei ¿dónde está mi bebe?
- En un momento la enfermera les traerá a su bebe –dijo mientras preparaba el material para la transfusión. Ya durante el proceso una enfermera de mayor edad hizo su entrada cargando un pequeño bultito entre sus brazos.
- Joven Hisoka usted y su pareja son los afortunados padres de una bella y hermosa niña –dijo la enfermera al momento de entregarle el pequeño bultito- los dejo a solas para que la disfruten, cualquier cosa que se les ofrezca solo llámenme –sale del cuarto junto con el galeno.
- Muchas gracias. Kami-sama… es… preciosa! –Soka se emocionó al verla y tenerla en sus brazos- solo mírala tiene sus ojitos color amatista como los tuyos, la forma de tus cejas y la forma de corazón de tus labios.
- A ver… –dijo enderezando medio cuerpo para poder verla- es verdad! y de ti heredó el color del cabello, la nariz respingadita y color de piel –dijo emocionado.
- Hai una hermosa creación de los dos –la abrazó con cuidado y mucho cariño.
- Y cómo la llamaremos?
- Bueno –Soka meditó un momento- que te parece si le ponemos Aiko?
- Niña del amor… que lindo, le queda muy bien –Tsuzuki aceptó feliz.
- Fue una niña hecha con mucho amor, por lo tanto es el nombre adecuado –dijo el ojiesmeralda mirando tiernamente a la nena que dormía placidamente en sus brazos.
- Siiiiiiii es perfecto!... ay –un mareo atacó al ojiamatista- creo que no debo agitarme tanto –se dejó caer sobre la almohada completamente mareado.
Un par de días después, Hisoka y la pequeña Aiko fueron dados de alta. Cuando llegaron a casa les esperaba una gran sorpresa, toda la sala había sido adornada con globos, motivos de bebe color blanco y rosa pastel, un letrero en tela con la leyenda "bienvenida a casa pequeña Aiko" y sobre la mesita del recibidor se hallaban muchos regalos desde ropa, juguetes, artículos y accesorios de bebe.
- Felicidades Soka-kun!!! –corearon todos los presentes.
- Gracias –sonrió conmovido- Asato –le llamó.
- Si? –volteó a verlo.
- Gracias –murmuró agachando la cabeza para esconder su mirada.
- Soka… estás bien? –lo miró preocupado.
- Hai –levantó la mirada dejando ver sus hermosas esmeraldas bañadas en lágrimas.
- Pero… qué pasa… por qué lloras –Tsuzuki lo tomó del rostro para secar las saladas gotitas que había corrido por las blancas mejillas de su niño.
- Son lágrimas de felicidad –dijo tranquilo- lloro porque me has hecho el hombre más feliz del mundo porque te tengo a ti y ahora a una hermosa criatura que lleva una parte de los dos.
- Soka –Tsuzuki conmovido lo abraza con cuidado tratando de no aplastar a la bebé- soy yo quien te esta agradecido porque cambiaste toda mi vida ofreciéndome tu amor borrando las huellas del pasado y por haber curado todas las heridas y cicatrices de mi alma al darme esta hermosa niña –dijo con una gran sonrisa dibujada en sus labios.
- Suki desu –Soka le miraba con sumo amor.
- Suki desu… Ai shiteru –remató el ojiamatista uniendo sus labios en un beso cargado de ternura, amor y pasión.
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- Papi… papi!!!! –eran los gritos que se escuchaban de una pequeña de cairelado cabello rubio castaño cuyo largo le llegaba debajo de sus hombros, grandes y expresivos ojos color amatista, piel nívea y tersa, llevaba puesto un lindo vestido color blanco sin mangas, de cuello cuadrado y falda plisada de corte irregular, con bordados de flores en las orillas, un grueso listón lila se ceñía a su cinturita, otro mas delgado adornaba su piernita derecha y un ultimo haciendo de collar envolvía su delicado cuello. La nena corría descalza al encuentro del aludido.
- Aiko!!! –respondió el padre que al ver a su pequeña sus ojos brillaron radiantes- pero que hermosa se ve mi pequeña, parece toda una princesita con ese vestido –la aludió.
- Vedad que si… mami me lo puso –la pequeña agitó sus bracitos en la emoción y los extendió para que su padre la cargara.
- Mi pequeña angelito quieres decirme ¿Dónde están tus zapatos? –fingió molestia, su rostro ya mostraba la madurez propia de un hombre de 22 años pero que aun así no dejaba de verse elegantemente sexy y guapo, según su pareja.
- Ovidé ponémelos –respondió la nena con tímida voz- no me vas a degaña vedad? –inquirió preocupada.
- Debería –dijo aun fingiendo molestia- pero no lo haré –suavizó su mirada- como regañar a tan hermosa princesita –comenzó a llenarla de besos causando sonoras carcajadas que escapaban de la garganta de la niña.
- Ya… ya… papi… no… no mas…papi… ya –decía entre carcajadas pidiendo a su padre que parara.
- Así cuando aprenderá a obedecerte si siempre eres muy noble con ella –se escuchó decir por una voz seria pero sin un dejo de molestia.
- Mami!!! –anunció la niña al reconocer la voz.
- No me regañes, es tu culpa por darme una hija tan preciosa –respondió el padre con un puchero.
- La consientes mucho Asato –dijo el ojiesmeralda.
- Mami… tas moyesta? –preguntó la niña preocupada.
- No cariño –se acercó a ambos- como podría molestarme si tengo al esposo mas maravilloso del mundo y a la hija mas hermosa… con esas cualidades no podría molestarme –agregó con suave voz, el chico a sus 20 años también lucia maduro, elegante y guapo.
- Oye… Soka ¿celebramos algo hoy? –inquirió Tsuzuki al ver que su pareja vestía formal.
- Mhm… - Hisoka asintió con una feliz sonrisa.
- ¿Y que es? –Tsuzuki frunció el ceño extrañado, según recordara ese día no había algo que celebrar. Hisoka se le acercó.
- Celebramos que… -le besa en los labios y luego se acerca a su oido para susurrarle- otra vez…
- Otra vez… -repitió sintiéndose nervioso de haber olvidado si se trataba de alguna fecha importante.
- Vas… a… -le decía pausado para torturarlo.
- Que… que… -Asato comenzó a desesperar.
- Otra vez… vas a ser… pa… pá –finalizo Hisoka lamiéndole traviesamente su oreja.
- Que!!!! –gritó sorprendido- es… es… verdad? –lo miró incrédulo y una tierna sonrisa fue la que se lo confirmó- Kami-sama… voy a ser papá… otra vez voy a ser papa!!! -abrazó a Hisoka de su cintura para cargarlo en peso y junto con la niña que cargaba en su otro brazo dio vueltas de emoción.
- Papi… ya!!! –gimió la niña entre emocionada y mareada.
- Que feliz que estoy! –dijo Asato dejando de girar- escuchaste Aiko, vas a tener un hermanito!
- Hemanito… hemanito!!! –la nena agitó sus bracitos emocionada.
- Kami, no sé qué más puedo pedir, si ya soy el hombre más feliz…si a mi lado tengo al hombre que desde siempre he amado y a su lado al fin tengo la familia que siempre soñé –pensó Hisoka mirando con amor a su pareja y a su pequeña, mientras se acariciaba el vientre con ternura.
FIN.
Y bien, hasta aqui llega este feliz y bonito fic... este fic ha sido muy especial, desde su primer temporada "Dos vidas diferentes un mismo camino" ya que pase por muchas cosas que me hicieron dejarlo en el abandono por un par de meses, pero la vida continua y tambien el fic lo hizo hasta llegar a este final... espero y haya sido de su completo agrado, se que a lo mejor habra algunas pequeñas incngruencias pero bueno es un fic y pues lo posible o imposible puede suceder XD...
Shiroi: Nee-chan, gracias por todo tu apoyo incondicional ah y por tambien por tu felicitacion nn me la pase muy bien, y no te preocupes por el regalo con tu amistad me basta, por cierto no te he pasado mi nuevo numero de cel S jejeje luego te lo paso por mail ok? y pues a ver cuando nos leemos en otro fic, mis musas estan en huelga y no me quieren ayudar en lo absoluto... quiero escribir pero ellas se niegan rotundamente a trabajar T-T... TQM!!!
Soubi: jijiji pues si resulto ser lo que te imaginabas XD... gracias por leerme hasta aqui y espero que mis musas ya no se pongan tan dignas y me dejen escribir, para asi poder leernos en otro fic... saludos!
Yo: jijii siento que me estoy escribiendo a mi misma con ese nick XD... gracias por leerme, espero pronto volver con otro fic.
gracias por todo!!
