Disclaimer: Ruroni Kenshin es de Nobuhiro Watsuki. Soy muy pobre como para comprarlo TT

Cursiva: "pensamientos del personaje"

Aclarado todo comencemos con la historia

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La línea delgada entre el amor y el odio.

Cáp. 3 "El comienzo"

Aoshi pudo notar el rostro aliviado de Misao. Se notaba que había estado llorando. El mismo no entendía como fue que tomo esa decisión tan impulsiva e irracional.

-Tenemos que aclarar muchas cosas si queremos que esto salga bien-.

Misao asintió. Siguió a Aoshi hasta el hotel. Una vez en la habitación de Aoshi ambos estaba sentados en el lugar donde habían compartido el desayuno esa mañana. Para él era difícil comenzar la conversación así que se levanto dirigiéndose al minibar a servirse un trago.

-No deberías beber tanto-.

-No deberías entrometerte tanto-. Le contesto directo.

Misao suspiro. Regreso de nuevo a su asiento bebiendo un poco del vaso. Finalmente fijo su mirada en la de ella.

-Tenemos solo un día para casarnos-. El ambiente se puso algo tenso cuando menciono esa palabra. Carraspeo un poco y prosiguió.-Pero antes necesito saber más de lo que esta pasando-.

-Te diré todo lo que sepa, haré hasta lo imposible con tal de que me saques de aquí-. Estaba muy segura. Jamás lo había estado tanto en su vida.

-Explícame bien lo que pasa con tu tío y tú-.

-Lo único que te puedo decir es que Makoto Shishio se caso con mi tía Omatsu, cuando mi abuelo murió me dejo al cuidado de ella y dejo el testamento de que el Aoia y otros bienes me pertenecían-. Dio un suspiro, la voz se le comenzaba a quebrar siempre que recordaba a su abuelito Okina.-Pero mi tía al año murió por una enfermedad…y siendo mi tío el único pariente quede al cuidado de él. Desde los 12 años ha sido un infierno vivir con él-.

Aoshi termino su brandy.-Y casarte es tu única solución-.

-Si-.

-¿Por qué yo?-.

Misao lo miro. Era razonable que aun desconfiara. Ella era una completa extraña para él.-Porque no eres de aquí, por lo tanto mi tío no tiene influencia sobre ti…y…no te lo voy a negar…pero también es porque tienes poder monetario para hacerlo…para enfrentarte a él-.

-Al menos eres sincera-. Iba a decir algo más pero fue interrumpido por ella.

-No me interesa tu dinero, solo quiero que me saques de aquí-.

-Bien, ahora estas son mis condiciones…primero me tienes que firmar un acuerdo antes de casarnos que apenas llegando a Tokio nos divorciamos. No tendrás ningún beneficio mió ni nada por el estilo-.

-Cuenta con ello-.

-Segundo, necesito hablar con tu tío personalmente-.

Misao palideció ante esto ultimo.-Pero…pero…-.

-Quédate en el hotel, estaré fuera arreglando las cosas para casarnos mañana mismo y de ahí pasare a hablar con él-.

Aoshi salio dejando a Misao inquieta. Muchas cosas pasaban por su cabeza. Su tío no era una persona de fiar. Aoshi bajo al living y le dijo algo al encargado para que solo él lo escuchara. El encargado asintió y así Aoshi abandono el hotel.

Horas más tarde Aoshi salía del registro civil de la isla. Se puso sus lentes de sol para luego dirigirse a ese mentado Aoia.-Definitivamente estoy loco-.

No tardo mucho en llegar, era una isla pequeña, la mayoría de los hoteles y restaurantes quedaban cerca. Cuando llego una de las meseras lo hizo pasar. Le dio una mesa mientras Aoshi se sentaba mirando a su alrededor.

-¿Qué va a ordenar?-.

-Disculpe, quiero hablar con Makoto Shishio-.

La chica se sorprendió un poco, se inclino con educación.-Si, en un momento se lo comunicare señor-. Se retiro rumbo a administración.

Unos segundos después salio Shishio con cara de pocos amigos. Cuando miro a Aoshi su coraje se incremento, pero se tranquilizo por los clientes que ahí había. Aoshi lo invito a sentarse, pensó que si las miradas mataran ya estaría doblemente muerto.

-¿Qué quieres?-.

-He venido por las cosas de Misao-.

Ante esto Shishio se levanto de su asiento, lo miro fulminante.-Ven-. Definitivamente eso era algo que no podían tratar enfrente de los clientes. Camino hacia su oficina donde administraba el Aoia.

Aoshi sabia que no seria nada fácil lidiar con ese tipo. Lo siguió al entrar a la oficina miro como este se dejo caer en su silla. Aoshi lo imito sentándose frente a él, claro que de una forma mas tranquila.

-¿A que demonios ha venido eso?-.

-Es fácil, solo he venido por las cosas de Misao-.

-Esa puta no tiene nada aquí-.

Fue el turno de Aoshi para incomodarse, se levanto inclinándose hacia Shishio recargando sus manos sobre el escritorio y diciéndole con molestia.-Le pido de favor que no se refiera de esa forma a la mujer que va a ser mi esposa-. Lo que mas odiaba eran las injusticias y era claro que esa joven era parte de una de ellas.

Shishio sintió la sangre írsele hasta los pies. ¿Había escuchado bien, ese hombre realmente estaba hablando en serio. No, tenia que ser una broma.-Jajaja…por Dios…es lo mas gracioso que escuchado en toda mi vida-.

Aoshi no expreso ninguna emoción, permaneció con su semblante serio frente a Shishio. Este último pudo captar que no se trataba de una broma. De pronto Aoshi noto una sonrisa en el rostro de ese hombre, era seguro que planeaba algo. Viniendo de él, no era nada bueno.

Shishio se recargo en su silla con aire triunfante, le hizo una seña a Aoshi para que volviera a sentarse. Una vez que lo hizo hablo.-Escucha…no andaré con rodeos…hice un mal negocio…eso me trajo perdidas grandes en el Aoia…-.

Aoshi entendió perfectamente por donde iba la conversación.- ¿Cuánto pides? -.

-Cincuenta mil dólares-.

Aoshi sonrió de forma fría. Tratándose de dinero muchos hombres perdían la cabeza. Y eso era cierto, Shishio no supo que cavaba su propia tumba dejando ir a Misao…en unos años ella regresaría por lo que por ley le pertenecía. Y de eso…no se había dado cuenta.-De acuerdo-. Saco su chequera y para regocijo de Shishio puso la cuenta hablada, firmo y le entrego el cheque a Shishio.-Es un trato-.

-¿Tanto te gusto esa niña?-. Pregunto más que nada por curiosidad mientras tomaba el cheque de manos de Aoshi.

-Ese es asunto mió-.

Sonrió con hipocresía, luego grito y segundos después entro una joven de cabellos castaños.-Me llamaba sr. Shishio-.

-Juntas todas las cosas de esa…-. Ahora lo pensó dos veces.-de Misao…ponlas en alguna maleta y se las traes al señor aquí presente-.

Aunque Tsubame no entendía lo que sucedía, hizo lo que Shishio le ordeno. Aoshi seguía en la oficina, era algo estresante mantenerle la mirada a ese sujeto. Realmente le desagradaba profundamente. Si por el fuera ya le hubiera partido la cara por haber golpeado de esa forma a una mujer. Pero tenia que contenerse. Después de unos minutos entro la misma joven con una maleta pequeña en mano.

-Esto es todo lo de la señorita Misao-.

-Bien, entonces me retiro, puesto que no quiero verlo mas…ya esta todo arreglado para que en un rato alguien le traiga unos papeles y los firme…ni Misao ni yo queremos verlo en la boda…-. Shishio sonrió sin ganas. Ese hombre si que lo fastidiaba.

Aoshi salio acompañado de la joven luego de tomar la maleta, se dirigía a la salida.-Eto…-.

El joven alto volteo a ver a la chica que estaba tras él. Recordó que llamo a Misao señorita, supuso que era una amiga de ella.-Misao esta bien…esta hospedada en el hotel Royal-. Sin mas salio de ahí, dejando mas tranquila a la joven.

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Caminaba de un lado a otro, ya era demasiado tiempo desde que Aoshi salio. Los nervios no la dejaban tranquila. Mil y un pensamientos paranoicos se había formado acerca de que su tío podría haber hecho algo contra él. La puerta de la habitación se abrió sobresaltándola.

-Aoshi-.

Aoshi entro y dejo la maleta sobre la cama.-Ahí están tus cosas-. Fue al minibar y se sirvió un trago.

Misao fue hacia la maleta sentándose en la orilla de la cama, la abrió y lo primero que vio fue un pequeño papel. Lo tomo y leyó mientras unas lagrimas corrían por sus mejillas.

- ¿Tú amiga? -.

Ella asintió limpiándose las lágrimas. Busco algo más en la maleta y respiro aliviada.-Gracias Tsubame-. Apretó contra su pecho un pequeño portarretrato.

-Ya esta todo arreglado, mañana mismo nos casamos-.

Sintió un escalofrió recorrer su cuerpo. Sabía que no era algo correcto, pero era la única forma de salir de esa situación.-Lamento causarte problemas-.

-Pienso lo mismo…esto se esta volviendo un dolor de cabeza-.

No lo culpaba el sentirse así. Pero esta vez Misao no dudaría. Ya se sentía con un pie fuera de la isla y eso la hacia sentirse segura. Y con un odio y deseos de venganza que jamás imagino tener. Algún día regresaría por lo que le pertenecía.

-Mañana tenemos que estar a las diez en el registro civil, comprenderás que dadas las cosas solo iremos a firmar unos papeles-. Dio el ultimo trago al vaso de brandy y volvió a hablar.- Regresaremos al hotel a ordenar algunas cosas para que partamos al día siguiente-. Ella solo asintió.

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Eran las 9:30. Misao esperaba que Aoshi saliera de ducharse. Esta nerviosa, unas horas más y estaría lejos de aquí. Traía puesto unos pantalones holgados al igual que su playera. Se miraba en el espejo del peinador y se acomodo su cachucha. Por el espejo pudo notar la cara de desconcierto de Aoshi cuando este salía del baño. Se giro a verlo preguntándose a que se debía.

-¿Qué?-.

-No nada, tal pareciera que me voy a casar con un chico-. Dijo mientras abotonaba las mangas de su camisa. La cual era de tela delgada blanca, era bastante fresca. Sus pantalones negros y unas sandalias de piel del mismo color lo hacían ver un hombre muy apuesto.

-Solo iremos a firmar esos papeles ¿no? -.

Terminando de arreglarse.- ¿Lista? -.

Misao asintió y ambos salieron rumbo al registro civil. Una vez ahí esperaron unos minutos al juez. Él cual al llegar y organizar algunas cosas, se dispuso a leer el contrato matrimonial…literalmente era un contrato, en el estaban todas las especificaciones solicitadas por Aoshi y aceptadas por Misao. Una firma ya estaba ahí. La de Makoto Shishio, que al ser el tutor de Misao daba consentimiento de esa boda. Una vez leído el contrato matrimonial el juez lo giro hacia los contrayentes. Le dio un bolígrafo a Misao. Ella lo tomo y dio un suspiro y firmo. Ahora era el turno de Aoshi…este vio por unos segundos ese papel…mientras tenia su puño sobre la línea donde debía ir su firma. Pareciera como si dudara. Esto a Misao la tenía asustada. Que tal si a última hora se arrepentía. Si eso pasaba, simplemente se daría por vencida ante todo y todos. Pero firmo. Ese hombre que ni siquiera la conocía firmo. Ese hombre que era un completo desconocido para ella seria su salvador…seria quien se la llevaría lejos de su sufrimiento…lejos de su pasado.

-Felicidades, de ahora en adelante son marido y mujer ante la ley-.

Pasaron unos minutos mas, Misao esperaba sentada en una de las salas a Aoshi, quien estaba con el juez arreglando unas últimas cosas y esperando los documentos oficiales. Finalmente este salio con los documentos en sus manos. Miro a Misao levantarse e ir con el.

- ¿Lista señora Shinomori? -. Dijo con algo de sarcasmo.

Esto no paso desapercibido para ella, pero tenia que soportarlo. Así que no contesto. Se limito a caminar tras él para luego ambos subirse a un taxi de ahí que los llevaría al hotel. Donde arreglarían sus cosas para partir mañana mismo de la isla.

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Estaba emocionada, la felicidad podía notársele en su rostro. Mientras Aoshi estaba con el joven que ayudaba a subir las maletas al compartimiento del barco que los llevaría a una de las ciudades cercanas de la isla, de la cual tomarían el avión rumbo a Tokio.

-¡Hey mensa!-.

Misao volteo de inmediato a donde se había escuchado la voz de ese chico que ella conocía bastante bien, sus ojos azules se llenaron de lagrimas al ver a Tsubame y Yahiko a unos metros delante de ella. Corrió hacia ellos abrazándose a ambos al tiempo. Estos le correspondieron mientras Tsubame se unió al llanto de la chica.

Aoshi volteo a verla. Era la primera vez que miraba el llanto de Misao, pero no era un llanto de desesperación. Había alegría en su rostro. Era un llanto diferente. Supuso que ellos eran las únicas personas importantes en esta isla para ella.

-¿Nos escribirás?-. Dijo Tsubame mientras era abrazada por su prometido.

-Claro que si, son lo único importante para mi en esta isla-.

- ¿Te pudiste despedir de ellos? -. Pregunto Yahiko.

-Si, a primera hora fui a despedirme de ellos-. Misao sonrió.-Les deje unas flores hermosas-.

-Misao…es hora de irnos-. Grito Aoshi desde el barco. Era un yate mediano, era cómodo y veloz. Efectivo para llevarlos a la ciudad más próxima de ahí.

Miro por ultima vez a sus amigos y los abrazo fuertemente.-Deséenme suerte…les juro que voy a volver…y todo será diferente-.

Se despidió de ellos y se dirigió al yate donde fue ayudada por Aoshi a subir. Una vez que estaban partiendo Misao se despedía de sus amigos con lágrimas en los ojos.

Después de dos horas de trayecto en el yate por fin llegaron al aeropuerto de la ciudad de Hayama (NA: Sepa si existe algo así…pero imagínense ke si :P). Estaban justos de tiempo, en unos cuantos minutos abordarían el avión. Aoshi preparaba los últimos detalles mientras ella esperaba sentada en la sala de espera del aeropuerto. Su corazón latía fuerte, el sonido que hacían los aviones al despegar era algo emocionante. Ya quería llegar a Tokio. Ya quería comenzar su nueva vida. El anuncio que invitaba a abordar el avión rumbo a Tokio se dejo escuchar. Aoshi se acerco a Misao.

-Ya es hora-.

-Gracias-. Le dijo de forma sincera.

Aoshi asintió y luego ambos se dirigieron a abordar el avión. Cuando salieron a la pista de forma inconciente Misao se tomo de la mano de él. Esto sorprendió al ojiazul, pero luego entendió a que se debía cuando miro el rostro asustado de Misao. Le pareció algo divertido.

- ¿Tu primera vez no? -.

-S…si-. Estaba realmente nerviosa. Ese avión era tan grande. ¿Y si se caía? … ¿y si pasaba algo?. Realmente se había vuelto muy paranoica.

-No pasara nada-.

Camino dejando atrás a Misao quien miraba el avión asombrada. Tomo valor y camino para abordarlo también. Ese seria el primer paso para su nueva vida…

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¿Que tal, espero que todos estén bien, anduve desaparecida por un tiempo jeje, y creo que todavía me tomare algunos días. Estoy en las dos últimas semanas de clases y tengo trabajos finales y exámenes. Ha sido bastante estresante, casi durmiéndome a las 3am haciendo trabajos…ojala y fueran fics ¬¬u …así que no se desesperen. Por ahora actualice este fic. Tratare de actualizar pronto Mi adorable pecado que anda en sus ultimas y ya tengo otra idea por ahí en mente -. Bueno espero seguir contando con su apoyo.

Gracias a:

Gabyhyatt: Y si, esperemos que las cosas sigan bien para ella

Blue-azul-acero: Gracias por tus ánimos espero que te siga gustando n.n

Vidavril: Si, me alegra que sigas al pendiente de mis fics n.n

Nanita-chan: Jeje, espero y que siga gustándote mira que se vienen sorpresas…

Naruto Ikari de Hyrule: Sip, espero y que siga gustándote, la verdad que tengo muchas ideas para este fanfic. Aunque este algo retrasada pero la uni me estresa TT

Rindo-inukai: Que bueno que te la hayas pasado bien. Y si esto se va a poner interesante aunque me complique la vida para que estos dos se conozcan más jeje. Gracias por tu apoyo.

Y gracias a todos aquellos que tal vez lo leyeron pero no pudieron dejar un comentario. Nos vemos en la próxima actualización n.n