CAPÍTULO 5: THE REASON IS YOU
Rukia no sabía como reaccionar. ¿Le había dicho su nombre? Entonces, ¿lo de el otro día tan solo había sido una broma? Pero ella no quería pensar eso. Quería pensar que de verdad había olvidado su nombre, y , que de algún modo, lo había recordado.
Tampoco quería moverse. En sus labios aun reposaba su dedo, que los sellaba en un hermoso silencio, y su mano aun acariciaba su cabello. Sus ojos estaban posados en los de ella, observándola como si fuera una ilusión que sabes que va a desaparecer. Pero seguía allí, delante de él, y esta vez no era un sueño.
Lentamente, como si le costase, se retiró lentamente de la shinigami, pero sin apartar sus ojos de ella.
Se quedaron unos minutos en silencio, observándose. Ninguno se atrevía a decir nada. Ni si quiera eran capaces de moverse.
Oyeron unos pasos en el pasillo. Los dos se giraron. Los pasos pasaron de la largo la puerta y se alejaron hasta que dejaron de oírse. Los dos volvieron a mirarse.
-Rukia...
Lo había vuelto a decir, su nombre.
-Ichigo, ¿por qué...?- "¿Por qué has recordado mi nombre?" no, no era la pregunta correcta-. ¿Por qué me olvidaste?
La mirada del chico cambió. Ahora mostraba una tristeza anclada durante años en ese rostro.
-Todavía...no te recuerdo del todo...- Ichigo apartó la mirada.- tan solo, recuerdo algunos momentos, no todos. También recuerdo a algunas personas más, pero se, de alguna manera, que no eran tan importantes. Pero te olvidé... - Ichigo se levantó y se alejó un poco de la cama de Rukia.- El olvido, es el pago por el poder que tengo. Los recuerdos, eso es lo que le tengo que dar al hollow que habita en mi interior a cambio de su poder.- dio unos pocos pasos por la habitación, todavía oscura.- Los vizards sabían, antes de adquirir ese poder, las consecuencias, pero yo... Ahora mismo preferiría no tener este poder. Aunque sin él... No te hubiese salvado, ¿verdad?
-Ichigo... Pero tú, renunciaste a una cosa muy valiosa. ¿Te olvidaste de todo?
-No. Recuerdo a mi familia, a Tatsuki y a Chad, y unas pocas personas más. La voz de mi madre... Ya no la recuerdo.
Rukia le miró mientras se incorporaba en la cama. Ahora si era el momento de aquella pregunta.
-¿Por qué recordaste mi nombre?
Ichigo la miró a los ojos intensamente. ¿Por qué la había recordado? No lo sabía. Quizás, el deseo de recuperar el recuerdo era mayor que cualquier otra cosa.
-Supongo, que porque quería poder llamarte por tu nombre. -guardó unos segundos de silencio antes de hacerle una pregunta que llevaba mucho tiempo rondándole por la cabeza.- Rukia... ¿qué...tipo de relación había entre nosotros?
Las mejillas de la shinigami enrojecieron. ¿De verdad le estaba preguntando eso Ichigo?
-¿Por..por qué preguntas eso?- la voz le tembló casi imperceptiblemente, pero el chico lo notó.
-¿Entonces...había algo?-Ichigo mostró una sonrisa pícara mientras se acercaba de nuevo a Rukia.
El corazón de la shinigami comenzó a latir mucho más fuerte de lo que hubiese creído posible. Veía como Ichigo se iba acercando poco a poco a ella. ¿Su relación? Era básicamente gritos y golpes (siempre dirigidos al chico). Nunca habían sido nada más. Pero si las miradas hablasen...
-¿Por qué crees eso?- esta vez la pregunta tuvo el tono de voz adecuado. Ichigo se detuvo a un paso de Rukia.
-Por las sensaciones que tengo de los recuerdos.- el chico se arrodilló, poniendo sus ojos al nivel de los de la chica.- ¿Me vas a responder?
-Éramos... Amigos.- Rukia tenía la sensación de haber dicho esas palabras antes, hacía mucho tiempo.
-Oh... Pues, me alegro de oír eso. Si hubiese habido algo entre nosotros, jamás me habría perdonado olvidar tu nombre. Sería...demasiado valioso.
Dio un paso más y se sentó al lado de la shinigami.
-Cuéntame cosas...sobre ti. Puede que así, mis recuerdos vayan volviendo.
Rukia sonrió. Sin duda, aquel era el Ichigo al que había conocido.
-¿Qué quieres saber?
-La primera...no, la segunda vez que nos vimos, cuando me transformaste en shinigami, ¿por qué lo hiciste?
"Empezamos con una difícil." Rukia se mordió el labio inferior. Quería hablar con él, sobre todo, sobre todas las cosas que habían compartido. Pero aquella primera pregunta, era muy difícil de responder.
-Normalmente, no hubiera echo lo que hice en ese momento. Estaba...aturdida... Por muchas cosas.- "es cierto"- cuando vi que el hollow se acercaba a ti, lo único que pude hacer fue... Intentar evitarlo. Y no estaba preparada. Pero después de todo, era el deber de un shinigami. Aunque cueste la vida.
-No te he preguntado eso. No quiero que me digas lo que ya sé. Yo ya sé cual es el deber de un shinigami. Lo que quiero saber, era, si sabías que estaba prohibido, que, posiblemente, el castigo por lo que ibas a hacer era muy grave, ¿por qué corriste el riesgo? Éramos... Perfectos desconocidos.
Los dos se miraron fijamente a los ojos.
-Si te veía morir, sería como ver morir a la misma persona dos veces.- Rukia no conseguía apartar la mirada de los ojos de Ichigo.
"¿Qué?" No lo entendía. ¿Qué había querido decir?
La chica observó la expresión confundida de Ichigo, pero no diría nada más.
-¿Hay alguna otra cosa... De la que quieras saber?
-Muchas.- Ichigo la miró. No le diría nada más, de eso estaba seguro. Pero eso para él era suficiente. - Para empezar, háblame de cuando estuviste en el instituto.- Su tono de voz cambió. Quería recordar cada momento de su vida mientras ella estaba. Recordaba vagamente algunos momentos en el instituto. Y normalmente le llevaban una sonrisa al rostro.
Rukia sonrió. Ichigo lo había comprendido a la perfección.
Comenzó a hablarle de los primeros días que estuvo en el instituto, las bromas, los amigos, un serio problema que tuvo para beber un endiablada bebida que aun le costaba beber...
Estuvieron hablando durante varias horas, para ellos el tiempo no existía.
Un rayo de luz iluminó el rostro de Ichigo. Estaba amaneciendo. Su rostro mostró una expresión más seria. Su momento había acabado.
-Rukia, me tengo que ir.
-¿Ya?
-Sí, pero esta noche volveré, te lo prometo. Puede que tarde un poco, pero tengo que escaparme de los otros vizards.
La shinigami sonrió. Lo estaba haciendo mucho últimamente.
Se quedaron unos segundos mirándose. Una mirada intensa. Profunda. Una mirada que quería decir muchas cosas que las palabras no eran capaces de expresar.
Ichigo se adelantó un paso, cogió Rukia de la cintura, y con delicadeza, puso sus labios sobre los de ella. Saboreó sus dulces labios por unos minutos que parecieron eternos, hasta que ambos tuvieron que separarse para coger aire.
-No sé por que has dicho que no había nada entre nosotros. Eso ha sido muy cruel.
Ichigo aun la tenía cogida por la cintura, y sus rostros estaban tan cerca, que mientras hablaba, sus labios rozaban su piel, haciéndola estremecer.
Lentamente se separó, y saltó por la ventana.
Rukia corrió inmediatamente hacia él, pero cuando se asomó, el chico ya no estaba.
Llevó una mano hacia sus labios. Todavía notaba aquella sensación. Volvió a sonreír mientras miraba por la ventana. Había sido la mejor noche de su vida y, si de ella dependiera, haría que fuese eterna, para que él no se tuviese que marchar jamás.
-----------------------
Bueno, aquí traigo otro capítulo de este mi fic, y a ver si más gente se anima a postear y decirme algo
asias a Ridea-chan y a Nyu-chan5 por los reviews, que siempre me animan y son mi pago
