Desde aquí escribo para felicitar a todos aquellos que han escrito sus historias de Elfen Lied; las he visto bastante buenas , en especial las de Sir Sinacroft (espero que las continúe): en fin…también he visto la serie y esa una de las pocas que trata temas tan profundos…por eso me animé a escribir este one shoot, espero que les guste..
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Jamás pensé que pudiera ser capaz de todo esto.
La voz fría en su interior pugnaba por apoderarse de ella, pero sus intentos eran cada vez más y más débiles, se estaban apagando.
Un reguero carmesí bañaba el piso de la habitación; allí estaban, tendidos, irreconocibles; frente a ella.
Casi inconscientemente fijó su vista en el más pequeño, que le devolvía la mirada con sus ojos negros, vacíos: debía tener su edad, quizás era algo menor que ella.
Lo apartó de un latigazo y la sangre que se había empozado bajo él, le salpicó en la cara; pero no la inmutó.
Llevaba poco tiempo en la casa, pero el hedor comenzaba a ser algo molesto. Se palpó la nariz: recordó que era el mismo hedor a muerte que había sentido aquella vez en el orfanato; la misma sensación de carne echada a perder, pero algo más la acompañaba ahora: una extraña desazón.
Es porque quizás ellos no merecían haber muerto así. Los del orfanato merecían lo que les pasó, pero ellos…
Había vuelto ó quizás jamás se había ido, esa sensación de estar compartiendo el cuerpo con otra persona volvió a inquietarla.
Se lo merecían, se escuchó decir. Ellos también se lo merecían, no eran buenos como quisieron hacerme creer, por un momento pensé que podía confiar, pero…
Te traicionaron, ¿no es verdad? ¿Cuánto más falta para que te des cuenta de la realidad? Eran iguales a los demás, o quizás peor. Recuerda esto: tras sus palabras afectuosas se esconden las más negras intenciones.
Y sin embargo; ahora, siento que esta mal lo que hice, no se por qué; solo sé que no siento lo mismo que la noche en que los maté. No entiendo, no se por qué…
¿Será por la persona que conociste hoy?
Sintió una obstrucción en el pecho cuando recordó al chico de la mañana. Su mirada dulce y bella, como el sonido de la caja musical que traía entre manos…aquella melodía le traía mucha melancolía…como si contuviera en las notas, la respuesta a sus preguntas: acerca de ella, de aquella voz, de las personas que había asesinado.
¿Vas a llorar?
¿Quién eres? ¿Mi conciencia o qué? Agitó los vectores en el aire, intentando apresar sin éxito algo invisible.
Sabes quién soy, pero me parece que no deseas admitirlo, ¿tan repulsiva te parezco?-rió
No sé quién seas, pero por favor déjame en paz, tengo que…
Buscar a aquel chico, el de la caja musical- volvió a reír-¿Cuánto falta para que te des cuenta?
Cállate, cállate. No se quién seas, sal de mi cabeza- sus manos humanas tocaron los pequeños cuernos de su cabeza y los haló con fuerza.
No estoy en tus pequeños "adornos", bueno realmente sí, estoy en todas partes de tu cuerpo. Soy cada pedazo de carne, soy también tu fuerza, soy todo lo que posees.
Soy…tú.
Sintió que frío helado se apoderaba de su cuerpo, usó sus brazos para darse calor y… también los vectores. Su cabeza empezó a dar vueltas, las imágenes de la habitación manchada con la humanidad de la familia que había asesinado se perdían ahora en un revoltijo de formas y colores indefinibles. Cerró los ojos.
Cuando volvió a abrirlos se encontraba en una habitación oscura y unos ojos como los de ella le devolvían la mirada. El recuerdo del chico llamado Kouta se desvaneció y una frase perforó su mente, mientras su otro "yo" se acercaba y empezaba a tomar posesión de su cuerpo.
Soy tú, soy tú…
