Hola a todos, aqui esta el 2d0 capitulo de "El Estigma de tu Silencio", ojala les agrade.
En el prado de las flores...
Las horas pasaban y ninguna noticia del estado de salud de la chica. Afuera de la habitación estaba Akago sentado silenciosamente mientras veía Hakudoushi caminar de un lado para otro mientras apretaba los puños.
-¡Ya basta¡Harás un agujero en el piso! – exclamo Akago ante la desesperación que le provocaba su hermano.
-¿Y que quieres que haga¡Desde hace horas están adentro y no han salido a decirnos algo! – respondió iracundo el albino.
-Ya sabes que el doctor es uno de los mejores, así que siéntate y deja de moverte….
De pronto las puertas de la habitación se abrieron al mismo tiempo que dos mujeres salían seguidas por un hombre de unos 30 años. El hombre se mantenía serio y acercándose a Hakudoushi, comenzó a hablar.
-La señorita Kanna esta fuera de peligro. Pero hay algo que me preocupa.
-¿Qué cosa?- murmuro el albino.
-¿Ha sufrido de accidentes pasados con navajas la señorita?
-Claro que no. Jamás ha estado en un accidente es más nunca se ha enfermado desde que la conozco – replico Akago.
-No lo entiendo, es algo muy raro.
-¿Qué no entiende? Ande dígame que pasa. – dijo Hakudoushi.
-Bien. Aunque las heridas de Kanna parecieran ser recientes no lo son. Son muy viejas provocadas al parecer en su infancia y que ahora de manera extraña se han abierto.
-Hmmm – fue lo único que salio de los labios de Hakudoushi.
-Es mejor que la dejen reposar, ya las medicinas evitaran alguna infección. – dijo el doctor. – Mañana vendré a cambiar los vendajes – y con eso ultimo, el hombre se fue.
-Joven Hakudoushi ¿Qué desea que hagamos? – pregunto una de las mujeres.
-Retírense y estén pendientes si las necesitamos. – respondió el joven. Las mujeres se retiraron ante la mirada de Akago. Hakudoushi entro a la habitación, en la recamara mientras era seguido por Akago.
El cuerpo de Kanna se encontraba totalmente vendado, era como si miles de cuchillas hubiesen cortado su delicada piel. Se mantenía inmóvil, solo sus labios se movían, murmurando mil cosas sin sentido. Hakudoushi se llevo la mano a la boca tras ver la terrible condición de la chica.
-¿Qué te paso¿Cómo es posible esto? – murmuraba mientras se hincaba al lado de la cama y tomaba entre sus manos, la mano de Kanna.
-¿Hakudoushi¿Qué fue lo que viste? – pregunto Akago mientras se acercaba los jóvenes.
-Vi una niña con sus padres que vivían en una cabaña al lado de un río. Parecían tan felices hasta que….
-¿Hasta que…?
-Hasta que todo se volvió oscuro y los padres de la niña eran asesinados por unos youkais.
-¿Qué paso con la niña?
-La niña era rodeada por esos demonios, gritaba y lloraba, me pedía a gritos que la rescatara y cuando trate de hacerlo, no pude.
-¿Por qué?
-Porque no podía moverme y cuando por fin me moví, una gran sombra envolvió a los demonios junto a la niña. Esa sombra me produjo escalofríos por aquellos ojos rojos y esa maldita carcajada que no paraba de escucharse por todo el lugar – explico Hakudoushi.
-Hakudoushi ¿Cómo se llamaba la niña?
-Kanna, ese era su nombre- respondió fríamente Hakudoushi.
En otra parte, en un lejano prado de flores, dos jóvenes reían y jugaban….
-¡No me vas atrapar¡Jajá¡Jajá! – gritaba una joven de unos 18 años mientras corría por todo el prado, saltando troncos y piedras.
-¡Eso lo veremos! – grito otro chico de la misma edad mientras se acercaba a la joven. De pronto el joven dio un gran salto y se coloco frente a la chica con los brazos abiertos, la joven no pudo detener su carrera y cayo sobre los brazos del chico.
-¡Te atrape! – exclamo el chico al mismo tiempo que ambos caían al suelo quedando ella sobre el. Las flores los envolvieron mientras el viento comenzó a soplar sobre ellos. Lentamente los brazos del chico comenzaron a rodear la cintura de la chica en medios de sus risas hasta suavemente los labios del chico comenzaron a friccionar con los de la joven.
Sus besos comenzaron a ser largos y apasionados mientras las caricias iban en aumento. Las manos del joven empezaron a bajar hasta llegar a sus piernas y sin resistencia, las metió bajo el kimono amarillo de la joven. Esta por otro lado, comenzó lentamente en acariciar el fuerte pecho del exterminador cuando….
-Ejem, chicos – se escucho una voz infantil decir.
-¿Eh! – exclamaron los dos chicos al mismo tiempo. Rápidamente se levantaron mientras arreglaban su ropa, ambos rojos de pena.
-¡Hola Kai! – fue lo único que atino en decir Kohaku.
Kai era el hijo que Kagura tuvo con Sesshomaru años atrás. Tenía la apariencia de un chico de 10 años, su ropa tenía cierto parecido a la vestimenta de Inuyasha solo que a diferencia era blanca con los bordes dorados. En su frente estaba el tatuaje de una estrella de 4 picos de color azul, su cabello negro llegaba hasta sus hombros con flecos blancos. Poseía la misma inteligencia y serenidad de su padre pero también la rebeldía y el coraje de su madre, así que era un niño youkai excepcional.
-Hola Kohaku, veo que estaban en un momento privado ¿Verdad Rin?
-Este si, ejem. – respondió la joven sonrojada. Había pasado el tiempo y Rin se había transformado de una graciosa chiquilla a una hermosa joven.
-¿Acaso Sesshomaru esta cerca?- pregunto serio el exterminador. Kai solo sonrió y respondió:
-No, el esta con mamá, ya saben en sus propias cosas….
No se daban cuenta que eran observados por Jaken, quien siguiendo las ordenes del youkai, había seguido a Rin. Viendo que Kohaku estaba con ella ni tardo ni perezoso fue avisarle al amo.
Cerca de ahí, sobre unas colinas se alzaba con esplendor una gran mansión feudal….
-¡Oh Kagura¡Es exquisito!
-Gracias Sesshomaru.
-¡Es lo más rico que has hecho!
-Que bien que te guste, ya sabes que una buena esposa debe complacer en todo su esposo.
-Ya veo, pero repito esto es delicioso. Este cordero con arroz es el mejor platillo que has hecho.
-Ya sabes bien que soy una experta cocinera, no por nada soy la mejor,- exclamo alegre Kagura mientras tomaba un plato de arroz y comenzaba a comer. Pero no había pasado ni unos minutos cuando las puertas del comedor se abrieron y Jaken entraba seguido por dos sirvientes.
-¡Amo Sesshomaru¡Amo¡El esta aquí! – grito el sapo.
-¡Que¡Otra vez ese exterminador! – gruño el youkai mientras se levantaba de la mesa y miraba a Kagura de manera amenazante.
-¿Tu sabias de esto! – la espeto.
-Yo no se nada, así que no me mires así – respondió molesta Kagura mientras se llevaba a la boca unos granos de arroz.
-Hmmm. – fue lo único que salio de los labios de Sesshomaru al mismo tiempo que salía del comedor en busca de Kohaku y Rin. Jaken se quedo atrás mirando su partida cuando…
-¡Y tu que haces aquí! – grito Kagura mientras miraba furiosa al viejo sirviente.
-¡Usted no me grite! – respondió Jaken pero cerro la boca cuando vio un gran abanico en la mano derecha de la mujer. Esta solo sonrió y de un golpe abrió el abanico mientras se levantaba de su asiento.
-¿Decías algo?
-Yo de…de…decía que ya me i...iba – tartamudeo Jaken mientras se daba la vuelta y seguía a Sesshomaru. Sabía muy bien que aquella mujer era capaz de matarlo y era peligroso estar cerca de ella.
-¿Qué harán? – pregunto Kai mientras se sentaba en la fresca hierba.
-No lo se, el no lo quiere aceptar – murmuro triste Rin.
-El aun piensa que soy un peligro para ella y no importa lo que haga, el seguirá pensando eso. Y créeme, ya me esta cansado eso.
-Mi padre es muy testarudo y muy sobre protector con nosotros, en especial con Rin por ser niña. Creo que teme a que la lastime no física sino psicológicamente por ejemplo con una decepción amorosa.
-Mmm. – fue lo único que respondió Kohaku.
De pronto llego a ellos, el ruido de los arbustos moverse. Kai se levanto precipitadamente mientras olía el aire. De golpe, una mueca de miedo se dibujo en su rostro mientras comenzaba temblar.
-Es mejor que te vayas.- exclamo el chico mientras miraba al bosque.
-¿Por qué?- pregunto Rin sin entender la reacción de su "hermano".
-Entiendo, me tengo que ir. Nos vemos después Kai. – dijo Kohaku. Rápidamente se acerco a Rin y dándole un beso se marcho. Está solo vio como se alejaba Kohaku mientras colocaba su mano sobre su pecho.
-¡Aquí es amo¡Aquí es donde esta ese exterminador! – grito Jaken mientras salía de los arbustos. Rin se coloco al lado de Kai mientras este esperaba ver a su padre. Lentamente Sesshomaru apareció, en su rostro no se podía apreciar ninguna emoción a pesar que con la mirada demostraba un gran enojo.
-¿Amo Kai que hace aquí? – pregunto el sirviente mientras notaba que había ninguna señal de Kohaku.
-¿En donde esta? – espeto Sesshomaru a los chicos.
-No se de que habla Amo Sesshomaru- respondió Rin mientras bajaba la mirada.
-No mientas, a pesar del olor de las flores puedo oler su aroma. – exclamo fríamente Sesshomaru. - Kai dime ¿Estuvo aquí el?
-No se de que me habla padre, apenas acabamos de llegar y no hemos visto a nadie.
-Hmmm, esta bien pero les advierto ambos, si vuelvo a saber que esta por aquí, lo rastrare y lo matare. Ahora vamonos, ya es hora de comer – exclamo el youkai mientras se internaba el bosque seguido por el sapo sirviente.
-Rin vamonos – murmuro Kai mientras tomaba de la mano a su "hermana". Está solo atino en no pronunciar ninguna palabra y contener las lágrimas de coraje que sentía salir de sus ojos.
Kohaku lentamente caminaba por el sendero que conducía a su hogar, no dejaba de pensar en como lograr que aquel youkai lo aceptara como pareja de Rin. Antes tenía razón en considerarlo un peligro por estar al servicio de Naraku, pero ahora que ese temible hanyou se había ido y el había recuperado su alma, las cosas eran diferentes.
Ya estaba cerca del castillo cuando vio un contingente de soldados entrenando artes marciales. Lentamente se acerco a ellos y pudo reconocer al general que los comandaba.
-Hola Mouryoumaru.
-Hola Kohaku. – respondió el youkai. Después dirigiéndose al grupo de hombre grito - ¡Ahora hagan 20 agachadillas y 40 largatijas¡Ahora!
Kohaku se sentó en una gran roca y puso su mirada en los soldados que realizaban los ejercicios que Mouryoumaru les indico. Este al ver el estado apático de su amigo, se poso a su lado y exclamo:
-¿Como te fue?
-Bien supongo….
-¿Supones¿Acaso te descubrió Sesshomaru?
-Estuvo a punto pero gracias a Kai, pude irme sin ningún problema.
-¿Entonces cual es el problema?
-El problema es que ya me estoy cansando. Ya me harte de verme a escondidas con Rin, me harte de estar cuidándome las espaldas por si me ataca Sesshomaru, me harte de todo eso. – exclamo enojado Kohaku.
-¿Entonces que harás?
-Pues he estado pensando en robármela….
-¿Robártela¡Jajajaja!- exclamo entre risas el gigante.
-Hmmm…
-Lo siento pero es que suena gracioso, además ¿Qué harán después que se haya fugado contigo?
-No lo se, vivir en el castillo supongo.
-Kohaku cada día me sorprendes más, eres capaz de eso por amor, de veras que es una locura.
-¿Entonces que hago!
-No lo se pero no creo que con esas ideas hagas algo, solo te falto pensar en casarte.
-¿Casarme? – murmuro Kohaku mientras abría los ojos.
-Si casarte, tomar la mano de Rin ante Sesshomaru, jajaja….
-¡Eso es¡Eso es lo que debo hacer!
-¿Que cosa? – exclamo Mouryoumaru extrañado por el brillo en los ojos de Kohaku.
-¡Ya que hacer para estar junto a Rin¡Me casare con ella!
-¿Te casaras con ella? bien…. ¿Qué¡Casarte con ella!
-¡Gracias Mouryoumaru¡Me tengo que ir!
-¿Pero a donde!- lo detuvo el youkai.
-¡Al castillo¡Tengo que prepara todo! – y con eso ultimo salto desde la roca y corriendo se dirigió al castillo.
-"Está loco, ojala que tenga suerte." – pensó Mouryoumaru. Después dirigiéndose a los soldados, prosiguió a entrenar con ellos.
Mientras tanto en una oscura habitación, Hakudoushi trataba de descifrar los sueños de Kanna.
-¿Qué crees que le produjo las heridas? – murmuro Akago mientras se sentada al lado de Hakudoushi.
-No lo se, pero lo que estoy seguro de que sus sueños son la clave para descubrirlo.
-Lo que más me preocupa es saber el origen de esos sueños. Quizás Naraku al crear a Kanna, sin querer absorbió recuerdos incluso vidas completas de algunos espíritus en pena que conformaban su cuerpo. Y ahora Kanna sueña con esos recuerdos.
-No- contesto fríamente Hakudoushi. – Ese sueño le pertenece a ella, de alguna forma esta ligado con algo que le sucedió a Kanna hace mucho tiempo.
-¿Crees que Kanna existía mucho antes que Naraku la creara, incluso antes que Naraku existiera? – exclamo asombrado el niño.
-Se que suena loco, pero no se me ocurre otra explicación.
-Creo que hay alguien que nos pueda ayudar a resolver esto.
-¿Acaso te refieres a….?
-Si, me refiero a el, a Naraku nuestro padre.
-Pero no sabemos nada de el desde hace años, perdimos todo rastro de el. No se como…
No pudo terminar la oración pues un quejido los interrumpió. Lentamente Kanna abrió los ojos mientras se incorporaba.
-Kanna, que bien que despertaste.
-¿En donde estoy? – pregunto la albina. De pronto se quedo mirando fijamente a Hakudoushi. Este se sorprendió al ver como se dibujaba una mueca de terror en el rostro de Kanna.
-¡No te acerques¡Aléjate¡No!
-¿Kanna que te ocurre? – exclamo confundido Hakudoushi. Está solo siguió gritando histérica.
-¡Sal de Aquí¡Ahora! – grito Akago mientras tranquilizaba a Kanna. El joven obedeció y rápidamente salio de la habitación. Pasaron los minutos hasta que Akago salio….
-¿Qué paso?
-Ya se tranquilizo y se ha dormido otra vez.
-No entiendo ¿Por qué se puso así?
-No lo se, pero es mejor que arreglemos esto antes que se ponga peor. Así que busca tu alabarda y ve en busca de Naraku.
-Esta bien, saldré ahora mismo- respondió Hakudoushi, rápidamente se dirigió a la habitación en busca de su arma seguido por su hermano.
-"Suerte y que ojala lo encuentres" – pensó Akago al ver como su hermano tomaba la cuchilla y saliendo de la ventana, partía en busca de su padre.
Muchas gracias por sus reviews, jamas crei que un fic sobre Kanna tendria a muchos seguidores, mil gracias y ojala que este capitulo tenga la misma asistencia que el anterior. Gracias y nos vemos en el siguiente capitulo...
