Hola a todos, se que me he tardado en actualizar pero debido a acontecimientos fuera de mi control, no he podido hacerlo (viajes, regaños, cortes de energiaa, etc; no quiero abrumarlos con mis problemas jejeje) pero en fin, hoy por fin logro actualizar el nuevo capitulo de "El Estigma de tu silencio" (a poco no suena como churronovela mexiquense¡Viva Mexxxico! ) Pero dejemonos de tonterias como dice mi tia Chonita, aqui esta el octavo capitulo de este emocionante fic. Espero que lo disfruten.
El Youkai vs El Exterminador
-¿Tu eres Rin¿Verdad? – pregunto tímidamente Kanna mientras contemplaba el suave movimiento de las flores provocado por el viento.
-Si, ese es mi nombre. – respondió con una sonrisa, la dulce doncella.
-Kohaku me ha hablado mucho de ti – murmuro la joven mientras su rostro inexpresivo provocaba mil pensamientos en la mente de Rin.
-¿Te sientes mal? Te veo muy pálida.
-Estoy cansada, es solo eso – respondió la joven mientras se sentaba a un lado de Rin.
Un silencio sepulcral cubrió el jardín al mismo tiempo a cada minuto que pasaba el viento soplaba con mayor fuerza. Kanna mantenía su mirada sobre las flores sin murmurar una sola palabra, cosa que comenzaba a incomodar a Rin.
-Eres muy callada¿lo sabias? – exclamo finalmente la joven.
-Lo se – murmuro Kanna. – He sido así desde que tengo memoria, siempre he sido la silenciosa joven que se mueve entra las sombras.
-Eso algo triste, estar callada todo el tiempo, sin poder expresar lo que sientes. Yo siempre expreso mis sentimientos cuando lo necesito, jamás los reprimo.
-Ya lo he notado, no paras de hablar – murmuro la joven albina con una pequeña sonrisa.
-Te ves mejor cuando sonríes, creo que seremos buenas amigas Kanna – exclamo Rin con una gran sonrisa en el rostro.
-¿Estas seguro que el viene para acá? – pregunto preocupado Kohaku al mismo tiempo que enormes nubarrones comenzaron a formarse en el cielo.
-No, lo único que sabemos es que Sesshomaru ha provocado a aquella tormenta y al parecer se dirige hacia aquí. – explico Mouryoumaru mientras se acariciaba la barbilla.
-Lo mas prudente será que tu y Rin salgan de aquí, su presencia en este lugar es un peligro para todos nosotros – exclamo Akago al mismo tiempo que miraba a Kohaku.
-Tiene razón Akago pero también recordemos que nosotros poseemos la piedra Fuyouheki por lo que no podrá sentir la presencia de nadie en este lugar. – murmuro Hakudoushi mientras el viento soplaba con mayor fuerza.
-Pero recuerda que esa piedra solo protege a los youkais, ocultando su presencia a otros, pero no funciona con humanos. Además Sesshomaru posee un excelente olfato y es cuestión de tiempo que localice a Rin o a Kohaku. – exclamo Akago mientras sacaba de entre sus ropas, la famosa piedra Fuyouheki.
Terribles relámpagos retumbaban a lo largo y a lo ancho del ennegrecido cielo. El viento soplaba sin piedad alguna sobre el viejo bosque al mismo tiempo que youkais como humanos se refugiaban en sus cubiles.
-Maldición ¿En donde se habrán metido? – Murmuro Sesshomaru al mismo tiempo que Ah-Un relinchaba violentamente. Un suave jalón de las riendas de tal feroz animal hizo que acelerara el paso.
-¿Entonces que hacemos? – pregunto Mouryoumaru al mismo tiempo que el viento arreciaba con mayor fuerza sobre la ciudadela.
-Kohaku debe abandonar este lugar, llevándose consigo a Rin – exclamo Akago mientras acariciaba suavemente la piedra Fuyouheki que portaba en sus manos.
-También esta la posibilidad de que Kohaku devuelva sin ninguna objeción a Rin, quizás tal acto haga que la furia de Sesshomaru se apacigüe. – agrego Hakudoushi.
-No, no haré ninguna de esas cosas- respondió tajantemente el joven. Y ante la mirada de aquellos youkais, Kohaku entro a la casona, pasaron varios minutos hasta que el joven salio nuevamente. Y ante la sorpresa de sus compañeros, observaron a Kohaku portando su traje negro de exterminador, en el cual, había usado en un sin fin de aventuras. La afilada katana colgaba del costado derecho mientras que en sus manos relucía la afilada cuchilla unida a la larga cadena de acero.
-Kohaku ¿Qué piensas hacer? – pregunto Mouryoumaru.
-¿Acaso no es obvio? Voy a pelear contra Sesshomaru.
-¿Estas seguro de eso? Si combates contra el, te matara – replico Hakudoushi.
-Lo se pero no tengo otra opción, voy a pelear- exclamo valientemente el exterminador.
-No, te equivocas, tienes más opciones. Puedes escapar junto con Rin antes que Sesshomaru llegue hasta aquí o puedes devolver a Rin. – murmuro Akago.
-Ni lo uno ni lo otro, no voy a estar escondido en un lugar y en otro, buscando mil formas para evitar que ese youkai nos encuentre. Y no devolveré a Rin, no voy a permitir que la separe de mi lado, antes de eso tendría que matarme.
Un frío silencio envolvió a todos ante aquellas últimas palabras. Una batalla se llevaría acabo y no había forma de evitarlo.
-Será mejor que le diga a Rin que se refugie en la casa – murmuro Kohaku.
-Espera, será mejor que te quedes aquí, yo iré a decirle ¿Dónde esta? – exclamo Hakudoushi.
-En el jardín, por favor no le digas lo que esta sucediendo, no quiero que se preocupe demasiado – respondió el exterminador.
Hakudoushi asintió y dándose la vuelta, camino en dirección al jardín dejando a los otros en una acalorada charla. Ya una vez dentro del jardín, diviso a la joven y a paso firme se dirigió a Rin.
-Hola Rin – exclamo Hakudoushi sin darse cuenta de la joven que acompañaba a Rin.
-Hola ¿Quién eres? – pregunto Rin ante el saludo del desconocido.
-Mi nombre es Hakudoushi y vengo a…. – no pudo terminar la oración debido a que se quedo mudo al ver que detrás de Rin, se asomaba Kanna.
-Kanna – murmuro el albino al mismo tiempo que la joven se levantaba de su asiento y se ponía frente a Hakudoushi. Este no pudo evitar la emoción y en un arrebato, abrazo a la joven, estrechándola con fuerza contra su cuerpo – ¡Kanna, oh Kanna, me alegro tanto de que estas bien!
Kanna se quedo inmóvil, aquel acto de su "hermano" había provocado una especie de confusión en su mente. No era aquella imagen del Hakudoushi que reprimía cualquier sentimiento a excepción de su negro sentido del humor, el gusto de asesinar a cuanto monstruo o humano que se interpusiera en su camino y su intento por superar a su padre. Ahora era otra, la de un Hakudoushi distinto, uno capaz de preocuparse y tocarla de esta manera tan afectuosa. Y aunque ella era una extensión más de Naraku, incapaz de expresar sentimiento o emoción alguna, no pudo evitar sonrojarse. Cosa que Rin no pudo evitar notar.
Ambos jóvenes se mantuvieron inmóviles por varios minutos sin separarse del uno del otro.
-Disculpen que sea inoportuna pero me parece que usted me iba a decir algo – exclamo Rin, provocando que Hakudoushi y Kanna se separaran.
-Es cierto, disculpa, solo vine a decirles que se acerca una tormenta por lo que les pido amablemente, que entren a la casa para mayor seguridad. – respondió el albino.
-¿Y Kohaku donde esta? – pregunto la joven de cabellos negros.
-Él esta con mi hermano y Mouryoumaru, ellos se encuentran reforzando la seguridad del lugar.
-Entiendo, entonces entraremos, vamos Kanna – exclamo Rin y tomando de la mano a Kanna, entraron a la casa. Hakudoushi se quedo inmóvil al ver como la joven de cabellos blancos desaparecía de su vista.
Una terrible corriente de aire choco contra la humanidad de Sesshomaru. Este apretando los dientes, jalo con fuerza las riendas de Ah-Un provocando que se detuviera salvajemente. Ambos seres se quedaron inmóviles al mismo tiempo que el feroz youkai olfateaba el viento. Tras varios minutos, la mirada de Sesshomaru se poso a lo lejos, en dirección a una montaña, cuyas faldas se ubicaba un gran bosque. Con fuerza hizo que Ah-Un se dirigiera a aquel lugar al mismo tiempo que murmuraba fríamente – Los encontré.
-Ha comenzado a llover – murmuro Akago al mismo tiempo que cientos de gotas de agua caían del cielo.
-Es cierto – exclamo Mouryoumaru mientras miraba a Kohaku pensativo.
-Ya esta, Rin y Kanna están dentro de la casa – dijo Hakudoushi mientras se acercaba a los otros.
-¿Kanna esta con ella? – pregunto Akago.
- Si, estaban platicando en el jardín, se veía mejor – respondió el albino mientras en su mente evocaba la imagen de Kanna.
-¿Oye te gusta ese chico? El que te abrazo – pregunto curiosa Rin.
-No – respondió silenciosamente Kanna ante aquella pregunta.
-¿Entonces porque te abrazo tan efusivamente? Incluso hizo que te sonrojaras.
-No lo se.
-¿Pero que es de ti¿Acaso son amigos¿O es que son novios y te da pena decirlo?
-El es mi "hermano" – respondió triste Kanna al mismo tiempo que caminaba lentamente hacia el balcón de su habitación. A lo lejos se podía ver como la tormenta azotaba al bosque vecino.
- No lo sabia, discúlpame – murmuro Rin al mismo tiempo que se acercaba a la joven albina. Ambas se mantuvieron en silencio, absortas en sus pensamientos, mirando la tormenta.
-Rin.
-Dime Kanna.
-¿Cómo sabes cuando estas enamorada?
- ¿Acaso nunca te has enamorado? – pregunto intrigada la joven de cabellos negro.
-No lo se, no se si he estado enamorada – murmuro Kanna mientras dejaba escapar un suspiro.
-Es algo complicado de explicar.
-Inténtalo.
-Bueno, uno esta enamorado de alguien cuando no se deja de pensar en el, un escalofrió recorre el cuerpo cuando esa persona te toca o te habla, sientes una alegría si estas a su lado y sobre todo, eres capaz de sacrificarte para que esa persona no sufra ningún daño.- explico Rin mientras sus ojos se posaban en Kohaku, quien se encontraba en el patio.
-Eso es enamorarse, ya veo – murmuro Kanna.
-¡Deja de persistir en esa idea tan ridícula¡No eres rival para Sesshomaru! – exclamaba Mouryoumaru al ver como el exterminador revisaba su cuchilla.
-Deja de gritar, no ves que Rin y Kanna nos miran desde el balcón de esta. – vocifero Akago.
-Será mejor Mouryoumaru que saques el catalejo y me digas lo que ves. – ordeno Hakudoushi. El youkai refunfuño ante dicha orden y apuntando su catalejo hacia la tormenta, observo. Apenas había mirado el cielo cuando dejo caer el catalejo ante la mirada de todos los guerreros.
-¿Qué sucede¿Qué viste? – pregunto alarmado Kohaku. Mouryoumaru con el rostro desencajado y mirando al exterminador, murmuro sombriamente – El esta aquí.
-¿Qué! – exclamaron en coro Kohaku, Hakudoushi y Akago.
El viento azoto con furia sobre los guerreros al mismo tiempo que la lluvia arreciaba con mayor fuerza. Un feroz relincho anuncio la llegada de Sesshomaru, los guerreros trataron de divisarlo en el cielo pero la lluvia no se les permitía. De pronto un terrible relámpago ilumino el cielo, dejando al descubierto la presencia del youkai.
-¡Kohaku! – grito aterrada Rin al ver como un rayo caía en el patio a unos metros del exterminador y de los demás. Su terror aumento al ver como desde el cielo, descendía Sesshomaru montando sobre Ah-Un, en cuyas patas se alzaba una pequeña nube que dejaba escapar algunos rayos.
-¿Qué haces aquí? – pregunto fingiendo no saber Hakudoushi.
-Vengo por Rin – murmuro fríamente Sesshomaru mientras su mirada se posaba sobre el exterminador - ¿Dónde esta?
-Ella no esta aquí – respondió Mouryoumaru al mismo tiempo que su energía demoníaca comenzaba aumentar.
-Ella esta aquí. Su olor esta impregnado en su cuerpo – murmuro el youkai al mismo tiempo que señalaba a Kohaku.
-No se irá de aquí, ella esta feliz a mi lado – exclamo tajante Kohaku. Ante aquella respuesta Sesshomaru desenvaino su espada y tras dar un ágil salto, quedo a unos metros frente al exterminador. Mouryoumaru junto con Hakudoushi se prepararon para luchar pero Kohaku los detuvo con la mirada.
-¿Qué hace¡Lo matara! – exclamo asustada Rin mientras veía lo que sucedía desde el balcón de Kanna. Trato de bajar para evitar dicho enfrentamiento pero Kanna la detuvo, tomándola de la mano. - ¡Suéltame¡Tengo que bajar!
-No, no bajes – murmuro Kanna.
-¿Por qué¡¿No ves que lo va a matar? – respondió fuera de si, Rin.
-Tranquilízate, todo saldrá bien, no te preocupes – murmuro nuevamente Kanna. Dichas palabras tranquilizaron a Rin quien no pudo evitar romper en el llanto y abrazar a la joven de cabellos blancos.
-Devuelve a Rin y tendré piedad con tu miserable vida – exclamo Sesshomaru mientras caminaba lentamente hacia Kohaku.
-No, ella esta feliz a mi lado, nos amamos y nadie nos separara. – respondió el joven.
-Tonterías – murmuro el youkai al mismo tiempo que se abalanzaba sobre Kohaku. Este rápidamente salto justo cuando Toukijin chocaba violentamente el suelo, provocando una gran fisura. Con este acontecimiento, dio inicio a la batalla entre el exterminador y el youkai.
Sesshomaru refunfuño al ver que Kohaku había esquivado el ataque. Con suma molestia apretó con fuerza, la empuñadura de Toukijin y se lanzo al ataque. Kohaku con increíble habilidad esquivaba los embates del youkai, teniendo cuidado de evitar algún corte de aquella peligrosa espada.
Un sonido metálico retumbo en los oídos de todos. Toukijin había chocado contra la afilada cuchilla del exterminador. Cientos de chispas se elevaron alrededor de los combatientes, debido a la fricción de los metales.
-Un patético humano no me va a vencer – murmuro con odio Sesshomaru mientras empujaba con fuerza Toukijin contra la cuchilla, en un intento para hacer retroceder a Kohaku quien tenia dificultades de aguantar tanta presión.
-Quizás sea eso para usted, pero este patético humano ama a su hija y no permitiré que me la arrebate de mi lado.- respondió Kohaku al mismo tiempo que daba un salto hacia atrás. Con fuerza, hizo girar la cadena, lanzando violentamente la pesada esfera de metal contra el youkai. Este la esquivo fácilmente y con un rápido movimiento, bloqueo la esfera con la poderosa hoja de Toukijin. Kohaku jalo la cadena hacia el y con gran astucia, la lanzo repetidas veces contra Sesshomaru.
Con gran agilidad, Sesshomaru esquivo los embates de la pesada esfera que se abalanzaba contra el, un sinfín de veces. Tras varios minutos, la esfera rozo la mejilla del youkai, quien no perdiendo la oportunidad, con un feroz golpe de su espada, corto la cadena provocando que la pesada esfera de metal saliera disparada contra el suelo.
Kohaku sorprendido ante aquel hecho, tomo la cuchilla y se lanzo nuevamente el ataque. Toukijin retumbo al sentir el impacto del arma del exterminador pero fácilmente la contuvo.
-Interesante, otro humano ya hubiera caído frente a mi, pero tu aun sigues luchando, no puedo negar que admiro tu espíritu de combate. – murmuro Sesshomaru al mismo tiempo que movía su espada con fuerza, provocando otra lluvia de chispas debido a la fricción contra la navaja. –Pero esto tiene que terminar mocoso – vocifero el youkai al momento que en un movimiento de Toukijin, se quitara de encima al exterminador. Este al ver que su enemigo esta dispuesto a matarlo, tomo con firmeza, el extremo cortado de la cadena e hizo girar a gran velocidad la cuchilla, dejándola caer sobre el youkai pero este golpeo la espada contra la cadena, cortándola al instante. La cuchilla salio disparada, clavándose contra una de las puertas de la entrada de la ciudadela.
-¡Maldición¡Lo va a matar! – vocifero Mouryoumaru al ver que Sesshomaru le había despojado de su mejor arma al exterminador.
-Espera, aun no termina esta batalla – murmuro Hakudoushi.
-Te ha llegado tu fin – murmuro fríamente Sesshomaru al mismo tiempo que s acercaba lentamente a Kohaku.
-Aun no – respondió el exterminador al mismo tiempo que dejaba caer la cadena.
-Kohaku – murmuro Rin mientras miraba impotente la escena. Al parecer la suerte del exterminador estaba echada y no había forma de hacer algo por ayudarlo.
Sesshomaru se abalanzo contra el joven en un intento por terminar con la batalla pero Kohaku saco una esfera de entre sus ropas y la lanzo contra con el youkai, explotando al chocar contra la espada de este. Una cortina de humo se alzo sobre el lugar, provocando que el youkai retrocediera.
-¿Qué diablos hizo Kohaku? – exclamo Akago al no poder ver a ninguno de los contrincantes debido al humo.
-Ganar tiempo – sentencio Hakudoushi mientras el humo se disipaba debido a la lluvia y el viento.
-Buen intento muchacho pero eso no me detendrá – exclamo Sesshomaru al ver a Kohaku frente a el, con la katana desenfundada y en sus manos. Este dejo escapar un grito de guerra y se abalanzo en un acto de valentía contra su enemigo. Este lo recibió, chocando Toukijin contra la katana del exterminador. Este retrocedió y en una rápida inspección, mira como el filo de la katana esta repleta de abolladuras.
-No me voy a dejar vencer, no dejare que me la arrebate de mi vida – exclamo Kohaku mientras respiraba dificultosamente debido al agotamiento producido por el combate.
Sesshomaru se dio cuenta del estado del exterminador. Sabía muy bien que en cualquier momento, caería abatido por el cansancio. Pero pese a eso, Kohaku lo había impresionado, pese a que su enemigo era poderoso, no se dejaba vencer, era en verdad un joven formidable.
Tras retomar un respiro, el exterminador se lanzo el ataque, batiendo la abollada espada contra el youkai. Este lo recibió nuevamente y sin dificultad alguna bloqueaba los movimientos del joven. No había pasado unos minutos cuando la poderosa hoja de Toukijin corto de un solo golpe, la katana. El pedazo superior de la hoja de la katana cayó al suelo, provocando un sonido metálico que se retumbo en los oídos del exterminador.
-Esta batalla ha terminado, haz perdido – murmuro Sesshomaru al ver el rostro ensombrecido de Kohaku quien permanecía inmóvil con la katana en sus manos. Este sin decir nada, dejo caer la empuñadura al suelo al mismo tiempo que Sesshomaru se acercaba lentamente al exterminador.
-Aun no me voy a dar por vencido – exclamo el joven al mismo tiempo que sacaba de entre sus ropas, varias esferas de metal. Con las pocas fuerzas que aun le quedaban, las lanzo contra Sesshomaru, explotando al contacto con el. Una gran cortina de humo negro se alzo frente a los ojos cansados del exterminador. Un escalofrió recorrió su cuerpo al ver como el poderoso youkai surgía imponente de entre el humo.
-Rin – murmuro Kohaku al mismo tiempo que caía de rodillas al suelo. Un leve suspiro dejo escapar el agotado muchacho al mismo tiempo que sentía el frío filo de Toukijin rozar su cuello.
-Ha llegado el final – exclamo fríamente Sesshomaru mientras se preparaba para asestar el golpe final.
Espero que les haya gustado la batalla, me esforce mucho ya que revise las habilidades de ambos (tuve que ver otra vez las peliculas de Inuyasha que poseo, huy que trabajo no jajaja). Nos vemos en el proximo capitulo y cuidense mucho amigos y amigas mias, hay mucha maldad en este mundo jejejeje.
PD1: Por cierto, son tan amables de dejarme sus reviews y otra vez mil gracias por su atencion y paciencia recibida por este largo tiempo.
PD2: Shen (Ejem mi otro yo malvado) Hay de ustedes que no me dejen reviews, los ire a buscar hasta sus casas y me conoceran de verdad muajajajaja (ejem por cierto, me podrian mandar sus direcciones, es que ejem no se donde viven)
