Hola a todos, ha pasado varias semanas (supongo que semanas ejem) desde la actualización de este fic pero debido a que la jodida inspiración se iba y regresaba como se le pegaba la gana, me costro escribir el capitulo. Pero bueno, se pudo vencer los obstaculos y por fin termine el capitulo, aqui presente. Espero que les guste y esten atentos pues a partir de este capitulo, empezare a escribir los capitulos finales.

Recuerdos Pasados

-Rin – murmuro Kohaku al mismo tiempo que caía de rodillas al suelo. Un leve suspiro dejo escapar el agotado muchacho al mismo tiempo que sentía el frío filo de Toukijin rozar su cuello.

-Ha llegado el final – exclamo fríamente Sesshomaru mientras se preparaba para asestar el golpe final.

-¡No¡No lo hagas! – se escucho un angustiante grito que hizo que el youkai detuviera su ataque. Los presentes se quedaron mudos al ver como Rin corría con gran dificultad hacia Kohaku, abrazándolo con fuerza, en medio de sollozos.

-Aléjate de el – murmuro Sesshomaru al ver como la joven se rehusaba a separarse del exterminador, que agotado se había desvanecido en los brazos de Rin.

-Por favor Rin déjame, esto tiene que pasar – hablo con voz débil Kohaku mientras trataba de reincorporarse pero debido a que su organismo esta en pésimas condiciones, era casi imposible.

-¡Estas loco¡No te dejare¡Si tú te mueres¡Yo me muero contigo! – vocifero la joven mientras abrazaba con todas su fuerzas al joven, empapando el pecho de este con sus lagrimas.

-¡Quítate! – grito Kohaku al mismo tiempo que hacia un esfuerzo sobrehumano y empujaba a Rin a un lado, provocando gran sorpresa a esta.

-¿Kohaku que haces?

-¿Acaso no te das cuenta? Esto debe ser así, tú y yo no tenemos futuro en este mundo. – murmuro con tristeza el exterminador mientras posaba su mirada en la hoja de Toukijin.

-No digas eso, no puedes dejarme, yo te amo. – respondió Rin al darse cuenta de las pretensiones del Kohaku.

-Debe ser así, tu tienes un hogar, una familia que te quiere y yo no te puedo arrebatártelo, seria muy egoísta de mi parte.

-No puedo creer que digas esas cosas, por favor recapacita – exclamo la joven y mirando a Mouryoumaru y Hakudoushi, exclamo angustiada – Hagan algo, díganle algo, lo que sea para que desista de esa idea.

-Discúlpanos pero no podemos intervenir – respondió sombriamente Akago evitando así que su hermano y Mouryoumaru dijeran algo para abogar por la vida de Kohaku.

-Te amo Rin – murmuro el exterminador mientras le dedicaba una pequeña sonrisa a la joven quien en medio de las lagrimas, se negaba aceptar la separación.

-¿Acaso eres capaz de sacrificarte por ella? – pregunto fríamente Sesshomaru.

-Ya ha visto y ha ya escuchado lo que he hecho por ella, pero si aun no lo convence, si, si soy capaz de sacrificar mi vida por ella – respondo valerosamente Kohaku.

-Kohaku – musito Rin al ver como el joven se ponía de pie con gran dificultad y se mantenía inmóvil frente al youkai quien lo miraba fijamente.

-Que así sea – exclamo Sesshomaru mientras bajaba su espada y se acercaba al exterminador. – Ahora ya eres digno ante mis ojos para estar al lado de Rin.

-¿Qué! – murmuraron al unísono ambos chicos.

-No entiendo ¿A que se debe el cambio de parecer? – pregunto confundido Mouryoumaru al escuchar las palabras del poderoso youkai.

-Creo que Kohaku le ha demostrado a Sesshomaru que tiene las agallas de luchar con todo por el amor de Rin, sacrificando incluso su vida- musito Hakudoushi mientras miraba disimuladamente a Kanna, quien se encontraba inmóvil en el balcón de la habitación de Rin.

-Pues para mi punto de vista, eso me sonó muy cursi hermano – exclamo Akago mientras cerraba los ojos y movía la cabeza en señal de negación.

-Mocoso – murmuro Hakudoushi al escuchar el comentario del niño.

-Siempre has sido para mi más que un simple humano, una antigua marioneta de ese miserable de Naraku y que no merece ni la más mínima contemplación de mi parte. Y me has desafiado cada vez que nos hemos topado, comportándote frente a mi presencia como un niño malcriado y caprichoso. – dijo el youkai al exterminador. – Incluso llegaste el grado de invadir mi territorio, penetrar sin permiso alguno a mi hogar y robar de su lecho a mi hija.

-Padre – musito Rin mientras se secaba las lágrimas.

-Y durante el largo tiempo que ha pasado, jamás me demostraste que eras digno de ella hasta el día de hoy. Solo un verdadero hombre es capaz de sacrificar todo lo que posee, incluso su propia vida por la felicidad de la mujer que ama. – exclamo solemnemente Sesshomaru mientras su rostro se mantenía estoico, sin delatar emoción alguna. El rostro de Rin se ilumino al escuchar aquellas palabras y llena de alegría aunque con algo de temor se atrevió a preguntar.

-¿Entonces no se opone a nuestra relación?

Sesshomaru no contesto, lo único que hizo fue mover la cabeza en señal de negación al mismo tiempo que la joven corría hacia el exterminador y lo abrazaba, este cuyo cuerpo se encontraba debilitado, sintió que las fuerzas volvían a él y suavemente respondió al abrazo.

-Kohaku – exclamo Sesshomaru mientras guardaba a Toukijin dentro de su funda. El exterminador miro al youkai y tras soltarse de los brazos de Rin, se acerco lentamente hacia este, quedando frente a frente, mirándose fijamente a los ojos. Se mantuvieron así por varios minutos hasta que el youkai apretó el puño y con gran fuerza golpeo el rostro del joven quien pese haber recibido el puñetazo, se mantuvo de pie.

Todos se quedaron mudos ante dicha acción y aunque sintieron ganas de reclamar, se abstuvieron de hacerlo. Kohaku lentamente limpio con su mano, el hilo de sangre que salía de su boca mientras Sesshomaru lo seguía mirando.

-Recuerda muy bien ese dolor, porque no será nada comparado con el dolor que infringiré a tu cuerpo si me llego a enterar de que algo malo le pasa a Rin¿Entendido? – Murmuro fríamente Sesshomaru mientras se daba la vuelta y caminaba a paso lento hacia Ai-Un.

-No esperaba otra cosa de usted – respondió el joven mientras Rin se acercaba a el y lo abrazaba. De un salto, el youkai subió al lomo del enorme caballo serpiente a mismo tiempo que la lluvia lentamente cesaba mientras los grandes nubarrones se disipaban, dejando que el sol iluminara el cielo mientras grandes charcos de agua creados por la lluvia estaban distribuidos a lo largo y ancho del gran patio central.

-Dentro de un mes es la boda, en mi fortaleza – sentencio el youkai mientras se montaba sobre el lomo de Ai-Un mientras este comenzaba a elevarse nuevamente. Los jóvenes al escuchar la orden de Sesshomaru, se limitaron a asentir con la cabeza.

-Mándale mis saludos a Kagura y a mi hermano Kai – exclamo Rin a lo que Sesshomaru solo refunfuño y alejándose de la vista de todos, desapareció en el cielo. Kohaku al ver que todo había terminado, sonrió y cerrando los ojos, cayo al suelo inconciente. Rin al ver esto, rápidamente trato de auxiliar al exterminador mientras los demás se acercaban a ellos.

-Que aburrido fue todo esto, creí que habría más sangre – refunfuño Akago mientras caminaba lentamente hacia la casa ante la mirada seria de Hakudoushi.

-Se parece mucho a ti cuando tenías la forma de un niño de 10 años – murmuro Mouryoumaru mientras se acercaba a Kohaku y lo cargaba entre sus brazos.

-A veces creo que es peor que yo – murmuro Hakudoushi mientras seguía a Mouryoumaru y todos entraban a la casona mientras la gente de la fortaleza al ver que la lluvia se había ido y la batalla había terminado, salieron de sus casas a comenzar nuevamente con sus tareas.

-¿Se recuperara? – pregunto preocupada la joven mientras miraba como Mouryoumaru acostaba a Kohaku sobre la cama de la recamara de este y varias mujeres entraban a curar sus heridas.

-Si, solo fue el cansancio que lo ha agotado. Unos días de descanso lo repondrán pero par eso no debe moverse de esta cama. – exclamo el doctor mientras terminaba de colocar las vendas en el cuerpo del joven.

-No, no me gusta estar así – se quejo Kohaku mientras trataba de levantarse de la cama pero era detenido por Rin.

-No jovencito, usted no se mueve de aquí, usted guardara reposo y yo lo cuidare – exclamo Rin mientras los demás comenzaban a salir.

-Haz caso a las palabras del doctor – murmuro Hakudoushi mientras miraba a la pareja.

-Además estarás en buenas manos de tu futura esposa jajaja – exclamo con una gran sonrisa Mouryoumaru mientras cerraba la puerta, dejando a Kohaku y a Rin solos, esta ultima no puedo sonrojarse al escuchar las palabras del youkai.

-Rin… - murmuro el exterminador mientras posaba su mano sobre la mano de la joven que se posaba sobre la cama. La joven sonrió mientras su mente recordaba todo lo sucedido. De pronto la sonrisa se desvaneció de su rostro, dando paso a una mueca de molestia.

-¡No puedo creer que te le hayas enfrentado¡Acaso estabas loco¡Te pudo haber matado! – exclamo molesta Rin mientras miraba al exterminador. Este al darse cuenta del reproche, trato de defenderse pero la joven no se le permitió.

-Hombre tenías que ser, me preocupaste ¿Qué hubiera pasado si Sesshomaru no hubiera aceptado nuestra relación? En estos momentos estarías muerto.

-Pero no fue así y ahora dentro de un mes, seremos esposos. – exclamo Kohaku provocando que Rin callara. Las palabras del joven retumbaron como un eco en su mente. Era cierto, ahora que Sesshomaru había consentido la relación, no había razón alguna que se interpusiera entre ellos.

-Es cierto, no puedo creerlo – murmuro la joven mientras derramaba una lagrima al mismo tiempo que desaparecía el enojo de su rostro. – Por fin podremos estar juntos, ya nada se interpone….

-Así es y muy pronto ante los ojos de todos seremos esposos, finalmente esposos.

-Kohaku – murmuro la joven mientras se subía a la cama, colocándose al lado del joven.

-Rin – musito el exterminador mientras con dificultad, se incorporaba sobre la cama, acercando su rostro a la joven. Esta sonrió y llena de pasión y ternura unió sus labios con los de el, fusionándose en un mágico beso. Suavemente sus brazos se entrelazaron en un abrazo, estrechando sus cuerpos con delicadeza, permaneciendo inmóviles sobre el inmueble, mientras una suave brisa entraba por la habitación, envolviendo el lugar con el suave perfume de las flores del balcón.

- Mouryoumaru tengo que hablar contigo – murmuro seriamente el joven albino mientras ambos guerreros se sentaban en la mesa. Detrás de ellos, apareció Akago que en silencio, se sentó a lado de estos.

-¿Qué sucede¿Encontraste a Naraku? – pregunto preocupado el youkai mientras las doncellas colocaban sobre el inmueble, una taza de té para cada quien.

-Si, si lo logre encontrar, se hallaba escondido en una vieja montaña, lejos de aquí.

-Entonces ¿Qué descubriste¿Qué te dijo sobre Kanna? – murmuro Akago mientras tomaba un sorbo del té.

-Pues descubrí que…. – hizo una pausa Hakudoushi mientras dejaba escapar un suspiro. Posando su mirada sobre la taza de té verde, comenzó con voz pausada a relatar lo que había escuchado de los labios de Naraku.

Durante un largo lapso de tiempo, el joven albino hablo sobre el verdadero origen de Kanna, su corta y trágica vida pasada antes de volverse un fantasma y unirse a la horda de demonios que fusionándose con el cuerpo del ladrón Onigumo crearían al ser llamado Naraku. Posteriormente explicando cada detalle que su progenitor le había revelado, explico como Kanna había evitado a diferencia de los espíritus errantes que conformaban al malévolo hanyou, caer bajo el letargo psíquico que este inconcientemente se había impuesto y como al final, pacto con este para volver a la vida como su más fiel sierva con la condición de borrar los crueles y dolorosos recuerdos de su pasado.

A cada palabra que era pronunciada por Hakudoushi provocaba que Mouryoumaru y
Akago no dieran cabida que Kanna había sido humana.

-Solo es cuestión de tiempo que los recuerdos de Kanna regresen a su memoria corriendo el peligro de que enloquezca. – finalizo el joven mientras sus manos acariciaban la taza de cerámica.

-No puedo creer lo que he escuchado ¿Kanna una humana? Si es así, el único parentesco que la unía a nosotros no existe pues ya existía mucho antes que nosotros. – murmuro Akago.

-¿Entonces que hay que hacer? Supongo que no le dirán esto, seria insensato hacerlo y sobre todo en su estado actual – exclamo Mouryoumaru mientras Hakudoushi movía la cabeza en señal de negación.

-¿Dónde esta? – pregunto el joven albino mientras se levantaba de la mesa.

-Supongo que en su habitación, apenas vislumbre como desaparecía del balcón de Kohaku justo en el momento en que Sesshomaru se fue de aquí. – respondió Akago. Hakudoushi sin decir nada, salio de la habitación dejando a Mouryoumaru y Akago sumergidos en sus respectivas conclusiones sobre lo relatado.

El silencio embargaba la habitación de Kanna. Con gran dificultad los rayos de sol atravesaban las oscuras cortinas, provocando que el choque entre la luz y la oscuridad provocaran que la habitación se hundiera en la penumbra. De entre las sombras, se podía apreciar la delgada silueta de la joven, quien se mantenía sentada en una vieja mecedora de madera, mantenía la vista en su espejo.

Lentamente la puerta se abrió al mismo tiempo que Hakudoushi entraba silenciosamente a la recamara. Tras cerrar la puerta, busco con la mirada a la joven al mismo tiempo que un escalofrió hacia presa su cuerpo.

-Kanna – musito el joven mientras a paso lento se acercaba a ella. Esta sin hacer caso a la llamada, mantuvo la mirada sobre la superficie del espejo.

-¿Cómo te sientes? – volvió a musitar Hakudoushi mientras se detenía frente a ella.

La joven lentamente levanto su rostro hacia el albino al mismo tiempo que dejaba al descubierto la superficie del espejo. Hakudoushi retrocedió unos centímetros al ver que la imagen de una niña de cabellos negros se había reflejado en el espejo.

-Ella es la niña que aparece en mis sueños ¿Sabes quien es?

-No, no lo se – respondió el joven provocando que Kanna bajara el rostro, volviendo a su posición original. Con suavidad, comenzó a rozar con su mano derecha, la superficie del cristal, mientras dejaba escapar un triste suspiro.

-Sabes, no puedo evitar sentir lastima por esta niña, en mis sueños puedo ver como sufre al ver como todo lo que amaba se le es arrebatado por ellos…

-¿Acaso ya puedes recordar tus sueños? – pregunto con temor Hakudoushi al escuchar las tristes palabras de la joven.

-Solo puedo recordar algunos trozos, imágenes fugaces que pasan por mi mente, que sin poder evitarlo, me torturan.

-¿Qué recuerdas de esos sueños¿Qué es lo que recuerdas? – murmuro insistente el joven, clavando su mirada sobre el rostro de Kanna.

-Solo recuerdo las risas de aquello niña, logro ver como sus padres la adoran y viven felices a la orilla de un arroyuelo. La luz lo cubre todo, es como si aquel lugar fuera el paraíso pero….

-¿Pero que?

-Luego todo oscurece, como si la noche hubiese caído de golpe sobre la tierra. Escucho a lo lejos, gritos desgarradores, pidiendo auxilio. La familia trata de huir pero cientos de sombras los rodean. Todo se tiñe de rojo, la tierra, el cielo incluso las aguas del arroyo se vuelven rojizas, como si fuera sangre. Escucho horribles carcajadas que se mezclan con los gritos, mientras cuerpos caen al suelo, destrozados, sin vida.

-¿Qué más pasa?

-Luego veo a la niña, puedo ver como llora desconsolada, rodeada por aquellas sombras. La manosean, la golpean, la insultan mientras la niña trata a toda costa, escapar. Puedo sentir su dolor, puedo sentir como la vida misma abandona su cuerpo. Un olor nauseabundo cubre el lugar al mismo tiempo que la niña cae muerta. No puedo evitar llorar y con todas mis fuerzas corro hacia ella, rogando al cielo que aun se encuentre viva. De pronto las sombras se unen y forman una sola, cuyos enormes ojos rojos me petrifican al mismo tiempo que extiende sus garras hacia a mi y cuando esta a punto de atraparme, despierto gritando. – murmuro la joven mientras comenzaba a mecerse lentamente.

-Solo es un simple sueño – exclamo Hakudoushi mientras refunfuñaba y se acostaba sobre la cama. – No deberías de tomarle demasiada importancia a eso.

-¿Tu crees eso? – pregunto la joven.

-Por supuesto que si, quizás solo sean memorias pasadas de otros espíritus que sin querer asimilaste cuando Naraku te creo.

Kanna guardo silencio ante las palabras de su "hermano" y siguió contemplando el reflejo del espejo. Lentamente el silencio volvió a reinar en la habitación, solo el crujido provocado por el movimiento de la mecedora se hacia presente en el lugar.

-¿Qué es esto? – murmuro asustada Kanna provocando que Hakudoushi se levantara alarmado y acercándose rápidamente a la joven, se petrifico al ver como una gota de sangre había caído sobre la superficie del espejo. Lentamente miro el rostro de la albina y con horror descubrió como hilillos de sangre salían de su nariz.

-Se siente tibia – fue lo único que murmuro Kanna mientras tocaba su nariz, manchando las yemas de sus dedos con sangre. Hakudoushi sin decir nada, tomo un pequeño pañuelo blanco que había en la cama y con suavidad comenzó a limpiar el rostro de la joven.

-¿Acaso me estoy muriendo? – pregunto la joven.

-No, no te vas a morir, ya sabes que eres un espíritu.

-Los espíritus no sangran, solo los humanos y monstruos lo hacen – murmuro fríamente Kanna.

-Quizás te estas volviendo un monstruo, un monstruo muy bello – bromeo Hakudoushi, tratando de disimular su preocupación.

-O quizás me estoy volviendo humana – susurro la joven. El albino al escuchar aquellas palabras, dejo caer el pañuelo al mismo tiempo que Kanna bajaba la cabeza y miraba nuevamente el espejo.

-No digas estupideces, recuerda que eres una creación de Naraku, así que es imposible que seas humana – respondió el joven mientras trataba de ocultar su nerviosismo.

-Hay algo ¿Verdad¿Qué me ocultas Hakudoushi?

-No te oculto nada, no que como esas ideas se te meten a la cabeza. – respondió mientras levantaba el pañuelo y lo metía dentro de uno de sus bolsillos.

-No evadas a la pregunta, tu sabes algo y te niegas a decírmelo ¿Qué es lo que me esta pasando?

-¡Ya te dije que no hay nada! – vocifero Hakudoushi mientras se daba la vuelta y se acercaba a la puerta.

-Hakudoushi… - Murmuro la joven provocando que el chico se detuviera. - ¿Acaso soy yo¿Acaso la niña asesinada que aparece en mis sueños soy yo? – pregunto Kanna mientras Hakudoushi trataba de no darse la vuelta para evitar revelar la horrible verdad.

¿Que tal? Sere sincero y a mi parecer, yo siento que este capitulo en cierta manera fue de relleno, espero que los lectores no lo sientan así, espero que tengan suerte en la escuela (para aquellos que volvieron a clases en este mes) y felices vacaciones para aquellos afortunados que aun estan de perezosos en sus casas o en alguna playa.

Espero ansioso sus reviews pues a pesar de que sean pocos los que llegan, me gusta saber que algunos se toman su tiempo para leerme mis historias. Nuevamente gracias por su atención a lo largo de estos meses y de su apreciable paciencia.

Gracias.

PD: Shen: Hola a todos, algunos se preguntaran quien soy, pues soy el alter ego de este inutil y les he venido a decir que si no le llega por lo menos un review, caeran cabezas, como lo oyen caeran cabezas muajajajajaja. Se donde viven, así que cuidado muajajajaja. (Ejem n.nU aparte le mando un saludito a mi tia Gertrudis que cumple años, hola tia Gertrudis.)

ESTE CAPITULO ESTA DEDICADO A MI ESTIMADA AMIGA ELEN QUIEN DEBIDO A UN ACCIDENTE, LA HA ALEJADO DE MUCHOS DE SUS AMIGOS QUE LA EXTRAÑAN.

¡ANIMO ELEN¡CURATE PRONTO!