FILE 5. LA INVESTIGACIÓN
Mikado permanecía en el segundo piso con el rostro desencajado, reiterando una y otra vez su inocencia mientras que entre los invitados los que no le señalaban acusadores se limitaban a llamar a la policía con sus teléfonos. Por su parte Conan hacía un primer análisis del cadáver en busca del chip direccional. Sin embargo no tuvo éxito, no había ni rastro del artilugio entre ninguna de sus prendas.
-¡Mierda el chip no está aquí!- dijo Conan entre dientes
Jodie, que escuchó al pequeño detective también se sorprendió. Si Mikado había conseguido el chip y la policía lo encontraba durante el registro la cosa se pondría fea. Todos los invitados serían interrogados y sería cuestión de tiempo descubrir las identidades falsas de los miembros de la operación.
-Debemos hacer algo y rápido- sugirió Akai
Cuando terminó de pronunciar estas palabras la puerta principal se abrió de par en par y unos hombres uniformados llenaron la sala. En último lugar entro un hombre corpulento y calvo, tenía un gran bigote y lucía una gabardina que le cubría hasta los talones. Mientras los hombres uniformados desbloqueaban la puerta del segundo piso para capturar a Mikado el hombre corpulento se acercó al cadáver y con un gesto indicó a otro grupo que permanecía fuera de la sala que se acercase. El hombre miró a Conan con expresión dubitativa
-Chaval ¿Nos hemos visto antes?- le preguntó
-No…creo que se equivoca "Mierda, es Radish Redwood, el inspector del caso Golden Apple, tendré que andarme con cuidado si no quiero que me reconozca"- pensó preocupado.
En efecto Radish y Shinichi se habían conocido en Nueva York durante un caso en el que un actor de teatro murió asesinado en plena actuación.
Cuando los equipos de la policía científica empezaron a analizar las pruebas Jodie retiró a Conan de la escena del crimen.
-Se que podrías resolver el caso en cinco minutos pero recuerda que estamos aquí de incógnito- dijo Jodie al ver el rostro malhumorado de Conan
-¡Soltadme malditos imbéciles os he dicho que yo no lo he matado!- gritaba Mikado mientras un par de brazos lo llevaba ante Radish.
-Inspector todo esto es un mal entendido, alguien ha montado todo esto para incriminarme- dijo entre constantes ataques de tos- Yo estaba encerrado en mi despacho, me sentía un poco mareado y entonces escuché el estruendo de la lámpara. Cuando me dirigí a la barandilla a ver que ocurría esa arma estaba posada sobre ella.
-Y no se le ocurrió otra cosa mejor que cogerla ¿Se cree que me chupo el dedo?- dijo Radish secamente- Tal y como yo lo veo seguramente invitó a la víctima a su despacho, lo mató y después lanzó su cuerpo a la superficie circular de la lámpara ya que esta queda bajo el segundo piso. Y después disparó contra el cable para romperlo y hacer que cayese ¿Me equivoco?
-¡Yo no he disparado ese arma!- insistía el detenido
-Parece que nos iremos pronto a casa- comentó Akai a Jodie
-No lo creo Shu- dijo señalando a Conan
El detective hablaba para si mismo mientras observaba al equipo de la policía científica, con los ojos del detective que quiere llegar al fondo de la verdad. Para el había algo que escapaba a su lógica y ese algo podría ser lo que le diese un giro radical al caso.
-Inspector- dijo uno de los agentes- hemos determinado la hora de la muerte. Desde que murió hasta la comprobación. Ha pasado una media hora.
-"¿Media hora? Eso fue durante el concierto de Yuki Kajiura"- pensó Conan- "Ahora que lo recuerdo antes de que empezara el concierto Leno subió al despacho de Mikado. Sería entonces cuando lo mató y aprovechando el concierto tiró el cadáver sobre la lámpara. ¿Pero entonces por que decidió hacerla caer mas tarde? Claro…los invitados"
Los constantes ataque de tos de Mikado hicieron que Conan perdiese el hilo de sus pensamientos.
-¡Escúcheme bien, tenemos el arma, tenemos sus huellas y le tenemos en la escena del crimen, no necesito mas para enjaularle!
-"Espera"- dijo Conan para si- "y si…"
El pequeño detective se dirigió a la escena del crimen aprovechando un descuido de la policía científica y volvió a observar por enésima vez el cadáver. Presentaba un claro disparo en el corazón y a juzgar por como estaban sus ropas parecía haber perdido mucha sangre. En sus manos también había unas extrañas marcas.
-¡Dios mío, Leno!- exclamó una mujer con acento japonés
Los tres miembros restantes de ASHER habían echo acto de presencia. Miyuki se dirigió rápidamente hacia el cadáver pero Radish la aturó de inmediato.
-No se mueva esa es la escena de un crimen- dijo mientras con un ademán indicaba a un agente que la retirase.
-¿Qué le ha pasado?- preguntaron Romanov y Marshall pese a ser evidente lo que había ocurrido.
-Mikado a asesinado a Paul Leno- dijo Radish
Los tres dirigieron una mirada letal al acusado mientras este no sabía en cuantos idiomas más decir que era inocente.
-¿Y no te sobraban motivos verdad Mikado?- dijo Marshall- No logro recordar cuantas veces rechazó tu oferta de trabajar para la corporación MIKADO y así conseguir algún secretillo nuestro.
Ivana y Miyuki se añadieron a la acusación. Momento que Conan aprovecho para intentar acceder al segundo piso pero aquellos dos guardias permanecían inmóviles, custodiando las escaleras. Una nueva idea que volvía a requerir la colaboración de Kaito Kid cobró forma en la mente del detective.
-Kaito necesito tu ayuda- dijo señalando a los dos guardias
-Para…ah no, ni soñarlo, una cosa es disfrazarme de mujer y otra muy diferente es esa. Pídeselo a Jodie que seguro….ah esta bien.
-Eres un sol- dijo Conan en voz burlona.
Kaito se acercó lentamente y con pasos sinuosos hacia las escaleras. Los guardias inmediatamente posaron su mirada en aquel disfraz perfecto. Kaito Kid sabía que ya los tenía en el bote. A unos pocos metros deslizo la cremallera de su bolso con disimulo y dio un fingido tras pies, haciendo que el contenido se desparramase por el suelo.
-¡Oh! Que torpe soy- dijo mientras se agachaba proporcionando una panorámica ideal de su escote a aquellos dos atontados guardias.
-¿Serían tan amables de ayudarme a recogerlo?- dijo con voz inocente mientras añadía un guiño a su actuación.
Aprovechando que los guardias estaban absortos mirando aquella delantera artificial Conan subió sigilosamente los peldaños hasta acceder al segundo piso. Una vez lo alcanzó. Le hizo una señal a Kid y este se apresuró a recoger los pocos objetos que quedaban por el suelo.
-Thank you guys- dijo Kid y se alejó mientras los guardias regresaban a su puesto sin quitarle ojo al trasero de aquel disfraz.
-"Un día de estos te mataré Kudo"- pensó Kid aunque en el fondo sabía que era incapaz de matar a una mosca.
Sin perder el tiempo el pequeño detective entró en el despacho de Mikado. Aquella estancia era muy similar a la del despacho del conservador del Louvre, que murió asesinado durante aquella aventura en la que Conan y Sherlock Holmes se vieron obligados a detener al profesor Moriarty. Había una gran mesa de madera oscura sobre la que descansaba un portátil. Dos pequeños asientos y un sofá revestidos de cuero y un mueble bar. Registró durante minutos que parecieron horas toda la habitación pero no había ni rastro del chip. Los cajones solo contenían documentos y un montón de cajas de medicamentos que Mikado debía tomar constantemente dado su frágil estado de salud. Sin embargo Conan no se desanimó, al contrario. Una sonrisa triunfante se dibujó en su rostro. El detective abandonó la idea de encontrar el chip en aquella estancia y se centró en las posibles pruebas que pudiese encontrar.
-"¿Tres vasos sobre la mesa?"- pensó Conan al ver los contenedores- "Si no recuerdo mal solo subió Leno al despacho. A no ser que después de que se apagasen las luces subiese otra persona"
Conan estaba de acuerdo, el revestimiento de cuero de uno de los asientos demostraba que alguien más había estado presente durante aquella reunión.
-"Mierda, si Mikado no es el asesino quien y como llevó a cabo el truco de la lámpara"- pensó mientras deslizaba la mano por su barbilla y su mirada seguía posada en los vasos.
-"Veamos por el olor diría que la de Mikado contiene aguardiente, la de derecha contiene champán y la tercera…- Conan no consiguió percibir ningún olor por lo que deducía que debía ser agua"- ¿Solo agua? ¡Un momento y si…!
Conan se puso a cuatro pasas e inspeccionaba cada rincón de la mesa, buscando algo que le podría ser de gran ayuda para esclarecer el caso.
-¡Aquí estás!- exclamó de júbilo al encontrar aquello que buscaba- "Mas o menos ya me voy imaginando que fue lo que sucedió. Solo hay algo que todavía se me escapa, la lámpara…¿Cómo lo hizo para lanzar el cadáver a la lámpara y organizarlo todo de manera que Mikado pareciese el culpable?
El detective le daba vueltas a la cabeza mientras observaba el trozo de cable que todavía colgaba del techo como si este fuese un enemigo mayor todavía que Vermouth. Conan agachó la cabeza, algo desanimado pero sus ojos se entrevieron de repente al divisar algo que no debía estar en aquel suelo. El detective lo cogió con mucho cuidado entre la punta de sus dedos mientras que con el dedo índice de la otra mano comprobaba su textura. El desanimo anterior desapareció y fue sustituido por un sentimiento contrario, de emoción y victoria. Se guardó la pequeña muestra en un bolsillo y cogió el móvil negro que les habían dado en el avión para llamar a Jodie.
-¿Dónde estas?- preguntó la agente cuando descolgó- llevo todo el rato buscándote
-Detén a Radish ahora mismo. Haz lo que sea- dijo autoritario, haciendo caso omiso de la preocupación de Jodie.
-¿Pero de que me hablas?- preguntó confusa
-¡Tu hazlo rápido, el no es el asesino. El asesino es uno de los tres miembros de ASHER!
-¡Como!- exclamó Jodie tan fuerte que incluso los ataques de tos de Mikado cesaron y todas las miradas se clavaron en ella.
-Como…¿Cómo que la abuela ha sufrido un infarto?- fingió Jodie mientras se alejaba de la multitud.
-Todavía necesito comprobar un par de cosas pero estoy segurísimo, por el momento me gustaría que investigases algo, atiende…- Jodie memorizó en la memoria todo lo que el pequeño le iba pidiendo.
-Recibido, dalo por hecho- confirmó la agente
- Confío en ti- y a continuación colgó para marcar un nuevo número.
-Kaito, soy Kudo. Prepárate, dentro de poco entras en acción- le dijo el detective
-¿Tienes algún plan?- preguntó el ladrón mientras comprobaba con la mirada que nadie tenía su atención puesta en el.
-Si, escucha…
-Coser y cantar Kudo. Muy bien. El resto es cosa tuya.
Conan colgó el teléfono y lo guardó en el bolsillo mientras encaminaba sus pasos de nuevo hacia el despacho, poniendo en orden sus ideas y buscando una última prueba.
