FILE 6. SHINICHI KUDO ENTRA EN ACCIÓN

Conan recibió una llamada de Jodie mientras el seguía registrando el despacho.

-¿Ha habido suerte?- preguntó el detective sin descuidar su faena

-Diste en el clavo- afirmó Jodie- el arma fue disparada recientemente y falta aquello que tu decías. En cuanto al resto, los agentes de la policía científica lo han encontrado extraño y lo están analizando.

-Yappari…- los ojos le vibraban de la emoción iba por el buen camino- bajaré dentro de poco, procura que los tres sospechosos no salgan de la sala.

-¿Ya sabes quien es?- dijo Jodie algo cansada de que el detective se hiciese el interesante. Pero Conan colgó directamente, no había tiempo que perder.

-"Veamos, si yo fuese el asesino esa cosa tendría que estar…"

Conan se dirigió al sofá y levantó los cojines. En uno de ellos había un agujero que no había sido causado por el desgaste sino por un arma de fuego.

-¡Al fin se que truco has utilizado!- exclamó de alegría

Conan salió a toda prisa del despacho y volvió a la sala principal sin reparar en la mirada desconcertada de los dos guardias de la escalera. Cuando se situó al lado de los sospechosos soltó en tono inocente

-¡Vaya! Ustedes han de tener una vista perfecta- dijo el niño

-¿Y a que viene eso pequeño?- preguntó Radish

-Es que vi a estas personas antes de que se apagasen las luces pero cuando terminó el concierto no estaba ninguno de ellos. Tienen que tener una vista estupenda para esquivar a toda la gente que estaba agolpada y encontrar la salida.

-¿Es eso verdad? ¿No estuvieron aquí cuando se cometió el crimen?- les interrogó el inspector.

-Me temo que el niño tiene razón- dijo Marshall- yo no podía aguantar más y tuve que ir al lavabo y después tuve un pequeño incidente con el ascensor y no pude llegar a tiempo.

-Yo recibí una llamada y tuve que salir a una de las terrazas. Era un asunto de negocios importante, por lo que estuve bastante rato hablando- declaró Ivana

-A mi se me cayeron las lentes de contacto y tuve que volver al parking, a mi coche, a buscar unas de repuesto- dijo Yuumura algo avergonzada

-¿Contento chaval? Vamos lárgate de aquí

-¿Pero no tendría que registrarles? Al fin y al cabo siguen siendo sospechosos igual que toda esta gente.

Radish aunque algo reacio a la sugerencia llamó a un par de agentes, un hombre y una mujer para que les registrase. Los miembros de ASHER se dejaron cachear pacientemente hasta que los agentes terminaron.

-Están limpios- concluyeron

Conan sonrió para si una vez más. Ya sabía quien era el culpable y como había cometido el crimen, solo quedaba el último acto, la solución.

-"Bien, dormiré a Radish con el reloj y…mierda, demasiado arriesgado. El inspector Megure y sus hombres están acostumbrados a ver a Kogoro el Durmiente resolver los casos sin mover los labios pero en Radish eso podría levantar sospechas. No tengo otra opción, tendré que resolver el caso como Shinichi Kudo".

Conan se alejó del inspector y se ocultó tras el escenario. Sabía que el móvil que le había proporcionado James era de línea segura, nadie podría rastrear la llamada y poner así en peligro su verdadera identidad. Mando un mensaje de texto a la central pidiendo en pocas palabras lo que necesitaba y a los pocos segundos le llego la respuesta de James con el número de teléfono del inspector Radish. Mientras daban los tonos rezó para que todo saliese bien.

-Inspector Radish, dígame

-¿Qué tal inspector, como le va?- le preguntó una voz familiar aunque no recordase a quien pertenecía.

-¿Quién eres?- preguntó

-¿Vaya no se acuerda de mi? Soy Shinichi Kudo.

-¡Oh Kudo! ¡El hijo de la Baronesa de la noche!

Todos los invitados enmudecieron de golpe. El nombre de Shinichi Kudo no era conocido en Japon pero si el sobrenombre de su madre, Yukiko Kudo. Los periódicos de Nueva York alguna vez habían echo referencia al hijo de la actriz, quien poseía las mismas dotes deductivas que su padre, el famoso escritor Yusaku Kudo.

-Me he enterado del pequeño caso que lleva entre manos inspector- continuó Shinichi- y debo decirle que se equivoca de persona. Mikado no es el asesino.

-¡Como!- exclamó Radish- ¡Un momento! ¿Como sabes lo que ha sucedido? Ni si quiera estabas presente.

-Ah…esto…un niño me lo ha contado todo- improvisó- y supuse que necesitaría mi ayuda así que le encargué un par de tareas.

-Pero a ver Kudo, la lámpara cayó cerca del escenario con el cadáver de Leno en el círculo de cristal más grande. El cadáver solo podría llegar hasta ahí si alguien lo lanzase des del segundo piso. En ese mismo lugar encontramos a Mikado en el momento en que se cometió el crimen y además con el arma en sus manos.

-Cierto todas las pistas señalan que el es el culpable pero dígame una cosa inspector. ¿Ha probado a lanzar un cuerpo muerto desde el segundo piso? Para alguien corpulento aun cabría una mínima posibilidad de que el cadáver aterrizase sobre el círculo de cristal pero para alguien como Mikado eso es imposible. Es más, en una pelea entre ellos lo mas seguro es que Leno hubiese acabado con Mikado.

-El chico tiene razón- dijo Mikado apoyándolo entre más ataques de tos

-Y aun suponiendo que el director se las hubiese apañado para dejar el cadáver ahí arriba- dijo Shinichi como si leyese los pensamientos del inspector- dudo que esa tos le permita efectuar un disparo y dar en el blanco. Recuerde que Leno tenía una herida de bala en el corazón y fue necesaria otra más para hacer caer la lámpara.

-¿Ve? A mi me sería imposible llevar a cabo el crimen- concluyó Mikado

-Pero el…el arma…explícate Kudo- le rogó el inspector confuso.

-Para entender este crimen tenemos que remontarnos al comienzo del concierto de Yuki Kajiura. Antes de que se apagasen las luces el pequeño que le mencioné antes me comentó que Leno subía al segundo piso.

-Así es- confirmó Mikado- tuve una reunión con el. Discutimos, lo reconozco y cuando se marcho yo empecé a sentirme algo mareado. Finalmente salí cuando sentí el estruendo y encontré la pistola sobre la barandilla.

-¿Quiere decir que no se mareó hasta tal punto de perder el conocimiento?- dijo Shinichi- Bueno de echo es normal que se marease ya que Paul Leno había intentado drogarle.

Todos, incluso Jodie y Akai que seguían paso a paso las deducciones del detective se quedaron de piedra.

-¿Pero como?- preguntaron todos a la vez mas confusos todavía

-Con la bebida. Sabía que consumía muchas pastillas al día a causa de sus enfermedades. Se las apañó para cambiar uno de los paquetes de pastillas por somníferos- explicó Shinichi

Conan salió de su escondite y fue corriendo hacia el inspector mostrándole un paquete de pastillas de las que había sido sustraída una y entre el pulgar y el índice el detective sostenía un pequeño pedazo de papel plateado, similar al que recubren los plásticos en los que se depositan las pastillas y a continuación se rompe ejerciendo presión sobre ellas.

-Encontré esto cerca de la mesa, tiene la misma forma y color que ese agujero vacío de ahí. Shinichi dice que puede constituir una prueba- dijo señalando el paquete de pastillas.

-Ese maldito Leno…me la quería jugar- murmuró Mikado

-Pero esto solo demuestra que Leno quiso drogar a Mikado, y eso ya no sirve de nada porque está muerto- dijo el inspector volviéndose al teléfono depositado sobre una mesa con el manos libres activado.

-Lo se- dijo Shinichi que había vuelto a su escondite sin que le viesen- La verdadera reunión se tenía que producir entre Leno y otra persona. Y esa persona fue quien lo mató.

Los miembros de ASHER se dirigieron miradas de sospecha entre si.

-Kudo espera. Suponiendo que Mikado sea inocente y tal y como lo planteas eso parece. El truco de la lámpara se volvería imposible. Y si lo piensas bien la pistola fue disparada recientemente y le faltaban dos balas. ¿Cómo explicas eso?

-Verá- Shinichi notaba como se le aceleraba el pulso a medida que avanzaba la explicación- Cuando Mikado se quedó inconsciente apareció la segunda persona, el asesino y Leno estuvieron hablando y bebiendo. En el despacho hay tres vasos, Uno de ellos contiene agua, el de Mikado. Los otros dos contenían aguardiente y champán.

-Cierto, lo use para tomarme la medicina. No puedo beber alcohol- declaró Mikado.

-Sin embargo el vaso de agua no correspondía a usted sino a uno de los invitados. Si declaraba que había perdido el conocimiento la policía probablemente lo achacaría al consumo de alcohol junto a la ingestión de pastillas y no se centrarían en analizar los vasos en busca de somníferos.

-Todavía estoy mas confuso Kudo- reconoció el inspector.

-"Este hombre cada día pierde mas facultades"- pensó Shinichi- Lo que quiero decir es que el asesino le dijo a Leno como debía llevar a cabo el plan para dormir a Mikado y una vez dormido fue cuando se encargó de la víctima.

-¡Ya lo tengo, Marshall, usted es el asesino!- exclamó el inspector de repente.

-"Oe Oe ¿Nan itte n da yo?"- pensó Shinichi

-Usted es el único lo bastante fuerte como para poder lanzar un peso muerto desde el segundo piso hasta la superficie de la lámpara.

-Se equivoca inspector- le advirtió Kudo- ha estado enfocando mal todo este asunto desde el principio. Nadie tiró a Leno desde el segundo piso…llegó ahí por su propio pie.

Un murmullo de voces mezcladas unas con otras rompió el breve silencio originado por la surrealista deducción del estudiante detective. Ni Akai ni Jodie pudieron evitar emitir una exclamación de sorpresa mientras el detective henchido de satisfacción viendo como el cerco alrededor del asesino se iba cerrando prosiguió su deducción.

-No creo que Leno estuviese tan loco como para ponerse a hacer el tarzan, detective- dijo Yuumura secamente

-No piensen mal, Leno no saltó por gusto sino por obligación, la víctima tiene unas marcas en las manos que indican que se sujetó al cable hasta el momento de su muerte. Su asesino le apuntó con la pistola y le ordenó que saltase. La víctima no tenía otra opción ya que la caída desde el segundo piso le habría matado y cuando aterrizó el asesino llevó a cabo el truco de la lámpara. Un truco imposible de realizar ya que Leno estaba muerto en el momento en que cayó y Mikado no disparó el arma. El asesino usó explosivo plástico. Se lo dio a Leno para que lo colocase en el cable y después ensambló una mecha lo suficientemente larga para que le proporcionase una coartada.

-Esa es la mayor estupidez que he escuchado nunca. ¿Si sabía que iba a morir porque iba a hacerle caso al asesino?- preguntó Romanov poniendo a prueba a Shinichi

-Por que Leno ya sabía lo que planeaba el asesino, matarle y echarle la culpa a Mikado. Sin embargo la víctima pensaba que una vez prendiese la mecha el asesino desaparecería y el podría desarmar el explosivo. Pensaba que la intención del asesino era que muriese con el impacto, poco imaginó que después de prender la mecha el asesino lo mataría de un tiro.

-¿Y como explicas que faltasen dos balas en cargador?- preguntó el inspector

-He encontrado un agujero de bala en uno de los cojines del sofá de Mikado. El asesino lo uso para amortiguar el sonido y encontrar fácilmente el casquillo- explicó Shinichi

-Entonces cualquiera de estas personas pudo haberlo echo. Todos los invitados son sospechosos. Solo tienes pruebas de cómo se cometió el crimen pero no de quien lo hizo-dijo Radish

-No inspector- intervino la voz de Jodie- tal y como ha explicado el detective el asesino cambió las pastillas de Mikado por somníferos pero el paquete era exactamente el mismo. Todos los miembros de esta fiesta son empleados de Mikado y solo estas tres personas son miembros ajenos a la corporación. Por otro lado Leno estaba negociando para dejar ASHER ¿Qué mejor que eliminar al traidor y terminar de hundir al magnate mas poderoso de las telecomunicaciones?

-Se han dado muchos casos de espionaje industrial- continuó Akai- con contactos y dinero suficientes podían enterarse de que pastillas tomaba Mikado.

-Ah…eso es- concluyó Shinichi despistado por la intervención de los dos agentes del FBI.- La clave para descubrirles esta en sus coartadas. El señor Marshall fue al lavabo y quedó atrapado en el ascensor, la señorita Romanov recibió una llamada y fue hasta una de las terrazas mientras que la señorita Miyuki bajó al parking.

-El técnico de reparaciones puede confirmar mi coartada- murmuró Marshall

-El aparcacoches la mía- dijo Miyuki

-Pregunte a cualquiera de las personas que había en la terraza, ellos confirmaran mi coartada- dijo Ivana con un porte de superioridad.

-No canten victoria tan pronto. La clave del misterio se encuentra en el señor Mikado. Dígame, ¿Despertó antes o después de oír la colisión?- preguntó Shinichi

-Diría que antes, ¿Por qué?

-Llévese la mano al pecho- le pidió Shinichi

El magnate se llevo la mano a la americana y registró el bolsillo exterior, donde no encontró nada, después se hurgó el bolsillo interior y extrajo de el un pequeño objeto cuadrado.

-Solo tengo mi teléfono- dijo Mikado dirigiendo su voz al altavoz del móvil del inspector.

-Ah…no me esperaba otra cosa. El asesino no podía correr el riesgo de que usted no despertase y las circunstancias le hiciesen parecer el culpable. Pero si dejaba su móvil en su americana y calculaba el tiempo para llamarle antes de que la lámpara cayese se aseguraba del éxito de su plan. Ahora bien, ni en un ascensor ni bajo un parking hay cobertura para llamar por teléfono, por lo tanto…

Después de dejar la deducción en el aire una chispa se encendió en la mente de los invitados y el inspector. A la vez cientos de miradas se desplazaron hasta centrarse en una única persona.

Sou desu ne, hannin wa Ivana Romanov-san, anata da! – concluyó Shinichi con aquel aire solemne con el que solía delatar a los culpables de sus casos.