OPERACIÓN SUPERNOVA SPECIAL FILE 9: PERSECUCIÓN EN NUEVA YORK

Akai había obedecido al detective, le había cogido en brazos, agarrándolo por la cintura y ahora veía como el suelo y la muerte estaba cada vez más cerca. La velocidad a la que caían le hacia imposible abrir la boca para rezar por un milagro pero eso tampoco era necesario, el milagro que necesitaba estaba junto a el. Conan estaba muy concentrado, parecía ajeno al hecho de que en pocos segundos estarían muertos. Después su semblante cambió, se llevo la mano al reloj y levantó la mirilla. Cuando llego el momento oportuno Conan apretó el botón y el pequeño aunque resistente garfio magnético salio disparado clavándose en un robusto mástil que sostenía una bandera americana, como tantos otros edificios de la ciudad.

-¡No te sueltes!- gritó Conan

El carrete interno del reloj iba liberando cada vez más cable y no tenía pinta de terminarse. Conan temía haber calculado mal la distancia y de ser así los dos morirían aplastados. Un fuerte tirón en el brazo, que le arrancó un gemido de dolor le indicó que el cable se había tensado. El viento dejó de arañarle la cara mientras que con los ojos cerrados intentaba soportar mejor el dolor.

-Chico, abre los ojos-le sugirió la voz de Akai.

El detective los fue abriendo lentamente para contemplar como los pies de su compañero estarían anclados en el suelo de haber sido más alto.

-Por los pelos- dijo el detective a la vez que soltaba un largo suspiro

-Eres mejor que diez equipos especiales juntos- dijo Shuichi a modo de cumplido.

Conan lo aceptó con una sonrisa mientras apretaba otro botón del reloj para liberar el garfio y recoger el cable. Cuando Akai dejó al detective en el suelo el rugido de un poderoso motor les hizo fijarse en la carretera. Un chevrolet negro se dirigía hacia ellos a toda velocidad, como si quisiese atropellarles pero a escasos centímetros del agente y el detective el vehículo dio un fuerte frenazo. Del asiento del conductor salió una mujer, que inmediatamente abrazó a Akai y a Conan.

-¡Estáis vivos!- gritó de alegría.

Para Jodie fue un milagro volver a ver a dos amigos que creía acribillados a balazos.

-Oye o me dais un abrazo a mí también o nos vamos de aquí, dudo que esos dos sean tan cariñosos- dijo Kaito Kid desde el asiento trasero del coche, señalando a los dos helicópteros negros.

-Vámonos, de aquí. Jodie, sigue al volante- ordenó Akai

-¿Y por que yo?

-Tengo ganas de dispararle a algo- contestó Akai mientras montaba con Conan en la parte trasera.

Jodie no le replicó y tomo de inmediato el volante. El motor volvió a rugir cuando la agente pisó el acelerador. La pequeña carretera del terreno del Heaven Plaza les condujo hasta una vía principal llena de tráfico donde Jodie debía explotar al máximo su habilidad como piloto para evitar chocar con otros coches. Los aparatos negros cada vez les seguían más de cerca.

-¡Acelera se nos vienen encima!- dijo Kid

-Idiota si voy más deprisa nos chocaremos con los otros coches.

-Ahora nos toca jugar a nosotros- dijo Akai.

El agente retiró la parte central del asiento trasero, dejando al descubierto el surtido de rifles y armas que contenía el maletero.

-Parece el bolsillo mágico de Doraemon- bromeó Kid

-Mas quisiera Doraemon tener uno de estos- dijo Akai mientras extraía un enorme rifle y le daba otro a Kid- Espero que tengas buena puntería.

Kid asintió retirando el seguro del arma y asomo medio cuerpo por la ventanilla. El piloto de uno de los helicópteros le ordenó le ordeno a su compañero que disparase a Kid pero en el momento en que se asomó recibió un balazo en pleno brazo que lo inhabilitó.

-Mierda, le había apuntado a la cabeza. Jodie ¿Quieres hacer el favor de no mover tanto el coche?- dijo Akai desde la otra ventanilla.

-¡Si tienes algo en contra de mi forma de conducir hazlo tú!- exclamó Jodie furiosa mientras pisaba mas a fondo el acelerador.

-"No saldremos vivos de esta"- pensó Conan.

Kaito Kid dirigió unos cuantos disparos contra el piloto de uno de los aparatos pero un resistente cristal blindado evitó que las balas penetrasen en el interior. El otro helicóptero abrió fuego sobre el vehículo rompiendo el cristal trasero y haciendo vayas abolladuras en el techo.

-No son los únicos que van blindados- dijo Akai mientras cambiaba el cargador- Probemos con esto.

Akai extrajo un enorme rifle de francotirador que apenas cabía en el espacioso interior del vehículo. El piloto de uno de los aparatos se quedó unos segundos perplejo unos segundos al ver aquella enorme arma asomándose fuera del vehículo. Fue lo último que pensó antes de que una bala anti blindaje le atravesase la cabeza. Su compañero, herido de un brazo tuvo que hacerse cargo de los mandos del aparato.

-¡Diana!- gritó Akai

No obstante su alegría duró poco cuando la pericia del artillero del otro helicóptero hizo que Akai se desprendiese de su arma con una ráfaga de disparos.

-Muy bien, acabas de tirar nuestro único as- dijo Kid mientras seguía con el fuego de cobertura.

El artillero pensó en dirigir su fuego contra el ladrón pero en vez de eso tuvo una idea mejor, divisó cerca de ellos un camión cisterna y abrió fuego contra el. Jodie, que nada mas divisarlo supo cual sería el plan del artillero pisó todavía más a fondo.

-¡Meteos dentro!- ordenó la mujer.

En cuanto las balas atravesaron el casco del enorme camión el líquido que transportaba hizo combustión provocando una gran explosión. Sin vacilar un instante Jodie atravesó aquel infierno de llamas rezando por que la temperatura y las condiciones de aquel averno no reventasen las ruedas.

El artillero pensó que su plan había funcionado pero sus esperanzas se desvanecieron al ver al chevrolet emerger de las llamas. Kaito Kid reanudó el fuego de cobertura mientras Akai intentaba acertar al artillero, quien tenía tanta necesidad de asomarse fuera del aparato volador como ellos.

- Fuego…atravesar…explosión… ¡Sou ka!- pensó Conan- ¿Hay algún bidón de gasolina en el maletero?

- Hay un pequeño recipiente en el fondo- le indicó Akai

Conan lo sustrajo de las profundidades del maletero con un plan en mente.

-Kaito, aparta de la ventanilla. Akai, cuando veas este cacharro volar por encima de la hélice dispara.- dijo el detective mientras asía el recipiente con firmeza en su mano.

Conan aprovechó el momento en que los disparos del enemigo cesaron para salir por la ventanilla. Con una mano se agarraba con firmeza a la puerta mientras que con un pie intentaba encontrar un punto de sujeción en el pequeño escalón metálico que tenía aquel modelo de vehículo. Usando la mano que le quedaba libre cargó las bambas al máximo.

-Jodie, pase lo que pase no gires- le dijo el detective- pásame el recipiente.

Kaito Kid le alargó el recipiente que agarró con la única mano que le quedaba libre. Akai por su lado hacía que la artillería enemiga se centrase en el y no en el detective, que estaba completamente desprotegido fuera del vehículo.

Cuando notó que el artillero se había vuelto a quedar sin munición Conan dejó caer el recipiente y le dio una fuerte patada con las bambas. El objeto describió una parábola sobre el helicóptero.

Ute yo, ute!- exclamó Conan

Akai lanzó un disparo certero sobre el recipiente, haciendo que explotase y que el líquido ardiente se precipitase sobre el aparato. Las aspas, la cabina, la cola, todo estaba inundado por las llamas, al poco tiempo la temperatura hizo que el tanque de combustible cediese y el helicóptero estalló, igualando un poco mas aquella carrera por la supervivencia.

Conan volvió a entrar en el vehículo a la vez que recibía la felicitación de sus compañeros.

-Well done, cool kid- dijo Jodie mientras le dedicaba un beso que Conan distinguió a través del retrovisor.

-Vamos con el siguiente- dijo Conan entusiasmado al haber comprobado la efectividad de su plan.

-Lo siento solo tenía ese tanque y ya está- le informó el agente sin apartar la mirada de su otro perseguidor.

El piloto malherido del otro helicóptero estaba fuera de sus casillas. Las órdenes de Mikado fueron claras, solo disparos precisos sobre el vehículo. Pero olvidó los deseos de su jefe, solo le movía la venganza para sus compañeros muertos y cargó la artillería pesada del aparato. Una fuerte explosión que arrancó gran parte del asfalto puso a Jodie alerta, activando un sexto sentido que le permitía esquivar los bombardeos. Con cada nuevo proyectil lanzado, el coche efectuaba bruscos derrapes sobre el suelo.

- Mierda si seguimos así no duraremos mucho mas- dijo Jodie- ¿Se te ocurre alguna otra idea brillante, cool kid?

- Estoy pensando- dijo el detective algo histérico mientras se seguían sucediendo los ataques.

Por más que lo intentaba, no se le ocurría ningún plan para salvar la vida de sus compañeros y la suya. En breve uno de aquellos bombazos alcanzaría el vehículo y serían historia. Pero de repente la solución se le apareció en forma de una gigante estructura que cruzaba el East River de lado a lado.

-¡Brooklyn, el puente de Brooklyn!

Jodie dio un volantazo y puso rumbo hacia el puente. Varios coches tuvieron que frenar o girar bruscamente para evitar chocarse contra el equipo de la Operación Supernova.

Por suerte para Jodie el tráfico no era tan denso como solía serlo a aquellas horas de la noche, esquivar los coches que iban apareciendo ante ella era pan comido sin embargo los proyectiles del helicóptero eran mas preocupantes. Akai gastó el último cargador de una pequeña metralleta que había quedado obsoleta.

-Ahora si que estamos listos- dijo el agente mirando con lástima el cargador vacío.

-Confiad en mi- dijo Conan- ese helicóptero no saldrá del puente ¿Tenemos granadas?

-No te servirán de nada si no tienes con que lanzarlas- observó Kid

-No quiero lanzarla al helicóptero, solo crear una cortina de humo.

Akai metió la mano dentro de la obertura del asiento y sacó una caja de cuatro granadas.

-Espero que sepas lo que haces chico- dijo Akai

-¿Ese agarrado es fuerte?- dijo Conan señalando al pequeño asidero encima de la ventanilla.

-Si tiene algo que ver con que sobrevivamos espero que si.

Apenas terminó de pronunciar esas palabras cuando el vehículo volvió a dar un brusco giro que hizo chirriar las ruedas.

-¿Por todos los santos, donde te dieron el permiso de conducir?- preguntó Kid

-Bueno si os digo la verdad chicos…me retiraron el permiso hace tres años. Conducción temeraria, ahora a cualquier cosa la llama conducción temeraria- dijo la mujer seguido de otro volantazo- Atención llegamos al puente.

-Cuando yo te diga abre la ventanilla del techo y reduce la velocidad.

-Espero que sepas lo que haces Conan- dijo Jodie

El chevrolet se adentró en aquella estructura que cruzaba el East River esquivando a los pocos vehículos que lo cruzaban a aquella hora. El piloto del helicóptero no quería perderlos de vista pero también pensó que atravesar los arcos era algo arriesgado y decidió sobrevolar el primer par. Después descendió unos cuantos metros hasta volver a adoptar una posición óptima para disparar.

-¡Lanzad las granadas!

Akai y Kid retiraron las anillas y lanzaron con fuerza los artefactos, Aunque la explosión ni siquiera rozó al aparato sirvió para crear una densa humareda. Cuando el piloto quedó cegado el detective asomó medio cuerpo por la ventanilla del techo y disparó su garfio magnético contra el aparato. Al igual que con toda superficie metálica el garfio quedó firmemente sujeto al casco del helicóptero. De inmediato Conan se quitó el reloj de la muñeca y ató la correa en el asidero de la ventanilla, dejando unido el coche y el helicóptero por el resistente cable.

-Pero que…- dijo Kid confuso.

-¡Acelera Jodie, acelera!

-¿Vaya ahora queréis que vaya rápido?-se quejó la mujer fingidamente mientras pisaba todo lo a fondo que podía.

El piloto observó como se acercaba peligrosamente al segundo par de arcos y decidió sobrevolarlos también. Su expresión cambió de repente cuando observó aterrorizado que el helicóptero no ascendía. El cable tensado del detective y la velocidad del coche impedían que aquel aparato volador pudiese elevarse más. Demasiado tarde para encontrar una forma de ascender, demasiado tarde para iniciar el ascenso y atravesar los arcos todo cuanto pudo hacer el piloto fue taparse la cara con los brazos antes de que el helicóptero se estrellase contra el muro superior de aquellos dos enormes figuras arquitectónicas del puente de Brooklyn. Sin dejarse impresionar por la victoria el detective presionó un botón del reloj para liberar el garfio del aparato estrellado y recoger el cable.

-Seguro que Mikado no había previsto esto- dijo Conan devolviendo el reloj a su muñeca.

Jodie y Kid celebraban la victoria con gran entusiasmo y escándalo. Akai, que no era tan dado a mostrar sus sentimientos, esbozó una sonrisa y felicitó al detective.

-¿A donde caballeros?- preguntó Jodie como si fuese auténticamente un chofer.

-Al aeropuerto- dijo Kaito Kid- No quiero volver a ver Nueva York en una buena temporada.

Los miembros del equipo llevaban una hora y media de viaje desde que derribaron el segundo helicóptero. Kaito Kid y Conan, que no estaban tan acostumbrados a la acción como los dos agentes del FBI, se quedaron dormidos mientras Akai iba dando cabezadas que le despertaban a la vez. Jodie mantenía la vista fija en la carretera pese a que los ojos también se le empezaban a cerrar a consecuencia del cansancio. Tan cansada estaba que pensaba que aquella batalla con los aparatos voladores le había dejado secuelas. Todavía sentía como el ruido de las hélices se clavaba en sus tímpanos. Sin embargo aquello no era una alucinación, realmente un helicóptero de Mikado, el que había permanecido en la terraza durante el asalto al Heaven Plaza y no había participado en la persecución, les perseguían los talones.

-¡Despertad!- chilló Jodie

De inmediato los demás abrieron los ojos y divisaron el helicóptero, comprendiendo la situación que se les avecinaba. Antes de que pudiesen reaccionar un artillero efectuó un disparo sobre el vehículo que apenas emitió algún ruido. Un pequeño proyectil se acopló al capó del vehículo y a los pocos segundos estalló, envolviendo al chevrolet en un aura azul.

-¡Mierda, un impulso electromagnético!- dijo Akai

-¿Un que?- pregunto Kid desconcertado.

-Un I.E- explicó Jodie- fríe cualquier sistema eléctrico: ordenadores, motores, baterías…

El rugido del motor cesó y el coche solo era llevado por la energía cinética hasta que frenó suavemente. Jodie sabía que no habría posibilidad alguna de volver a hacer que funcionase. Antes de que el equipo pudiese escapar el helicóptero tomó tierra y un grupo de ocho hombres armados acorraló el vehículo.

-Salid del coche con las manos en alto- gritó uno de ellos

-"Que original"- pensó Conan.

Uno a uno y resignados, los cuatro miembros abandonaron el vehículo. Varios de aquellos hombres se impresionaron al ver el original disfraz de Kaito Kid. Otros por ver que un niño estaba involucrado en aquel asunto.

-¿Qué hacemos con ellos, señor?

Un último hombre bajó del helicóptero, aquel que durante el asalto Conan había identificado como el líder y parecía el brazo derecho de Mikado.

-Sedadles. Nos lo llevaremos a la torre Destiny, Mikado los quiere vivos.

Los recuerdos de Conan estaban borrosos. Después de esposar a sus compañeros y dormirlos con una droga le llegó el turno al detective. De inmediato los ojos del pequeño empezaron a cerrarse contra su voluntad hasta que todo fue oscuridad.

-Buenos días Cool Kid- dijo una voz familiar

Conan abrió los ojos del todo. Vio a sus compañeros postrados sobre un suelo de acero cromado al igual que el, esposados con unos grilletes a una pared también de acero. El detective pensó que era como estar en una mazmorra moderna.

-Se te olvidó darme tu número de teléfono en nuestra última cita- dijo otra voz conocida pero más irritante.

-¡Ivana!- exclamó el detective al reconocerla.

Ivana Romanov, la asesina, yacía atada al igual que el equipo de Conan.

-¿Qué haces aquí?- preguntó el detective

-Lo mismo que tu- contestó con indiferencia agitando los grilletes.

Antes de que el detective le replicase la puerta de la sala se abrió y entró Mikado, seguido de otro personaje que debía ser el líder de su pequeño ejercito. Difícil de reconocer ahora que no llevaba casco. Mikado llevaba una serie de carpetas que arrojó con furia al equipo cada vez que recitaba un nombre.

- Shuichi Akai y Jodie Saintemillion. Así que agentes del FBI. Reconozco que sois hábiles. Irrumpís en mi fiesta, robáis mi chip y además destrozáis dos helicópteros que valen un dineral.

- No creo que te vayas a arruinar por un par de helicópteros- dijo Kid en tono burlón.

-Sin embargo vosotros dos sois los mas interesantes- dijo el magnate señalando a Conan e Ivana, ignorando el comentario de Kid- Un niño que resulta no ser un niño. He comprobado tu ADN y aunque la prueba es concluyente no eres tu quien aparece en el resultado sino aquel que desbarató tu crimen perfecto- resaltó las dos últimas palabras con un tono irónico- Shinichi Kudo.

-¿Y te ha hecho falta una prueba de ADN para saber eso? Por favor, tenía calado a este chaval mucho antes de que vinieses aquí con tu numerito de C.S.I- dijo Ivana

-En cuanto a ti, rubia de bote, tal vez seas capaz de explicarme como es que tu prueba no es concluyente. No, no, espera, más bien quiero que me expliques como hace una hora han encontrado el cadáver de una tal Ivana Romanov, una de las principales dirigentes de ASHER, muerta en su casa.

La sorpresa fue general entre los miembros de la operación. Mikado detectó esa sensación en cuanto vio sus caras, ya que puso cuando uno de sus hombres le comunicó la noticia. Todas las miradas estaban clavadas ahora en Ivana

-Oh sorry, It's a big secret, I can't tell you. A secret makes a woman, woman.

NOTA DEL AUTOR: Hola a todos, al fin incluyo una nota mía en medio del fic jajaja no me gusta hacerlo porque creo que corta el hilo de la historia pero bueno. No podía esperar mas tiempo para agradeceros todos los reviews que me habéis dejado y que hacen que este fic siga adelante. Y también dar las gracias al resto de lectores que se han dejado caer por esta historia aunque no hayan dejado review. Aquí concluye la primera parte de Operación Supernova. La segunda parte tendrá lugar en la torre Destiny y aunque ya no habrá un crimen como el de la primera parte intentare que sea igual o más entretenido de lo que ha sido hasta ahora. Espero publicar el file 10 dentro de poco. Gracias a todos por vuestros reviews y apoyo. Espero que hayáis pasado un rato agradable leyendo estos files. (Por cierto supongo que ya os podéis imaginar la verdadera identidad de Ivana Romanov ¿Verdad? Jajaja)

Kudo-Shinichi.