FILE 11: EL ARSENAL
A Kaito Kid no le costó demasiado abrir aquella puerta electrónicamente. Con un pequeño cable metálico escondido en la banda azul del sombrero consiguió liberar a sus amigos de aquella cárcel. Sin que el guardia que la custodiaba tuviese tiempo para reaccionar intentó dar la alarma pero un puñetazo de Shuichi Akai se lo impidió. Inconsciente, lo deposito dentro de la celda y la puerta volvió a cerrarse electrónicamente.
-Ese ya no nos dará mas problemas- dijo el agente
-Deberías haberlo matado pero bueno, no hay tiempo para debates éticos. Seguidme- dijo Vermouth
Durante el trayecto el equipo se dio cuenta de que la mujer había dicho la verdad. Parecía que se hubiese criado en aquel edificio o al menos eso pensó Jodie, que veía como su guía escogía pasillos y corredores sin dudar un instante.
-Algo no encaja- murmuró Conan- hay muy poca vigilancia
-Somos los primeros prisioneros que ha tenido Mikado, cree que con apostar un solo guardia en nuestra puerta es suficiente- dijo Vermouth
Kaito Kid observó al final del pasillo por el que transitaban una puerta azul metálica, la del ascensor. Pero en vez de continuar recto su guía dobló una esquina y el grupo se alejaba cada vez más del aparato.
-¿No cogemos el ascensor?- preguntó el ladrón.
-No, tienen cámaras- contestó su guía sin mas explicación- iremos por ahí
Vermouth señaló una puerta roja con las palabras "salida de emergencia" grabadas sobre un fondo blanco.
-A ver si puedes abrirla como la de la cárcel- dijo la mujer- y sin hacer saltar la alarma si puede ser.
Kaito Kid recurrió de nuevo al alambre metálico y lo introdujo en el lector de tarjetas. Tras agitarlo un par de veces salto una pequeña chispa y un ruidito confirmo que la puerta estaba desbloqueada. Conan solo tuvo que usar un par de dedos para deslizar la puerta. El grupo recorrió un tramo de escaleras metálicas durante un par de minutos hasta alcanzar otra puerta idéntica a la anterior que comunicaba con la planta del arsenal.
-Mierda, aquí si que hay seguridad- observó Jodie
A través del pequeño orificio circular de cristal podía ver como un par de agentes hacían guardia, custodiando el corredor.
-No llegaremos muy lejos sin armas- dijo Kid- ni tan solo tengo mi pistola de cartas.
-Pero tenemos esto- dijo el detective triunfal alzando su muñeca.
Mikado ignoraba que el reloj de Conan fuese un arma tan peligrosa en manos del detective y sus hombres no se lo quitaron cuando desarmaron al resto del equipo. No solo eso, con las prisas de las últimas horas también había ignorado pensar como el detective obró el milagro de hablar con voz de adolescente durante la resolución del asesinato de Leno así que Conan todavía conservaba el transformador de voz. Después de dar unas breves instrucciones al equipo puso en marcha el plan.
-¡Eh¿Puede ayudarme alguien? Esta maldita puerta no se abre- dijo Conan fingiendo la voz de un adulto con el simulador.
El guardia mas cercano captó el mensaje, aunque no llegó a entender bien el mensaje de lo que si estaba seguro es que una voz tras aquella puerta había hablado. Creyendo que se trataba de un compañero a quien no le funcionaba el pase de seguridad, el guardia pasó su tarjeta por el lector y la puerta se abrió. No encontró ningún guardia, en su lugar un niño pequeño le miraba sonriente, como si la confusión del recién llegado le divirtiese. Conan empezó a correr escaleras abajo y el guardia inició la carrerilla para perseguirle, sin percatarse de que había otras cuatro personas tras el. Jodie le sacudió una fuerte patada en la espalda que hizo volar al guardia y rodar un tramo de escaleras hasta quedar inconsciente en el rellano del piso inferior.
-Si alguna vez os volvéis a meter con mi forma de conducir recordad lo que le ha pasado a este hombre.
Akai y Kid tragaron saliva atemorizados ante la perspectiva. El segundo guardia que permanecía en el corredor giró la cabeza al tiempo de captar en una fracción de segundo como su compañero cruzó el umbral de la puerta sin que sus pies tocasen el suelo. Rápidamente se dirigió hacia la puerta donde Jodie volvió a repetir la misma operación. Conan esquivó los cuerpos de aquellos dos deshechos y les sustrajo todas las armas posibles. Sin embargo no llevaban más que un par de metralletas y un par de berettas con un solo cargador. Kid y Akai se encargaron de las metralletas, Jodie se adjudico una de las berettas y muy a su pesar dio la otra a Vermouth, aun sabiendo que sería capaz de iniciar un baño de sangre innecesario.
-Recordad, no disparéis a menos que vuestra vida dependa de ello. Eso también va por ti- dijo Conan a Vermouth.
La mujer le devolvió una sonrisa mientras accionaba la recámara del arma.
-Vamos
La guía les condujo de nuevo por mas pasillos y corredores en los que por suerte no había demasiada vigilancia. Ni tan solo cámaras de seguridad. Blindar todo el edificio con ese artilugio habría supuesto un aumento considerable en el presupuesto por lo que Mikado decidió colocarlas en las entradas, salidas (salvo en la de emergencia) y puntos clave. Además el magnate tenía mucha confianza en su fortaleza, sabía que era indetectable y que cualquier tipo de ataque sería inútil…pero claro, jamás pensó en un ataque desde dentro.
Vermouth les contó estos detalles y muchos más durante el camino hasta que finalmente la mujer arrimó a la pared e hizo un alto con la mano. El grupo siguió su ejemplo
-Doblando este pasillo está el arsenal pero no será fácil entrar por culpa de vuestro patético amor por la vida- le reprochó la mujer- con lo fácil que serían un par de tiros y listo.
-Sería mas fácil con mi disfraz- rectificó Kaito Kid, recordando el perfecto camuflaje que había usado en el Heaven Plaza.
-Eso me da una idea- dijo Conan
-¿Cuál?- preguntó su enemiga.
-Los dormiré pero para eso primero necesito acercarme
-¿Oye por que me miras a mi? Oh si claro, me necesitas otra vez para que haga parte fea- dijo Kid al ver como la mirada del detective se posaba en el mientras esbozaba una sonrisa maliciosa.
Una figura ataviada de blanco apareció en uno de los corredores, los guardias, que no habían visto nunca antes a Kaito Kid, se frotaron los ojos varias veces para asegurarse que la figura que avanzaba hacia ellos no era un espejismo.
-¿Podéis ayudarme?- dijo el ladrón- me dirigía a un concierto de Rina Aiuchi, creo que giré donde no debía y he acabado aquí.
Uno de los guardias inepto no supo que responder y el otro, mas idiota todavía incluso pensaba en un camino que desconocía para guiar al extraviado.
-Ya suponía que no.
En ese momento Kaito Kid recogió su capa y tras ella divisaron un niño que les apuntaba con un extraño reloj. Antes de poder mediar palabra los dos cayeron dormidos.
-¿Qué pinta Rina Aiuchi en Mojave?- le recriminó Conan
-Quizás le apetecía jugar un black jack en el camino, yo que se, es lo primero que se me ha ocurrido antes de que me dieses un empujón y me viesen esos dos- replicó el ladrón.
Cuando abrieron la puerta se sorprendieron al ver que todavía había un guardia en el interior, este estaba sentado en una cómoda silla tras un gran panel de cristal blindado cuyo único orificio era una ranura por donde el hombre dispensaba las armas. Por suerte aquel guardia estaba a punto de quedarse dormido y daba cabezadas constantemente. A Conan no le costó ningún esfuerzo dar un pequeño salto y disparar su reloj a la altura de la ranura. El dardo atravesó la fisura y se clavó en el cuerpo del hombre dejándole completamente dormido esta vez. Kaito Kid forzó la puerta lateral del panel dando acceso al arsenal, allá Jodie, Vermouth y Akai empezaron a inspeccionar el material mientras que Conan reparó en una sala anexa, repleta de monitores de las respectivas cámaras de seguridad. En ese momento al detective se le ocurrió otra idea. Conan se hizo con un DVD de las grabaciones del día anterior y lo metió en el reproductor. Después pirateó el Terminal de tal manera que todos los monitores de la torre Destiny mostrasen aquella grabación en las que ellos no aparecerían aunque sonriesen ante la cámara. Cuando acabó con aquel proceso comprobó como sus compañeros portaban tantas armas que cualquiera diría que estaban a punto de empezar una guerra.
-Estamos listo- dijo Akai mientras hacía una última comprobación.
Al otro lado de la habitación un ruido alertó al detective.
-Gracias por dejarme usar este servicio- dijo un guardia que salía de lo que parecía ser un lavabo mientras se secaba las pocas gotas de agua que quedaban en sus manos- el de arriba no funciona y ya no me aguantaba mas.
Su compañero sin embargo no emitió ninguna respuesta.
-Me lo cepillaré- dijo Vermouth acariciando su nueva arma
-Idiota, el cristal está blindado, a parte de no hacerle nada conseguirías que diese la alarma- dijo el detective
-¿Sam estás bien?- insistió el compañero- tío no jodas que te has vuelto a quedar dormido.
-No, no, me duele un poco la cabeza y me molesta la luz- dijo Conan a través del simulador de voz- por eso no puedo abrir mucho los ojos.
-"Pues si mi excusa de antes era mala anda que esta…"- pensó el ladrón.
-Bueno te pasas todo el día ahí sentado, no te quejes por el dolor de cabeza. Oye. Voy a la celda de los prisioneros, tengo que relevar a Wayne- anunció el guardia.
-¡No!- dijo instintivamente el detective- Ha habido un cambio en la guardia, ahora le tocara a…Larry.
-¿Larry? No conozco a ningún Larry- dijo el amigo confuso- Ah ya veo espavilado, quieres ir tu ¿Verdad? He oído que una de las prisioneras es una rubia maciza y cuando el jefe acabe con ella dice que será toda nuestra. Me muero de ganas de hincarle…
La puerta lateral se abrió de un violento golpe y una mujer rubia como la que había descrito en cuyos ojos brillaba el destello de la ira le apuntó con un arma a la cabeza.
-Pues muere
Tras estas palabras Vermouth le ensartó una bala en la frente de un disparo certero, el guardia cayó desplomado.
-Al que me replique le abro otro agujero ¿Esta claro?
-¿Por qué has tenido que matarle?- preguntó Conan enfadado
-No lo he matado, solo he optimizado un poco la plantilla de Mikado.
Akai cogió el cuerpo inerte del guardia y junto al que dormía tras el panel de cristal los encerró en el cuarto de baño. Vermouth explicó a cada equipo el camino que debían recorrer para llegar a sus respectivos objetivos y establecieron la planta 49 como punto de reunión. Kaito Kid reparó en unos walkies y dio uno a cada equipo
-Así nos mantendremos en contacto- dijo sintonizando un canal seguro mientras sus amigos le imitaban.
-Bien, pongámonos en marcha- dijo Conan.
-Venga Kid, vamos a por esos generadores- dijo Jodie al ladrón.
