Antes de comenzar a leer les quiero pedir un favor, si tienen cualquier clase de idea que les gustaría ver en el siguiente capitulo. También algún reto que se les ocurra y que digan "a ver si muy muy" es bienvenido. Gracias por leer y no olviden dejar su opinión. XOXO

Leila Wood


2. Recuerdos y espera

Sigo pensando que eres la niña más bonita de Howgarts. James

Ahh Lily recordó como se había emocionado al leer aquella nota, como se la enseño emocionada a July y había sonreído todo el día y, a pesar de encontrarse sola, sonrió con vergüenza al recordar como había ido a su cuarto por una pluma y pergamino para escribir una nota de agradecimiento y también se preguntaba si James aun tendría aquella nota.

El frío estaba invadiendo su cuerpo, pues era una noche fresca. Observo hacia abajo, era una distancia bastante larga a decir verdad. Las luces de Hogsmeade se vislumbraban en la lejanía como si las estrellas hubieran caído a la tierra. Y la memoria la llevo una vez mas al 14 de febrero de su 4º curso.

Aquel día había sido bastante normal, a decir verdad. Tal vez era su apatía pero ese año no percibió un gran festejo. Ese año James Potter se había comenzado a portar de una manera arrogante y también había comenzado a pedirle una cita cada que la veía. Tal vez si no lo hubiera hecho cada dos por tres, hubiera salido con la mitad del curso en medio año y hubiera demostrado más madurez ella habría aceptado. Por eso se llevo una desagradable sorpresa al descubrir una snitch de peluche en su cama con la nota: 'Espero el día que me concedas tu compañía, con amor. J.P.'

Era cierto, aquel año había comenzado a poner sus iniciales en lugar de su nombre, aunque cuando Lily escucho la razón el aborrecimiento que comenzaba a sentir hacia James creció considerablemente

.- Siento que le dan un toque de misterio al asunto – había dicho.

Y después de un verano en el que al parecer la naturaleza completo todos los cambios físicos que le faltaban entro a 5º año, ahh que año aquel. Lo empezó a percibir desde vísperas de Navidad, pues había recibido muchas invitaciones al Salón de Te de Madame Pudipie, pero esas no habían sido nada comparadas con la cantidad que había recibido días antes de San Valentín, junto con las rosas, chocolates, cartas y uno que otro peluche; hasta algunos alumnos de 6º y 7º la habían invitado a salir.

Aturdida y asustada por tantas invitaciones declino todas para salir a pasear por el pueblo. Sola. Si, sola. ¿La razón? July tenía novio. Un chico de Ravenclaw que parecía ser muy buena gente, pero Lily casi no lo conocía. Así que pensó que el mejor regalo podía ser un día para consentirse ella solita: pasar horas en un mini-spa mágico que estaba en el pueblo, ir a Honeyduckes por unos cuantos (o muchos) dulces y finalmente ir a cenar al castillo para después leer junto a la calida chimenea en la comodidad de la Sala Común.

Pero su plan tenía una pequeña falla. Como su cita en el spa era muy temprano no vio cuando se comenzó a montar la feria, así que cuando salio casi le da un ataque al encontrar todo muy… rosa. Bueno, rosa y rojo, aunque el blanco también predominaba en las decoraciones en blanco. Juegos mecánicos, algodón de azúcar, manzanas de caramelo, infinidad de dulces cortesía de Honeyduckes. Entonces Lily pasó frente al puesto que Rosmerta estaba montando: un puesto de besos. En cuanto la vio supo que Lily era la indicada, en cuento se lo ofreció Lily se negó rotundamente. Pero mas dulces y dos cervezas de mantequilla después Lily había sido sobornada con éxito, así que en cuanto se supo que ella estaría en el puesto los boletos para el turno se acabaron casi de inmediato.

Una fila inmensa estaba en espera de recibir un beso de la pelirroja. Cabe aclarar que eran besos en la mejilla y que lo más alto era en la comisura de los labios, pues rotundamente se negó a besar a quien fuera. Pero en recompensa obtenías una foto del momento.

Como decía, la fila era interminable, un poco acalorada y aburrida volteo a ve quien era el siguiente. Y fue cuando el mundo se le vino encima, ese cabello negro y rebelde era inconfundible, James Potter era el siguiente. De pronto el corazón de Lily se había acelerado y estaba a punto de negarse cuando James hablo

.- No te puedes negar, te recuerdo que pague por esto – dijo esto no sin una sonrisa de suficiencia

Touche, pensó la pelirroja.

.- Apresúrate que no tengo todo el día Potter – dijo de mala gana

.- Sabes – le dijo mientras se acomodaba frente a ella – dicen que los besos robados son los mas ricos

La verdad Lily no entendía de que le estaba hablando, solo quería terminar esa incomoda situación lo mas rápido posible, lo cual resulto en un incidente que dio la vuelta entera a Howgarts ese mismo día. Foto incluida. Y lo peor es que había sido culpa suya. Resulta que gracias a su distracción y a la prisa, su cabeza giro unos cuantos grados mas, dándole el beso al chico justo en los labios.

Pero obtuvo su venganza. De parte del servicio postal del pueblo se había instalado uno de esos juegos en los que se implicaba a una persona sentada, una tina debajo de ella, el tiro al blanco y obviamente un tirador. En este caso James era esa persona, la tina estaba llena de algo gelatinoso y Lily era la tiradora.

.- Veamos que tan buena puntería tienes Evans – le dijo desde la silla, y el primer tiro dio en la orilla

.- ¿Así pretendes tirarme? – continuo el chico, y esa vez el tiro dio muy cerca del centro

.- No lo lograras – dijo ya no tan seguro el chico

Y todo pasó en cámara lenta. Una risa, una campana y algo desagradable a su alrededor. Lily lo había derribado.

.- Que bueno que no soy una gran tiradora, verdad Potty?? – dijo burlándose la chica.

Por eso, en el baúl había dos fotos. Una del beso y otra de cuando James caía a la tina – benditas cámaras mágicas –. La risa de la chica se escucho en el silencio de la noche, sonriendo con nostalgia y con los ojos soñadores, recordando aquella vez.

Y nuevamente su mente volvió al pasado, un año atrás para recordar un sencillo incidente, pero que sin duda era el principio del cambio, de la duda, de la confusión y de los sentimientos.

Mientras guardaba sus libros después de la clase de Aritmancia Lily se llevo una sorpresa. Un pequeño ramo de rosas, 6 para ser exactos, estaba frente a ella. Y quien las sostenía era aquel chico de gafas redondas y ojos avellana. Pero esta vez no había arrogancia, ni suficiencia, ni siquiera la chispa que tenía cuando pensaba en sus planes para bromas… en cambio había dudas, espera y lo que más conmovió a Lily: miedo.

.- Espero que te gusten – dijo suavemente, recobrando la confianza

.- Gracias… yo no… lo siento, yo no sabia, no tengo…

.- No hace falta Evans, que no me grites es suficiente

.- ¿Siempre tienes que arruinarlo todo así? – le pregunto la chica

.- Yo… perdón, era una broma… no pensé que… - pero la chica lo interrumpió con un beso en la mejilla

.- No hace falta – le dijo antes de alejarse

Ahh si, que distinto había sido cada año. Y ahora, el último, no sabia que esperar. 'Mañana es el día' ¿pero el día de que?

.- No deberías estar aquí sola – dijo una voz a su lado

.- No sabia que no tenía esa libertad – replico ella

.- La libertad la tienes, pero hay personas que se preocupan por ti. Toma, te estas congelando – dijo la voz ofreciéndole una capa

.- No hace falta – dijo la chica rechazándola, e inevitablemente un escalofrío le recorrió la espalda

.- No me obligues a hacerlo – dijo la voz

.- Muy bien Lupin – la tomo de mala gana y se la puso, poco a poco sintió como el calor la rodeaba – ¿traes chocolate? – pregunto encarando a su acompañante

.- Me siento usado – respondió teatralmente Remus

.- Tu sabes que no es así Remsi – dijo sonriendo

Mientras comían un pedazo cada uno, Lily le tendió la nota a su amigo, este la leyó.

.- Ohh parece que mañana será un día emocionante – dijo

.- Tú sabes que planea ¿verdad?

.- Lily, Lily, Lily aunque lo supiera no te lo diría

.- ¿Ni por una mega-jumbo-súper-extra grande barra de chocolate con almendras? – pregunto la chica, la tentación cruzo la cara de Lupin

.- No, es secreto de Merodeador, y sabemos guardar secretos

.- Por favor Remsie! – suplico la chica

.- Creo que me llaman en las cocinas – fue su respuesta, se levanto y cuando cruzaba el umbral de la puerta la chica le dijo

.- ¿Mañana va a ser un buen día? – pregunto con algo de miedo

.- Eso lo decidirás tú, Lily – y se marcho.