Todos los personajes son propiedad intelectual de J.K Rowling.

Completamente solo, bajo un sol abrasador. Grité al perderlo todo y no reconocí mi propia voz.

"Todo va bien por aquí, no tienes de que preocuparte, madre…

–¡Hey! Snivellus, deberías de apartarte más de ese pergamino, lo llenarás de grasa.

Las estrepitosas risas llegaron enseguida. Él bufó, pero no hizo caso.

He tenido algunos problemas con unos imbéciles de Gryffindor. Pero creo que les he tomado la medida…

-Prongs, pierdes el tiempo, tanta grasa ha terminado por taponar los oídos de Sniv.

-No, Padfot, yo creo más bien que es porque no se baña ¿Le tienes miedo al agua, Snape?

Más risas, más furia, la sangre hirviendo a niveles insospechados. Sentía palpitar todo sus venas, en un momento a otro explotaría.

Ya sabes como son (debes saberlo). Son todos arrogantes y engreídos. Sobre todo estos…

–Chicos, llegaremos tarde a Pociones, Slughorn…

–¡Vamos, Moony, no arruines la diversión! ¿Qué puede de tener de divertido ir a una clase de pociones sin molestar a Sniv? ¿Verdad, Wormtail?

–¡Sí, sí!

Severus trataba de continuar con su carta, pero no se contuvo en mirarlos por el rabillo del ojo. A sus espaldas, cuatro chicos riéndose de él.

–¡Vamos, Sevy! ¿Qué pasa? ¿Le escribes a tu santa madre?

James Potter se adelantó, tomó el pergamino en que escribía Severus; éste trato de arrebatárselo, pero Potter hizo un movimiento de varita y el pergamino quedó suspendido a unos cuantos metros sobre sus cabezas.

–¡Uggg! ¿Cómo puede alguién entender esa letra? ¡Parece de chica!

–¡Hey! Tienes razón, Peter.

Una carcajada en general; sus pulmones eran incapaces de tomar aire normalmente, sus puños se cerraron con ira.

–¡Basta!

–Vaya, así que quieres jugar, Snivellus. Muy bien…

El silencio, la expectativa, varitas preparadas. El más infinito odio de los ojos negros, la burla más exasperante en los marrones.

Otra batalla, otro juego de niños. Otra vez luchar por el orgullo.

–¡Expelliarmus!

¡Sectumsempra!

Sangre, exclamaciones diversas, júbilo, espanto, diversión. Eso eran, pensó Severus al ver el líquido rojo puro y viscoso brotar de la cara de Potter: entretenimiento y él, era el bufón preferido.

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¡Muchas gracias por sus comentarios! Me ponen muy contenta y me agrada mucho que mi humilde perspectiva les parezca aceptable.

Vale, nos leemos muy pronto.

¡Saludos!