A la mañana siguiente Koharu despertó al lado de Yossie, ésta la abrazaba tan fuerte que no supo cómo logró respirar toda la noche. Unos minutos después Yossie abría lentamente sus ojos y vio ke Koharu miraba fijamente alguna parte de su cuello.
- Qué pasa?- le preguntó la mayor pensando de que lo que había echo anoche la tenía apesumbrada- te sientes bien?
-
Claro... –dijo saliendo su ensimismamiento- muy bien...
-
Koharu... de verdad si crees que lo de anoche...
- No... no...
está bien... creo que salir no me hará mal –le dijo
mirándola a los ojos con su típica sonrisa- vamos que
aún es temprano y podemos dar una vuelta por el hotel, te
parece?
- Eres peor que yo, pequeña –le reprimió burlonamente mientras se disponía a levantarse
Una vez vestidas, emprendieron el camino por el pasillo al comedor. Cuando pasaron por la habitación 209, a Koharu le dio vuelta el corazón y se acordó de Sayumi. Miró a su compañera, que parecía distraída observando cada detalle del hotel.
- Yossie...
-
que pasa pequeña? – dijo aún distrída
-
tengo que hablar con Sayumi...
-...- Yossie la miró- es
muy temprano, pequeña –le dijo negativamente- no querrás
despertarla, o si?
- Tienes razón – y miró el piso con decepción- le hablaré más tarde...
Cuando llegaron al
comedor, sólo se hallaba Rika conversando alegremente con
Nacchi, y a su lado, una aburrida Maki que miraba su taza de Café
con mala gana, en cuanto vio a Yossie entrar se levanto y le pidió
permiso a las chicas, que concentradas en su conversación solo
asintieron sin mirarla. Maki se acerco a Yossie y Koharu y en seguido
le planteó a la mayor:
- Otra más?
- Basta
Maki – le dijo mirando todas las delicias que habían
dispuesto para los clientes en una extensa mesa- si te duele que te
haya dejado, puedes llorar en los brazos de Kei
Esto hizo que Maki
se asustara, como si hubiera descubierto un gran secreto y luego miro
de reojo a la pequeña
- Intenta servírtela con más
disimulo que tus últimos intentos fueron un fracaso
- Acaso
te sientes identificada con alguno de esos intentos? –le sonrió
burlonamente escogiendo un Monteblanc y sirviéndose café-
o es que aún te crees un intento pendiente?
Maki la miró
cruelmente y se marchó indignada del comedor.
- Qué
pasa pequeña, no vas a comer? –le preguntó Yossie a
Koharu que se sentaba frente a ella sólo con una taza de té
-
He perdido el apetito – le dijo mirando el asiento que antes había
ocupado Maki
- No te debes preocupar por lo que pasó –le
dijo indiferente tomando un sorbo de café- Maki está
más que dolida por lo que pasó hace un tiempo... tú
sabes... –la menor sólo asintió- además... ya
tuve suficiente con lo que pasó ayer... y tenemos un ensayo en
3 horas más y desearía no hablar más del
tema...
- Lo siento...- Koharu se levantó y fue a tomar
algo de la mesa... necesitaba pensar en lo que le tendría que
decir a Sayumi, que después de 2 semanas de planificar esa
gran salida, ésta se tenía a cancelar.
- Te noto nerviosa –le comentó Yossie a Koharu después de que depositaba un enorme pedazo de pie de limón en su boca- Te inquieta hablar con Sayumi?
-
La verdad –dijo Koharu terminando con su pie- es que... no se qué
decirle...
- Pues que prefieres salir conmigo antes que con ella
-
Ese no es el caso – le reprimió con una voz que Yossie no
conocía- es que sé lo mucho que se enfadará
conmigo... y sé lo mucho que nos costó encontrar un día
exacto para salir de compras...
- En ese caso... creo que nuestra
salida podría esperar –le dijo con un tono apesumbrado
-
Es que también quiero salir contigo!
- Pero Sayumi me ganó!
-
No lo creo – le dijo en voz baja- yo... iré arriba hablar
con Sayumi...
- Te acompaño – dijo tomando un último
sorbo de té- necesito acomodar mis cosas en tu habitación...
no pienso dormir con Takahashi nunca más!
Al llegar a la habitación 209, Koharu miró nerviosamente a Yossie, que se preparaba para seguir caminando a la 213 y vio como ésta le decía "Ganbare" con los labios y con un puño levantado, acto seguido, quedó mirando la puerta y cuando se disponía a abrir oyó unos ruidos a través de esta que hizo que a la pequeña se le fuera el alma a los pies.
