Lo
que se suponía que era la sala de ensayos, no era más
que una habitación diminuta con un solo espejo, que estaba
ubicada atrás del escenario en donde se iban a presentar esa
noche en Hokkaido. En lugar era tan reducido que las prácticas
se hacían por grupos y en realidad agradecieron haber
practicado un día antes de su venida a la fría
ciudad.
Los ensayos en sí se habían vuelto
aburridos: los mismos pasos, las mismas quejas, las mismas miradas
asesinas de líder a miembro y de miembro a líder. Pero
lo que hacía cambiar el ambiente era el fragancia con olor a
"nosotras nos amamos y ustedes no" que desprendían Yossie
y Koharu al estar juntas cada vez que podían durante el
ensayo.
- Lo estás haciendo bien –le felicitaba Yossie a
su pequeña Koharu- sólo tienen que mostrarte más
segura, si no lo haces te verás fea en el escenario –y le
alborotó el pelo y le regaló una sonrisa.
-
Si! –le contestó Koharu- Pondré todo mi esfuerzo!
Y
en un rincón se encontraba una encolerizada Ai mirándolas
furiosamente, mientras a su lado Miki descansaba los ojos y le habla
en un tono amenazante
- Basta Taka, es que ya me estas cansando
con el temita ese
- Tu más que nadie debes de callarte! –le
reprimió furiosa la menor- Tú que fuiste descubierta
con Sayumi, es que no te das cuenta que empeoras las cosas?? Así
jamás volveré con Yossie!
- Y quién dice que
quiero que vuelvas con ella?
Takahashi miró a Miki con
incredulidad como si no quisiera dar crédito a lo que escuchó.
De repente la invadió un sentimiento de confusión y
engaño, y sobre todo... asco. Ya no por Yossie, sino por
Fujimoto... quien la había incitado a que se unieran y
formaran un "conspiración" contra la MoonLight.
- Creo que no te oí bien...
-
Me has oído perfectamente, Takahashi –y luego miró
por la ventana- deberías haberlo supo...
Se detuvo y
ahogó un grito. Luego sintió que alguien se pegaba a
ella: era Yossie que intentaba mirar por la diminuta ventana y que al
ver qué era lo que había visto Miki, soltó un
débil "No puede ser" y salió corriendo hacia la
puerta para recibir a la visita. Sí, era una visita... tan
inesperada que dejó mudas a todas.
-AYA!!!!!!
– le fulminó Yossie al entrar Matsuura y la abrazó
como si hacía años que no la hubiera visto... y en
realidad... hace solo 3 noches la había recorrido de pies a
cabeza – cómo estás?...
- Yossie... podemos
hablar?
-... yo... – miró a las demás, evitando
ver el rostro de la pequeña y saboreando el rostro de dolor
que exponía Fujimoto – está bien, vamos a fuera.
Una
vez afuera, Aya no aguantó las ganas y la besó
desesperadamente en los labios. Yossie se sorprendió
maldiciendo por lo bajo el por qué no podía esperarse
su querida Aya. Pero ya era tarde, echó una mirada a la
ventana y vio el rostro decepcionado de su pequeña Koharu.
