Por alguna razón no pude subir el capitulo dos completo, esta es la segunda parte.
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Remus se quedo callado, sabia el porque de la contestación tan seca de Sirius. No lo culpaba. Así que con toda la paciencia que pudo tomo sus cosas, y subió a la habitación por sus libros. Cuando bajo Sirius estaba frente a la chimenea comiendo sus bollos (un poco dramático), y le dijo con una voz suave para que no armara un escándalo:
"Sirius que te parece si antes de la cena vamos a la Biblioteca"
Fin del drama de Sirius por la bendita carta. Ahora un drama peor: la tarea.
"¿QUE?" no funciono la voz suave. "Terminar labores… ¡¡SON VACACIONES!!"
"Entonces no te quejes el ultimo día de que no tienes nada."
"Pero…"
"Porque yo voy a terminar lo mío, y no te pasare la tarea." Diciendo esto se dirigió a la salida.
Asunto arreglado. En un santiamén Sirius subió por sus cosas y decidió acompañar a su amigo. Remus era de cuidado con respecto a las tareas. Cuando amenazaba de no prestar nada, lo decía en serio. ¡Valla si lo sabia él y James! Algunas veces se las veían negras haciendo mugres reportes, mientras veían a Remus leer muy tranquilamente un libro o platicar con algún compañero, mientras ellos estaban casi en histeria tratando de completar 3 pergaminos con letra pequeña.
Ambos jóvenes se dirigieron a la Biblioteca para hacer los deberes. El propósito de Remus era terminar todo, para no tener nada más que hacer en las vacaciones. Era mucho, pero estaba dispuesto a sacrificar la cena. Una vez allí, dejaron sus cosas y buscaron los libros necesarios para sus investigaciones. Ya con la pequeña montaña de libros, empezaron por lo más tedioso: Historia de la Magia.
Vuelvo con la pregunta que hice en el capitulo anterior ¿Por qué ese afán de los profesores (de cualquier nivel) de dejar tarea a sus pobres estudiantes en vacaciones? ¿Es que acaso la obsesión que tienen con hacer sufrir a los alumnos es tal que arruinan las vacaciones por el solo hecho de pensar en la tarea? Valla que eso es un misterio que prevalecerá por los siglos de los siglos. Remus y Sirius eran victimas de sus profesores, pero al menos Remus no estaba dispuesto a salir de allí con todo resuelto. Y Sirius… bueno debía terminar si no tendría que aguantar los sermones del lobo.
Historia de la magia, Herbologia, Transformaciones, DCAO, todo iba de maravilla, había suficiente información para llenar varios pergaminos. El problema era que ya estaban un poco cansados y la hora de la cena estaba muy próxima. El efecto de los bollitos había terminado y Sirius estaba al borde del colapso nervioso, la razón: Pociones. Tal vez todos los profesores de Pociones son iguales al actual Prof. Snape., igual de desagradable y que siente una descarada inclinación hacia una casa en particular, ya sea por ser Jefe de la misma o por beneficio social. Lo que si es que todo el grupo de Gryffindor de Séptimo curso tenia 5 pergaminos que entregar el primer día regresando de vacaciones, sobre el filtro de los muertos. Razón desconocida (en realidad no), es que Remus ya estaba casi por terminar, y Sirius aun tenia todo un lindo pergamino en blanco. Esto da como resultado a un Sirius pidiendo ayuda de manera desesperante:
"Remus…" Insertar cara de angelito por favor.
"Dime" Insertar cara de aburrido.
"¿Podrías prestarme tu trabajo un momento?"
"¿Para que lo necesitas?"
"Es que aun me falta un pergamino"
"Te lo prestare." Sirius casi salta del asiento "Cuando termines todo." Bum! El globito de felicidad se reventó.
"Por favor…" Hora de poner cara de perro apaleado. Con las chicas funcionaba y a veces con Remus. Tenia que funcionar, ya que su cerebro estaba realmente cansado y ya quería terminar. Hizo un gran puchero y se acerco al lobo.
Funciono.
"Toma." Remus casi estampó en la cara de Sirius el bendito pergamino. Es que se había puesto muy colorado debido a la pena que sintió en el momento.
El lo que Sirius copiaba ciertas cosas del pergamino de su amigo, el lobo dedico su tiempo a acomodar sus libros y regresar los usados. Una vez que finalizaron, ambos, cansados pero si ninguna tarea pendiente, decidieron regresar a la torre. Era tarde, la cena no hacia mucho había concluido y estaban seguros de que si veían a algún profesor los iba a regañar, aun cuando dijeran "Estábamos en la Biblioteca terminando los deberes." Remus tenía hambre. Mucha hambre. Y Sirius también. Así que para aprovechar el mapa del merodeador, decidieron ir a las cocinas.
Pero de pronto, Remus recordó la carta, así que le dijo a su amigo que lo veía en la Torre y que le llevara algo de comer. Así ambos se separaron. Ya solo y con carta en mano para acelerar todo, Remus se dirigió directo a la lechuceria. Tenía que apurarse y regresar antes que Sirius. Sentía un poco de nervios, debido a la soledad de los pasillos, pero no le dio importancia, por algo era Gryffindor ¿No? Dio la vuelta en el pasillo que llevaba a las escaleras de la lechuceria, y encontró al ser al que menos quería ver en ese momento.
"Oh que tenemos aquí. Parece que el lobo esta perdido." Y noto la carta en la mano. "¡Valla! Si vas a dejar una carta para tu madre supongo. Y le dirás: Perdóname por no haber ido, es que tengo tanto miedo de morderte. Jajaja ¿Dónde esta ese valor Gryffindor Lupin?" ¿Quien puede destilar tanto veneno? Solo una serpiente con apellido Snape.
"Genial, eso Snape es asunto mío, cosa que a ti no te importa. Ahora disculpa que tengo cosas que hacer." Remus subió las escaleras, pero pronto se arrepintió de haberlo hecho. Por que solo sintió como Snape le quito su carta. Eso era algo malo.
Pero fue peor lo que vino después. Remus se giro para reclamar, pero lo que vio le heló la sangre. Snape tenía una horrible mueca en el rostro, una sonrisa de burla y malicia impresa en sus labios. Y en su mano, la carta abierta. La había leído, sabia todo. Sin saber de donde saco las fuerzas para hablar, le dijo:
"Devuelveme eso."
"¡Que tenemos aquí!" Definitivamente Snape disfrutaba eso, parecía que le acababan de anunciar una ley para la caza de sangre sucia. "El licántropo esta enamorado de nada mas ni nada menos que del gran idiota de Black. Valla Lupin, si que te lo tenias bien escondido." Y agudizando su vista remató "No me provoques si no quieres que al regreso de vacaciones, todo el Castillo sepa de tus preferencias." Diciendo esto, tiro la carta y se fue canturreando.
Como pudo, levantó la carta, corrió hasta llegar junto a las lechuzas. Tiro prácticamente sus cosas buscando desesperado una pluma para agregar una nota rápida y desesperada.
P.D. LO SABE, SNAPE LO SABE. HA LEIDO LA CARTA. ¿JAMES QUE HAGO?
Eligió a una lechuza, ato la carta y la soltó. Se quedo allí, parado, viendo como el ave se perdía en la oscuridad de la noche, como esperando que en ese momento regresara con una contestación. Regreso a la torre mas abatido que nunca. Solo para encontrarse con un Sirius muy serio, el cual tenia en su mano el mapa del merodeador, y junto a él, en la mesa, la comida que había pedido. Era obvio que sabia de su encuentro con Snape.
"¿Estas bien? ¿No te hizo nada el cara grasienta? ¿Por qué no me dijiste que ibas a la lechuceria?" Tantas preguntas y Remus sin ánimos de nada. Pero algo tenia que contestar, y cuando antes mejor.
"Estoy bien, no me hizo nada salvo molestar como siempre, y no te dije porque te veías muy cansado y se notaba que tenias mucha hambre. Por eso te deje ir a las cocinas y no te dije nada."
"¿Seguro?" Como que esta respuesta no convenció del todo al merodeador.
"Si."
"…"
"Padfoot me voy a dormir estoy muy cansado. Buenas noches." Diciendo esto subió rápidamente a los dormitorios. No quería saber nada. Solo dormir y olvidarse de ese mal momento.
Pero Sirius no contesto, se quedo allí al pie de la escalera, tratando de descubrir que tenía Remus. Porque era muy claro que algo le pasaba. ¿Pero que? Esta situación lo estaba hartando. La cara de preocupación de su amigo era alarmante, pero no le había dicho nada. ¿Qué habría pasado con Snape? Porque cuando salieron de la Biblioteca todo estaba de maravilla. Al subir a la habitación vio que los doseles de la cama de Remus estaban corridos y no se escuchaba nada. Se puso su pijama y se acomodó para dormir.
Remus escuchó cuando subió su amigo. Como estaba seguro que le preguntaría algo, decidió correr los doseles de su cama. Se quedó pensado en Snape y en esa mueca tan fea en su rostro. Solo esperaba que James no tardara tanto con la contestación. O de lo contrario se volvería loco. Con eso y más cosas en mente se quedo dormido.
La comida que Sirius había llevado, quedo en el olvido.
Continuará…
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¡HOLA!
Valla, pensé que nunca terminaría este capitulo. Me dio un poco de lata pero ya quedo. Espero que les haya agradado. ¿Vieron? Aunque adoro al lobo, no soy tan buena con él, y no todo será miel sobre hojuelas. Ni modo. Eso le pasa por descuidado.
El personaje de Snape me encanta la verdad. En todos los libros siempre descubres algo de él. Pero aun así, nunca es suficiente para conocerlo. No quería que en mi historia fuera amable o se mantuviera al margen ¡No señor! Snape vino al mundo para torturar a los Merodeadores… y viceversa.
Comentarios, sugerencias ya saben como hacerlas llegar. Si dejan un rr anónimo, déjenme un e-mail para poder responderles.
Gracias a black-rosex3 y Alyssa Black por sus rr. Se suponía que subiría este capitulo antes de fin de año, pero me la pase de fiesta en fiesta y no se pudo.
¡Nos vemos!
Iveth
Con demasiados alias para ponerlos.
