Confusions
Autora: Neko-Meko
Capitulo uno: Confusiones.
Fríos vientos pasaron por mi cuerpo, atravesándolo en el más calido dolor…
¿amor?
¿dolor?
La verdad es que no lo sé ¿para que saber si ya todo terminará?, todo, absolutamente todo…
Se apagará poco a poco esa estrella que tanto nos costo alcanzar, se apagara al igual que nuestro cariño, al igual que nuestra soledad…
Tú y yo no nacimos para estar juntos… y es que me costo mucho tiempo comprenderlo, tú no podrías estar conmigo… no te merezco, no merezco tu sonrisa… no debo pronunciar tú nombre, no lo merezco… por que yo fui un idiota contigo, siempre me lo pediste, que tú y yo formalizáramos pero yo tenía miedo de cómo reaccionaria la gente… tenía miedo de la mirada y opinión ajena.
Te estoy perdiendo no porque quiero, si no para mejor… pero ¿qué es lo mejor? Claramente no es lo que yo creo… soy un cobarde, nunca eh hecho lo que mi corazón me ha pedido, todo por dar una imagen…
"déjame romper ese escudo de hielo que te envuelve, quiero entrar en tú corazón…" con esas palabras me enamore de ti, te abrí mi corazón, te di una oportunidad para cambiarme… y eso estabas logrando, mi deseo y el tuyo, todo iba a la perfección hasta que mi lado moralista apareció…
De verdad que me odio… ¿por qué sigo en contra de mis deseos?
Cierro los ojos… poco a poco el sueño me vence. Siento mi cuerpo caliente, sólo quiero descansar…sólo quiero caer en un mundo donde tú estés conmigo y no hallan miradas ajenas que nos molesten…
-----------------------------------------
Ya es de día, me muevo entre las sabanas de mi cama hasta que choco con un bulto…
-¿Eh, qué es esto? – abro bien los ojos de la sorpresa.
-Buenas tardes capitán Tezuka, le informo que hoy no ha ido a la escuela – eras tú Syusuke, tenías una sonrisa y tus ojos azules contemplándome con una mirada preocupada, pero con un tonó de voz bastante juguetón…
-¿Qué dices? – no entendía tus palabras…
-Que son las tres de la tarde y ya no fuiste a clases ¿por qué?
-¡¡¿cómo que las tres?!! – en definitiva, tome el reloj que estaba en mi velador y mostraba esa hora, las tres con seis minutos… -tienes razón… ¿y el entrenamiento?
-Oishi te reemplazo, además hoy jugamos menos de lo normal ya que la profesora Sumire se lastimo un tobillo, al parecer se tropezó y se le torció el tobillo…
-ya veo… -me siento irresponsable… siendo yo el capitán falte a las practicas… pero¿por qué me dormí tan profundamente?
-déjame ver… -posaste tu fría mano en mi frente, cerré los ojos, se sentía muy placentero tener tu mano en mi frente… estaba helada… -Mitsu, tienes fiebre…
-… - no dije nada, solo abrí lentamente los ojos, con razón sentía tan helada tu mano…
Juguetonamente besaste la punta de mi nariz, sonreíste de una forma muy tierna, aún no puedo creer que te este haciendo esto… me siento como un monstruo, un ser despreciable…
-no hay nadie en tu casa, tu madre me dejo a tu cuidado – ahora tu sonrisa era más picara que nada.
-¿y por que mi madre habría de dejarte a ti a mi cuidado? – sonrió de la misma forma, te miro desafiante, quiero empezar a jugar…
-¿entonces quieres que me vaya? – te paras rápidamente de la cama y fijas tu mirada en la puerta.
-no – te detengo amarrándote del brazo y te atraigo hacía mí, es gracioso, te digo que no quiero que te vayas cuando todo lo que eh planeado en este tiempo es lo contrario… tu partida.
-ja, tranquilo, sólo pensaba ir a buscar una pastilla que te bajará la fiebre – me regalas una pequeña risa, adoro que te preocupes por mí.
Tú quedaste sentado arriba de mis piernas dándome la espalda y para sujetarte yo te afirmo rodeándote con mis brazos las caderas, afirmo mi cabeza en tu espalda y cierro los ojos, adoro estar así contigo… es muy agradable tener tú compañía ¿pero qué digo? Si lo único que quiero es ya no depender más de tu compañía, poder olvidarme de ti y que tú hagas lo mismo, incluso si eso implicara que me odies…
-Mitsu… tengo que ir a buscar algún remedio…
-no importa, contigo ya estoy sanado… - definitivamente no quiero dejarte ir, tengo miedo de no aprovechar bien todo el tiempo en el que estoy así contigo…
-esta bien – sólo te giraste con una sonrisa en la cara y posaste tus labios sobre los míos uniéndolos en un suave beso, ibas a profundizarlo pero recordé que mi deber desde ahora era hacer que te desenamoraras de mí así que lo corte aunque mi boca pedía lo contrario… - ¿qué pasa, no te gustan mis besos?
-no es eso… sólo que tienes razón, mejor voy a ir a buscar algún remedio – oculto mi mirada en los mechones que caen en mi cara, no quiero que mires la mentira y miedo que hay en mis ojos…
-está bien – te paras
Rápidamente salgo de mi cama, me paro y doy rápidos pasos hacia el baño, ahí están las pastillas, busco en el botiquín el remedio, después de un rato pude encontrarlo.
Me miro en el espejo que estaba en el baño… estoy echo un desastre, tengo mi pelo bastante desordenado y mis mejillas un tanto rojas…
Ahora me dirijo a la cocina a buscar un vaso, finalmente me tomó el remedio, vuelvo a la habitación, te deje allí esperando, dentro de mi plan está que no me sigas mucho, poco a poco irme alejando… hasta llevar al fin esta relación… es irónico… escucho a mi corazón gritarme desesperadamente que pare este plan, que debo estar con Syusuke… pero mi mente me dice lo contrarío.
-te tardaste un poco¿estás bien? – estas sentado sobre la cama con tu mirada preocupada, no me gusta tener a tus dos ojitos tan azules como el mismo océano preocupados…
-si, estoy bien – miento, estoy mal… todo esta mal, todo… menos tú.
-entonces acuéstate, pronto te bajara sueño por la pastilla – te paraste de la cama y me invitaste a acostarme, no me negué, tenías razón, ya estaba cayendo en mí los efectos del sueño.
Me acosté y me cubrí con algunas sabanas, si me abrigaba mucho me subiría la fiebre, tú estabas sentado a mi lado, apoye mi cabeza en tus piernas, te sorprendiste ante esta acción pero sólo sonreíste de una forma muy tierna.
Cerré los ojos lentamente mientras tú acariciabas mis cabellos, era relajante estar así, tú me das paz. Ya había entrado en el mundo de los sueños, ahora me hallaba en un sueño… y el sueño a decir verdad era una pesadilla: nuestra futura ruptura…
-…perdón… Syusuke…
- ¿eh, de qué hablas Tezuka?
-----------------------------------------
-mmm… - desperté, ya era de noche, mire el reloj: las siete con quince minutos… tal parece que me dormí, ahora lo recuerdo, tuve fiebre y Syusuke me cuido, a todo esto… ¿y Syusuke? Por lo que recuerdo me dormí arriba de él.
Me dirigí a el living y vi a mi madre…
-Aaaah Kunimitsu¡que bueno que te encuentres bien¿ya te bajo la fiebre?
-sí, estoy mejor… gracias
-tu amigo ya se fue, en cuanto regrese me explico que te subió la fiebre, con razón dormiste tanto… -te diriges hacia mí y posas tu mano en mi frente – ya no tienes fiebre…
-no, no te preocupes – me separo de mi madre y me dirijo hacia el baño, tomaré una ducha rápida.
-----------------------------------------
Me encuentro en la bañera, el agua roza suavemente mi piel... es una sensación exquisita, despeja mi mente y me permite pensar… pensar en mis planes, y el primer plan para terminar será: menos palabras.
Empezare a aplicarlo mañana…
Corto el agua y salgo de la ducha, es hora de secarme e irme a dormir.
-----------------------------------------
Antes de dormir me cuestiono sobre mis actos una y otra vez…
Mi conciencia me bombardea en preguntas…
'¿estas seguro de esto?'
'piensalo después te vas a arrepentir… ¿o no?'
'¿te importa tanto Syusuke como para perderlo?'
No quiero escuchar nada más… sólo quiero dormirme, dormirme y nuevamente soñar contigo… que irónico ¿no?
Qué tal?? Bueno pues aquí otro fic de la strongest pair n.n
Como adoro esta pareja… se preguntarán ¿por qué Kuni-chan quedo tan fuera de carácter? Pues no lo sé xD la verdad es que el pobre esta confundido… no es su culpa u.u pero quedo así y punto ¬¬ no sé… ya se acerca la navidad n.n sólo espero una muñeca de porcelana como único regalo de navidad -- niña obsesiva con las muñecas de porcelana xP pero que le voy a hacer… me encantan… nyaaa… saluditos pa mi Eri-chan n.n
Mi hermanita preciosa n.n iap, cuidense!! Bai Bai!! Kissu
