Todos los personajes son propiedad de Rumiko Takahashi –excepto los creados por estas presuntas escritoras.
Este es sólo un fanfiction escrito sin fines lucrativos, y cuya razón solo es la de entretener.
Volviendo a las andadas ¡y con nuestro primer fanfiction Corregido y aumentado!!. . .PAO CHAN Y LOU HIGURASHI
100 OPORTUNIDADES PARA RANMA Y AKANE
Capítulo 1
Has estado Aquí antes
(Un pequeño prologo)
Claro que sí. Seguro. Yo nunca olvido un rostro.
¡Ven acá, déjame estrechar tu mano! Te diré algo: te reconocí por la forma en que caminas aun antes de que pudiera verte bien el rostro. No podías haber elegido un día mejor para regresar a Nerima. ¿Acaso no es una maravilla? Pronto empezará la temporada de verano, una partida de familias o grupos de muchachos que se dirigen a abarrotar las playas o parques de descanso que hay, y luego llegan las lluvias típicas de las tardes o en ocasiones, de la noche. Ahora es junio y en Nerima permitimos que junio permanezca todo el tiempo que quiera.
En mi opinión, es la mejor época del año. El verano es agradable aquí, pero entre junio y octubre, prefiero mil veces el primero. El occidente de Tokio es una parte del estado que se olvida mayormente una vez que termina el verano y toda esa gente que viene de vacaciones regresa a sus citadinos edificios en las grandes ciudades. Los habitantes de aquí los observan ir y venir cada año –hola, hola, hola, adiós, adiós, adiós—. Su llegada es benéfica, porque traen los yenes de la ciudad, pero es benéfico que se vayan porque también traen consigo los agravios de la ciudad.
De agravios es en esencia de lo que quiero hablar –¿Puedes sentarte un rato conmigo?—. El sol es cálido y desde este sitio, justo en medio de la plaza pública, podemos ver casi todo el centro del pueblo, tan lleno de historias y secretos. En Nerima se pueden guardar y se guardan los secretos, pero tienes que esforzarte mucho para lograrlo.
Es muy probable que el lugar donde creciste sea igual a éste. Gente que guarda secretos, gente que sufre decepciones amorosas, gente que alberga resentimientos. . . e incluso una historia escalofriante de vez en cuando, y aquí en Nerima, éstas casi siempre son causadas por parte de un amigo mío, tal vez hayas oído hablar de él; Happosai o Happi, como solía llamarlo cuando éramos jóvenes. Si, aun recuerdo esos viejos tiempos. entrenábamos juntos. De eso ya hace algunos años, no mucho, me parecen quizá unos cien o ciento veinte¡cielos, cómo vuela el tiempo!. Y menudo tipo ese Happosai. Lo último que sé de él fue que decidió quedarse en casa de uno de sus alumnos. Ya tendré tiempo de comprobarlo, pienso en ir a visitarlo nuevamente.
Tal vez hoy.
Si, Nerima siempre ha sido un sitio agradable y¿sabes lo que decimos cuando la gente se pone difícil? Decimos que él o ella lo superará.
De vez en cuando nos tropezamos unos contra otros, pero mayormente las cosas funcionan bastante bien. O siempre han funcionado, hasta ahora. Pero tengo que contarte un secreto real, mi amigo; por eso te llamé en cuanto vi que estabas de regreso en la ciudad. Creo que nos acechan problemas –problemas reales--. Los siento, allá en el horizonte, como una tormenta fuera de temporada cargada de relámpagos.
Y va a pasar.
Mira calle arriba una vez más. ¿Ves a ese chico¿Aquel que va corriendo por sobre esa roída barda de concreto y que da la impresión de estar absorto en sus pensamientos? Si, ése chico de la trenza que va acompañado de una joven de uniforme escolar. No le quites los ojos de encima, amigo. Creo que es él quien va a iniciar los problemas.
No, ya te lo dije, no sé de qué se trata. . . no exactamente. Pero observa a ese chico. Y quédate en la ciudad un poco más¿quieres? El ambiente se siente opresivo y, si algo sucede, sería conveniente que hubiese un testigo.
Conozco a ese chico. Es posible que tú también lo conozcas. Su nombre es Ranma-algo. Su padre es un artista marcial y viven alojados en el dojo de un amigo suyo¡claro!, al igual que mi amigo Happi.
No lo pierdas de vista, te repito. No pierdas nada de vista. Ya has estado aquí antes, pero van a cambiar las circunstancias, sobretodo la vida de ese chico, y tal vez también la de la joven que lo acompaña.
Lo sé.
Lo presiento.
Una tormenta viene en camino.
Un error. . .sé que aún hay algo que debo remediar. . . ¡Y voy a hacerlo cueste lo que cueste!
