Todos los personajes son propiedad de Rumiko Takahashi –excepto Tsuro Nakajima, Natsuko y Kimo-. Este es sólo un fan fiction escrito sin fines lucrativos, y cuya razón solo es la de entretener.

Volviendo a las andadas ¡y con nuestro primer fanfiction Corregido y aumentado!!. . .PAO CHAN Y LOU HIGURASHI

100 OPORTUNIDADES PARA RANMA Y AKANE

Capítulo 1

Primer Capítulo

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Una típica mañana en Nerima, 8:30 a.m. mientras los sonidos del tan poco transitado barrio era interrumpido por un grito. . .muy, pero muy estridente como para ser ignorado.

--¡Ranma date prisa¡No quiero llegar tarde otra vez! –Gritó Akane mientras corría detrás de Ranma, como todas las mañanas.

--¡Ey. . .yo no tengo la culpa de que siempre salgamos tarde! –respondió Ranma en defensa propia.

Mientras Ranma corría a toda velocidad , tropezando contra una sombre diminuta. Probablemente una bolsa con basura. . .a excepción de que las bolsas no hablan. . .ni mucho menos gritan.

--¡OOUHHH!! –Exhaló algo desde el suelo--¡Ten más cuidadooo!!

Una voz carrasposa proveniente de un bulto amorfo tendido en el suelo.

Aquella "cosa" puso en pie. Se tambaleó un segundo. Era una silueta diminuta, rechoncha y cubierta por un saco oscuro y largo.

Su rostro permanecía oculto tras una capucha.

--. . .¡Estos muchachos de ahora son unos brutos sin respeto hacia sus mayores!–Murmuró aquella forma que pertenecía a un curioso hombrecillo, que trataba de sacudirse el polvo de de su saco.

Se quedó mirando fijamente hacia la puerta principal de la escuela Furinkan. El destello fugaz de una mirada astuta se asomó entre la sombra de su entrecejo.

--. . .Así que. . .aquí es Nerima. . .


Cerca de la hora de la merienda, casi alrededor de las 12, alguien golpeó con insistencia la puerta principal del dojo Tendo.

Una. Dos. Fueron tres veces consecutivas, aparentemente entrecortadas.

Después de un par de minutos, finalmente la puerta se abrió.

--Si¿qué se le ofrece, señor? –preguntó cortésmente Kasumi.

--Busco al maestro Happosai. Mi nombre es Tsuro Nakajima. –Respondió solemnemente el mismo anciano que había sido derribado por Ranma hacía unos cuantos minutos.

Tenía una apariencia superficialmente frágil y casi tan bajita y enclenque como Happosai. Llevaba un extravagante e inusual saco negro coordinado con costuras chinas en las mangas.

Su rostro cubierto de incontables arrugas mostraba y unas curiosas y diminutas gafas tan gruesas como el fondo de una botella, y consigo llevaba un misterioso bulto de gran tamaño, similar al costal lleno de la colección de ropa del maestro.

—Soy amigo de él –abrevió con voz ronca.

-- ¿Ah sí?, . . . disculpe un momento. Iré por él –Dijo Kasumi mientras se dirigía hacia el salón de té.

Dentro no había ninguna novedad, Soun estaba jugando shogi con Genma y el maestro se encontraba en su habitación ordenando su colección de prendas íntimas que supuestamente había "conseguido" por ahí.

--¿Quién es, Kasumi? –preguntó Soun con cierto interés.

--Un señor de nombre Tsuro Nakajima, dice ser amigo del maestro.

--Tal vez sea dueño de un restaurante al cual robó el viejo... –murmuró Genma con sarcasmo.

Él y Soun se rieron por el comentario hasta que bajó el maestro.

--¡¿Y de que se ríen ustedes dos?! –exclamó iracundo y dispuesto a amenazarlos como siempre.

--Maestro, tiene visitas –Le interrumpió Kasumi.

El forastero estaba sentado junto a la mesa y miraba fijamente a Happosai.

--¿Happi? –murmuró.

--¿Tsuro¿Eres tú? –Completó el maestro, y de repente su rostro se iluminó--¡Hacía tiempo que no te veía! –exclamó con alegría, a la vez que ambos amigos se abrazaban.

--¡Happi! No has cambiado nada¿eh?

--Entonces. . . ¿Son amigos? –musitó Genma

--Ja ja... sí, nos conocimos cuando jóvenes –informó el maestro.

Una diminuta gota de sudor apareció en la frente de Soun, y su expresión distaba mucho de mostrar alegría por dicha visita. Mas bien era una forma silenciosa de comentar que probablemente este nuevo "huésped" acarrearía más que problemas.


Al anochecer, en la hora de la cena casi todo parecía seguir normal. . .todo excepto por una cosa. . .

--¿Es amigo del maestro? –interrogó Nabiki

--Así es, hace algunos años nos dejamos de ver desde que terminamos nuestro entrenamiento y he decidido visitarlo –le indicó Tsuro a Nabiki.

--¡Lo que nos faltaba! Otro viejo pervertido viviendo gratis aquí –se quejó Ranma

--¿Y a ti que más te da? –le reprendió Akane – Ya somos tantos aquí que no creo que importe una persona más.

--¡No hablaba contigo, boba! –se defendió Ranma.

--¡¡Ranma!!

Y al igual que siempre, Ranma y Akane discutían a la hora de la cena. Sólo que la única variante de esta noche era el invitado y conocido del maestro Happosai, quien miraba fijamente a los muchachos mientras se gritaban uno al otro.

--¿Crees que soy un viejo pervertido?, no deberías dejarte llevar por las apariencias, muchacho. . . –comentó el desconocido invitado, mirando a Ranma fijamente a los ojos.

En cierta forma, Ranma tenía sus razones para pensar así del maestro y sus amistades, después de todo, que no ha pasado en casa de los Tendo por culpa de Happosai, aunque tal vez ya se habría vuelto una costumbre el recibir a toda clase de invitados o enfrentar las consecuencias de las acciones cometidas por el viejo.

Por el contrario, el supuesto conocido del maestro tenía un aspecto inofensivo y frágil, aunque, como le dijo a Ranma, las apariencias engañan, cosa que no le dio muy buena señal al chico.

Por la noche, alrededor de las 10, Akane se dirigió a su habitación, notando algo sospechoso. Estaba cerrado. Ella había dejado la puerta abierta hacía sólo un par de minutos. No tenía la ventana de su habitación abierta, por lo que la puerta no pudo haberse cerrado por la brisa que entraba por ésta, esto le indicaba una sola cosa; alguien había entrado.

Sujetó la perilla y tiró de ella con fuerza, pero la puerta seguía sin abrirse. Era como si alguien estuviese tirando del otro extremo de la puerta. Forcejeó un par de segundos hasta que la puerta finalmente se abrió.

--Que raro –murmuró

Sintió la extraña sensación de que la observaban, además de escuchar ruidos de pasos detrás de ella.

--¿Quién está ahí? –preguntó a media voz.

Silencio.

Aparentemente sólo había sido su imaginación, o al menos eso creyó hasta que de un extremo de su habitación emergió una diminuta sombra que se dirigía hacia ella velozmente.

En un movimiento rápido, Akane tomó la espada de madera que tenía en un rincón cerca de la puerta y la apuntó hacia la cosa que se disponía a atacarla.

--¡¡Aahhhhhh!! --gritó asustada.

Tenía los ojos cerrados por el miedo, y al abrirlos notó que Ranma estaba delante de ella y en una mano tenía sujeto al supuesto amigo del maestro.

--¡¿Qué está haciendo aquí?! –preguntó Ranma, mirándolo con desprecio.

--. . . sólo quería decirle buenas noches a Akane Tendo –respondió Tsuro con cierto tono de inocencia.

--Si como no. . . –suspiró Ranma, y aún tenía sujeto al anciano en su mano.

--Un momento. . . ¿Cómo es que sabe mi nombre? –interrumpió Akane.

Los ojos del viejo si situaron en ella y luego en Ranma, con un brillo de astucia.

--Los conozco más de lo que creen. . . –Dijo misteriosamente.


Por la mañana, Ranma y Akane se dirigían a la escuela, y a diferencia de ayer, hoy no tenían tanta prisa, aún era temprano.

--Ese viejo es muy extraño –Dijo Ranma, dando pie a conversación—Lo digo por la manera en la que entró a tu habitación. . . y lo que dijo anoche.

--¿Te refieres a que dijo que nos conoce?

--Aja. . . ¡pero sigo pensando que es un viejo raro e igual de mañoso que Happosai! –Expresó Ranma—A propósito, no lo vi esta mañana en el desayuno. . .

--Tal vez decidió irse temprano –respondió Akane, había cierta inseguridad en su voz—Después de todo, sólo venía a ver al maestro.

Akane miró a Ranma con una sonrisa pícara, propio de ella cada vez que se le ocurría decir algo que molestase a Ranma.

--¿Aún sigues enojado con él por lo de anoche? –dijo.

Ranma se detuvo en seco.

--¡Y quien va a molestarse sólo porque ese viejo entró a tu habitación!! –gritó él- De seguro el pobre anciano está mas ciego de lo que parece, porque para querer meterse al cuarto de un torpe ladrillo con patas como tú. . .

--¡¡No me llames así, tonto!!

--¡Tu empezaste!!

A lo lejos se oía un escándalo similar al grupo de chicas que perseguían un diminuto bulto que corría a gran velocidad.

Ranma miró por sobre su hombro. Suponiendo que una vez más la tan acostumbrada persecución del maestro por parte de chicas enfadadas se dirigía desde una esquina hacia dos cuadras atrás, y en dirección a ellos.

--¿Y eso? –comentó Akane.

--De nuevo el maestro. . . –suspiró Ranma con aburrimiento.

El viejo pasó por un costado suyo, y Ranma lo pescó del cuello de un solo jalón. Pero tal fue su sorpresa al darse cuenta de que a quien sostenía no era al maestro. . . sino a su amigo; Tsuro.

-- . . . Hola muchacho. . . –sonrió.

Ranma se quedó perplejo.

--¡Es ese viejo libidinoso¡¡Tras él!! –exclamó una de las mujeres que encabezaba la multitud.

--. . . Es todo suyo. . . –dijo Ranma, arrojándoles al viejo--. . .Ya vámonos –señaló dirigiéndose a Akane.

--Si –asintió ella.

La iracunda multitud no dejaba de apalear, patear y magullar al infortunado anciano, claro que éste no dejaba de exclamar amenazas hacia Ranma. Pronto cesó el escándalo cuando las chicas se percataron de que el ladrón había escapado.
Disimuladamente el astuto viejo había logrado escabullirse en el momento en el que una chica bajita se disponía a golpearlo con una escoba, ocultándose tras un bote de basura.

--. . . Esto es lo último, Saotome. . .—murmuró Tsuro una vez que se hubo disipado el alboroto de la multitud.

No había mucho trecho de diferencia desde donde se encontraba él, hasta Ranma. No tardó mas que una fracción de segundo en alcanzarlo.

-- ¡Espera, Ranma Saotome!! –Gritó el anciano por detrás. En sus ojos se revelaba un gesto vengativo y de resentimiento.

Al parecer esto sonaría algo exagerado, mas no para alguien que ya había sido pisoteado, y golpeado.

--¿Y ahora qué es lo que quiere?, no ve que tengo prisa. . . –Ranma frunció el ceño y se disponía a mandar a volar al viejo de una patada cuando Akane lo detuvo sujetándole del brazo.

--Ranma, déjalo que se explique –dijo ella.

--¿Qué va a explicar? Te dije que se trataba de otro viejo libidinoso igual que el maestro.

--No deberías hablarme de ese modo, muchacho. . . –Advirtió Tsuro—Todavía no me conoces.

--Aja. . .si claro, estoy temblando de miedo. . . –Ranma rió con sarcasmo.

-- Ranma, no deberías burlarte de ese pobre anciano –le dijo Akane.

El chico de la trenza se pasó ambas manos detrás de la nuca.

--ja¿Qué va a hacerme semejante pedazo de fósil?

--¡¿A QUIEN LLAMAS PEDAZO DE FOSIL!!—gritó Tsuro—¡Muchacho irrespetuoso, cómo te atreves a hablarle así a uno de los hechiceros más sabios y poderosos de China!

--¿Hechicero?. . .—murmuró Akane—¿Usted?

Estuvo a punto de decir algo más, pero Ranma le interrumpió.

--Ya olvídalo, lo más probable es que aparte de pervertido sea igual de embustero que Happosai. Mejor vámonos.

--. . .ustedes siempre peleando. . . –Comenzó a decir Tsuro, en un tono severo y sombrío en el momento en el que ambos se dieron la vuelta— . . . siempre gritándose el uno al otro. . .je, algo peculiar suponiendo que están comprometidos.

--Oiga, eso a usted no le importa –interrumpió Akane

--¿Cómo es que sabe lo del compromiso? –Ranma se quedó perplejo ante semejante respuesta del anciano.

Un breve momento de silencio entre ellos y Tsuro. Éste se cruzó de brazos y su rostro esbozó una sonrisa artera.

--. . .Podría hacer que todo eso mejorase. . .---dijo con la voz en un susurro apenas audible.

--Eso no es asunto suyo –respondió Ranma, con ambas manos ahora en los bolsillos de su pantalón.

—Y lo del compromiso lo decidieron nuestros padres –convino Akane.

Ambos trataron de no dar pie a otra discusión, ante un tema tan trillado como ese en el que Tsuro había puesto el dedo con esa sensación estremecedora como lo haría cualquiera en una herida aun sin cicatrizar.

--Bueno. . .—esa sonrisa extraña aun seguía presente en el macilento rostro del anciano—Eso puede arreglarse. . .puedo ayudarles a llevarse un poco mejor si. . .

--¡Eh, a mi no me importa en absoluto pasar mas tiempo con esa flaca desgarbada!!

Akane levantó la mochila en alto, a punto de propinarle un buen golpe a Ranma con ella, a causa de su "agradable" comentario.

--¡¿Qué dijiste grandísimo baka?!!

Podía haberlo intentado. . .y realmente quería volver a intentarlo. . .era la misma situación¡La misma que me había ocurrido hace doscientos años!. . .

Una idea fugaz pasó por la mente de Tsuro. Inconsciente, y demasiado buena y certera como para ser ignorada.

Iba a hacerlo. . .y lo haría. . .

--¡¡SOOORAAAAA!!! --la voz del anciano sonó en eco.

De repente, éste levanto sus brazos hacia el cielo, el cual comenzó a nublarse y el viento comenzó a soplar más fuerte, parecido al de un huracán.

--¿Qué demonios. . .?—un semi-knokeado Ranma se incorporó sintiendo el viento cada vez más frío.

--¿Qué está pasando? –Akane se aferró del brazo de Ranma.

--.¡No cree que está exagerando!! –gritó Ranma.

No estaba exagerando. . .¿querían una demostración?. . .je. . .claro que la tendrían. . .¡doscientos años no han pasado en vano desde entonces. . .aun recuerdo ese conjuro. . .

Algo extraño comenzó a ocurrir en ese preciso momento. El cielo, que para esa temprana hora lucía un agradable color azul tenue se empezaba a cubrir de unas inmensas y amenazantes nubes tan grises como el humo que salía de la pipa del anciano Nakajima. A lo lejos, podía oírse el rumor de los truenos que retumbaban en el nublado firmamento.

Una nube difusa de polvo y de un tenue color marrón se acumuló entre ambos muchachos, así como una fuerte corriente de viento, mas no frío sino caliente.

--¿Qué. . .qué. . . es . . . esto. .? – pensaba Akane, antes de que la brisa se volviese aún más caliente, hasta llegar a un punto en que esta le quemaba en el cuerpo.

Sintió un escozor agudo que le recorría la espalda y las piernas, incrementándose más en éstas, haciéndole perder equilibrio y cayendo de rodillas sobre el piso. Tenía ganas de gritar pero no podía hacerlo, sentía como si sus cuerdas vocales estuvieran congeladas, además de una extenuante presión en el pecho, impidiéndole respirar.

Todo comenzaba a volverse más confuso. Y de repente, las cosas, los edificios, se agrandaron a su alrededor. Entonces, algo le cubrió el cuerpo por completo, bloqueando lo poco que quedaba de campo visual,

Eso sea lo que fuese que le cubría, era pesado. Trató de arrastrarse debajo de ese "algo" para saber que demonios estaba ocurriendo.

No podía. Su cuerpo y su espalda estaban como adormilados, sedados.

Un extraño hormigueo le escocía en la parte baja de la espalda.

Siguió haciendo un esfuerzo por salir de la pesada tela que le inmovilizaba parcialmente.

Extraño. Demasiado extraño. Era como si su cuerpo se hubiese encogido y sus brazos y piernas se hubiesen vuelto más cortos y débiles.

Ruidos. Debajo de todo esto aun escuchaba ruidos.

Algo sonaba a unos cuantos metros delante de ella.

Y entonces, su entorno se volvió oscuro, y se perdió en la inconsciencia.


Mareo y una extraña sensación de escozor le rebatían en el cuerpo. Antes de eso, solo era consciente de un extraño y corto dolor de cabeza. ¿Qué demonios es lo que le había pasado?

Bueno, muy segura de ello no lo estaba todavía. Solo sabía que se había llevado un tremendo golpe, probablemente en la cabeza y esto le había ocasionado que perdiera el conocimiento durante un largo, largo instante.

No podía abrir aun los ojos. Y tampoco sentía el cuerpo dispuesto para levantarse.

¡Por Kamisama¡Si ni siquiera sentía su cuerpo, como SU propio cuerpo!!

De nuevo aquella extraña pregunta en su mente:

"¿Qué. . .me . . .ha. . .pasado?"

Y también, nuevamente, la nada era su única respuesta.

Excepto esos recuerdos dispersos que estaban a punto de hacerle abrir los ojos. No, aun no podía hacerlo, se sentía demasiado cansada. Y ese golpe, que casi le había dejado en knock out. . . .

¿Demasiadas emociones para un día?, pensó.

Claro. Poco a poco las piezas iban acomodándose

Mientras ella hacía intento por despertar y no caer inconsciente de nuevo.

--¿Ranma? –murmuró Akane, quien estaba tendida en el piso, desde el momento en que se desmayó. Sentía el uniforme escolar mucho más grande, de hecho; le cubría completamente el cuerpo, como si se tratase de una enorme manta.

Abrió los ojos lentamente y a pesar de tener cubierto el rostro por el cuello de su blusa escolar, una luz destellante y luminosa le deslumbró por un breve instante. Notó que su cuerpo se sentía pesado, como si estuviese acalambrado en su totalidad, además de advertir una extraña sensación en sus manos.

Alguien o algo le estaba sacudiendo suavemente por la espalda. Su primer impulso fue el de ponerse de pie, pero el cuerpo le traicionó. Había algo extraño con sus piernas, tenía la sensación de que se hubiesen acortado. Tampoco su rostro lo sentía como antes, aparentemente le parecía tener la nariz un poco más alargada y raramente húmeda.

De nuevo algo volvió a moverla, solo que esta vez más vigorosamente. Y una vez más.

E inesperadamente tal vez imaginó escuchar una voz conocida, o quizás, no lo imaginó.

--¿Akane?. . . –al parecer era la voz de Ranma, se le oía grave, intranquila; daba la impresión de miedo--. . .¡Akane! –llamó más fuerte.

Akane intentó contestarle, pero había algo diferente y perturbador con su voz, y que al igual que el resto de su cuerpo, ya no era del todo la misma. Hizo un último intento, consiguiendo pronunciar una palabra completa y corta.

Una respuesta hacia aquella voz que se oía tan familiar y tan preocupada.

--¿Ra. . . Ranma? –contestó con un hilo de voz aguda y temblorosa-- ¿E.. . eres . . .tú? –tartamudeó.

Escuchó una respiración agitada, de seguro era la de Ranma; conocía muy bien eso como síntoma de que algo no iba bien.

--Creo . . . que sí. . . –respondió Ranma, al tiempo en que su respiración se agitaba más, hasta parecer un leve jadeo que se entrecortaba.

Definitivamente algo no estaba bien. ¿Porqué Ranma hablaba tan nervioso¿Por qué ella no podía moverse? Y ¿Qué pasó con el anciano Nakajima? Eran demasiadas preguntas y ni una sola respuesta, un enigma que le carcomía el sentido.

Se esforzó una vez más por levantarse. Era como si su cuerpo pesara una tonelada, movió lentamente sus manos para apoyarse en el suelo y así poder incorporarse más fácilmente. Al principio no pudo sostenerse sobre sus brazos, pues estos ahora parecían un poco más cortos y débiles. Finalmente consiguió arrastrarse por debajo del ahora inmenso uniforme, hasta lograr salir de éste.

Lo primero que alcanzó distinguir fue el cielo, y a diferencia de hace unos cuantos minutos, ya estaba completamente despejado. Giró detrás suyo y se dio cuenta de que alguien la observaba detenidamente.

Un enorme perro de color negro permanecía sentado e inmóvil a sus espaldas, y no le quitaba la vista de encima.

-- ¿. . .A. . .Akane. . .? –repitió en un tono de voz casi inaudible.

El corazón de ella le dio un vuelco. Por un momento su mente sólo le transmitía el breve mensaje de volver a cerrar los ojos y olvidar todo lo que había pasado hasta este momento; un recurso demasiado infantil, pero aun así una forma de escapar de la realidad. Había visto claramente el gesto, la forma en que articuló cada palabra. Había escuchado cada sílaba que pronunció.

No, no lo estaba imaginando.

El animal se incorporó y avanzó hacia ella con pasos largos y decididos. Había algo familiar en él; en su forma de caminar, su apariencia,. . . y sus ojos.

--¡¡Akane!! –exclamó, con una sonrisa difusa.

Akane lo observó más detenidamente. Un escalofrío recorrió su espalda una vez que identificó de quien se trataba, convirtiéndose después en una tenue sensación de hilaridad al examinar el nuevo aspecto del chico.

--¿. . . Ranma. . ? . . . pero ¿qué te. . .pasó? --dijo ella, con voz pausada y baja, e intentando contener la risa.

Ranma frunció el entrecejo, ahora cubierto de delgados y cortos pelillos negros.

--Pues no soy el único –mencionó con seriedad. Y, al igual que la voz de Akane, la de Ranma también sonaba diferente, un poco más gruesa—Deberías verte en un espejo –dijo con burla.

--¡¿Qué quieres decir con eso?! . . ¡¡TU. . .!! –Akane se abalanzó hacia él y muy cerca estuvo de golpearlo. . .pero cuando levantó una mano se percató de que ésta ahora estaba cubierta de finísimos pelos negro-azules y que tenía la forma de una pequeña garra— ¡¡MIS MANOS!! –gimió con sorpresa y miedo. No sólo eran sus manos las que habían cambiado, sino todo su cuerpo. Ahora éste estaba cubierto en su totalidad de un doble pelambre corto y suave de color negro-azul, incluyendo cuatro patas con tres dedos cada una y una cola larga y gruesa, recubierta también con abundantes pelos cortos del mismo color que el resto del cuerpo—. . .me. . . me veo. . como un. . .como. . .un . . .

-- Un perro –Completó una voz distante, aguardentosa e irónica.

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¿Y bien¡¡Bueno lo que bien empieza. . . jeje bueno en fin, volvemos a la carga con nuestro primer Best seller jeje, corregido y aumentado!. . .bueno hemos de momento re planteado parte de la trama, asi ke veremos ke rumbo toma todo esto. . .

Seguiremos adelante!! Asi ke sigan leyendo ese fic y no dejen de mandar sus comentarios y sugerencias