Capítulo III.-Un inesperado ¿cuidador del orden?

Bien¿ahora me pueden decir porque no me habían escrito?- Harry los miraba con el entrecejo fruncido.

Bueno, pues verás...ya sabes...los de la Orden temían por tu seguridad. Creían que si te escribíamos, alguien podría interceptar la carta o lanzarte un hechizo en ella...no es muy probable, pero eso nos dijeron y...

Y Ron se creyó todo ese cuento...la verdad Harry es que temían lo que pudiéramos contarte sobre las actividades de la Orden...no me mires así-dijo Hermione al mirar el gesto contrariado de su amigo -Por supuesto que no sabemos más de lo que tú sabes. Sólo qué los de la Orden creyeron lo que dijeron los tontos de Fred y de George...

Hermione – Ron tenía la cara atónita - ¿cómo es que tú sabes eso?

Porque me lo dijo el profesor Lupin- contestó Hermione como si tal cosa -y no digas nada, me lo confío porque me vio muy preocupada por Harry...le platiqué lo del año pasado, cuando tampoco te escribíamos y te lo tomaste muy mal- Hermione miró a Harry quien tan sólo suspiró con resignación para luego agregar -¿Qué fue lo que dijeron los gemelos?... ¿Que tenían que ver ellos con el hecho de que no me escribieran?

Bueno, pues resulta que tuvieron un enfrentamiento terrible con su madre… - Ron sonrió gustoso mientras murmuraba algo como "ya recuerdo" – Ella les dijo que no iba a dejarlos participar aún directamente en las actividades de la Orden, ni en las reuniones de importancia, así que ellos muy enojados le dijeron que no importaba, que de todas formas estaban bien enterados de lo que sucedía, porque habían hecho una versión mejorada de las orejas extensibles y que además, te iban a contar todo para que tú también estuvieses informado…no sé porque te sacaron a colación, tal vez para contrariar aún más a la Sra. Weasley…el caso es que los de la Orden se lo tomaron muy en serio y nos prohibieron a todos, terminantemente, enviarte ni un saludo…pero nos contaron ese cuento de que te podrían hacer daño por medio de una carta para evitar que desobedeciéramos…

Un momento... ¿todo esto quiere decir que nuevamente estuvieron juntos en Grimmauld Place?

Sólo por unos días - dijo temerosa Hermione - Primero fui a pasar unos días con mis padres y de ahí me fui a la casa de los Black. Por eso supe del curso, por la carta que le llegó a Ron...

Oye, pero si yo no te comenté nada - dijo Ron con extrañeza.

Es cierto, y sé muy bien porque no lo hiciste...para que yo no te dijera nada al respecto ¿no es así? Pero de cualquier forma me enteré, gracias a tu madre - dijo Hermione mirándolo triunfante, mientras Ron susurraba a Harry "Con los sermones de mamá bastaba..."

¿Qué murmuras?

Nada... ¿Es por eso que mamá estaba furiosa con Fred y George? –Ron evidentemente estaba cambiando el tema – Se lo merecen…por culpa de ellos no pude ni enviarte una felicitación por tu cumpleaños –dijo Ron mirando a Harry – y la verdad es que yo creí todas esa patrañas.

Es que eres muy ingenuo…tanto como para creerle hasta Trewlaney – Hermione trataba de esconder una risa maliciosa.

…¿Qué?- Ron volteó con la visible intención de contestarle a Hermione. Pero en ese momento, Harry vio con alivio que nuevos compañeros llegaban al pequeño comedor donde se encontraban almorzando.

¡EH!... ¡ Por aquí!...- gritó mientras hacía señas con la mano a los recién llegados interrumpiendo afortunadamente la discusión que sin duda estaba por venir. Neville Longbottom, Seamus Finniggan y Dean Thomas fueron inmediatamente hacia ellos, saludando muy efusivamente a Harry.

Qué bien que ustedes también hayan venido - Dijo Finnigan mientras le robaba un trozo de pastel a Ron.

Si pero... ¿tú que haces aquí Hermione¿No se supone que este curso es sólo...

Para aquellos que tienen malas notas en Pociones...si Neville, lo sé, pero creí divertido e interesante venir a uno.

... ¿Divertido? Pero si nadie de los presentes hubiese venido si no es porque nos obligaron... ¿no es así?- Thomas esperó a que los demás corroboraran lo que decía. Y lo hicieron asintiendo con la cabeza. Todos con excepción de Harry.

Eh...bueno, a mi tampoco me obligaron.

Pero tú tienes razones de peso para preferir estar aquí...cualquier lugar es mejor que la casa de tus tíos.

... ¿Qué insinúas Ron?... ¿Qué era preferible que no viniera?- dijo Hermione desafiándolo claramente.

No es eso. Es sólo que no te entiendo ¿porqué eres tan...tan?...-Ron no encontraba la palabra precisa para definirla -¿tan rígida contigo misma?- dijo al fin -¿Porqué prefieres un curso de pociones a estar descansando y disfrutando de la vida?

Cada quien la disfruta a su manera ¿no?- dijo Hermione cortante.

Si Ron iba a replicar, fue algo que jamás supieron, porque en ese momento Neville irrumpió con un lamento.

¡Oh, no! Miren quien llegó...

Snape...-masculló Harry entre dientes.

Y en efecto. Snape acababa de entrar al comedor. Con actitud fría e indiferente hacia todo lo que sucedía a su alrededor. Se acercó al dueño de la pensión y comenzó a hablar con él mientras éste sonreía y le decía a todo que sí con gestos serviciales. Después salieron juntos. El dueño de la pensión iba guiando a Snape hacia las escaleras y se alcanzó a escuchar que le decía "No se preocupe, ya verá que todo saldrá bien...estará muy contento aquí". Snape tan sólo respondió con una mirada de hielo.

Ver a Snape en vacaciones...mi sueño más anhelado hecho realidad –susurró Thomas con un tono de voz que estaba muy lejos de la felicidad.

Pero a Harry le preocupaba otra cosa ¿acaso Snape tendría su dormitorio junto al de ellos? Probablemente. La pensión no era muy grande y por lo tanto tendrían que compartir cada habitación entre dos o tres personas. Cierto. No eran muchos los alumnos que habían asistido al curso, pero aún así, no podían gozar de una habitación para cada uno.

Me acabo de dar cuenta de una cosa –dijo de pronto Finnigan. Harry volteó a verlo al igual que los demás. Interrogante.

No he visto a nadie de Slytherin.

Todos rodearon el sitio con la vista. Efectivamente, había estudiantes de Hufflepuf, de Ravenclaw y ellos de Gryffindor. De Slytherin no se veía a nadie.

Es verdad...que suerte – dijo sonriendo Neville.

A lo mejor llegan después – apuntó juicioso Thomas.

No creo – Ron acompañaba a Neville en su alegría - ¿Acaso piensan que los de Slytherin van a interrumpir sus vacaciones por un curso?

Y menos si cuentan con el apoyo de Snape- completó Harry, disponiéndose a concluir su almuerzo que había interrumpido ante la llegada de sus compañeros.

Eso se ve bueno- dijo Finnigan mirando el plato de Harry. Neville y Dean seguramente pensaron lo mismo pues se sentaron a su lado dispuestos a saborear las ricas viandas que había en la mesa.

¿Con quién dormirán?... ¿Ya lo decidieron?- preguntó Finnigan al tiempo que mordisqueaba un pedazo de pastel.

Puueees...no lo hemos pensado aún- dijo Ron que disfrutaba de un buen zumo de calabaza.

No lo habrán pensado ustedes- comentó Hermione quien ya había acabado su almuerzo – pero yo sí, puesto que no hay ninguna otra chica de Gryffindor, me quedaré con Susan y con otra chica de Ravenclaw.

¿Y no habrá ningún problema por no ser de la misma casa?- preguntó Neville dudoso.

Mientras tengas donde dormir, no... En serio¿porqué no se informaron bien antes de venir?

Al parecer, todos decidieron pasar por alto el agrio comentario de Hermione. Sólo Ron puso los ojos en blanco y puso fin a su zumo de calabaza, para luego decir.

Bien señorita perfecta- miró a Hermione quien tan sólo soltó un resoplido- ya decidí con quien compartiré el cuarto- luego dirigiéndose a Harry dijo -¿puedo quedarme contigo?

Ya sabes que si…

En ese caso, Neville, Dean y yo compartiremos otro- apuntó Finnigan.

Una voz burlona y desagradablemente conocida, interrumpió su charla.

Vaya, vaya...no sabía que una reunión de intentos de mago tuviera lugar hoy- dijo la voz arrastrando las palabras y haciendo voltear a todos con caras de no-puede-ser.

¿Malfoy?... ¿qué haces aquí?- dijo en un tono no muy amable Harry.

Mira Potter, en primera, no tengo porque darte explicaciones. En segunda, de ahora en adelante cuida el tono de tu voz cuando te dirijas a mí.

¿De qué rayos hablas?- Harry comenzaba a malhumorarse. Malfoy sonrió ante eso.

De que tienes que mostrarme respeto – su voz denotaba autosuficiencia y un cierto toque de desprecio – Eso, claro, si quieres pasar este curso...que creas o no es muy importante... ¿sabes? De mi depende que no te regresen derechito a la casa de tus adorados tíos.

Mira Malfoy, deja de dar rodeos, lo que tengas que decir dilo ya o si no vete.

Uuuy, que miedo me das Potter...pero más miedo te voy a dar yo. No tendría porque decírtelo, pero de todas formas te vas a enterar...Mi presencia aquí responde a que el Profesor Snape me llamó para ayudarlo.

¿Ayudarlo?... ¿a qué?- preguntó Ron que lo miraba con furia.

Cuidado Weasley...no te dirijas a mí en esa forma...puesto que yo ayudaré a Snape a cuidar el orden en este curso...yo seré, digamos, su guardián, evitando que quieran hacer lo que se les pegue la gana.

¿Cuidar el orden?- Al rostro de Neville afloró la angustia.

Exactamente...así que mucho cuidado con querer pasarse de listos, porque de ser así pueden irse olvidando de pasar pociones...recuérdalo Weasley, porque me llegaron unos rumores de que quieres ser auror- y dicho esto lo miró de arriba abajo en forma despectiva.

Mejor vete Malfoy- le espetó Hermione deteniendo a Ron por la túnica – Deja de molestar.

Malfoy volteó a verla y con un brillo de odio en los ojos le dijo- Me voy Granger, pero no porqué tú lo digas, sino porque no soporto estar tan cerca de una asquerosa sangre inmunda como tú.

Ahora era Harry quien detenía a Ron ayudado de Hermione y Neville. Malfoy había dado la vuelta y se retiraba triunfante seguido de los insultos de su amigo..."Esto no traerá nada bueno", pensó Harry. La presencia del Slytherin en la Colina presagiaba problemas. Lejos estaba de imaginar lo que pasaría.