Todos los personajes son propiedad de Rumiko Takahashi –excepto los creados por las presuntas escritoras--Éste es sólo un fan fiction creado para entretener, sin fines lucrativos.
Idea Original de LOU & PAO CHAN´S FANFICTIONS
CAPÍTULO 6
"Incómodas Coincidencias"
Siete y media; o tal vez más temprano, en fin, ya comenzaba a oscurecer en la ahora acalorada ciudad de Nerima y que a diferencia de la noche anterior, ésta se sentía con un aire más tibio debido al calor del mediodía y la tarde.
Aun era común encontrar más de una casa cuyas luces permanecían apagadas, contando que la luz solar no se había consumado todavía.
Akane contemplaba con indiferencia el débil resplandor de la tarde que poco a poco se fundía con el sombrío tono de la noche. No estaba muy lejos de casa.
Se encontraba a dos cuadras del consultorio del doctor Tofú. Recordaba muy bien la calle donde estaba ahora y que había sido escena de tantas discusiones que había tenido con Ranma, y también de ciertas y escasas reconciliaciones, por así decirlo.
Habían pasado por esas calles tantas veces; de ida a la escuela y de regreso a casa por la tarde, persiguiendo al maestro Happosai, rumbo al restaurante de Ukyo; pero nunca ni en ninguna de esas ocasiones le habían parecido tan deprimentemente solitarias, como lo sentía ahora y que bajo la tenue luz de la tarde se volvían más retiradas o vacías, como si se tratasen de un vago recuerdo.
Un ruido muy distante le distrajo; la voz de una persona que gritó algo a lo lejos, alguien desconocido. Se giró por inercia en dirección hacia aquel sonido. No había nadie ni nada, salvo por un par de cubos de basura colocados casi en la esquina del corredor de la calle.
La brisa de la noche comenzaba a percibirse, fresca y húmeda; tal vez llovería dentro de dos o tres días.
Akane se levantó lentamente, echó un último vistazo por sobre su hombro. Tenía la ligera impresión de que alguien le miraba de lejos, pero sólo era una sensación fugaz.
Comenzó a caminar lentamente; no tenía mucha prisa en llegar a casa, aunque dentro de poco anochecería. Se detuvo por un momento, cuando percibió que algo se había movido a sus espaldas. Giró a su izquierda, y la expresión de su rostro se relajó al ver a Kimo a tres metros de ella, y parecía estar atascado entre uno de los cubos recolectores de basura; y a juzgar por su aspecto parecía que había estado corriendo muy apresuradamente.
Kimo estaba muy ocupado forcejeando con una cadena que se enlazaba entre los dos cubos y la cual se había quedado atorada en una de sus patas delanteras. Fue hasta cuando se movió a su izquierda cuando se percató de que no estaba solo.
--¿Akane?
--¿Dices que ese anciano se sigue portando extraño? –preguntó Nabiki, mientras leía una revista. Estaba sentada en el pórtico, y Ranma se hallaba a su izquierda, tendido cómodamente en el jardín.
--. . .la verdad, ya ni estoy seguro. Hay algo en él que no me agrada. . –respondió Ranma, con el semblante serio, y podía verse que estaba algo preocupado. Volteó hacia Nabiki— ¿Cómo saber si ese viejo loco no se trae algo entre manos?
Nabiki levantó la vista mirándolo indiferente.
--Bueno, no lo culpo. . .la mayoría de todos lo que te conocen quieren darte una paliza.
--mmmmrrrrrr . . .que graciosa –gimió él.
--Pues por lo que me cuentas que te dijo, no creo que planee algo en tu contra, o de Akane.
--Que, ¿por eso de "mira con otros ojos y bla bla bla?" . . ¡Te digo que ese viejo está más chiflado que una cabra! –exclamó Ranma, arqueando las oscurecidas cejas en respuesta al comentario de Nabiki.
Ella sólo le dirigió una sonrisa breve y volvió su atención a la revista.
--Por lo menos no puede dejarlos peor de lo que están.
--No era necesario que me acompañaras a casa, Kimo. –comentó Akane, algo apenada y un poco sonrojada al notar que Kimo no desviaba su mirada de ella, mientras caminaba a la par de él, bajo la ya oscurecida Nerima.—. .Espero que no te haya molestado.
--No es molestia para mí. –respondió Kimo—. . de hecho, de no ser por ti, aún seguiría atascado a esa maldita cosa. Tienes buenos dientes.—le dijo mostrando una amplia sonrisa.
Y de hecho, así sucedió. Akane amablemente le había ayudado a librarse de la ancha cadena que Kimo, al correr hacia el callejón –probablemente huyendo de nuevo- se había enganchado en una pata, claro, después de fallidos y torpes ensayos para sacarla o desatarla, por lo que lo último que se le ocurrió era el desesperado e infantil intento de morderla, y esto hizo que la cadena cediera a la primera vez, como si se tratara de una simple cuerda, debido a que ya estaba algo oxidada y descoyuntada.
Akane se ruborizó aún más por el comentario, y bajo la vista distraídamente al piso. Kimo se paró en seco, y Akane lo hizo también.
--. . .eh . .mm . .—Kimo comenzó a hablar a media voz, disimulando un poco su sonrisa, pero sin desaparecerla del todo—. . Akane . .
Estaban a unos cuantos pasos de la entrada del dojo. Kimo se acercó un poco más a Akane, y ésta no se movió en absoluto de donde estaba, por lo que él dio unos pasos más hacia ella.
Estando cerca, y más cerca.
--¿Qué quieres? –preguntó Akane, algo confundida por los gestos corporales de Kimo.
Éste no le respondió. Sino por el contrario, se aproximaba más, husmeando por sobre el cuello de ella, y luego por el costado derecho.
--¡¿Pero qué. . .?! –exclamó ella, gruñéndole a Kimo, a pesar de qué éste ignoró el comentario.—¡Kimo, ya basta!
Kimo intentó aproximar su insistente hocico hacia la retaguardia de aquella "extraña hembra"
Akane se giró bruscamente alejándose de él.
--¡Kimo, No!! ¡¡ DÉJAME!!! –dijo en tono "ultimátum", e instintivamente le lanzó un zarpazo que le dejó un línea delgada y apenas visible en la negra y brillante nariz de Kimo.
Éste retrocedió impulsivamente. Sacudió ligeramente la cabeza, se quedó inmóvil por un segundo y luego se sentó. Pasó una de sus patas delanteras por sobre su nariz, y al bajarla encontró una diminuta mancha de sangre.
--. . .oh, . . ¡Perdóname! ¡¡No fue a propósito!! –Akane se aproximó a él, exageradamente preocupada.
Kimo volteó hacia ella, con la misma y serena expresión de hace rato. No estaba enojado con ella, eso era seguro.
--estoy bien, no es nada grave. . .
--. . .lo siento. No sé que fue lo que me pasó –le interrumpió Akane.
Kimo no dijo nada, solo le miraba algo desconcertado.
--¡ Bonitas horas de llegar a casa! –la voz de Nabiki irrumpió repentinamente. Pasó la vista en Kimo—. .¿lo conoces?
--¿eh?. . ¡ah! . .el es Kimo. –respondió Akane rápidamente, girándose hacia Kimo, pero éste se había puesto de pie y comenzaba a alejarse.—¡Kimo, Kimo ven!—le llamó.
Él no le escuchó, y siguió caminando hasta desaparecer por entre uno de los callejones de la esquina.
--Si que es algo serio tu amigo. –expresó Nabiki, junto al marco de la puerta—. .Creí que te había pasado algo, te escuché gritar.
Akane no respondió nada, y caminó silenciosamente junto a Nabiki.
--Hey, ¿que ocurre?, ¿Te sientes bien?
--Si, estoy bien. . –repuso Akane, sin dejar de mirar pensativamente el suelo, y caminando con paso lento.— . . Eso creo. . .
Una nueva mañana impregnaba el ambiente de esa peculiar mañana de finales de marzo en Nerima. Podría decirse propiamente peculiar, aunque en un distrito como Nerima era común (o se estaba volviendo común) ver una que otra rareza. . .y esta mañana no era algo tan cotidiano el alboroto armado en una de las calles aledañas al dojo Tendo.
. . .y peculiarmente porque ese escándalo no se atribuía a una horda de gente enfurecida o de estudiantes preparatorianas indignadas por la pérdida de ciertas prendas de ropa interior, sino más bien por uno de los cotidianos sonidos de cualquier ciudad. . .ladridos, aullidos y gruñidos en sonido estereofónico.
--vaya. . .así que ¿Realmente pueden entender los ladridos de otros perros? –Nabiki arqueó las cejas en señal de interés, caminando con las manos en los bolsillos de uno de sus cortos shorts.—imposible. . .prácticamente imposible.
Su voz parecía casi desapercibida en medio de un coro incesante de ladridos, mientras ella caminaba a paso normal, seguida de un perro negro y una hembra de pelaje negro azul andando a la izquierda de éste.
--. . . mm, aunque podría ser interesante sí. . .—Nabiki bajó la voz pasándose una mano por el mentón—. . .bueno, podrían sacar algo de ventaja en todo esto si. . .—su atención se centró en su hermana–Akane, ¿Qué pasa?. . .parece que te hubieses sonrojado. . .
"--¡¡HEYY ,LINDAAA!! "–vociferó una voz, que Nabiki ni ningún otro humano pudo escuchar. . .a excepción de un furioso Ranma y una apenada Akane.
--¡Estoy bien!! –respondió Akane tratando de disimular una estupefacta mueca en su rostro.
--¡Preciosa!! ¡Si buscas un macho yo estoy disponible!! –ladró otra voz, proveniente desde una casa de cancel grisáceo.
--Genial. . .—suspiró Ranma con la vista hacia abajo, y haciendo un esfuerzo por ignorar los indiscretos "ladridos" y hacer el intento de no mostrar esa incriminatoria mirada de celos.—. . lo único que nos faltaba. . .¡un comité de bienvenida!
--¡¡LIIINDAAASS CORVAS!! –exclamó una voz aguardentosa, desde uno de los departamentos de la esquina, y del que se podía ver a un desgarbado terrier saltando efusivamente y que parecía mirar a la "hembra" de pelaje negro-azul con mueca libidinosa—¡¡CARIÑOO!! ¡¡¿¿ A QUE HORA TE SACAN A PASEARRR??!!
--eh. . .—Nabiki aminoró la velocidad de su caminata—Exactamente ¿Qué quieren decir con eso? ¡Hay algo interesante en todo este escándalo o qué?
—Oh. . .no es nada –Akane retrocedió ante la pregunta de su hermana, con las orejas gachas, el rabo entre las piernas y la más trabajada y fingida expresión de "no pasa nada"
--si. . .nada que no hayas oído todas las mañanas en Furinkan –Ranma rió con sorna, detrás de Akane.—je je. . .sobre todo con "cierto" grupo de chicos que esperaban ansiosamente en la entrada de la escuela
Gggrrrrrrrr
La "hermana" menor de Nabiki le lanzó una mirada de reojo, gruñendo en tono bajo.
--mm. . .creo entender –Nabiki sonrió fugazmente—. . .aun así puede ser gratificante todo esto
--¿Gratificante? ¡Nabiki ni siquiera se te ocurra pensar hacer de esto un negocio lucrativo! –Akane se adelantó un poco.
--ah vamos. . .—una sonrisa despreocupada se dibujó en el rostro de la mediana de los Tendo--. . .solo trataba de decir que tal vez el viejo planea algo así como que tengan una nueva perspectiva de las cosas. .
--¿Que persperctiv??. . .¡EHH! ¡¿QUE DEMONIOS HACES?! ¡¡NABIKI!!
Antes de que Akane pudiese completar la frase, cuando sin previo aviso, una de las manos de su hermana se detuvo sujetando uno de sus párpados con tal fuerza que en este momento agradecía no tener la sensibilidad ocular humana.
--Solo tenía curiosidad si. . ¿ves a color o blanco y negro?
--¡¡NAAABIKIIII!!!!—Akane se movió torpemente y sin que la mano de Nabiki dejara de apresarle la cabeza, mientras la risa casi aturdidora de Ranma era el peor sonido de fondo—¡Y tu cállate, baka!
La mochila de Nabiki, inexplicablemente voló del suelo hacia la cabeza de Ranma.
--vamos, hermanita –masculló Nabiki, pasando su mano sobre el "cabello" de Akane, despeinándole—un poco de buen humor no le sienta mal a nadie .
--. . .¿buen humor?. . .¡lo dudo! –Ranma se sentó, arqueando la espalda y pasándose una pata por la nuca.
Nabiki estuvo a punto de decir algo, cuando unas distantes voces casi le tomaron por sorpresa. Mirando distraídamente hacia su izquierda, vislumbró dos sombras que saludaban a lo lejos.
--¡Kami! Ya es tarde, será mejor que me de prisa o llegaré tarde al negó. . .¡digo a clases! –se detuvo en esas palabras, llevándose una mano a la boca en gesto involuntario. Sonrió, tratando de disimularlo— Los veré después.
Tomó su mochila del suelo y se alejó a paso largo.
--. . .¿buen humor, eh? –Akane se acercó hasta donde estaba Ranma, imitando el tono de su pregunta y mirándole con mueca de broma, y una curiosa sonrisa que casi desaparecía en su oscuro semblante.
--Ah. . .¿y tú tenías que golpearme como siempre? –respondió el perro negro, poniéndose en pie sin evitar tambalearse por un instante a causa del golpe.
Akane no le respondió. Le dio la espalda y echó a andar en dirección al dojo.
Ranma le siguió por detrás, aun sin decir palabra alguna, no tanto por lo de esta mañana. . .ni lo de ayer en la tarde en que ella salió sin decirle siquiera a donde. Más bien trataba de mantener el hocico cerrado por no buscar mas distracciones (o discusiones).
Perder el tiempo no era una opción.
Y claro que, tratar de no decir nada era un desafío, y un record si podía aguantar asi por lo menos hasta llegar al dojo.
. . .y el record se había ido al caño a los pocos minutos.
--¿Al dojo de nuevo? –simplemente la pregunta salió, sin pensarlo.
Akane movió una oreja, en respuesta al sonido. Se detuvo, dejándole alcanzarle.
--¿Se te ocurre otra cosa? –preguntó.
--Pues. . .solo llevamos dos de esas estúpidas acciones –empezó a decir Ranma—. . .y han pasado tres días. No pienso quedarme mas tiempo así
--si lo sé. . .—Akane bajó la voz. He aquí un punto en el que no importaba aceptar que ese "baka" tenía razón.
Ranma miró de reojo a su alrededor. Nada, al menos nada interesante que hacer ahí. Dio unos cuantos pasos hacia el extremo izquierdo, y se giró hacia Akane.
--Podríamos tomar la ruta panorámica –murmuró Ranma.
--¿Qué?, ¡Olvídalo, .no pienso pasar frente a la casa de los Kuno!
--Akane, a esta hora el patán de Kuno debe de estar ya en la escuela. Además nos dará más tiempo por si encontramos algo que hacer.
--mmmmffhhh –refunfuño ella.
Ranma se adelantó, pasando por un lado de ella y dándole un suave golpecito en el costado.
--Vamos –dijo, sonriendo.
Ella asintió de mala gana con la cabeza, y extrañada por ese "gesto".
Qué raro. . .nunca suele sonreír así. . ., pensó Akane, echando a andar hacia Ranma, caminando a la par de éste y mandando al olvido la idea de hace instantes.
Casi las nueve de la mañana. Y nada interesante. . .o por lo menos nada en lo que se pudiese tomar como una buena acción. Pasaron desapercibidos por tres o cuatro calles, casi hasta transitar inoportunamente por una escuela primaria, y por desgracia a la hora de entrada de clases, y esquivar a cuanto chiquillo se les atravesaba era como pasar una prueba de obstáculos, aunque en este caso podría considerarse una prueba con un mayor grado de dificultad tomando en cuenta el momento en el que un niño demasiado entusiasta pescó a Ranma por una oreja y se aferró a éste sujetándolo y asfixiándolo como si se tratara de un peluche. . . o un peluche que gemía.
Akane no se dio cuenta del insignificante incidente, hasta el momento de quedarse silenciosamente cerca de una de las aceras aledañas a la escuela y notar que Ranma no estaba ni a un lado ni detrás de ella. La acera estaba casi afortunadamente vacía, a excepción de unas cuantas personas que transitaban calmadamente. Akane miró de reojo, esperando por lo menos alguna señal de vida de aquel perro negro al que había estado siguiendo hace unos segundos.
De entre una multitud de niños y unas maestras exageradas que corrían detrás de ellos, una oscura sombra se escabullía, atravesando la avenida, sorteando autos y gente de manera frenética.
Y un Ranma, con el pelaje de la cabeza completamente alborotado, el collar casi al revés y una de sus orejas dobladas, se acercó tambaleándose hacia Akane.
--¡Niños insoportables!! –ladró arqueando la espalda y sacudiéndose—¡Cómo si nunca en su vida hubieran visto un perro!!
Akane gruñó entre dientes, tratando de ahogar una risa.
--¿Ahora ves porqué era más seguro el otro camino? –dijo, sonriendo discretamente.
--¡Ya olvídalo!
Ranma siguió caminando, con la cabeza gacha y a paso largo.
Un gruñido sonó a lo lejos. Un gemido tan agudo que parecía un curioso graznido producido por "alguien".
GAASPP. . .GSSSPPPP. . .
Se volvió a repetir. Hubo una pausa y luego se incrementó en agudas notas.
AAAYYYYYHHHHHHH
--Ranma, ¿escuchaste eso? –Akane giró repentinamente hacia su derecha.
--¿qué?
AAAUUUXXIIILIOOOOOOOOOO
--¡Eso! –ella ladeó una oreja, percibiendo la dirección del sonido afortunadamente al instante (una buena ventaja de ser perro. . .y de orejas erguidas)—¡alguien está en problemas!
Antes de que Ranma pudiese reaccionar, Akane se lanzó a correr en diagonal hacia la saturada avenida.
--¡Akane!! –gritó Ranma, corriendo detrás de ella.—¡Cuidado con los malditos autos, boba!!
Tras estar a punto de estrellarse contra uno de los ejes de un camión de carga, una motocicleta y un buzón, logro detenerse a salvo en la acera. . .chocando torpemente contra Akane.
--¡EHH! ¡Muevete, por tu culpa casi me arrollan. . .
--¡SHhhhhh! –silenció ella—¡No puedo oir nada si gritas así, baka!
--¡¿Qué dem. . .?!
Auuuuxilioooooo. . .auuuuuuuu
--mm. . .—Ranma aguzó el oído, mientras que escudriñaba el entorno.—debe provenir de. .
El sonido se tornaba más claro, y con una claridad similar a un eco. . .
Y lo único que podría producir eco en ese lugar era. . .
--De ahí –respondió Akane, señalando con la cabeza hacia una alcantarilla abierta que estaba junto a un poste del alumbrado público.
--Oh vamos, ¿Quién sería tan estúpido como para caer en una alcantarilla?
--Tal vez un niño, o un anciano o un. . .
Aaahh. . .esto un puede pasarme. . .¡¡Ahhhhhhhhhhhh!!. . .¡¿por qué siempre a mi?!, no ahora, en la estación de cerezos en flor. . .¡No ahora que mi existencia era tan tranquila como el caer de las hojas en veraaanooo!!
--O algún idiota que recite poemas. . .—rió Ranma, sarcásticamente—y a decir verdad son tan patéticos como los de Kuno. . .¡¡¿Qu. . .?!!
Su voz quedó en shock, en el momento en que junto con Akane echó un vistazo a "aquello" que gritaba, musitaba y gemía en el interior de la alcantarilla.
Atascado entre uno de los escalones que utilizaban los servidores de aseo público para bajar al drenaje, no había un niño, ni un anciano, ni ningún ser humano. . .sino una maltrecha y desgarbada bola de pelo que supuestamente debería ser blanco.
--¡¿Qué demonios es eso?!
--¿"Armadillo"? –musitó Akane, mirando detenidamente el aspecto del animalejo ese.
Un perro de tipo bulterrier (al menos aparentaba parecer un perro) de aspecto melindroso, ojos enormes y ojerosos, colgaba de cabeza, atascado a la escalerilla de salida, con el collar y una de sus patas enganchadas a ésta.
Movió las orejas hacia atrás y adelante, asustado.
--Ha. . .Haaaii –respondió afirmativo a la pregunta de Akane. Se sobresaltó y giró hacia atrás, llevándose un buen golpe en el lomo—¡¡Momento!! ¡¡¿Co. . .cómo sabes mi nombre??!! ¡¡AAAHHHH!!
Se revolvió hacia los lados frenéticamente, emitiendo una especie de "gruñido" (que más bien parecía un jadeo producido por alguien que tiene un ataque de asma) y mostrando unos colmillos endebles, como si tratase de defenderse.
--¡¡ESPIAAAAAASS ESPIIIAAASS!!! –gritó como energúmeno—¡¡LAARGOOOOO!! GRRrrrrrrrrr grrr. . .AHHHHHHH
En un intento estúpido por librarse del collar atascado, el torpe perro blanco resbaló aun más en picada, quedando ahora oscilando como un péndulo.
--¿Ese bicho es la mascota de Kuno? –Ranma ladeó ligeramente una oreja—Vaya. . .así que aun sobrevive el pobre. . .
Suspiró ahogado una risilla irónica. Bastaba con recordar las peculiares visitas a casa de los Kuno, en los que había visto al animalejo ese huir histéricamente de Kodashi como si hubiese visto al mismo demonio, era eso o verle agazapado en algún rincón del jardín, tratando de pasar desapercibido ante las otras adorables mascotas de los Kuno. . .como "Don Pestillo" y "el señor Tortuga".
Fuera de eso. . .sí, recordaba que ese patético can era la traumada y martirizada mascota del igualmente patético Kuno. . .
Vaya. . .el tipo que dijo que todas las cosas se parecen a sus dueños debería hacer una excepción con ésta "imitación" barata de perro. . .¡Definitivamente no tiene nada que ver con Kuno!
Su mirada examinó de arriba abajo al tembleque bulterrier.
Sí. . .ése es "Armadillo". . .aunque se ve algo diferente. . .
Inevitablemente el recuerdo de cierta frase de Nabiki durante esta mañana se paseó como un deja vu: . . ."nueva perspectiva de las cosas".
mmmm. . Perspectiva. . ¡Maldito viejo! ¿Qué demonios se propone con esto?
--AUUUUUUuuuuuuu
--cálmate, te sacaremos de ahí –Akane se movió un poco hacia adelante, escudriñando el ancho de la alcantarilla. Bien, el idiota de "Armadillo" quedaba a casi 30 centímetros y medio. . .demasiado lejos de su alcance. Hora de recurrir a la opción B—¡Ranma, sujétalo del collar y sácalo!
--claro. . .yo. . .—musitó en corto. Momento. . . ¿algo andaba mal?—¡¡¿Y QUIEN DEMONIOS TE CREES PARA DARME ÓRDENES?!! ¡¡Hazlo tú!!
--mm. . .—Akane frunció levemente el entrecejo, lanzando una mirada esquiva a Ranma—No le alcanzo. . .tú eres más grande y te será más fácil tomarlo del collar y halarlo hacia arriba
--. . . .—Ranma evadió el comentario. Bien, ataque esquivado.
Estrategia dos. . ."orgullo propio"
--A menos de que estés conforme con pasar unos cuantos días más durmiendo a la intemperie. . .y si no te molesta que Kimo . . .
Golpe bajo. (en sentido figurado)
--¡Vale, iré por el bulto! –Ranma se adelantó al instante, empujando a Akane hacia a un lado—¡Quítate!. . .¡Si no ayudas mejor no estorbes!
Akane sonrió efímeramente. No había mejor gratificación que saber que "ciertas" tácticas de combate aun estaban vigentes.
Ranma se acercó al borde. Apoyó las garras al asfalto a ambos lados del diámetro del hueco y se inclinó hacia adelante, estirando la espalda y el cuello lo más que pudo.
--¡¡Cuiiidaadooo!! ¡Cuiiidaaadoooo!! –como si fuese necesario agregar un nivel de dificultad al rescate, Armadillo comenzó a temblar como anciano con artritis. . .además de gemir desesperadamente—iiiiiiippppppp
Se quedó callado unos segundos en cuanto el hocico de Ranma le detuvo, pescándolo por el borde descocido del collar.
--ghhhh. . ligghhhstthhoo –musitó Ranma, teniendo el hocico ocupado, las patas delanteras acalambradas forzando y tensando el cuerpo; además de un tremendo dolor de cuello por la fuerza invertida en levantar a Armadillo.
Con el simple hecho de utilizar la "boca" para sujetar cualquier cosa, era ya demasiado esfuerzo.
Y hubiese sido un rescate rápido si Armadillo no hubiese. . .
--¡¡AHHHH. . .VERTIGO!! ¡¡VÉRTIGOO!! –. . .justo lo que faltaba. . .¡el maldito animal tenía miedo a las alturas! Y se movía airosamente como si alguien le hubiese lanzado un puntapié en su peludo trasero.
--¡¡Idiotaghhh no te muevashhhg asiiigh!!! –Ranma trató de poner orden, pero el ataque de histeria de Armadillo hizo que todo el apoyo de su cuello y espalda se declinara, y por resultante dos de sus patas resbalaron hacia el interior de la alcantarilla. En dos segundos, todo el punto de equilibrio se tornó en vertical hacia el interior del hueco, y Ranma estuvo a punto de caer junto con un casi infartado Armadillo. . .cerca, muy cerca si no fuese por una cosa—¡¡AHHHHGSSSS!!!
Parte de su cuerpo aun estaba fuera de la alcantarilla. Sostenido y haciendo contrapunto con la cola. . .y de la cual unos dientes cortos pero dolorosamente puntiagudos la sujetaban, tensándola y halándola hacia afuera.
--AGHGHHH. . ¡¡Akkkaaanehhgg!! –gimió Ranma, entrecortando las palabras como un telegrama—¡¡Loooshhg colmillosshhgg!! ¡¡Duueleeehhgg!!
Akane gimió, haciendo un esfuerzo a sí misma por no responderle. Si para Ranma era difícil tomar cualquier objeto como lo haría un perro, para ella no era mejor. Y si aminoraba la fuerza que invertía ahora sujetando a Ranma, lo mas obvio era que éste cayera junto con el aturdido perro de Kuno. . .y proceder a un segundo rescate sería humillante.
Olvidando las quejas de su prometido, tiró de éste y esperando que sus patas no le traicionasen o le hiciesen caer.
Un poco.
Solo un poco mas
Aplicó lo poco que le restaba de fuerza en un último tirón y fue a dar de costado junto con Ranma hasta el extremo de una barda. . .y una quejumbrosa bola de pelo blanco rodó hasta detenerse contra un poste de luz.
--auuuhhh –Ranma se levantó, sacudiendo la cabeza y el lomo.—¿Qué no pudiste tener más cuidado?. . .eso dolió.
Akane ignoró el comentario. Se puso en pie mirando de un lado a otro encontrando a Armadillo.
--¿Estas bien? –inquirió ella.
--Haa. . haaaiiiii –gimió el asustadizo perro blanco. Y al igual que hace unos momentos, empezó a temblar, y se arrinconó contra la pared—¡¡Atraaas!! ¡¡No lo hagas!! ¡¡Nooo!!
--¿Hacer qué? –Akane le miró confundida.
Ranma estuvo a punto de decir algo, pero el comentario fue interrumpido por un grito frenético.
--¡¡No me olfateen!! ¡¡Es antihigiénico!! ¡¡INSAALUBREEE!! –Armadillo gritó con tal fuerza que ambos creyeron que sus cuerdas vocales estallarían de un momento a otro.
Y un silencio apremiante apareció. . .en un momento muy preciso y necesario.
--. . .vaya loco. . .no hay duda que es un Kuno –rió Ranma, entre dientes.
Un golpe en el costado le cortó la risa.
--¿Y se puede saber cómo fuiste a parar ahí? –logró preguntarle Akane, callando a Ranma y apartando una diminuta gota de la cabeza.
Armadillo miró de reojo de un lado a otro. Dio un trago amargo y habló en voz baja.
--Hu. . .huyendo. . .
--No me parece extraño. . .¿De qué? –preguntó Ranma.
El perro blanco se levantó, caminó un par de pasos a la izquierda y luego a la derecha.
Se sentó, agazapado y mirando nerviosamente a los costados.
Y su voz bajó aun mas.
--. . .Sasuke. . .—gimió.
Otro silencio. Y hubiera durado una fracción más de segundo si no fuese por uno de esos bobos comentarios de Ranma.
--. . .definitivamente no me parece extraño. . .—suspiró él. Bajó la mirada hacia el confundido y aterrado semblante de Armadillo—. . .huyendo de Sasuke. . ., caer estúpidamente en una alcantarilla y después armar todo un escándalo para que alguien te rescate. ..¡¿No serás parte de uno de los locos planes de tu amo,. . .o si?!
--yoooo. . .nooo. . .—aulló Armadillo, enroscándose contra la pared nuevamente.
--¡Ranma no seas paranoico!
--¡No lo soy! ¡Sé perfectamente lo deschavetados que están los Kuno y no me sorprendería que esta torpe bola de pelos fuese igual!
Akane se le adelantó. Una de esas miradas intuitivas se reflejó en sus castaños ojos. No era una buena señal para Ranma. . .por lo menos no en este momento.
--¡Pues a mí no me lo parece! ¡Sólo míralo, es un manojo de nervios!. . .¡El pobre no estaría huyendo así nada más!
--¡¿Entonces de qué demonios crees tu que. . .?!
--ve. . .¡¡veterinario!!. . .—la frase salió de la áspera y reseca garganta de Armadillo con una dificultad digna de un niño que no se atreve a decir alguna grosería.
La leve expresión de enojo de Akane de hace unos momentos, se tornó en una de extraña mezcla entre desconcierto y confusión. Y Ranma lo único en lo que podía pensar era que todo este lio no podía ser otra cosa mas que un sueño. . .todo; las discusiones de hace tres días, el extraño encuentro con ese anciano que les había puesto la vida de cabeza. . .y ahora esto. . .
Je, pero el destino es cruel. . .o demasiado realista como para decir. . .¡que esto no era un sueño!. . .
--¡ES algo horribleee!!! –Armadillo rompió el silencio, de nuevo con esa vocecilla chillona y estridente—¡¡Cada tres meses es lo mismo!! ¡¡Ése tipo con bata blancaaa. . .!! y esa mesa de revisión ¡fría como hielo! y. . . ¡y el termómetro. . .y!!—su voz se cortó de golpe. Movió la cabeza hacia un lado, y las orejas hacia atrás. Sus ojos se abrieron como platos— oh. . oh. . .¡¡SAAASUKEE!! ¡¡SAAASUKEEEEE!!
--Lo que faltaba. . .otro ataque esquizofrénico. . .—Ranma se levantó, dispuesto a dirigirse a otro lugar, cualquiera mientras fuera lejos del molesto escándalo.—Vámonos ya, Akane. . .fue suficiente con sacar a esa cosa de la alcantarilla.
Un sonido agudo. . algo que silbaba a lo lejos. . .algo ¿rápido?
--Ranma. . .¿Que fue eso?
--¿Qué fue qu. . .?
CRRRRRRAAAAAAASSSSHHHHHHHH
Toda palabra quedó sumergida en medio del estruendo de una inmensa nube de polvo producida por una extraña y ahogada explosión.
¿Explosión?. . algo parecido, pero que respondía a algo. Sólo había alguien capaz de lanzar esa especie de "bomba" o ataque de esa manera. . .
La niebla se hizo intensa, y Akane sólo pudo distinguir una sombra bajita que saltaba de un lado a otro.
--¡¿Dónde demonios te has metido?! –la voz de Sasuke, el torpe ninja, empleado y sirviente de la acaudalada familia Kuno se oía vociferar entre dientes, trayendo entre sus manos una red. Alguien vociferó algo, pero también el sonido se cortó—¡Ajá! ¡Te tengo!!
La bruma se desvaneció lentamente. Aun flotaban algunas partículas de polvo en el aire.
--rayos. . .—Akane se agazapó, moviendo el cuerpo para sacudirse el polvo de éste, sin evitar toser—creo. . .que tenías razón en algo, Ranma. . .¿Ranma?
No hubo respuesta o quejido alguno.
--¡¡¿Ranma?!!
Trató de vislumbra alguna pista. . .y no encontró nada.
Obviamente el polvo no se lo había tragado.
Y eso sólo significaba una cosa. . .
--ay. . .no. . .—su vista se detuvo en una de las casas aledañas, a cinco o séis metros de donde estaba.
A través del polvo disperso, aun se podía apreciar el tejado azulado de una de las residencias más grandes y lujosas de la cuadra.
--Ay. . .¡No!
--¿P. . pasa algo malo? –una vocecilla apareció, justo a su izquierda.
Y en ese momento, Armadillo nunca había deseado tanto en su vida el haberse quedado atascado de nuevo en esa alcantarilla.
CONTINUARA. . .
NOTAS DE LAS AUTORAS. . .
Oki oki. . . ¿explicación? Bueno, haremos un breviario cultural acerca de algunos hechos y personajes mencionados. . .
¡ARMADILLO! Jeje. . .este adorable y traumado canino NO ES CREACIÓN NUESTRA, realmente existe (al menos en el Ranmaverso del anime) ya que aparece en el capitulo llamado "La Guerra de los Kuno", en el que por fracción de minutos vemos a éste melindroso animalillo envenenado por uno de los típicos somníferos de Kodashi, y que como lo mencionamos es la querida mascota de nuestro pelmazo Kuno Tatewaki. . .así que tras ver ese capítulo del anime y al empezar a escribir este fanfic pues. . .Pao chan y su servidora Lou no pudimos evitar el decir. . "Aprovechemos la oportunidad y . . .sigamos con el fic" XDD. . pues ahí lo tienen. Jeje. . .esperemos y esto sea ilustrativo para ustedes, queridos lectores y escritores de fanfics (os lo digo por ti, cuñao-Kaio). . .y sigan leyendo. . .aun hay más sorpresas adelanteee y sigan mandando sus comentarios, críticas y reviews
Atte. . .LOU & PAO CHAN
