Capítulo VI.- Del odio al amor... sólo hay un Corazón.
¡Malfoy!...¿qué hiciste? – La inquietud comenzó a apoderarse de Harry. No era bueno... no era nada bueno que Malfoy se hubiese comido el Corazón. La sonrisa de triunfo había desaparecido del rostro de Draco, siguiéndola un terrible acceso de tos que amenazaba con atragantarlo. Nadie sabía que hacer. Se miraban asustados unos a otros confundidos, cuando Malfoy, completamente blanco, cayó de bruces sobre el pasto.
¿Estará muerto? – preguntó un cauteloso Finnigan.
Yo creo que sí... hay que tirarlo – sugirió Thomas dándole un pequeño puntapié.
Yo creo que no... mejor nos aseguramos – agregó Ron fingiendo soltarle una piedra en la cabeza.
Dejen de decir y hacer tonterías – intervino Hermione – mejor pensemos que vamos a hacer ¿qué tal que se envenenó? Lo mas sensato es pedirle ayuda a Snape.
¿Estás loca? – Harry que se encontraba en cuclillas tratando de reanimar a Malfoy se levantó al escucharla - ...¿Quieres que nos expulsen a todos?
Harry, entiende que es lo más prudente...
¡Ya está despertando! – dejó escapar Neville. Luego, recordando algo exclamó - ¡Oh, no!... ¡se enamorará de la primera persona que vea en cuanto abra los ojos!
¡Eso no es cierto! – dijo Hermione enfadada.
Ponte enfrente entonces – repuso Finnigan como si le estuviera pidiendo que tomara asiento.
¡Claro que no haré tal cosa!...es darles la razón a ustedes.
¡Los va a abrir! – Y más rápido que el pensamiento, Thomas y Finnigan arrojaron a Hermione hacia Malfoy, logrando que cayera justo encima de él.
Malfoy abrió los ojos, parpadeó un instante, y luego miró a Hermione como si nunca lo hubiera hecho.
¿Eres un ángel? – preguntó con una voz tan dulce y desconocida en él que Hermione titubeó un momento.
N-no... ¡Por supuesto que no! – Y muy irritada se levantó.
Harry miraba la escena sin poder creérselo y Ron parecía furioso.
¿Porqué hicieron eso? – Les recriminó a Dean y a Seamus bastante contrariado.
Porque es la única chica entre nosotros – contestó Thomas como si fuera lo más lógico del mundo.
¿Hubieras preferido ser tú? – continuó Seamus – ya me imagino a Malfoy diciéndote "Oh, Ron, te amo, te amo" – terminó con voz diplosa y los demás sonrieron por lo bajo.
Bu...bueno, no, pero... – Ron no terminó la frase porque un grito de Hermione los hizo voltear hacia ella.
¡Suéltame Malfoy! – decía Hermione mientras intentaba zafarse del chico que la mantenía fuertemente abrazada y que con voz melosa declaraba: "¡Oh, dulce niña de cabellos como el trigo!... que dicha ha sido conocerte... mi corazón palpita emocionado mientras te resguardo en la dulce prisión de mis brazos".
La expresión en la cara de Hermione era tal, que los esfuerzos de todos por contener la risa no estaban dando muchos resultados. Incluso Harry, no pudo evitar ahogar una carcajada fingiendo aclararse la garganta. Hermione parecía tener la intención de querer matar a Malfoy y, observándolo bien, Ron de querer ayudarle.
¡Suéltame! – Hermione tenía la cara del mismo color del cabello de Ron - ¡qué dulce prisión ni que gárgolas galopantes!... suéltame o...- dijo soltándose al fin y apuntando con su varita a Malfoy.
Draco sonrió orgulloso diciendo – Siempre has sido muy decidida...es lo que más me gusta de ti.
Seguro... – dijo Dean entre risitas.
Neville ¿qué dijiste que hacía el Corazón¿enamorar o idiotizar? – inquirió Harry rascándose la cabeza divertido. Neville se encogió de hombros y sólo dijo "Tal vez los efectos dependan de la persona".
Queda todo claro... con Malfoy sólo hay una opción, aunque ya estaba así desde antes que se comiera la fruta – declaró con sorna Finnigan.
Bien, tal vez eso parecía gracioso pero no era divertido. Al menos no para Hermione, reflexionó Harry. Ahora tenían que hacer que a Malfoy se le pasara el efecto. Quizá sólo era cuestión de esperar. Al menos tendrían algo de que burlarse después. Seguro que Malfoy nunca lo olvidaría...¡él llamando ángel a Hermione! La vida era buena sólo por permitirle haber sido testigo de ello.
¿Cuánto tiempo hay que esperar Neville? – dijo Harry mientras observaba sonriendo la cara embelesada de Malfoy por su amiga, que aún intentaba deshacerse de él.
¿Esperar? –respondió Neville asustado - ¿esperar que?
A que pase el efecto, por supuesto – a Harry se le congeló la sonrisa al ver el rostro angustiado de Neville.
N-no...no es cuestión de tiempo – tartamudeó.
¿Qué quieres decir? – Ron, que se mantenía alejado sin despegar la vista de Malfoy y Hermione, intervino al escuchar lo que decían.
Pu..pues... – Neville respiró profundo antes de soltar de golpe – El efecto se le pasará a Malfoy en cuanto coma otro Corazón.
Un terrible silencio se apoderó del lugar. A Harry le dejó de parecer divertido todo el asunto... ¿Otro corazón?... ¡ Por mil elfos domésticos!... ¿Dónde iban a conseguir otro Corazón?
Bromeas – dijo con un intento de risa, pero su voz no denotaba alegría.
Te juro que no...
Neville ¿estás seguro de lo que dices? – Seamus también se había acercado a ellos uniéndose a la preocupación general.
Pero Neville – ahora era Thomas el que hablaba – dijiste que esa planta sólo daba un Corazón cada quinientos años ... ¡No podemos esperar todo ese tiempo! Si Snape se da cuenta de todo este asunto nos despellejará vivos y luego nos pedirá explicaciones.
Eso fue lo que me dijo mi tío abuelo... él tuvo la fortuna de encontrar otro Corazón... por eso volvió a la nor...
¿Qué sucede? – Hermione se acercó con reservas seguida de Malfoy. Era obvio que intuía que algo andaba mal.
Hermione... – Harry no sabía como comenzar – eh... respecto al efecto del Corazón hay un pequeño problema...
Hermione miró a todos con suspicacia. Harry dudaba en como darle la noticia. No le iba a caer en gracia. Y cuando al fin se había decidido a decirlo, Hermione palideció llevándose una mano a la boca.
No... no puede ser – el desasosiego apareció en su cara – ahora recuerdo que leí algo... Harry ¿cómo vamos a conseguir otro corazón?... ¡es la única forma de romper el hechizo!
Tenía que saberlo... siempre lo sabe todo – Si Ron no estuviese tan preocupado, lo que acababa de decir hubiera sonado muy cerca de la admiración.
Aún hay otra cosa – las palabras de Neville salían con esfuerzo.
¿Qué? – Hermione volteó hacia él, sin darse cuenta que Malfoy la tomaba de la mano.
Aum... eehh... ti...tienes que seguirle la corriente a Malfoy...
...�¿Quéeeee! – todos brincaron con la explosión de Hermione - ¿Seguirle la corriente?... ¡Petrificus totalus!- gritó de pronto dejando a Draco inmovilizado - ¿crees que para mí es fácil?... ¿porqué no se la siguen ustedes eh? Al fin de cuentas todo es culpa suya - nadie se atrevió a contradecirla. La furia de sus ojos les dejó claro que no sólo lanzaría hechizos contra Malfoy.
Bueno – se armó Neville de valor para continuar – entonces no se la sigas, pero debes de saber que en ese estado, Malfoy es capaz de cualquier cosa... si se siente rechazado podría hacer una locura.
Hermione meditó un rato. Dándole seguramente credibilidad a lo dicho por Neville. Malfoy no actuaba con sensatez , bueno, para ser sinceros nunca lo había hecho, pero eso no le quitaba gravedad al asunto. Sin duda alguna analizaba las consecuencias del comportamiento de Draco. Lo más probable era que todos salieran expulsados si al Slytherin le pasaba algo. Eso sin contar en los cargos de conciencia.
Esta bien – clavó su vista en el suelo – le seguiré la corriente – más luego levantó la cara para concluir - ¡pero tenemos que resolver esto cuanto antes o no resistiré mucho!
Todos le hicieron ver que así sería. Todos con excepción de Ron. No parecía muy conforme con la decisión tomada.
Por lo pronto, creo que será mejor que lo dejes así por un rato – dijo Harry mirando a Draco – en lo que seguimos buscando más ingredientes.
Y dejaron ahí a Malfoy. Totalmente petrificado. "Sólo serán quince días" pensó Harry ya sin mucha convicción.
