Capítulo VII .- Con semejantes propuestas, un secreto es lo mejor.

El hechizo que Hermione había utilizado sobre Malfoy tenía rato de haber concluido. Y eso les preocupaba... ¿ Cómo iban a hacerle ahora para que Snape no se diera cuenta?... mil y una ideas habían surgido de los seis Gryffindors que ahí se encontraban. Y mil y una ideas habían sido igualmente descartadas.

Seamus insistía en que encerraran a Malfoy en algún sótano o lo más parecido a eso que encontraran. Al fin y al cabo la sala común de Slytherin se hallaba cerca de las mazmorras. Ya debía estar acostumbrado. No procedió la idea porque ninguna de las casas de la Villa contaba con uno.

Neville opinaba que lo mejor era transformarlo en el hurón que alguna vez había sido. Al menos así resultaría más agradable y Hermione podría adoptarlo como mascota. La idea hubiera procedido a no ser que nadie sabía como realizar tal hechizo.

Thomas sugería que lo mejor era abandonar a Malfoy a su suerte en la Colina. Con un poco de fortuna y se lo comía alguna anaconda suelta por ahí. La idea no procedió por extremista y porque con cierto desconsuelo, descubrieron que era imposible que semejante animal anduviera por esos rumbos. "No estamos en el amazonas" dedujo acertadamente Hermione.

Harry creía que lo más efectivo era pedirle consejo a Lupin, La idea no procedió por los antecedentes merodeadores de aquél y porque así, Snape y Dumbledore terminarían enterándose de todos modos.

Hermione sostenía que lo único sensato era informar de todo a Snape, ya que él como maestro de pociones debía tener una solución más viable. La idea fue unánimemente rechazada por...por... pues nadie explicó porqué pero se dio por entendido que a todos les caía mal Snape.

Malfoy... bueno, él no era un Gryffindor, así que no tenía porque proponer nada, pero tenía vela en el entierro y juró y perjuró que por siempre su corazón pertenecería a Hermione. Tal declaración ganó una tanda de abucheos y una serie de empujones, a la cual respondió defendiéndose e iniciando una batalla campal que duró poco más de diez minutos, hasta que Hermione puso las cosas en paz.

Ron,Ron extrañamente había permanecido al margen del asunto, tamborileando impaciente los dedos en sus rodillas. Pero en cuanto Malfoy anunció su amor incondicional hacia Hermione, participó con singular entusiasmo en la lucha contra él. Después sostuvo que lo más recomendable por hacer era darle a Malfoy una generosa cantidad de poción encogedora hasta lograr que cupiera en un frasco, para después tirarlo. La idea no procedió por disparatada y porque a nadie le salía dicha poción, con excepción obviamente de Hermione y Malfoy, pero ninguno de los dos estaba dispuesta a hacerla. Malfoy porque no le convenía y Hermione porque les hizo ver que no funcionaba en humanos. Así que sin más que hacer, Ron discutió dos o tres veces con ella por tonterías. Como siempre Hermione salió triunfante.

Mil y un propuestas por el estilo más tarde, habían decidido que lo mejor era tumbarse en el pasto y no decir más nada. Así que se hallaban en la falda de la colina, unos por ahí y otros por allá. Con la apariencia de quién no encuentra nada que hacer.

- Ya es muy tarde y no hemos encontrado una solución– Harry se hallaba sentado rodeando sus piernas con los brazos, completamente aburrido.

- Eso es porque nadie se toma el problema en serio. No han hecho más que decir cosas absurdas- apuntó Hermione acariciándose el cabello con gesto abatido.

- No te preocupes – Malfoy había ocupado un lugar muy cerca y no despegaba la vista de ella – ya verás mi ángel que todo va a salir muy bien - y con gentileza apartó un mechón de cabello del rostro de Hermione al tiempo que decía "tu cabello es como el trigo".

Hermione enmudeció. No esperaba algo así y miró a los demás turbada. Dean y Seamus cruzaron una mirada apretando los labios para no reír. Harry levantó las cejas perplejo, mientras Neville fingía ver la copa de los árboles. De Ron no se podía ver la expresión. Tenía la cara oculta tras sus manos. Más de pronto dijo, dejando entrever, que no estaba muy contento.

-¿Cabello como el trigo?...¿de qué rayos hablas?...¡El trigo es dorado y ella lo tiene castaño por si no lo has notado!

-Lo que yo noto Weasley- empezó Malfoy muy seguro – es que tú y Potter pueden irse olvidando de mi ángel...

-...Tú...¿tú ángel? – Ron levantó el rostro y parecía contener el impulso de golpear a Malfoy.

-Sí...mi án-gel- Malfoy remarcó las palabras – No los necesita. No tienen porqué estar cerca de ella todo el tiempo...ahora sólo me pertenece a mí.

Antes de que Ron tuviera tiempo de reaccionar, Hermione intervino mirando interrogante a Harry al tiempo que le decía.

- ¿Qué vamos a hacer?... ¿cómo vamos a evitar que actúe de esta manera?

- Pues como no sea que le lanzemos un imperius...

- ¡Eso es! – saltó de pronto Finnigan.

-¿Qué?... ¿de verdad piensas en lanzarle una maldición imperdonable? Yo sólo lo decía en broma... – dijo Harry frunciendo la frente.

- ¡No!... ¡Eso no! – aclaró Finnigan al ver las caras de susto de sus compañeros – pero podemos hacer algo similar... eh, oye Malfoy...

- ¿Qué Quieres? – gruñó este.

- Veo que no cambias – dijo Finnigan con desagrado – mmm... tú quieres mucho a Hermione ¿verdad? – nadie perdía detalle. No sabían a donde quería llegar Seamus con toda esa palabrería.

- No creo que sea algo que a ti te importe – siseó Malfoy sin dignarse a voltear.

- Me importa si – Seamus hizo alarde de una gran paciencia al no contestarle a Malfoy como se merecía – porque resulta que Hermione es mi amiga y ¿sabes? Me ha hablado mucho de ti.

- ¡¿Cómo!- Hermione levantó la cabeza, pero Seamus le indicó con señas que esperara.

- ¿Qué te ha dicho? – preguntó el Slytherin entrecerrando los ojos.

- Bueno, me ha dicho que eres lo que más quiere en la vida – los ojos de Malfoy brillaron – pero que está muy preocupada por tu futuro y por tu familia...la verdad es que a ella no le gustaría ocasionarte problemas.

-¿Problemas?...¿qué clase de problemas?

-Oh, ya sabes, cosas sin importancia... es sólo que... tú sabes... a ellos no les agrada la gente como Hermione.

-¿Cómo Hermione?- repitió Malfoy - ¿Porqué no habría de agradarles si ella es estupenda?

Thomas no pudo contenerse más y lanzó tremenda carcajada. A lo que todos respondieron con un amenazante "¡Shhht!". Seamus en cambio, continuó como si nada.

- Pueeees... no es que no les agrade, sino que no están muy de acuerdo con su condición... por aquello de que no es sangre pura.

- ¿Pero eso que tiene de malo?... la sangre no tiene nada que ver con lo que uno es...

Definitivo. Dean no podía aguantar más. Tapándose la boca con un puño, trataba (no muy convincentemente) de hacer parecer su risa como una terrible tos.

- ¡Exacto!- continuó Seamus sin hacer caso de Thomas que se retorcía un poco más allá – Eso es lo que Hermione cree... no cabe duda, están hechos el uno para el otro – Ron se mordió un labio y musitó un "¿Qué?" , pero Seamus también lo ignoró olímpicamente – Así que me comentó que lo mejor que pueden hacer por lo pronto, es mantener su relación en secreto.

-¿Relación?...¿qué relación? – Ron tenía las orejas completamente rojas, pero fue su turno de ser soberanamente callado por todos.

- ¿Pero porqué en secreto? ... ¡Si yo quisiera gritar que la amo!

-¡Tú no vas a hacer tal cosa! – dijo Ron enfurecido y poniéndose de pie.

- Tranquilo Ron, deja que yo me encargue – le susurró Finnigan al tiempo que le indicaba, con una mano en el hombro, que volviera a tomar asiento – cierto, tú quisieras gritarlo pero no es lo más conveniente- continuó dirigiéndose a Malfoy.

-¿Porqué? – preguntó asombrado Draco - ¿No lo harías tú? ¿No ,lo harían todos?

-¡No!- contestó Ron con sequedad. Seamus volvió a indicarle con señas que se callara, en tanto Malfoy lo miraba fijamente.

- ¡Claro que lo haríamos!- Finnigan figuraba a un doctor con su paciente – Lo haría yo, lo haría Harry y lo haría Ron, en especial si se tratara de Hermione ¿no es así?- dijo dirigiéndose a ambos. Harry contestó con un asombrado sí y Ron no respondió, pero sus mejillas se sonrojaron casi imperceptiblemente.

- Yo también lo haría – murmuró Hermione interviniendo al fin en la conversación. Al parecer había comprendido lo que intentaba hacer Seamus. Todos voltearon a verla mientras ella hablaba ahora en un tono más claro – Yo también gritaría todo lo que siento por ti Malfoy – dijo no sin cierto esfuerzo – pero creo que por ahora sería mejor no decirlo – un leve gesto de desilusión apareció en el rostro de Draco – oh, no es que no lo vayamos a decir nunca, pero piénsalo ¿no sería increíble que sólo tú y yo supiéramos todo lo que sentimos?... un amor secreto ¡es tan romántico! – No convencía mucho. El tono fingido de su voz era muy evidente, aún así Malfoy pareció no darse cuenta de ese detalle.

- Pero ellos lo saben... –dijo señalando a los demás.

- Fingiremos que no... – se apresuró a decir Seamus.

Por la cara que tenía, seguramente Malfoy estaba dándole vueltas a la idea. De pronto su rostro se iluminó y volteó hacia Hermione.

- Está bien mi ángel... si tú me lo pides lo haré – luego agregó con petulancia – ya verás que no te arrepentirás de haberme entregado tu corazón... nadie en esta vida te querrá tanto como yo.

Dean Thomas volvió a estallar en carcajadas mientras intentaba decir "ya...ya hasta habla en verso". Aún contra su voluntad Harry no pudo evitar imitarlo, al igual que Neville y Seamus. En cambio, Ron y Hermione permanecían muy serios. El primero mirando a la lejanía, y la segunda, con apariencia de afligida resignación.