Solitude
By
Claudia Granger
"Oh,
Solitude
Still with me is only you
Oh, Solitude
I can't
stay away from you...
Oh, Solitude
Forever me and forever you
Oh, Solitude
Only you, only
true"
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3. Draco Malfoy
Draco Lucius Malfoy estaba comiendo en la mesa de Slytherin al frente de sus guardaespaldas y al lado de Zabini aunque realmente no le prestaba mucha atención al pastel de chocolate que tenia en su plato, su mirada estaba puesta en la castaña de Gryffindor que se veía realmente hundida
Y se sintió mal por un momento
El sabía que era no ser amigo realmente de nadie, que a tu familia no le importases más que para "mantener el alto el apellido Malfoy" "Seguir el ejemplo de su padre" "Mantener la pureza de la sangre" bla bla y mas bla
Miró a Zabini pero este estaba mas concentrado en la tarta de melaza que en su alrededor, Parkinson cotilleando con su grupo de chicas, Crabbe y Goyle ingiriendo todo lo mas que sus bocas podían, Nott quien se mordía una uña inquieto mientras picaba insistentemente con la cuchara el trozo de pastel que tenia en el plato. Ninguno de ellos le importaba algo más que si mismos
¿Podría considerarlos sus amigos? No, eso imposible, compañeros nada mas
¿Y por ello era mejor que Granger? ¡Ah! Boberías, si ella estaba lloriqueando por el pobretón y el cara rajada ese era SU problema, no el de el
Pero internamente, aunque nunca lo dijese a nadie, la entendía, sabia que era vivir solo y sin nadie que se preocupara por el. Estaba presionado por su padre para seguir el mismo camino de el, sabia que no tendría alternativa y en el fondo le hacia odiarle ¿Acaso el no tenia derecho a opinar? Pero no, el solo era un instrumento más del ajedrez de Merlín
Pensó en su padre, el realmente no le demostraba el mas mínimo afecto, a lo sumo comprarle una escoba nueva, una túnica, la Mano de la Gloria de la cual se antojó cuando visitaron Borgin & Burkes ¿Pero cariño? Según el, eso era de gente ridícula y débil. Algo como Dumbledore
Podría colmarlo de las mejores cosas pero no sabia que era contar con alguien como el. Solo podría aspirar a ganarse su aprobación y sin embargo, según Lucius, el NUNCA hacia lo que debía. Así que era prácticamente una empresa inalcanzable
¿Narcisa? Bah, ella le mandaba dulces de su casa con su Búho real, podría acompañarlo a realizar sus compras en el Callejón, pero ¿Podría aconsejarlo acerca de la vida? No, ella seguía los dictados que le enseñaron los Black y luego los impuestos por Lucius así que quedaba plenamente descartado.
¿Más familia? Tía Bellatrix era una obsesionada con el Lord que su devoción rayaba en la demencia. No era en lo absoluto afectiva y del resto de su familia materna mejor ni hablar. Los únicos que podrían enseñarle algo diferente estaban execrados por ser precisamente eso: Diferentes
Su abuelo Abraxas realmente era la viva copia de Lucius salvo por que solo fue partidario del Lord mas nunca Mortífago activo, además había muerto hacia muchos años cuando el apenas era un pequeño y no guardaba recuerdos de el
Por ello entendía plenamente el significado de la palabra soledad
Se levantó de la mesa de Slytherin sin quitarle la mirada a la castaña y se dirigió arriba. Al séptimo piso
Mientras caminaba sentía el peso de sus solitarios días, sabia que no podía confiar en nadie, ni en sus padres, ni en sus compañeros. Todos estaban por una razón y ninguna era noble que digamos
- Rayos... – Musitó al ver a Granger caminar por ese mismo pasillo, al parecer tenia las mismas intenciones que el
Ella levantó la vista e hizo una mueca de desagrado. Al parecer estaba enfadada pues las aletas de su nariz pequeña estaban completamente dilatadas ante la resoplada que dio al verle
- ¡Granger! – La llamó a lo que esta lo miró incrédula
- ¿Que quieres Malfoy? -
- Hablar contigo – Dijo seriamente, por un instante fugaz le pareció que seria buena idea. Aunque eran enemigos declarados
- ¿Tu hablar conmigo? Por favor Malfoy no seas ridículo – Espetó la Gryffindor –
- Es en serio... Quiero hablar contigo – Dijo serenamente aumentando el escepticismo de Hermione
- ¡Pues yo no, así que déjame en paz! –
Draco la sujetó por el brazo intentando retenerla pero en ese instante se oyó alguien más en el pasillo
- ¡SUELTALA MALFOY! – La voz de Harry Potter atronó aquel corredor del séptimo piso, a escasos metros del tapiz de Barnabás el Chiflado
Hermione aprovechó aquella distracción para zafar su brazo del dominio de Malfoy y echar a correr, esta vez en dirección a la Sala Común de Gryffindor. Allí estaría segura
- ¡HERMIONE! – La llamó pero era muy tarde, ya había doblado la esquina y se había perdido de vista. Bufó resignado y encaró a Malfoy
- ¿Que pretendes Malfoy? -
- Te aseguro que no era nada de lo que piensas cara rajada – Dijo Malfoy retador, mientras una sonrisa malévola se dibujaba en su pálido y puntiagudo rostro – Y tu ¿Venias a pedirle perdón por lo que el estúpido de Weasel hizo para hacer llorar a la sangre sucia?
- ¡No la llames así! – Dijo Harry con los dientes apretados de furia y apuntándole con su varita, listo para lanzarle un maleficio a la primera provocación
- Es la verdad... No se han dado cuenta de lo que hay a su alrededor, solo piensan en ustedes mismos – Dijo marchándose no sin antes agregar algo mas – Y ella pendiente siempre de ustedes mas no realmente a la inversa, sino, se hubieran dado cuenta de muchas cosas: Se siente SOLA
Y dicho esto se marchó. Harry maldijo por lo bajo y regresó a la Torre de Gryffindor disgustado
