Epilogo:
La casa de Riza, construida con troncos de madera, estaba bañada por el sol. Una brisa fresca arrastraba las hojas de los álamos y traía la esencia de los pinos desde los riscos mas levados. El renacer de una nueva primavera se confundía con el sonido de la noche que estaba apunto de caer.
Riza Hawkeye estaba sentada en el jardín de la casa, balanceándose en el columpio que su marido había construido con sus propias manos. Roy había trabajado en la mayor parte de la casa y muchas de las cosas que había dentro recreándose en cada detalle. Desde los altos ventanales con vista a las montañas lejanas hasta los estantes de la biblioteca, todo lo que había en esa casa era un labor de amor.
Habían abandonado la idea de construir cerca del glaciar y lo habían hecho cerca de un arroyo, en la parte mas protegida de la montaña. Allí había sitio suficiente para que una familia trabajara, jugara y creciera.
Mirando por encima de la barandilla, Riza distinguió el brillo de la hoguera de un campamento que había bajo el cañón.
El olor a estofado le llego hasta la nariz. Aquel ya no era un lugar solitario. Se había convertido en un refugio para aquellos ishbalanos que querían para sus hijos algo mejor que la vida que les ofrecía el campamento. Una docena de familias ishbalanas se había situado ya en los cañones más bajos. Riza montaba con frecuencia su caballo e iba a visitarlos con Irina, que entonces tenia once años, montada en un pony, y el pequeño John, llamado así por su padre, bien sujeto ala grupa del caballo de Riza.
Aquel pequeño de cabello oscuro había sido el mejor regalo para completar su felicidad. Riza había deseado mas que nada en el mundo darle un hijo a Roy. Y entonces, el año anterior, había ocurrido aquella bendición. Ahora Irina tenía un hermanito, y Roy un hijo varón al que criar. Hacia tiempo que habían decidido como educar a sus hijos. Roy les enseñaría a leer, a escribir, matemáticas, historia y literatura. Riza les mostraría el modo de vida de los ishbalanos para que cuando crecieran se sintieran a gusto en ambos mundos.
-Ya se han dormido los dos.
Roy apareció por la puerta y tomo asiento al lado de Riza en el columpio. Ella apoyo la cabeza contra su pecho y suspiro.
-¿Has vuelto a pensar en el dinero?- le preguntó el-. Es tuyo, Riza.
-Es nuestro- corrigió la joven deseando cambiar de tema.
Dos semanas atrás se habían enterado a través de Maes de que su abuelo, Horase Hawkeye, había fallecido tas sufrir un ataque al corazón. Gran parte de su riqueza se había perdido, pero tras pagar las deudas y vender la casa quedaba una nada desdeñable cantidad de dinero en un banco de Central. Riza era la única heredera.
-No tengo en que utilizar el dinero de mi abuelo- dijo ella-. Todo lo que necesito esta aquí. Pero tu… Tú renunciaste a tu herencia y a tu oportunidad de ascender en la milicia.
-Y no lo lamento- aseguró Roy estrechándola entre sus brazos-. Mi mundo esta aquí, Riza. Mi mundo eres tú.
Sus ojos siguieron el recorrido de una estrella fugaz.
-Pero tal ves dentro de unos años, cuando los niños sean mayores, podríamos pensar en que hacer con ese dinero.
-O también podemos guardar ese dinero para la educación de los niños.
-O podemos olvidarnos de todo por ahora, y concentrarnos en el presente. En que tu y yo estamos juntos, en que nuestro mundo se limita a nuestro amor.
Roy la arrastró hacia si y la beso de un modo que no dejaba lugar a dudas sobre la veracidad de sus palabras. Riza se fundió entre sus brazos y se dejo arrastrar por su amor.
Fin.
----------------------------------------------0---------------------------------------
Y este es el fin.
Ahora por supuesto agradezco a todos los que se dieron el tiempo de leer esta historia, realmente ha sido una de las que mas me ha gustado adaptar a pesar de ser una de las mas difíciles y espero que para ustedes también haya sido una bella historia.
Se que para muchas el tiempo falta, se lo que es eso, por ese motivo les agradezco desde lo mas profundo de mi corazón que cada día se dieran el tiempo para leer los capítulos aunque se que muchas veces estaban cansadas o tenían mil cosas por hacer, así que muchísimas gracias alas que me dejaron un review o a las anónimas que están siempre tras cada chap pero que aun no se animan a dejar su cometario.
Xris, Hanae, Taiji-ya Hawkeye, Evinkuruga, espiaplan, Tenshi of Valhalla, y a todas las que alguna ves me dejaron su cometario, muchísimas gracias.
En fin, creo que podría pararme todo la tarde agradeciéndoles, pero terminarían odiándome por aburrida, así que solo les deseo lo mejor a toadas y espero que nos encontremos en una próxima historia, sea una adaptación o una original, aun no pienso retirarme así que ya saben, odio las despedidas por lo que prefiero decirles que nos leemos luego y hasta la próxima.
Un beso enorme para cada una de ustedes.
VALE BLACK.
