Miles y miles de veces perdón por el retraso! No me entretengo:

Un besote muy fuerte a mis maravillosas pumuky, Psicodelyc Corpse, silviota, oromalfoy, Miss Boop, Menfis,y Hanna y otro beso a todo aquel que dedica un trozo de su tiempo a leer mi historia.

oOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Capítulo 14: Descubiertos

Unos profundos ojos marrones dejaron de ver las paredes del estudio, para centrarse en una hoja de nervios azul añil dar vueltas. Hacia la izquierda… y después hacia la derecha. Estaba sentada en una mesa, con la cara apoyada en una mano. Aburrida, miró otras que estaban alrededor, realizando curiosas danzas debido a su varita.

Después del monumental enfado con Draco, se escupieron un par de palabras con desgana al día siguiente. Iría sola a por la savia del Gennut, mientras él se encargaba de preparar una pasta con las hojas que obtuvieron, necesaria para la posterior poción.

Gracias a la habilidad que estaba consiguiendo Hermione con los relojes mágicos (cada vez que oía la palabra giratiempo se ponía de mal humor), fabricar uno que les informara de hora, día y fase lunar del pequeño mundo no costó mucho. Tal vez un par de horas menos de sueño. Otra gota colmando el vaso de su mal humor.

Como fuese, dos días después se encontraban preparándolo todo en la mansión Malfoy. Ella ya tenía la savia necesaria, traída en un pequeño frasco transparente, que dejaba ver el color verde intenso de la sustancia.

Levantó la vista del caldero y lo vio pasear nervioso por la habitación, mordiendo un lápiz mientras sostenía un libro de aspecto viejo con una mano. Él correspondió la mirada y dijo con voz automática:

- Lee.

El rubio había encontrado la forma de elaborar la poción en un tomo de su biblioteca personal. Voldemort no daba tantas pistas como ellos se imaginaban en sus pergaminos. Al menos con la poción que iban a fabricar. Sería así con todo? Entonces que contenía la gran cantidad de papel amarillento que tenían delante? Qué tendría la poción VT si no era información sobre como elaborarla?

Leyó desganada. Le molestaba reconocerlo, pero el Slytherin había hecho un buen trabajo. La forma en que estaba escrita la fabricación era un tanto antigua, y por tanto de lectura lenta y tediosa. Resumiendo, lo que tenían que hacer era una mezcla especial con las hojas del árbol y añadir después la savia del mismo. Pero eso era resumiendo, todo estaba aderezado con mil giros en el sentido adecuado, minutos de cocción a la temperatura precisa…

Y sólo se usaban los dos ingredientes que ya tenían. Nada más. Estaban ante una planta mágica muy poderosa. Por lo menos la pasta que debía hacerse con las hojas estaba lista.

El antídoto estaría acabado en unas doce horas. Katie podría volver a estar bien esa misma noche.

Miró a Draco dispuesta a hablar, cuando una lechuza tocó la ventana. Fuera hacia un frío intenso, y se frotó los brazos cuando el chico abrió la ventana para dejarla pasar. Ajeno a su presencia por unos instantes, animó al animal a posarse en su brazo.

- Hola Morgana. ¿Qué me traes?

Siempre se portaba como un ser humano que comprendía las palabras de su dueño. Le tenía gran cariño a esa lechuza en especial. Leyó un poco del pergamino y salió de la habitación acariciándole el pelaje.

- Ahora vuelvo.

"Perfecto". Resulta que un pajarraco recibía todos lo cuidados necesarios de Draco: caricias, preocupación por el frío… Y ella tenía que soportar el enfado constante, cuando era perfectamente consciente que había hecho más cosas para merecerse tales atenciones. Bueno, quizás no. Pero es que todo lo que les estaba pasando era absurdo. Se habían besado (¡habían hecho el amor!)… y eran lo suficiente inmaduros, orgullosos e infantiles como para no hablar de ello. Hermione ya se imaginaba dentro de años, canosa, anciana y aún enfadada con Draco, como una niña pequeña.

Es que no era tan fácil sentarse delante suya y ponerse hablar de la relación que tenían, porque no tenían ninguna. Y ella no quería que tuvieran ninguna. Por mucho que lo librara en su mente de todos los cargos de delincuente mortífago.

Al menos, ya creía firmemente que no se había burlado de ella tanto como pensaba. No podría besarla de la forma en que lo hacía y no hacerlo voluntariamente. Eso tendría que salirle de dentro, por muy casanova que fuera.

oOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOo

- ¿Dónde están Luna y Hermione? –preguntó Ron-.

- Hermione tenía trabajo como inefable –dijo Fred-.

- ¿Seguro?

- Seguro, estuvimos almorzando en casa y me lo comentó.

- Hay que ver lo que trabaja esta chica… -dijo su gemelo despreocupado-.

- Luna no se encontraba bien –interrumpió Neville-.

- Bien, -siguió hablando Ron-. Espero que les contéis todo lo que hagamos hoy.

Volvían a estar reunidos en casa de Harry, pocos días después de la primera reunión. Como suele pasar siempre, los primeros avances se hacen muy rápido.

- Harry y yo hemos adelantado algo con la procedencia, o más bien, en este caso, las características de las rocas usadas en el ataque. Son anti-muggles, repelentes naturales para los no-magos. Las canteras de las que se extraen se pueden contar con los dedos de una mano. Traemos una lista con las europeas, a ver si entre todos logramos averiguar…

- Creo que no será necesario –nuevamente hablaba Neville-. Luna y yo investigamos sobre los amigos búlgaros: Sviatoslav, Rurik y Ratislav. Por lo visto, Nott viajó a Alemania un mes antes del ataque. Allí se encontraban los hermanos. Gracias a sus grandes influencias en todas partes, nuestro querido Theodore se dedicó a recorrer el país como un turista, teniendo consigo los mejores guías posibles, y acompañado siempre de estos tres. Como os imaginareis, uno de los sitios que visitó fue la cantera Dudgen, la más grande del continente. Por supuesto que no pasó nada, se comportó con toda la elegancia y saber estar posibles. Nott volvió a Inglaterra y los hermanos Kristov (ese es su apellido), se quedaron allí en casa de unos familiares.

- ¿Y como sabes que esa es la cantera que buscamos? –preguntó Ginny-.

- Dos semanas después de su regreso a Londres, hubo un robo poco importante en la cantera, que tuvo como consecuencia un trabajador accidentado. No se sabe a penas de ello, el pobre hombre está demasiado asustado como para hablar, y la empresa no suelta prenda sobre eso: no quieren desprestigiar su negocio, supongo. Nos ha costado mucho encontrar esta información. Pero es más que probable que haya sido ahí. No tenemos constancia de que haya habido robos últimamente en otras excavaciones de estas características. Además los Kristov estaban en el país, aunque tengan coartada.

Todos se quedaron un poco intimidados por los datos. Pero habría que hacer algo al respecto:

- Iremos a ver esa cantina el próximo fin de semana. No quiero ninguna excusa.

- Sí señor – dijo Ginny rodeando a Harry con sus brazos-.

Con el rostro algo más tranquilo, terminó de hablar:

- Confió en que tengáis los galeones preparados para entonces, Fred –este asintió-. Sé que tu hermano y mi pelirroja tienen preparado ya todo lo que les pedí. Contarles la situación a Hermione y Luna.

oOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Draco estaba sentado a la orilla de su cama. Morgana estaría ya en la lechuzería. Releyó la carta que le había llevado. Sus problemas financieros más inmediatos ya estaban solucionados, y dentro de poco tendría el primer sustancioso sueldo del ministerio. Por fin, las cosas empezaban a funcionar.

A oscuras como estaba, recordó los días de la guerra, y cómo muchos de los más allegados habían muerto: Blaise, Pansy, Crabbe, Goyle, sus propios padres…

¿Y los rebeldes esperaban de verdad contar con él? Cuando se hizo mortífago al principio estaba todo bien, rodeado de gente que tenía sus mismas ideas… Pero después vio la cara oscura del grupo. Lo importante entre los seguidores de Voldemort era la consecución de sus objetivos a cualquier precio. Literalmente. Si tenían que matarse entre ellos, para llevar a buen puerto una misión, lo hacían. Ni siquiera podían fiarse de sus propios compañeros.

Y eso no le gustaba. Para empezar, prefería hacer las cosas solo, pero si estaba en grupo, traicionarse unos a otros no le parecía lo más práctico. Estaba asqueado y por eso pensaba quedarse lo que obtuviera de la investigación con la castaña. Sólo vendería algunas cosas por motivos económicos.

Cuando le venía a la mente todo lo que sufrió con el Lord hasta que este murió, sentía ganas de revelarse contra todo y no permitir que otro chiflado peor asumiera el control sobre el mundo mágico.

Mientras, Hermione, que no veía razón para que una carta interrumpiera la preparación de una poción que salvaría a su amiga; se puso pronto manos a la obra. Colocó la pasta dentro de un caldero y esperó hasta que tomó la consistencia y temperatura indicadas para echar las dos primeras gotas de savia. Durante dos horas más no había nada que hacer, solo esperar hasta dar el siguiente paso. Así que, salió del estudio para buscar al rubio.

Lo encontró en el dormitorio, pero no se dio cuenta de su llegada: seguía sentado al borde de la cama, la carta abierta tirada detrás suya, los codos apoyados en las rodillas y la cabeza sujeta entre las manos. Parecía triste. Habló susurrando:

- mmm… -iba a decirle Malfoy, pero le pareció demasiado impersonal y prefirió callar-. La poción ya está empezada…

Movió la cabeza para mirarla, y otra vez la sensación extraña de calor en el estómago al verla en el dintel de la puerta.

- Vale -"Brillante derroche de palabras, Draco. La has dejado asombrada con tu dialéctica."

- ¿Estás bien?

- No.

La verdad es que sí que estaba bien, un poco "tocado" por lo que había recordado. Pero no pudo evitar aprovecharse involuntariamente de su preocupación.

La castaña se mordió un labio, indecisa. Menos mal que estaban a oscuras, excepto por los restos de luz que se colaban por la puerta, en otro caso, ella lo hubiera visto sonreír al mirarla y se hubiera roto el momento.

Al cabo de unos segundos, se sentó a su lado en la cama.

- ¿Malas noticias?

- No –contestó seco-.

- Sólo era interés…

No alzó mucho la voz, pero Draco previno que si seguía contestando con monosílabos la Hermione comprensiva desaparecería en breve.

- La guerra. Recordaba cosas de la guerra.

Otra vez parecía taciturno y cerrado.

- Am... vaya… yo pensaba que los de tu… emm… los de tu bando sólo se dedicaban a venganzas y cosas así y que… que no…

- ¿Qué no tenemos sentimientos?

- No es eso, es que… ¿por qué no seguiste con ellos después de la guerra? –la pregunta le salió sin pensarla, rondaba por su mente desde que lo vio con Nott y simplemente escogió ese momento para salir-.

- ¿Crees que si fuera un rebelde te lo contaría?

Nada. Ella intentando ser comprensiva, y él auto-mandándose a Azkaban. "Hombres…"

- ¿Crees que yo te delataría? –ahora le tocaba mentir a la castaña-

Los ojos grises la miraron sin decir nada. Aún sin luz, los imaginaba penetrantes, con lacios mechones rubios enmarcándolos, cayendo desordenados por sus sienes.

- Dar a entender que me guardarías más fidelidad a mí que a tus amiguitos deseosos de verme entre rejas o a tus principios es un halago.

- No puedo hacer nada por el contrato que firmamos. Estoy obligada a no tratarte mal en ningún aspecto.

- Mis padres y la mayoría de mis amigos murieron en la guerra a manos de mortífagos, gente de los nuestros. No tengo intención de volver a esa vida de inseguridad y desconfianza, Her… Granger.

- Pero es normal que un exmortífago este en el ojo de mira.

- Tengo la marca tenebrosa en mi brazo, pero ya no soy uno de ellos, ni tengo por qué serlo. Ya no hay ningún Lucius presionándome, ni…

Se calló. ¿De verdad estaba contándole todo aquello?

"Las mujeres siempre hacen lo mismo" pensó. Esperaban a un momento de bajada emocional, deseosas de iniciar una charla llena de confesiones. Les gustaban las conversaciones de ese tipo, a todas, Draco las conocía bien. Después se sentían especiales, por decirles cuatro tonterías personales, y enseguida concebían esperanzas románticas.

Pero creía que si la chica que tenía a su lado era una excepción en todas sus ideas prejuiciosas en torno al mundo femenino, también lo sería en este aspecto. Ella había ido a escucharle, sin batir coqueta las pestañas, escuchándolo en vez de intentando seducirle, que era a lo que estaba acostumbrado.

Contra todo pronóstico, se sentía cómodo hablándole, dando un descanso momentáneo a su situación de eterna trifulca.

- Todavía algunos magos me miran con recelo, como diciendo: "Mira un exmortífago". No es muy agradable…

- ¿Echas de menos a tus amigos?

- Ví morir a muchos de ellos delante mía. Supongo que ese impacto es más importante para mí que el poco trato real que tenía con ellos.

"Rubio orgulloso", pensó desconcertada. Desde luego que era mil veces mejor tener delante a un Draco enfadado al que sabía como manejar, que a un Draco reflexivo y maduro que se le escapaba de las manos. ¿Realmente se estaba sincerando con ella? Ya se arrepentiría después, pero ahora era más fácil pensar que sí.

oOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Fred daba vueltas entre sus dedos a un galeón ya embrujado. Hermione y él los habían mejorado mucho. Ahora los llevarían colgados de una cadena para no perderlos, y en contacto con su cuerpo quedarían camuflados, invisibles, desilusionados. Estaban personalizados, para que las peculiares características se cumplieran solo con el dueño del mismo. También estaban pensados para antirrobo, desapareciendo las cifras con la fecha y hora de las reuniones en caso de tocarlas alguien ajeno al grupo. Podían volver a sus propietarios en cualquier momento y desde cualquier lugar con un sencillo accio.

Sí, lo cierto es que estaban muy bien hechos. Era la bruja más inteligente y lista que conocía, y una de las más guapas…

- Te tiene bien calado, eh?

Estaba en el almacén de la tienda, creía que solo, pero su gemelo acababa de entrar.

- ¿Qué dices?

- Hermione. ¿Te gusta?

- …

- No hace falta que me respondas. Llevamos juntos toda la vida, cariño –le dijo riéndose George-. Sé que ella te atrae, y más si te has ofrecido voluntario para ayudarla con esto –cogió un galeón-… ¡qué aburrido!

- Bueno… -se rió acompañándolo- no es lo más entretenido que me ha tocado hacer. Pero la otra opción era quedarme ayudándote… Y, no te ofendas, ella es bastante más interesante que tú…

- Haz lo que quieras, pero ponte las pilas. No creo que seas el único que anda tras la castaña.

- Vamos George…

- De verdad crees que no la vemos a penas porque tiene trabajo? Es la peor excusa que he escuchado!

oOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Se habían quedado los dos en silencio un buen rato, sentados uno al lado del otro sobre la cama. La semi-penumbra de la habitación y la ausencia de ruido estaban comenzando a hacer la situación incómoda. Después de la conversación se quedaron flojos, descansados, sin ánimos para discutir y sin nada que decir.

- Deberíamos volver a vigilar la poción –murmuró Hermione-.

- De acuerdo.

Pero ninguno se levantó. Daba la sensación de que si lo hacían, si salían de allí, se rompería la tregua y la paz entre los dos.

- Si quieres estar solo, te puedes quedar aquí –dijo, suavemente-. Katie es mi amiga, no tuya. Acabaré la poción yo sola.

- No. Ve, y yo volveré en unos minutos –le sonrió sincero.

Y Hermione nunca lo había visto sonreír de esa forma. Algo que no había sido tocado antes, tembló con fuerza dentro de ella.

Conmovida.

Se le habían encendido todas las señales de alarma, pero las ignoró.

Casi instintivamente tomó sus manos entre las propias para reconfortarlo. No quería preguntarse si lo que la impulsaba ahora era algo que poco o nada tenía que ver con el deseo, porque temía su propia respuesta.

Acarició los dedos largos y fríos queriendo calentarnos inútilmente. Apenas cogían entre los suyos, que eran mucho más pequeños, pero los recorría igualmente en toda su superficie.

Ternura.

Draco sólo la miraba callado, turnando su atención entre los ojos marrones y las manos ajenas. Estaba totalmente quieto, aquello tenía que ser uno de sus sueños, seguro. Y se despertaría en segundos si hacía el menor movimiento. Además, también se arriesgaba a dejar de sentir la plácida sensación de calor recorriéndole el cuerpo.

Ellos dos nunca iban a poder llevarse bien, pero, siempre estarían en continua pelea? Habría más momentos como esa noche? El presentimiento de que algo así no se repetiría en mucho tiempo, hacia que todo pasara lentamente y les impulsaba a actuar sin prisas.

Entonces, el rubio notó como las manos soltaban las suyas, suave, despacio, deslizándose sobre su piel con una caricia. Vio a la chica mirarle antes de ponerse en pie para dejarlo solo unos minutos, tal y como le había prometido.

La imitó, ya se sentaría cuando quedase solo.

Pero en el camino de ida cambió de opinión, dudosa volvió hasta él y lo abrazó lentamente. Le pasó los brazos por su costado hasta enroscarlos por su espalda, reposando la cabeza sobre su hombro. Era como una forma de pedirse perdón. El orgullo no les dejaría hacerlo de forma más directa. Se disculparon con el abrazo por todo lo que se habían hecho hasta ese momento y por todo lo que –seguro- se harían en el futuro.

Ninguna chica era como ella, con ninguna se había sentido completo solo con un abrazo. Y sólo tres días atrás pelearon y ahora…

Sentía la respiración sobre la piel mientras olía el perfume que emanaba su cabello. Un poco después notó como los labios besaban su cuello y ojala pudiese haber controlado el escalofrío que llegó justo entonces. Seguía prácticamente inmóvil, sólo respondiendo al abrazo y acariciándole la espalda. No estaba acostumbrado a esto tan nuevo para él, a no llevar el control y limitarse simplemente a sentir... En cada nueva inspiración, necesitaba tomar la mayor cantidad de aire posible, porque le parecía que iba a ahogarse de un momento a otro.

En otra ocasión, Hermione hubiera notado en primer lugar el cuerpo de Draco acoplado casi matemáticamente, casi hecho a medida, al suyo… El roce físico y palpable de él. Pero ahora percibía otras cosas más sutiles: los pequeños estremecimientos, los suspiros ligeramente más sonoros, las profundas respiraciones… Y era mucho más fascinante que cualquier otra cosa que le hubiera ocurrido.

Rozaba tranquilamente su piel con la boca, trazando un camino de besos desde su cuello hasta su oído, hundida entre las sensaciones que le provocaba el tacto.

Cuando por fin tocó sus labios, fue ella la que se estremeció, y durante unos segundos se vio envuelta en un desmayo en el que sólo se sentía unida a la realidad gracias a él. Al volver a tocar el suelo con los pies, insistió en su beso. Procurando abarcar la mayor cantidad de piel posible, deslizó sus manos desde la espalda hasta la nuca de él, y enredó los dedos en el cabello rubio.

Entonces le respondió Draco, como despertando de un sueño, o más bien, dándose cuenta de que no estaba en uno; y presionó más fuerte a la chica entre sus brazos. Sin detener el contacto, entreabriendo su boca invitándola a un beso más íntimo. El roce entre las lenguas fue tímido, juguetón y finalmente pasional y cegado.

Era increíble como surgía el deseo entre ellos, como la ternura se convertía en un torrente de fuego, una espiral que los arrastraba a su vórtice, para fundirlos en el vacío como un gran agujero negro.

Un potente crujido les hizo separarse repentinamente.

La conexión que sufrieron de pronto con la realidad fue brutal.

Morgana había volado hasta la habitación y estaba herida. ¿Quién habría hecho algo así?

Draco sonrió a Hermione, buscando obtener el mismo efecto que minutos antes. Volvió a rodearla entre sus brazos y la besó en la mejilla.

- Continuaremos más tarde… -"Hermione" se ahogó en su garganta. No dijo nada más.

Ella le devolvió la sonrisa.

oOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Katie era un cuerpo funcionando sin más, casi un muerto viviente. Estaba inconsciente sin sentir nada a su alrededor. Ron iba a verla todos los días si el trabajo se lo permitía.

En esta ocasión, fueron a visitarla todos después de la reunión. Bueno, faltaban Luna y Hermione, pero ambas estaban perfectamente excusadas.

Era tarde, y en el hospital a penas quedaban personas: ni empleados ni familiares. Ellos estaban en la habitación individual, a puerta cerrada, simplemente rodeando la cama en silencio. Llevaba poco tiempo en sus vidas, pero había calado en ellas, en especial en la del menor de los Weasley.

Oyeron unas voces por un pasillo cercano y fruncieron el ceño.

- … te digo que no hay nadie, vamos. Necesito que me ayudes, no puedo suministrárselo yo sola.

Una chica enfadada. Desde luego. La respuesta de quien fuera que la acompañase se difundió con el timbre de un reloj que había en la pared dando la hora.

- …insoportable siempre! Ya pensarás en el bicho luego! Hemos llegado, no hagas ruido.

Volvía a hablar la chica, cada vez se acercaban más a la habitación, pasarían por su puerta en segundos.

"Que voz tan extrañamente familiar", pensó Fred.

En ese instante, el manillar de la puerta se movió y Harry, los gemelos, Ginny, Ron y Neville sacaron de un tirón sus varitas apuntando desafiantes a quienes intentaban abrir a la fuerza. Estaban en una habitación cerrada interiormente para poder ver a la enferma tranquilos, y era muy de noche como para que fuera una visita confundida.

Lo que vieron segundos después, fue lo más estrambótico que sus pupilas habían captado en la vida desde Snape-boggart vestido como la abuela de Neville.

Hermione Granger.

Draco Malfoy.

Juntos.

Silencio sepulcral.

- Em… Hermione, eres tú? –dijo Ginny-.

- No, pobretona. Es tu imaginación.

Harry dio un paso adelante, amenazando al rubio con su varita.

- No te atrevas a insultarla, Malfoy, te lo advierto.

Todos parecían muy tensos y la situación no era para menos. En medio, la cama con Katie. A un lado Potter y compañía, mirando furiosos al Slytherin y sorprendidos a Hermione. Esta última estaba sonrojada, como si la hubieran pillado robando de un tarro de caramelos. Y… Draco, desentonaba tanto en la escena como una bailarina de strip-tease en un portal navideño.

Estaba risueño, como si lo que estaba pasando fuera algo por lo que merecía la pena vivir toda una vida. Con los brazos cruzados, los miraba con su sonrisa de suficiencia tan practicada en Hogwarts, esperando que pasara algo aún más divertido. Y pensar que no tenía ganas de acompañar a la castaña al hospital... Después de lo vívido en su cuarto, curó a su lechuza y fueron a terminar la poción, sin tener tiempo para nada más. Lo último que le apetecía era ir a ver a su amiga esa.

- Qué maleducados sois. ¿No vais a saludarnos?

- ¿Qué haces con este, Hermione? –dijo Neville-.

- Hermione, cielo, no le cuentes lo de nuestras citas nocturnas que eso es privado… -sonrió-.

- ¿CITAS NOCTURNAS? –bramó Harry-.

- No le hagáis caso, pretende enfadaros…no…no le sigáis el juego…

- ¿Qué citas son esas? –dijo George-.

- Bien...humm...sí…em… el caso es que Malfoy y yo tenemos trabajo en común en el ministerio…

- Sí, nos vieron tan compatibles, que quieren que lo hagamos TODO juntos…

- ¡Malfoy, cállate! –dijo Hermione visiblemente nerviosa-. El caso es que… como inefables que somos, yo no podía contaros nada…

- … son detalles que no os conciernen… –aclaró el rubio, al borde de un ataque de risa-.

- … pues eso, no podía contaros nada…

Se calmaron los ánimos un poco.

- Bueno, y a qué habéis venido? –por fin habló Fred, inusualmente enfadado. Mirando al rubio como si fuera a asesinarlo con un hechizo no verbal-.

- Tenemos la poción para reanimar a Katie –contestó la castaña-. Esto... veréis –continuó al ver sus caras de estupefacción-… resulta que el antídoto era un tesoro familiar de Malfoy, lleva muchos años en su poder, y él ha accedido amablemente a dar a Katie el necesario. Verdad, Malfoy?

- Es que no puedo negarle nada a Hermione… -dijo, falsamente afectado-.

Miraban a la castaña como si fuera un virus altamente peligroso, no sabía cómo aclarar la escena…

- Chicos, por favor, os está provocando. Soy yo, Hermione, Hermione Granger. Y él es, y será siempre…

Les tranquilizó del todo. Pero la última frase estuvo llena de significado para los protagonistas.

oOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Y fin..tarde pero he compensado la espera con un capítulo extra-largo! Si es que cada vez me salen más largos.. ¬¬

¿Qué os ha parecido la parte Draco/Hermione? No sé, me ha costado mucho escribirla, mucho más que partes claramente lemmon. Ojala me haya salido bien, la he reescrito un par de veces. Tenía claro qué quería poner, pero no me salían las palabras adecuadas.

Más cosas… Tengo el primer examen dentro de una semana y comienza para mí el mes de la muerte de septiembre. ¿Y por qué os cuento esto? Mis actualizaciones no van a ser tan regulares como yo querría. Por adelantado me disculpo y os pido paciencia y compresión, que no queráis matarme por los retrasos… please! XD

Un beso!