Autora: CaroSnape
Disclaimer: No son míos que le vamos ha hacer, la Rowling los vio antes y me los quito! Será.....
Género: Drama/Angust/Romance
Dedicatoria: pos....pa la Loka de la Ana, porque va a ser la primera en leerlo mas que nada, para todos los que me han dejao feedback en mis otros fics.Y a tos los que lo leáis por valientes ; )
Resumen: Hermione sufre una gran perdida....... q tiene q ver el profesor de pociones en todo esto?
Nota: lo que esta en cursiva son los diálogos, lo "normal" lo que piensa Snape.
...y ahí esta sentada en la piedra que hay en la orilla, y con la mirada perdida en el horizonte.
--Srta. Granger?
No hay respuesta
Me acerco.
Puedo ver los reflejos de su cara en la superficie, extrañamente calmada, del lago.
Esta pálida, un pálido azulado.
--Srta. Granger?
Noto como mi voz tiembla.
Le toco el hombro.
Nada.
Me agacho a su lado, me quito la capa y la cubro con ella. La giro para que me mire. Es entonces cuando reacciona.
--Déjeme en paz.
--Srta. Grang...
-- Váyase y déjeme sola por favor.
--¡¡¡¡¿QUÉ?!!!! ¡¡¡¡¿Sabe que todo el mundo la está buscando?!!!!
--ES QUE NO ME HA OIDO??? ¡¡¡¡¡¡¡LÁRGUESE, FUERA DE MI VISTA!!!!!!!
Maldita mocosa!!!, maldita y jodida mocosa.
Me pongo de pie mientras le grito:
--Levántese!!........... ¡YA!
Es entonces cuando veo como una fuerza que jamás esperé pudiese salir de algo tan pequeño, se apodera de ella. Vislumbró la ira en sus ojos cuando hacen contacto con los míos, y entonces,
me empuja.
Caigo de espaldas al agua,
Frío.
me golpeo la cabeza con algo.
Oscuridad.
HPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHP
Un gran ruido acaba con mi semiinconsciencia, es un trueno, la noche a caído, ya ha empezado la tormenta. Me incorporo lentamente, la cabeza me da vueltas. Estoy empapado y calado hasta los huesos.
Instintivamente mi mirada se dirige a la roca. No hay nadie.
--Típico Gryffindor, tiran la piedra y esconden la mano.
Sin embargo tengo que tragarme mis palabras cuando al salir del agua junto a la orilla veo como hay un bulto negro, mi capa, y acurrucada bajo ella, una helada Hermione Granger, tirita en sueños.
La cojo en brazos y me dirijo hacia el castillo....
HPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHP
--A tus aposentos Severus, lo hemos preparado todo allí, la enfermería esta demasiado lejos...
Nunca dejo de sorprenderme en lo que a Dumbledore se refiere, pero sin decir una palabra ni emitir protesta alguna, me dirijo lo más rápido que puedo a las mazmorras, seguido del Director y de Madame Pomfrey. Allí encuentro una muy alterada Minerva McGonagall que me avasalla con una pregunta tras otra sin dejarme siquiera pensar la respuesta. Me dirijo hacia el dormitorio y dejo, el ahora inmóvil cuerpo de la señorita Granger, en la cama donde empiezan a atenderla.
--¿Dónde la has encontrado Severus?
--En el lago, Minerva.
--Pero que hacia allí con este tiempo!? Pobre niña.¿ Por qué has tardado tanto en encontrarla?
Estoy pensando que decir ante tan estúpida pregunta, cuando Dumbledore se acerca e interviene.
--Tranquila, Minerva , déjale respirar, ya habrá tiempo de aclararlo todo, ya habrá tiempo de responder a todas las dudas que se nos planteen. Ahora, creo que deberíamos descansar. Severus, eso también te incluye a ti.
Supongo que si, supongo que tiene razón, pero algo me dice que va a ser una noche larga.
HPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHP
--Profesor, no creo que sea una buena idea trasladar a la Srta. Granger, pero yo no puedo quedarme, hay demasiados pacientes en la enfermería, así que si no le importa cuidar de ella...
¡Claro que me importa! Tengo mejores cosas que hacer!!!, sin embargo... Asiento como un imbécil.
--Debe tomarle la temperatura cada hora, avíseme si tiene problemas, y recuerde, a las doce debe darle la poción que le dejé en el frasco. Vendré mañana temprano para ver como se encuentra.
Y con esto, por fin se va. Doy gracias a todos los dioses y me dirijo al baño, necesito una ducha caliente para que se me descongele el cerebro y así poder pensar con claridad.
Cierro la puerta y me apoyo en ella, estoy tan cansado. Es entonces cuando me doy cuenta que o bien mi puerta tiene acné o tengo unos bultos en la espalda. Me desvisto y la observo en el espejo.
Adosadas a ella, ocho sanguijuelas tan grandes ya como ratas, se están dando el festín de su vida. Asqueado busco mi varita para hacerlas desaparecer.
No está.
Genial. Mi día simplemente ya no puede ir a peor.
Tras la dolorosa tarea de arrancarlas de mi cuerpo, procedo a mi merecido baño.
--NO!!, NOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!.
¿Que? ¿Que es eso?
Granger.
Doy un salto, salgo de la bañera, me pongo el albornoz como puedo y abandono el baño a todo correr.
En mi cama, la Gryffindor da vueltas violentamente como si acabase de emprender una lucha con mis sabanas.
Una pesadilla. ¿Eso es todo? Maldita niña.
--¡NO! Nooooooooooo!!!!!!
Le toco despacio el hombro.
--Srta. Granger...
le susurro.
Manotazo. Mas gritos.
La zarandeo con fuerza.
--Srta. Granger, tranquila.
Abre los ojos,
me mira aturdida,
se abraza a mi.
-- Tranquila, solo ha sigo una pesadilla.
Comienza a llorar silenciosamente.
La estrecho entre mis brazos.
Definitivamente será una noche larga, muy larga.
