Notas: No quiero violar ningún derecho del autor ni nada parecido, Aoshi & Misao principalmente.
Detrás
de un rey hay una reina.
Por:
Luna "El sol nocturno"
Capitulo cinco: Pasado y presente.
"Línea bastarda": Línea familiar creada por un enlace matrimonial con un príncipe menor del imperio.
-No me gusta la definición¿Príncipe menor? Suena rara.
-Hijo de geisha-aclaro.
-Vale, lo dejamos-no quería entrar al trapo-pero debes saber que mi madre fue geisha y soy heredera legitima.
-¿A sí?-levanto la vista del portátil y la miro extrañado-no lo sabia.
-Según la tradición, empecé mis clases a los tres años y tres días-dijo con orgullo-con la one-san de mi madre. Kikú-san.
-¿Sabe donde vives?
-No, siempre era yo la que iba, aunque desde la muerte de mis padres solo mantengo relación por carta-la melancolía era patente- también empecé a entrenar con mi padre, el Okashira Makimachi, en el arte del ninjutsu...
-... a los cinco años. Como yo.
Lo bueno de pertenecer a unas familias tan antiguas era que las tradiciones se cumplían igual para todos, pero siempre había sorpresas, Misao hija de la geisha Mariko Tachibana, la mejor geisha del karyukai de Tokio, y Toranaga Makimachi, el merecido hijo del legendario Okashira Onni, Taizo Makimachi.
La ultima Reina Makimachi.
Las implicaciones de todo lo que conllevaba semejante titulo le abrumaron ¿Qué eran ahora¿Pareja¿Prometidos?
-R-E-Y/R-E-I-N-A-
-¡Kaoru-san¡Eeeeh¡Kaoru-san!
La morena abrió los ojos, con la pesadez del sueño miro al reloj, las diez, recordó que era sábado y se giro.
-¡Kaoru-san¡Eeeeh!
De un bote se puso de pie, descorrió el shoji de su habitación y salió al patio del dojo con solo la camiseta y la ropa interior.
-¿QUÉ! Es sábado, ten un poco de compasión.
-Gomen nasai ¿Has visto a Yahiko–chan?
Sae, la única a la que le permitía llamarle por ese nombre ¿Cómo no se le había ocurrido antes?
-Debería estar en su habitación.
-Fui antes, esta vacía.
-¿En el dojo?
-Solo esta Kenshin-sama.
-Lo más seguro es que este en el baño, o devorando varios desayunos seguidos, aparecerá. Espérale en el salón.
"Ahora tengo que solucionar otra cosa"
-
Mientras la muchacha se adentraba en las dependencias comunes para esperar al joven aprendiz, ella se cambio, volvió a ponerse ropa de lino, un peto de color crema, holgado, pero bien firme en los tirantes y una camiseta de tirantes ajustada de color azul, el pelo en su acostumbrada coleta alta, por supuesto descalza, estaba en su casa.
-Hi Kenshin ¿Pasa algo?
-¿Tengo que decirte mi nombre de nuevo?
Empezábamos bien la mañana.
-
-¡Fuera de mi casa¡AHORA!
-O sino que...
Sano se asusto ante los gritos ¿Kaoru pidiendo a Kenshin que se fuera? dejo las bolsas con su ropa en el recibidor y se encamino a la sala donde la kendoka impartía clases.
La escena era bastante extraña, Kenshin se mantenía en el centro de un circulo compuesto por Kaoru, Yahiko y Sae, los dos inquilinos fijos del dojo sujetaban sendos boken, la joven camarera enarbolaba una sartén.
-Largo-gruño el aprendiz.
-Cállate niñato.
-Kenshin, todos sabemos que lo es pero no hace falta decirlo.
-Cuando acabemos con él te llevaras la paliza de tu vida ¡No es Kenshin!
-No, es Shishio, mírale bien...
-¡Mi nombre es Battousai!
El Hitokiri salto a por el ultimo que había hablado, Sanosuke tuvo el tiempo justo de apartarse pero aun así le cogieron de su inseparable chaqueta blanca y negra, se tiro hacia atrás para desequilibrar. Battousai fue rápido y le estrello contra el suelo, el filo de una katana brillo.
Kaoru y Yahiko se posicionaron uno a cada lado, cargaron a la vez, el pelirrojo se aparto hacia atrás, tropezarían el uno contra el otro.
En el ultimo momento el aprendiz se escurrió bajo los brazos de la maestra protegiéndola las piernas, y clavo la katana en su boken para inutilizarla; Kaoru cargo lista para dar un golpe en el desprotegido cuello masculino, dejarle inconsciente y luego preguntar, un tirón en el boken y estuvo apunto de perder el equilibrio al intentar no tropezar con Yahiko.
Un wakizashi salió de su vaina.
¡Planck!
-
-Mochi mochi.
-¿Es esa la casa del Señor Shinomori?
-¿Hiko-sama?
-¿Misao¿Por qué coges el teléfono como en las okiyas?
-Costumbre ¿Qué querías?
-Solo preguntaros si Kenshin había llegado ya. Tengo algo que os podía interesar.
-Pues no... es Hiko-respondió a Aoshi-dijo que estaría aquí a eso de las diez y son casi y media.
-Llamare a Saito.
-Yo a Kaoru.
Colgó y empezó a marcar el número del Dojo Kamiya.
-¿Qué ha pasado?
-Preguntaba por Kenshin.
-Viene con retraso, y suele ser puntual.
-
-¿Lo he matado?
Los tres sonrieron orgullosos, mientras Sae permanecía arrodillada a una distancia prudencial, aun con la bendita sartén en la mano, Sano y Yahiko sujetaban las piernas y los brazos del pelirrojo, Kaoru revisaba las constantes vitales.
-No, tiene pulso, solo tendrá un buen chichón-la jovencita suspiro aliviada.
-Cof... Kaoru... me estoy comiendo tu pelo... cof cof.
-¿Cómo te llamas?
-¿QUÉ!
-Responde-Sano apretó la muñeca sin hacer daño.
-Kenshin Himura, nos conocemos desde hace seis años y somos pareja desde hace dos.
-Es él.
-O sea, le soltamos.
-Sí
-Voy a por hielo.
Vio como la chica salía corriendo, no tenia al diablo detrás. Se sentó de golpe dispuesto a levantarse al fin.
-Waaaaaaaaa
-Me parece increíble que sea tan tonto y tan listo a la vez-susurro Yahiko al ver como el Hitokiri volvía a caer cuan largo era.
Kaoru se apretó el tabique de la nariz, otra mañana más.
-R-E-Y/R-E-I-N-A-
Mientras las delicadas manos le revolvían aun más el pelo él despertaba los rosados pezones a besos, las exigencias de la nueva condición de Tokio les llevaba a acunar su vientre siempre que podían, no les desagradaba, era una forma mas de estar con su próxima familia; la mujer le rodeo y le insto a darse prisa. Con un beso la orden fue mucho más suave.
-Mmpruff ja ja ja ja...
-No puede ser.
Tokio permitió que cogiese el teléfono, recordándole con caricias en la espalda que habían estado haciendo.
-¿Cómo que Kenshin no aparece?... ¿Has llamado al móvil?... ¡Desconectado!...
-¿Ocurre algo?
Saito suspiro, no podía volver a hacerlo, si se iba en busca del fugitivo ahora su esposa le haría dormir en el suelo ¡Del jardín¡
Pero si llamaba a Kamiya quizá no fuese necesario.
-Nada que no se solucione con una llamada de teléfono.
-
-Eh ¿Kenshin? Sí, esta aquí...
-Con la cabeza partida en dos, que no se te olvide-refunfuño.
-Lo siento.
-...sí, vivo... vale se lo diré... hasta luego.
-¿Quién era?-pregunto Kaoru recolocando la bolsa de hielo sobre la coronilla del espadachín.
-Misao, dice que te llevan esperando una media hora. Hiko llamo allí preguntando por ti.
Volvió a coger el teléfono.
-¿Sí?... sí Saito, esta aquí... hace un rato llamo Misao preguntando por él... ¿Qué Hiko quería darle unos documentos?... dudo que ahora este para muchos trotes...-murmuro con una sonrisa-¿Qué por que?... Sae atizo con una sartén a Battousai-Yahiko aparto el auricular de la oreja, las carcajadas fueron tan estridentes que hasta el maltrecho Kenshin las escucho-ya lo sabe... muy bien, se lo recordare.
-Fuera-de no ser por los ojos violetas se habría llevado otro sartenazo-tengo que hablar con Kaoru.
-R-E-Y/R-E-I-N-A-
-Necesito parar, es demasiada información.
-Convendría ordenarla-murmuro refiriéndose a la información.
-Si no paro, por lo menos diez minutos, mi cabeza estallara.
Aoshi levanto la vista del portátil, Misao se mesaba las sienes doblada hacia delante, miro la hora en la pantalla, llevaban casi cuatro horas cotejando información y ordenando datos, excepción del rato en que habían llamado, sin parar.
Noto que apartaba las hojas de su regazo y la cogía en brazos, el calor aumento a su alrededor y supo donde la había puesto, sentada en su regazo, como una muñeca de porcelana permitió que la apoyase contra su tórax y la colocase en la posición que quería, las yemas frías de él se adueñaron del cuero cabelludo. Suspiro.
-¿Mejor?
-Aja... siempre acabas dándome algún masaje.
-No importa, olvide que tu no estas acostumbrada al ritmo de este trabajo .
-Aun. Me are con la rutina.
El cuerpo de Aoshi se puso tenso, la joven aparto los labios del cuello y le beso en la mandíbula, resiguió hasta la barbilla y busco sus labios; la imagen de Misao gimiendo entre sus brazos, en esa misma posición, le asalto de golpe. Juro que la haría realidad.
-Gracias. Por permitirme quedarme.
-De nada.
Misao sonrió feliz, era muy agradable que el fuese tan espontáneo cuando su naturaleza era mucho mas reservada, sabia por las palabras de Tokio que necesitaba paz, alguien que no le ofreciera lastima, y ella se esforzaba por darle cariño y muestras de afecto constantemente, había descubierto que él hacia lo mismo pero de manera mucho mas torpe "ten en cuenta que aunque a estado con más mujeres, tu eres la única a la que le he visto besarla de propia iniciativa" Tokio tenia razón, la única a la que echaría verdaderamente de menos si la pasaba algo era a ella.
Aoshi volvió a reclamarla. Y esta vez fue con mas pasión.
-
Kenshin espero hasta que los ki de los jóvenes se perdieron pasillo adelante, miro detenidamente a Kaoru, evaluándola, midiendo los daños que Battousai podía haber hecho, los ojos bajos de la mujer le impidieron hacerlo. La hazlo el rostro, la fiereza que descubrió le hizo temblar.
-Como Battousai vuelva a levantarme otro sábado a las diez de la mañana, te juro, y no me mires con esa cara, que te ato a la cama ¡Esta pidiendo a gritos un exorcismo¡
-¿Atarle¿Sabes lo que estas diciendo¡Es Battu...
-Hoy se ha ganado un sartenazo ¿Quieres otro?
-No.
-En fin, tu tienes que ir donde Aoshi y yo preparar todo lo que Misao me pidió.
-¿Tiene que ver con su investigación?-el repentino cambio de tema no presagiaba nada bueno.
-Sí, me pidió que la llevase todos los documentos que tenia sobre mi familia, pero ya que vas...
Fue a coger un maletín cuando Kenshin la arrincono contra la pared.
-Kaoru yo...
-Sabes bien por que lo hace, déjale-la débil caricia en la cicatriz de la mejilla le torturo.
-Te destrozara.
-Siempre le puedo pedir una satén a Sae-murmuro lo suficientemente alto.
-Ni se te ocurra ¿Sabes lo que duele? Puede que él no se entere pero luego soy yo el que sufre dolor de cabeza.
-Razón de mas para que sepa que no soy el dulce gato de hace unos años-añadió con un tono peligroso.
-Vale ¿Puedo irme ya?
¿POR QUE ESTA LA REINA TRAS EL REY?
PARA PROTEGERLE
Geisha: literalmente "artista" las malas lenguas las llaman prostitutas pero no lo son.
Karyukai: traducido como "el mundo de la flor y el sauce" es donde las geishas realizan su profesión.
Okiya: "posada" pero se conoce mas por "casa de geishas" es el lugar donde una geisha es alojada y recibe su peculiar enseñanza en la belleza, las artes y las danzas japonesas. Los hombres están prohibidos.
Para mas información recomiendo el libro "Vida de una Geisha" de Mineko Iwasaki, mucho más que el libro o la película de "Memorias de una Geisha" que Arthur Golden escribió, básicamente por que es la visión occidental, y a mi parecer deformada, de una geisha.
One-san: hermana mayor.
Wakizashi: espada corta que acompaña a la katana, en un expositor la katana esta arriba por ser el arma principal y el wakizashi esta abajo, pues solo se usa si el samurai es desarmado.
Tras el particular diccionario toca agradecer la prisa que se metieron algunas de las habituales (jodias casi todas el mismo día)
Gabyhyatt: Si cuento eso desvelo gran parte de la trama (gota a gota el río), este capitulo lo tenía pensado para aclarar pero lo cambie entero, lo trasforme en el de transición que es. Deja posibilidades como en las porras del futból, quiza aciertas ;) la television de plasma pal que gane. XD
Sheena&Ikki: Dudas con los apellidos? Tranquila, la solución es gran parte de la historia. Debo decir que sí me cazó en el msn.
Alis chan: Jejejeje No puedo decirlo si ya esta puesto, lee mas despacio, lo que le paso a Aoshi esta en el cap anterior, lo de Kenshin, explico parte en este (pero me callo como los zorros XD) todo llegara. Pero si volveis a escribir a semejante velocidad los reviews me quedare sin dedos, hice este cap en apenas tres horas ¿Sabeis lo que es eso?
