Notas: No quiero violar ningún derecho del autor ni nada parecido, Aoshi & Misao principalmente.
Detrás
de un rey hay una reina
Por:
Luna "El sol nocturno"
Capitulo nueve: Indagando.
Saco la carpeta de la caja de archivo impreso, con la linterna alumbro de manera mecánica a la pestaña con él titulo: Tomoe Kyosato.
Hacia siete años que no oía ese nombre ni en susurros, aun se acordaba de la chiquilla que vino por delante de él a la antigua División Especial de Investigación, era hermosa para tener doce años, y muy lista, desde el primer momento supo por que estaba allí y que querían de ella, que tenia que decir y que callar, que ocultar hasta esa noche de pesadilla.
Paso la mano por la cicatriz imborrable de su mejilla izquierda, un repentino escozor se había hecho presente, primero de arriba abajo y luego de atrás hacia delante, la cruz, la maldita cruz que indicaba el momento de su muerte, el golpe de gracia para su segunda traición; del bolsillo de los pantalones extrajo una copia de la famosa foto del aeropuerto comparándola con la ultima que se hizo. Era ella.
-Tomoe... viejo fantasma del pasado... ¿Por qué has vuelto?
-¿Kenshin estas ahí?-Kaoru encendió la luz deslumbrándole-Battu.
-Apágala.
Cerro la puerta con el seguro interior y a oscuras la llevo hasta la zona donde estaban los ordenadores de circulo cerrado, eso evitaba que nadie entrase en los ficheros de datos sobre agentes, personal y protegidos, pero él tenia sus sospechas, Tomoe era una de las mejores informáticas que había tenido el DEI ¿Qué la había impedido abrir el circulo para Shishio?
-Si crees que me vas a poder hacer algo aquí estas equivocado.
-Una cama es mucho más cómoda, pero aun así te ataría, te mueves demasiado para mi gusto.
Kaoru se sonrojo y dejo que la colocase como él quería sobre la mesa, sentada en el borde y con las piernas separadas, dio gracias por haberse aficionado rápidamente a la comodidad de los pantalones, y a su seguridad frente a Battousai. Luego se quedo de piedra al notar que el temible Hitokiri apoyaba la cabeza sobre su regazo. El pelirrojo suspiro al sentir las manos de ella en el pelo colocando los rebeldes mechones.
-Me dirás que te ocurre Battousai.
-Tomoe.
-¿Qué tiene ella que ver para que vengas aquí?
-Todo.
-¿Todo que?-con un impulso le levanto el rostro.
-Ella traiciono al DEI hace siete años entregando información a Shishio sobre todos nosotros, hoy he mirado su expediente y creo que también fue la que ocasiono la caída del clan Makimachi... fue una traidora... y fuimos amantes.
-
-Yahiko mira...
-¿Qué es?-murmuro con aburrimiento.
-Son Kenshin y Kaoru-cogió el cuello de la camisa del chico y tiro hacia ella, a través del ventanuco de la puerta las dos figuras eran visibles entre las estanterías-¿Qué estarán haciendo para estar así?
-Ahora que lo dices... ¿Arrumacos?
-Cerdo, parece que están hablando.
-¿Tan juntos?
-No querrán que nadie se entere.
-Puede, pero nosotros necesitamos entrar, tenemos algo que mirar.
Cogió el picaporte y se dispuso a abrir, la puerta tembló pero no se movió, en cambio las figuras de dentro miraron hacia donde se producía el sonido, una avanzo y quito el seguro, por fin pudieron entrar.
-¿Qué pasa?.¿No queréis que Saito os encuentre?
-Algo por el estilo ¿Acaso nos busca?
-Sí-Tsubame se animo al fin-quiere que ayudéis a Sano con la transcripción de las hojas que se encontraron en el muelle, dice que es un inútil.
-Sobre todo si le suelta las hojas sobre la mesa y dice que lo quiere para ante ayer. ¿Seguís con lo vuestro?
-Aja, vamos a ver si encontramos algo aquí antes de que el lobo muerda nuestros tobillos.
-Luego pasare a buscaros, y llama a Tae, estará preocupada si ha visto las noticias.
-Muy bien.
En cuanto se marcaron miraron sospechosos la carpeta que se habían dejado sobre la mesa: Tomoe Kyosato.
Se dirigieron una mirada cómplice y suspiraron Estaba visto que para tener toda la información también tendrían que interrogarlos. ¿Pero como?
-R-EY/R-E-I-N-A-
¿Cuánto tiempo llevaban así?
Ninguno lo sabia, simplemente
estaban, Aoshi sentía el peso de la cabeza de morenos cabellos
en el hombro y sus caderas sobre las suyas, aun unidos. No estaba
acostumbrado a estar así tras el acto, tranquilamente tumbado
mientras intercambiaban caricias, rodeándose mutuamente, era
nuevo.
Y le gustaba.
Mientras que para Misao era la ocasión perfecta para ver su tórax desnudo, ahora entendía por que no lo mostraba, estaba plagado de cicatrices, a cada una mas atroz que la anterior, todas muy marcadas por lo que saber si eran relativamente recientes o no, era difícil.
-
La mano se movió por el tórax, investigando las cicatrices.
-¿Cómo te las hiciste?-susurro.
-Casi todas cuando me escape de la casa de Saito. Con quince años.
-¡Quince años!
-Sí, un tipo quiso hacerse una gabardina con mi piel a los tres días. Tuve suerte.
-Te defendiste bien.
-No-murmuro recordando la cálida noche de primavera en que le hicieron la primera cicatriz-me defendieron.
-¿Quiénes?-se sentó recta sobre él, Aoshi la recorrió con la vista tiernamente, una idea un tanto lujuriante le bailaba en la cabeza.
-Unos amigos, aun mantengo contacto con ellos.
-Tengo que darles las gracias.
-Algún día lo harás.
-¿Dentro de poco?
-Puede, primero hay que hacer muchas cosas más.
-¿Por ejemplo?
La acerco y la susurro en el oído de forma queda, Misao se sonrojo y rió tontamente al saber que era verdad; ella era cálida para él y muy prieta, como el abrazo de un amante, y seguramente dulce...
-
¿Seguramente?
-
-NO-dijo levantándose a medias-no te atreverás.
-Dame un motivo para no hacerlo.
-Aca... ¡Acabamos de hacerlo! Estoy sudada... y huele...
-Mejor.
Se sonrojo violentamente ante la inesperada respuesta-Además estas postrado en cama...
-Que yo este debajo solo quiere decir eso, yo debajo-la dio un golpecito cariñoso en la nariz-y tu arriba.
-Pero... también lo podemos hacer en otra ocasión.
Aoshi sonrió divertido por la forma tan elegante que tenia la joven para escapar de su propuesta, la abrazo.
-Entonces la próxima vez no escaparas.
-
Ella asintió, antes tenia que llamar a Megumi y preguntarla si podía hacer de ginecóloga improvisada, entonces estaría plenamente preparada para lo que hiciera falta.
-R-E-Y/R-E-I-N-A-
-No es un expediente muy agradable.
-Lo sé, pero lo necesitamos para el nuevo informe.
-No os puedo dar fotocopias, política del hospital.
-Me da igual quedarme, Saito empezó a morder nuestros tobillos esta mañana, quiere resultados ya.
-
La doctora sonrió al ver la sombra que se dibujo en el cristal esmerilado de la puerta, la cosa se animaba.
-
-Sayo te lo dará en un momento, antes tengo que solucionar un problema. Pasa.
-Megumi...-no estaba muy segura de haber llamado a la persona indicada-buenos días... ¿Interrumpo algo?
-No, para nada.
-Buenos días Tsubame.
-Buenos días ¿Qué tal esta Aoshi?
-Mejor, esta mañana se ha levantado y ha vuelto al trabajo con las fichas de identificación.
-¿Paso buena noche?-dejo caer Megumi
Tsubame abrió los ojos asustada, ante la pregunta Misao se había sonrojado hasta parecer un tomate maduro y Megumi... quizá la llamasen loca, pero había jurado que por un segundo un par de orejas picudas y rojizas habían coronado su cabeza. Además, su sonrisa no era para nada inocente, algo había pasado esa noche.
-¿Podrías contármelo detenidamente? Necesito saber que ocurrió para estar más segura de que no te receto nada equivocado.
-¡.¿QUÉ!.?
-Estamos entre mujeres¿O es que te da vergüenza?
-¡Megumi por favor!
-Vale, vale, era una broma. La pastilla del día después y las píldoras anticonceptivas, solo necesito hacerte un análisis de sangre para comprobar que no tendrás ninguna alergia. Sube a la camilla.
-¿Llevara mucho?
-No-en apenas cinco minutos saco la sangre necesaria y ya estaba con la prueba-no tendrás alergias, toma la pastilla, en la puerta de la derecha esta el baño.
-Muy bien, y gracias.
-
Sayo entro por la puerta con un montón de informes recién imprimidos, el olor era inconfundible, dejo todos en la mesa y le dio el que pertenecía a la autopsia de Tomoe a Tsubame, por lo menos la saco de su propia imaginación.
-Creo que buscabas este ¿No?
-Sí... bajare a la sala de lectura y cogeré la información necesaria, luego te lo devolveré.
-Estaré en el lugar de siempre-cogió el teléfono antes que Megumi-Despacho de la Doctora Takani dígame... ah hola Aoshi ¿Qué tal estas?... bien, me alegro que estés mejor... ¿Megumi?... sí un momento...
-Aoshi-definitivamente la mañana estaba siendo insuperable-¿Qué tal la noche?... os dio el calentón y...-Misao empezó a toser histérica desde el baño, el agua y las impresiones no eran buenas compañías-...Oh, perdona mi mal lenguaje, pero un hombre tan calmado como tu... vale muy bien, se lo haré saber... ¿Cómo que qué? Misao esta aquí, ya tiene la prueba hecha y la caja de píldoras en nada... te dijo que había ido a comprar... es la excusa mas usada tras la del tabaco...¿Aoshi?.¿Aoshi estas ahí? Ha colgado, creo que parecía enfadado.
Tsubame empezó a pensar que Misao se ahogaba de verdad, era mucho tiempo tosiendo y con un baso de agua en la mano.
-Quizá debamos ayudarla-susurro con una buena dosis de vergüenza ajena encima.
-
-¿Por qué por mas que le cerremos cuentas y le requisemos cargamentos este tipo sigue teniendo tanto dinero?
-¿Por que pertenece a la yakuza?
-Buena respuesta-murmuro la kendoka-pero Sano tiene razón ¿Cómo lo hace?
-No le podemos cerrar sus negocios legales-dejo una hoja sobre la mesa y dirigió los violetas ojos hacia los azules-las cadenas de hoteles que tiene en Shangai le dan la mitad de la fortuna, la parte legal. Las drogas y los prostíbulos, así como el contrabando de armas, le dan el dinero que emplea en matar. Es así de sencillo.
-Hablando de dinero, no volviste a pagar al casero verdad.
-Por que dices eso-la conversación fue tomando un cariz peligroso-ya no juego, incluso e intentado ahorrar...
-Sanosuke Sagara, tus cosas vuelven a estar en mi casa, o crees que no sé que la habitación de Yahiko es ocupada por dos personas desde el fin de semana pasado.
-...puede que sea Tsubame...-intento eludir.
-¡Ni se te ocurra meter a mi hermana pequeña en esto Sagara!
Kenshin abrió los ojos al ver como Tae cogía al luchador de la pechera de la camiseta y le levantaba en vilo de la silla, ella era de las más reticentes a luchar por lo que la escena era insólita; Yahiko que estaba a tres mesas de allí se encogió de miedo.
-¿Pasa algo?
Shojô se levanto y se asomo por la parte alta del casillero donde estaban, allí era donde los funcionarios o el personal seleccionado ejercía sus funciones, los DAE tenían todos un despacho propio; pero de vez en cuando salían a los ordenadores exteriores, la información era mas reciente y el trato mas relajado, en ocasiones, por que en otras...
-En momentos puntuales Tae da miedo.
-Solo es protectora, además Sanosuke no tenia derecho a hablar así, y menos de una menor.
-Shojô ¿Crees que también lo será conmigo?
-¿El que¿Violenta? Depende de muchas cosas-viendo que el joven aguantaba hasta la respiración continuo-de todas formas no tienes nada con ella ¿Por qué te preocupa?
-No, por nada.
-Se sincero.
-Soy taoísta, no cristiano.
-Pero la sinceridad siempre es bienvenida en cualquier cultura o religión, pero debes saber que no puedo permitir que dos alumnos míos sean pareja en periodo de evaluación, eso os distraería.
-Hay muchas parejas que además son compañeros en el DEI.
-Y muchas otras se han roto por eso, no es muy común, en la policía y en él ejercito no esta permitido por motivos claros, los sentimientos distraen y eso en ocasiones puede ser fatal... un momento ¿Shinomori no estaba de baja?
-Sí, desde ayer hasta dentro de una semana, por lo menos en lo que a lucha se refiere ¿Por qué?
-Acaba de entrar en el despacho de Saito.
-R-E-Y/R-E-I-N-A-
-Aoshi espera ¿Qué quieres decir con eso?
-Tomoe y Ayumi son primas.
-¿Cómo que primas?
-Reúne las pruebas antes de decir eso-aconsejo Saito-por que sino será algo mucho más serio.
-Toma-la carpeta se estrello con furia sobre la mesa-aquí esta todo. Gracias a Okina no nos ha costado tanto hacerlo, en el registro no viene por un error con uno de los nombres de los progenitores, pedí una copia de la hoja que relleno la madre de Ayumi en el registro por sí acaso, esta recién sacada.
Saito cogió algo escéptico la hoja ¿Un error en la administración? Eso era difícil de creer pero por la expresión del espadachín que estaba seguro de ello; Hatsumono por Hatumono, la falta de ortografía era muy clara, todo lo demás era igual al registro que se hizo sobre la joven Tomoe cuando entro en el DEI hace años.
-Llama a Yahiko y Tsubame, Hiko. Tienen un informe que darme.
-
-...o sea que tu y Aoshi...
-Déjalo... onegai...-bajo la cabeza de nuevo, roja a mas no poder, y la agito alejando las palabras de su mente ¿Por qué casi todos se habían enterado al día siguiente?
-No lo hago con animo de ofender, es lo más bonito que le puede pasar a una pareja que ha estado apunto de verse truncada pero... ¿No tiene una herida en la espalda?
Asintió sin atreverse a mirarla a los ojos.
-¿Y no le recomendaron reposo y nada de esfuerzo?
-...estaba debajo...-susurro con un hilito de voz.
-¿Debajo? Es decir... cómodamente tumbado... y tú en plan amazona-afirmo resuelta.
Misao simplemente asintió otra vez con el pelo tapándola el rostro. ¿Por qué?
-Bien mirado, has tenido una perdida perfecta.
-¿Perdón?
-Sin agobios, fuiste tú la que decidió, cuando y como, seguro que fuiste poco a poco y no te dolió ¿O me equivoco?
Negó con la cabeza aun avergonzada. Tenia razón, salvo unas extrañas agujetas, lo único que indicaba el cambio eran las sabanas que esa misma mañana habían observado entre besos. Unas pequeñas manchas rojas destacaban tanto como las marcas que habían dejado los dedos de él en su piel.
-Ójala a mí me pase lo mismo.
-Te va a pasar lo mismo que a Yahiko, de eso no te quepa la menor duda.
-
Se pusieron tan tiesas como
árboles cada una por su motivo particular, detrás de
ellas Hiko sujetaba a un derrotado Yahiko por el hombro, el lobo
tenia hambre de carne fresca, y les había tocado a ellos.
Por novatos.
-¿Tienes lo que nos faltaba?-murmuro esperanzado.
-Toda la información de la autopsia, recién copiada.
-Hiko nosotros vamos tirando nos vemos allí-sujeto a Tsubame del brazo y a zancadas la llevo pasillo adelante-Encantado de verte Misao, Aoshi llego hace unos minutos.
-¿Por qué tanta prisa?
-Quiere el expediente ahora.
-¿Sin pasarlo a limpio?
-Dale las gracias al cubo de hielo. Vamos.
-
-¿Aoshi esta aquí?
-Vino hace unos diez minutos ¿A pasado algo?
-No... no, es solo que decía que le dolía la espalda, con lo de la herida... pensé que no iba a salir hasta que volviese a casa.
-Tu por lo menos has conseguido que durmiera por la noche, antes era hacerse una herida y lo que tardaban en desinfectarla volvía a la carga.
-¿Esta de reunión?
-Espera en la sala común, seguro que si le digo que estas aquí saldrá con alguna excusa.
-Gracias.
-¿Se puede saber que le has dicho Hiko? Es parte de "La Camada", ella viene-Tokio la guiño un ojo y la indico que la siguiera.
¿POR QUE LA REINA ESTA TRAS EL REY?
PARA PROTEGERLE
Gabyhyatt¡La desaparecida en combate a vuelto! Sí, el erotismo de la muerte o el instinto de la vida , llamalo como quieras pero para mí no hay nada mas fuerte, salvo el amor o la amistad.
Alis-Chan: Ahm, la idea original era montarselo en el hospital, que posiblemente Megumi les pillase... pero era mejor darles el rato de intimidad ¿Por que tendrian que ir a la carcel?.¿Lo dices por Kaoru y sus velocidades? Tenia un buen motivo. XD
Naoko L-K: Si algunos tienen esa mala costumbre, no pasa nada, un consejo, las patadas en la CPU solo los vuelven mas rebeldes.
