Notas: No quiero violar ningún derecho del autor ni nada parecido, Aoshi & Misao principalmente.
Detrás
de un rey hay una reina.
Por:
Luna "El sol nocturno"
Capitulo once: Preparados, listos...
Helado de lima, poca ropa y sombra, lo mejor para combatir el calor del mes de agosto, pero si a eso le sumamos que DEI no tenían nada mas que hacer y que Shishio había decidido darles un mes tranquilo...
Las posibilidades eran infinitas.
Pero.
El maldito y puñetero pero.
-
Demasiada tranquilidad, los chutes de adrenalina que provocaba el atrapar a un componente del Jupongattana generaban adicción, como yonquis de esas sensaciones, el júbilo y la excitación; lo que después generaba problemas.
Al no haber una distracción mas interesante la gente cotilleaba, por eso las oficinas de DEI estaban casi todas vacías, los que podían huir de los labios susurrantes lo hacían, los que no...
Paciencia criaban.
Yahiko había comenzado una cruzada particular contra Kenshin y Kaoru, tras varias noches fuera de casa la kendoka había convencido al espadachín de que se fuera a vivir una temporada al dojo, el pelirrojo había accedido tras varios "chantajes"; pero el jovencito de pelo despeluchado estaba próximo a un trauma, cada dos por tres los dos adultos se dedicaban carantoñas y arrumacos, risitas tontas, posiciones comprometedoras... Cada vez que decía algo Shojô se reía de él.
Tsubame simplemente se sonrojaba y bajaba la cabeza.
Mientras tanto "la semana" que Sanosuke debería haber pasado en casa de Megumi se había convertido en un mes, no se aguantaban, peleaban por todo y nada, las labores de la casa las hacían de forma intermitente teniendo que salir antes de DEI para terminarlas... y todos tenían la sospecha de que se habían acostado.
El primer valiente en preguntar eso había sido Kenshin, respuesta: un bofetón de carpeta metálica y un pisotón de un cuarenta y cinco. Nadie había vuelto a decir ni pío.
Por otro lado Saito había olvidado lo que era la benevolencia, su estado de nervios debido a la falta de información era absolutamente caótico: siempre pendiente del móvil, gruñendo por la mas mínima falta y ladrando a pleno pulmón por los informes de todo lo relacionado con la nueva, y recién descubierta, guarida del Jupongattana. No dejaba pasar ninguna y tenias suerte si al salir del despacho no te había despedido o degradado de puesto.
Cho y Kamatari eran los únicos que por ahora se salvaban. Ya les tocaría.
Tokio llevaba bien el embarazo, patadas en los riñones y molestias matinales aparte; Hiko pasaba horas enteras en el ordenador o mirando informes. Alguna se traía entre manos, lo bueno de todo eso era que ya no le perseguía la secretaria. Ni las ayudantes.
Misao por el contrario quería matar a algún operario que reconstruía el Aoiya o pasar por sus kunai a un profesor al azar de la facultad por la cantidad de trabajos extra para esas vacaciones, pero sobre todo lo demás necesitaba encontrar alguna pista de Fujitaka y Kaho Misaki para que, o bien el Lobo o bien Battousai, no la matasen a ella.
No era muy halagüeño terminar repasada de arriba abajo por dos katanas.
Y más aun si se daba la casualidad de que Aoshi pasaba poco tiempo en casa o en el DEI, algo ocurría y por la expresión que normalmente el guerrero tenía no era nada bueno. Por eso había decidido que tomaría cartas y averiguaría, sino todo, parte.
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Por eso cuando el joven llego a su casa la encontró silenciosa, nada de shamisen ni de música o J-pop, la cena estaba encima de la mesa, cubierta por film transparente, el sonido de la ducha hacia tiempo que se había extinguido.
Intrigado fue a la habitación; el ventanal estaba abierto para dejar entrar la brisa nocturna y Misao reposaba tumbada sobre el futón. Sonrió levemente, estaba despierta pero disgustada.
-Hola-susurro desde la puerta. La chica no respondió, ni siquiera le miro-sé que no he pasado mucho tiempo contigo pero puedo explicarlo.
-Estas con otra-escucho.
-No, pero si alguien mas se enterase me matarían, sobre todo Saito.
-¿Por qué?
-Por que me he puesto en contacto con tu familia.
-Tienes razón, Saito te matara.
-Puede, pero habrás recuperado la sonrisa, toma.
Un paquete de sobres cayo sobre su regazo, sentada sobre el futón pudo comprobar que las caligrafías que tenían por fuera eran de los cinco protegidos que estaban a muchos kilómetros de distancia; temblorosa quito el cordón que las mantenía juntas y abrió una al azar, al desplegar las hojas que había dentro descubrió que eran muchas, casi una docena.
-Pero...
-Mis amigos, los que me salvaron la vida, te acuerdas. Fueron ellos los que las han traído desde Kyoto.
-¿Por eso apenas estabas en casa o en el DEI?
-Aja-murmuro pegándose a su cuerpo-estabas alicaída y me movilice-Misao bajo la vista arrepentida-pero creo que ya me has compensado, has sonreído.
-Quizá… pueda…
-¿Cenar conmigo? Se agradecería.
La joven sonrió y le beso cerca del oído, muy, muy cerca del lóbulo.
-
No la era tan difícil el saber por que Aoshi a veces era impulsivo, bien podía deberse a algún tipo de premonición que solo él entendía, o a que no podía decir algo concreto y entonces simplemente lo hacia, como en ese momento. La tumbo aprisionándola.
-La cena esta en la cocina.
-Hoy empezaré por el postre-susurro besándola en la nariz.
-R-E-Y/R-E-I-N-A-
-¡KYAAAAAA!
Sanosuke dejo la ensalada sobre la encimera y salió al pasillo extrañado, la kitsune acababa de llegar y ante todo había tratado de cumplir con lo suyo de forma impecable, la cena se estaba terminando y por extraño que pareciese había pasado la aspiradora y limpiado lo que le tocaba y más, no se podía quejar.
¿O sí?
-
Megumi sujetaba por un pañuelo una bola de pelos, la "bola de pelos" era marrón y le sobresalía una lengua sonrosada que trataba de lamer la mano que la había levantado tan rápidamente, para su gusto, del suelo, de vez en cuando dejaba expresar la frustración con débiles gemidos de angustia. Quería hacer amistad con la mujer que había estado esperando.
-Será una broma ¿Verdad?
-No, es un perro, un Chowchow para ser más exactos.
-Me da igual de que raza sea, esta es mi casa y nada de animales.
-Técnicamente no es un animal.
-¿Entonces que es?-ya empezaba a dudar del grado de inteligencia de algunos.
-Tu regalo por haberme acogido.
-¿Perdón?
-Pensé regalarte algo, no sé que te gusta y recordé que estarás muy sola al volver del trabajo, pase a por ella.
-¿Ella?
-Es hembra.
Megumi bajo la vista hasta los ojitos del cachorro, el inocente animal la miraba sin comprender por que su principal técnica de ataque no funcionaba con la señorita que tenia delante, todos en la tienda de animales le hacían carantoñas al verla. Pero la mujer la siguió sujetando por el pañuelo rosa que su amigo la había puesto al cuello y la dejo en los brazos de él, emitió un quejido lastimero, olían raro.
-Cuando te vayas que te acompañe.
Dicho lo cual se encamino a la cocina, había sido un día duro.
-Creo que vamos a tener que insistir.
La perrita le lamió en la barbilla y sacudió la cola.
-R-E-Y/R-E-I-N-A-
El jovencito se la quedo mirando fijamente, el practicar nampa tenia sus ventajas respecto a las mujeres, la posibilidad de decidir con quien acostarse y con quien no, y una mujer como ella, de piel tan pálida y pelo tan negro, con un cuerpo de diosa terrenal, era demasiada tentación como para no intentarlo.
-Se de un hotel donde nadie nos molestara-la susurro cuando paso a su lado como tantas otras. Los ojos de ella brillaron como dos pozos de oscuridad atrayente.
-Yo se de uno donde los ilusos como tu no me molestan-una cobra y un ratón
Nadie en la concurrida calle se dio cuenta de que el chico había caído al suelo, muerto.
-
Por el contrario la mujer dejo que la marea nocturna la llevase hasta un lugar concreto, una cafetería, no tenia nada de especial salvo lo que se ocultaba dentro, un hombre y una mujer; el joven de pelo gris levanto una mano en su dirección indicando donde estaban sentados, un apartado del final.
Al llegar se abrazo con la mujer de pelo oscuro, sus rasgos detonaban el mismo orgullo que el de los hermanos.
-¿Estas excitada Tomoe?
-Puede ser, pero dime de ti ¿Qué tal con Shishio?
-Bien, sus heridas ya no le molestan, pero El Lobo sigue tras él.
-Es una pena, lastima que ya no tengamos ningún topo en DEI-se quejó.
-¿Descubrieron el enlace?
-Han destruido los ordenadores tras sacar la información, no fue uno de los planes mas meditados-necesitamos otro plan, pensó, depurado y rápido.
-Sabes creo que necesitas unas vacaciones, lejos de aquí. Pero también lo suficientemente cerca como para hacer de las tuyas-insinuó adelantándose a su queja-¿Qué os parece el veniros para verme actuar?
-Pensé que solo actuabas para Shishio.
-Por eso, veniros. Interpretare las danzas de la antigua capital para un público muy especial. Mi familia y mi amante.
-Como quieras, pero yo vine a hacer una cosa en concreto.
-Eso no le gustara-dejó caer el joven-¿Pero por que?
-Me da igual, él dijo que me amaba, que moriría por mí. Sigue con vida y con una zorra que se parece mucho a mí.
-Tomoe-susurro Ayumi-dentro de dos días nos iremos, y sobre todo tú tienes que venir.
-Dos días y estaré aquí, esperándote.
-Se puntual entonces.
-R-E-Y/R-E-I-N-A-
Miraba la pantalla y no veía nada raro, al contrario todo estaba demasiado limpio, ningún movimiento ni cambio en la última semana, traducción: algo gordo se gestaba. Cansado de no obtener beneficios apago el ordenador, le dolían los ojos, mejor dicho un dolor penetrante se deslizaba desde la parte trasera provocando en unas horas un fuerte malestar en cabeza; con tranquilidad cambio de despacho, Kaoru no presentaba mejoras en su parte, nadie había visto nada.
-¿Un helado?
-No, una ducha fría. Y mantener a Megumi lejos.
-¿Acaso no estaba contenta por que Sanosuke se iba al fin?
-¿Tu sabes el "regalo" que la ha hecho? Un perro.
-No estará sola ¿Qué tiene de malo?
-Que a Megumi le gustan los perros-dijo mirándole con cara de eres tonto.
-No entiendo nada-se dejo caer en la silla mas cercana.
Kaoru por el contrario inclino la cabeza, pero si era muy sencillo-Se gustan pero te recuerdo que ambos son orgullosos, Megumi sobre todo; presentarlos fue como juntar la pólvora y el TNT, ninguno de los dos se rebajara y eso hace que se peleen.
-Espera ¿Se pelean por que se quieren?
-Eso es algo que hasta los niños saben: los que se pelean se desean.
-¿Por qué sois tan complicadas?-imploro.
-Es un vicio. Apechuga.
Kenshin la miro con cara de circunstancias, había tenido suerte.
-¿Cerramos? no a habido ningún tipo de movimiento desde la semana pasada.
-Eso es lo que me tiene preocupada, en el muelle no han visto nada raro, el almacén sigue sin recibir visitas y la mansión tampoco.
-Pero… algo se cuece, fijo.
-Ahora solo queda el averiguarlo.
-¿Cerramos?
-Vale, cerramos.
El pelirrojo sonrió contento y fue saliendo para coger los cascos que tenia en su despacho, la kendoka se reunió con él en el ascensor.
-Aoshi ya se fue pero no encuentro a Misao.
-Hoy no vino, creo que la asustasteis demasiado-dejo caer como si tal cosa.
-Se trata de mi hermana-dijo como si asustar a alguien para que encontrase a otra persona fuese lo mas normal-además convendría saber si esta en Japón o no.
-La próxima vez omitid eso de que "te repasaremos con la katana", la haréis un favor. Tendrá su primer paro cardiaco a los setenta.
-Una buena edad.
-
Entraron en el ascensor y bajaron a la primera planta, los de seguridad ya empezaban a ocupar sus puestos frente a las cámaras de vigilancia, algunos comprobaban el funcionamiento de los transmisores y la distribución de la plantilla para recorrer el edificio, eso incluía la lista de funcionarios que hacia el turno de noche u horas extras. Algunos les saludaron y otros solo levantaron la mano a modo de reconocimiento, les desearon un turno tranquilo.
Se metieron en una de las puertas laterales que conducían a los garajes; aislados del resto del edificio evitaban la posibilidad de que se pusiera una bomba en un coche y se tuviera que desalojar el edificio entero, además los compartían con las compañías que tenían sus sedes en los edificios colindantes.
La zona reservada a las motos no estaba vacía de gente.
-R-E-Y/R-E-I-N-A-
El pitido del móvil no paso desapercibido.
Pero estaban muy ocupados para prestarle la debida atención.
-
Básicamente por que la intimidad de Misao acaparaba toda la atención del guerrero, como lo que su boca hacia en la palpitante carne de él, demasiadas cosas que necesitaban su atención.
Extendió una mano cauteloso, los dedos rozaron el móvil que estaba dentro de unos abandonados pantalones, lo saco. En ese momento la joven supo que es lo que hacia y se aparto, ah inocente muchacha, en cuanto se librase del indeseable, hasta el vecino sabría lo que hacían.
-
Bueno… si llamas inocente a una diablesa en potencia.
-
Aoshi jadeo al ver como Misao se sentaba sobre él, dejando su espalda surcada de hebras de media noche expuesta a sus ojos. Tenia que acabar ya con el aparato.
-¿Sí?-gimió intentando no sonar excitado.
-No lo dices muy convencido-ronroneo su compañera de forma picaresca.
-Dame dos segundos-amenazó con las pupilas dilatadas.
Colgó tras decir que llamaría después, de un suave empujón la puso sobre la cama, mando el teléfono a hacer gárgaras y, mientras sus labios buscaban los femeninos, enredo las manos en las caderas.
Ella se levanto sobre las manos y terminaron sentados en el futón.
-
Recorriéndola insaciable de sus dulces curvas, sus pequeños y tiernos senos, las inquietas caderas… las pálidas manos que buscaban devolver todo lo que recibía.
La cena hacia mucho que estaba olvidada.
-R-E-Y/R-E-I-N-A-
-¿Y? Vendrán a cenar al Akarakebo
-Creo que estaban ocupados.
Kenshin la paso el casco y se rió de su expresión perpleja. Muy ocupados por la forma en que la morena sacudía la cabeza.
Se calzo su casco riéndose por la forma en que su compañera farfullaba diciendo que la próxima vez llamaría él, de seguro que no habría próxima vez. Con una simple comprobación ya sabían que a esas horas estaban haciendo algo en lo que mejor no molestar.
Paro de golpe al ver un destello peculiar tras la figura de ella.
Una media luna, que portaba la muerte.
¿POR QUE LA REINA ESTA TRAS EL REY?
PARA PROTEGERLE
Gabyhyatt: Lo mas fiero es el "Lo pintan", no me imaginaba a Battousai haciendole daño a Kaoru, solo quería estar con ella. :s que mal rollo.
Rinko Inukai¿Con esos dos? XD De todo, espero que el pequeño adelanto sea suficiente. ;)
Joe the time traveler: Epa uno nuevo, por que eres un o ¿O no? Me dejaste el review en el primer cap, pero te respondo ahora. Que la lectura te sea propicia, gracias.
Por cierto busco nombre para la perrita, enviad.
