Notas: No quiero violar ningún derecho del autor ni nada parecido, Aoshi & Misao principalmente.

Detrás de un rey hay una reina
Por: Luna "El sol nocturno"

Capitulo dieciséis:
Yo tengo las riendas.

Había que reconocer que no todos los tacones se rompían al correr, ni al bajar las escaleras corriendo, ni al pisar una junta del "excelente" adoquinado irregular de Tokio, pero que se rompiesen justo en el instante en que ves como el hombre al que mas odias se quita unas gafas de cristal oscuro y dice...

-Hola, mi amor.

Eso si era una jugada de mal gusto.

-

O eso pensaba Megumi Takani, doctora del Hospital Numero Catorce de Tokio, la alumna con mas renombre profesional de la Universidad de Tokio... y protegida numero ochocientos dos por culpa del hombre que se acercaba con una rosa y una sencilla sonrisa de la que era mejor no fiarse. Sintió que las puertas automáticas de la entrada se abrían de nuevo dejando salir a alguien jadeando, y deseo que no fuera él.

-Vamos amor, es hora de volver a casa.

Antes de que sus dedos rozasen la mano que aun tenia en el suelo otras la cogieron por la cintura y la pusieron de pie con delicadeza genuina; Sanosuke miro bien como la expresión del otro hombre pasaba de ser tranquila a encerrar de mala manera su rabia.

-¿Estas bien?

-¿Quién es usted?

-¿Megumi, estas bien?-volvió a insistir.

-Lo estoy, solo quiero ir a casa.

-Muy bien-dijo el otro hombre con una sonrisa, repentinamente, satisfecha-vamonos.

-He dicho que quiero ir a casa. A mí... nuestra casa, la suya y la mía.

-¡Cómo te atreves puta!

El golpe de agresividad fue mas de lo que ella soportaría, de manera normal, como si estuviese delante de otra persona se giro, pero él la cogió del brazo la hizo encararle y la descargo un bofetón en la mejilla que la hizo tambalearse, y finalmente caer al suelo. Acto seguido se comió los nudillos del luchador.

-¡Vuelve a hacer eso, a ella o a cualquier otra y te daré la paliza que te mereces!

La levanto inclinada sobre si misma y la llevo hasta las escaleras del garaje donde tenia su moto, la dio el único casco que poseía y la ayudo a ponérselo.

Cuando llegasen a casa ya aclararían lo que había pasado.

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-R-E-Y/R-E-I-N-A-

Tokio sonrió cuando Saito aparto la vista malhumorado, estaba fingiendo, se alegraba de verla pero no de la decisión que había tomado en el MYUR-MYUR cuando él estaba siendo atendido por los sanitarios, ser la nueva cabeza visible de DEI. No era lo más adecuado para una mujer de seis meses de embarazo.

-¿Cómo estas?

-Preocupado, no creo que tu decisión sea la mas sana.

-Hiko a dicho que él no puede hacerse cargo de esto.

-Es el sub-director de DEI, no puede delegar eso en otra persona.

-Pero lo a tenido que hacer, no me gusta y creo que lo que él hace no nos ayudara en un enfrentamiento con Shishio pero le conozco, si algo gordo llegase a ocurrir en los bajos fondos donde se esta obligando a mover nos lo dirá.

-Espero que tengas razón-murmuro alargando una mano desde la cama para rozarla el vientre. Ella solo se tumbo a su lado, con cuidado de no rozar los sensibles muslos de su marido, este le hizo algo de sitio en la estrecha cama del hospital y paso una mano por su vientre.

-Me habría gustado venir únicamente cuando naciera.

-¿Solo el día del parto?

-Sí, y mantenerte bajo vigilancia el resto del tiempo.

-¿Vigilada?

-Por mi, Hiko abría tenido que tomar el control temporal de DEI para así yo poder disfrutar de mi permiso de paternidad.

-¿Tu disfrutando de un permiso de paternidad? Hace años que no sabes lo que es dormir dos horas mas los domingos.

-Podría intentarlo-repuso besándola el cuello.

-Saito Hajime estamos en el hospital.

-Me has ignorado hace unas horas, apenas te has dejado ver y has hecho algo que en tu estado es peligroso, deja que disfrute de tu compañía hasta el amanecer.

Tokio se mordió un labio dudando, aparto unos mechones del rostro del Lobo y le beso en las sienes para después darse la vuelta y apretar su espalda contra el tórax de él; Saito paso las manos alrededor del cuerpo de ella, hundió el rostro en el pelo suelto y beso la nuca de su compañera.

-

Cuando la enfermera llego para hacer la revisión se sintió como una intrusa, dejo las cosas en la mesilla y miro como el padre acariciaba en sueños el voluminoso vientre de la madre.

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-R-E-Y/R-E-I-N-A-

Cora entro en la habitación con timidez, tenia prohibida la entrada desde aquella vez que revolvió todo el maquillaje de su ama buscando su mordedor, claro que también la tenia de antes, de cuando mordisqueo unos zapatos también buscando el dichoso mordedor; bueno al tema, su ama había estado muy rara desde que volvió del trabajo, no solo no la había rascado detrás de las orejas como era su costumbre sino que tampoco la había puesto su cena, y el amo tampoco lo había hecho, solo hurgaba en el frigorífico pero sin darla ningún trozo de comida que por "error" se caía. Con suavidad apoyo la cabeza encima del colchón y la miro.

Gimió para llamar su atención.

Megumi abrió los ojos con dificultad, alargo una mano y la poso sobre la cabeza cálida y suave del animal; no se sentía con ganas de hacer nada, solo de permanecer tumbada hasta que el sueño la venciese al fin. La puerta se abrió algo mas dejando entrar mucha mas luz del pasillo, Cora levanto la cabeza y recibió las caricias de Sanosuke que la aparto un poco de la cama para poder sentarse al lado de la joven; puso una bolsa con hielo sobre la mejilla hinchada y roja y acaricio distraído la mano que Megumi había dejado abandonada sobre las sabanas. Tras un rato levanto la vista y encendió la lámpara de la mesita de noche.

-Ya esta menos hinchada ¿Quien era ese tipo?

-Nadie.

-Pareció que te conocía bien.

-No era nadie.

-¿Segura?

-Sí.

-Esta bien-se levanto para irse a por algo de comida, y de paso dar de comer a Cora que ya estaba mordiendo sus pantalones con desespero, cuando sintió que le cogía del brazo-¿Pasa algo?

-No te vayas, por favor.

-¿Sigues estando segura de que no es nadie?

-No quiero quedarme sola.

-Hagamos una cosa-dijo sentándose de nuevo, para desespero de Cora-ella se queda, la preparo la cena y cuando entre nos turnamos, yo me quedo y ella se va.

Cora ladro aceptando el trato.

Megumi solo soltó el brazo del luchador.

-Sí le conozco-empezó titubeante-era compañero mío en la universidad, me buscaba, decía que estaba enamorado de mí... lo cierto era que yo estaba preparando... unos experimentos con el profesor... no eran de carácter oficial... y nunca me dijo por que... en realidad cortaba droga para sus jefes... y yo soy la única que conoce la formula... y durante un tiempo me enamore de él.

-¿Él es de la howaito?

-Kanryu Takeda.

-¿Ese es el nombre de ese bastardo?-escucho que asentía por el roce contra las sabanas-llamare a la policía.

-¡NO!

Se levanto a medias sobre las sabanas, la poca luz que entraba desde el pasillo le mostró que la expresión del joven era impenetrable, cruda y pura rabia impenetrable. Aparto la mirada por que ver como apretaba los puños hasta hacerse sangre era demasiado para ella.

-¿Eso es por que pertenece a la howaito, por que aun le amas o por que tienes miedo de que te vuelva a violar?

-

¡Y por eso me gustas!

Maldecía el instante en que Yahiko había dicho eso y Shojô había dado la vuelta a la esquina para ir a recogerlos, la cara de perplejidad que había puesto ella contrastaba con la de contenido de su evaluador y la de vergüenza absoluta de su compañero. Por kami a ella también le gustaba él, hacia unos años que se conocían, meses que pasaban juntos casi todas las horas del día y eso lo hacia todo más difícil ¿Cómo decirle te quiero en el almacén del Akarakebo donde trabajaba a tiempo parcial?.¿O hacerlo en clase donde Shojô los vigilaba constantemente dada su evaluación?.¿O en casa donde su hermana mantenía un ojo sobre ellos dos para que no se metiesen en líos excesivamente grandes?

-No digáis nada, Tsubame no.

Bajo la vista y junto con el aprendiz le siguió hasta el ascensor.

Casi una hora después el coche de Shojô aparcaba frente a la casa donde vivían Tae y Tsubame, la joven bajo del coche y miro a su compañero.

-Hasta mañana en el insti.

-Os veréis a la hora del recreo-dijo Hamakusa.

-¿Qué?

-Ya se lo dije a Yahiko, no voy a permitir que dos aprendices tengan una relación sentimental.

-¡Yo no he dado mi respuesta!

-Pero era un sí. Ahora solo Yahiko estará bajo mi supervisión y tú la estarás bajo tu sensei.

-Ni de broma-estallo el joven-nuestra evaluación salió positiva según Saito y ya somos DAE.

-Pero en el instituto yo sigo siendo vuestro profesor, y estaréis separados.

-Muy bien-abrió la puerta y se bajo-ahora no estamos ni en DEI ni en el instituto por lo que podemos hacer lo que queramos.

-¿Eh?

Justo en el momento en que Tae abría la puerta alarmada por los gritos Yahiko sujeto a Tsubame por una mano y la beso. Shojô vio perfectamente como la chica no se lo esperaba, el llavero cayo al suelo con un ruido sordo y levanto las manos hasta apoyarlas en los antebrazos del chico, después disfruto. Para sonrojo de los tres Tae empezó a aplaudir y a silbar como una colegiala en un concierto.

-Hasta mañana.

Tsubame solo atino a levantar la mano y agitarla distraída, clavada en el lugar no se percato de la manera en que Yahiko corría, muerto de vergüenza, hacia la bocacalle más próxima. Shojô solo suspiro dentro del coche y murmuro algo así como que dios le diese paciencia mientras sacudía la cabeza.

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-R-E-Y/R-E-I-N-A-

No debía haberlo hecho.

Un día había sentido curiosidad de por que su nombre había aparecido en los archivos con una vinculación a una carpeta de protección, y lo que descubrió le puso los pelos de punta; había varias fotos de Megumi y en todas aparecía con moratones en diversas partes del cuerpo, incluso una dolorosa quemadura en el bajo vientre con forma circular. Nada de eso lo preparo para verla llorar desconsolada en el cuello de Cora por culpa suya.

-Lo siento.

Se acerco cauteloso y la rozo el hombro, su cuerpo tembló pero se quedo tranquilo, de manera paulatina la soltó del cuerpo del animal, que se tumbo en el suelo confuso, y la hecho sobre si. Teniendo cuidado de que su mejilla no se apoyase contra él.

-¿Por curiosidad o morbosidad?

-Salió un enlace en un caso aun abierto y me colé.

-¿Y ahora que hago contigo?

-Ayudarme a poner la denuncia, después ¿Dejar que te ponga la pomada?

Sonrió con varias lagrimas agolpadas en los ojos-esta bien.

Cora se fue de la habitación desilusionada, hoy no cenaba, y menos cuando sus amos hacían algo tan sumamente importante para la especie. ¡.¿Pero ahora?.! Extrañas costumbres.

Sanosuke aparto la mano de la sensible mejilla, por error había tratado de acariciarla para saber que todo estaba bien, que podía seguir con sus tímidos avances, maldito y puñetero bofetón, y de paso el idiota que se lo dio. La joven bajo el rostro y deseo poder tumbarse con tranquilidad, dicho y hecho; el luchador agarro la almohada y la puso sobre su regazo, en una mano sujetaba la bolsita con hielo mientras palmeaba en la suave superficie de la sabana.

Megumi se tumbo dejando escapar un suspiro de satisfacción al sentir el frío del hielo contra su ardiente mejilla.

-Gracias-susurro cogiéndole de la mano.

-De nada, pero creo que no pueda mantenerla quieta mucho más tiempo.

-Eres un...-murmuro Takani levantándose para echarle de la habitación.

-Me refería a la mano, malpensada-dijo defendiéndose una vez en el pasillo-tengo los dedos dormidos del frío-le confió a la perrita.

-

Cora solo vio que la puerta se volvía a abrir, la mano de su dueña asomaba, agarraba a su amo del cuello de la camiseta y lo metía de un empujón dentro de la habitación.

Inclino la cabeza confusa y gimió de hambre.

¿POR QUE LA REINA ESTA TRAS EL REY?

PARA PROTEGERLE

Howaito: Mafia japonesa, yakuza es el mismo termino pero se usa mas en China y para referirse a bandas jóvenes. Casi toda ella esta formada por cargos importantes y muy difíciles de culpar.

-

Silvia-chan: Digamos que su pie es lo que mejor va a salir parado, digamos que tu observación sobre Aoshi me inspira y tardo... digamos... supuestos, eto, pensaba juntarlos en el cap veinte, pero si quieres dejo la "sesion de reencuentro" para muchos mas adelante... digamos ¿Cap veinticinco? depaso desquiziandole un poco mas (Diox, pobre Misao como la coja) Moraleja: No dar ideas a autoras dispuestas a desquiziar lectores.

GabyHyatt: Esto, esto la ha pasado; aun asi ¿Como estarias tú si te meten un sedante por vena? Con los angelitos, como Saito