Notas: No quiero violar ningún derecho del autor ni nada parecido, Aoshi & Misao principalmente.

Detrás de un rey hay una reina.
Por: Luna "El sol nocturno"

Capitulo dieciocho: Entender.

-¿A dónde me llevas?

-A un sitio. Tu agarrate fuerte y deja de preocuparte.

-Cora nos esta esperando. Si hemos salido pronto de la fiesta es para cenar en casa y que así la bolsa de la basura este intacta al llegar.

-No te preocupes, la deje su parte en el plato. Agarrate.

-

Sanosuke acelero hasta llegar con facilidad al límite de velocidad, iban por barrios poco aconsejables y quería pasarlos cuanto antes a pesar de conocerse cada adoquín como la palma de su mano; en una esquina de la avenida percibió a un grupo de colegiales que volvían en grupo a sus casas, chicos listos, sobrevivirían.

Giro una calle antes de llegar al pabellón deportivo donde se había pasado las horas muertas jugando al baloncesto o pegándose con otros jóvenes de su edad. Tras varias bocacalles mas se detuvo frente a un edificio concreto, un cartel discreto indicaba que era un orfanato.

-¡Quieto!-grito un niño.

-¡Quién erez foraztero!-una niña salio de detrás de un cubo de la basura.

-Ren, Nana ¿Ya no os acordáis de mi?

-¡Sanosuke!

Megumi se quito el casco justo cuando tres niños más se tiraban en plancha a por el luchador.

La escena la resultaba extraña, barrios deprimidos pero llenos de vida, un orfanato, niños que le trataban como si hiciese relativamente poco que no le veían… nunca jamás se había esperado esto; ella había pensado que el joven había sido o bien seleccionado, cosa que dudaba, o protegido y luego integrado a DEI como ella, pero el que fuese un huérfano… era algo que su mente analítica y lógica nunca había imaginado.

-Vamos… te presentare a "Pingüino"

Sanosuke la cogió de la mano y llamo con fuerza al timbre, casi al instante la puerta se abrió y un joven de su misma edad, pero con el pelo largo y liso, le interrumpió el paso.

-¿Adonde crees que vas?

-Yo también me alegro de verte Katsû-dio un paso al lado para entrar, el joven se interpuso.

-Hace dos días que no vienes-apretó el hombro derecho contra el marco de la puerta para evitar que Sano entrase-¿Cómo crees que se siente mamá?

-¿"Pingüino"? Perfectamente, la llame diciendo que hoy vendría con Megumi.

-Lleva todo el día preparando la cena. Y cambiándose de ropa para estar presentable, creo que incluso ha ido a la peluquería.

-¡A cenar!

Megumi observo perpleja que todos los niños que estaban en la calle entraban en tropel en el edificio, pudo hacerse la idea aproximada de que eran unos treinta, Sanosuke aprovecho la momentánea distracción para empujar al moreno y entrar en el enorme hall del edificio.

-Primero hay que lavarze laz manoz-la niña cogió con suavidad a Megumi de una mano.

-Ve con Nana-la beso con ternura, justo antes de recibir un cubetazo de agua por parte del otro joven.

-¡Katsû!

-

Delante de ellos había una señora, pero era su atuendo el que había ocasionado el que hacia años Sanosuke Sagara la llamase pingüino: era una monja.



-R-E-Y/R-E-I-N-A-

-Casa de los Hajime.

-¿Saito?

-Ocupado, soy Tokio ¿Qué quieres a estas horas Megumi?

La doctora se sentó en la encimera, hacia poco que habían regresado del plan inesperado de Sanosuke y, mientras él luchador se daba un baño rápido, ella aprovechaba para llamar. Cora solo les había dirigido una mirada torva por haber llegado tan tarde y haberla despertado al prender la luz, dormía en una esquina de la cocina.

-

-Siento llamar tan tarde solo quiero saber si se sabe algo de Aoshi.

-Por ahora nada ¿Por qué os fuisteis tan pronto de la fiesta?

-Sanosuke quería llevarme a un sitio especial-pudo decir al fin.

-Al fin te ha llevado con Mariya, pensé que nunca lo iba a hacer.

-¿La conoces?

-Es la madre adoptiva de Sanosuke y Katsû Sagara. Vive en el orfanato "Corazón de Jesús" y es la madre superiora de su orden, cocina de maravilla y es una enamorada de los niños, ah sí, me mando un libro de su autoría para mi hijo. Creo que la conozco un poco. ¿Qué tal por allí?

-Bien, me ha resultado extraño con tanto niño…

-A Sanosuke le encantan.

-Ya me he dado cuenta, ha sido agradable. Mariya me ha contado varias travesuras de Sano cuando era pequeño.

-Cuando se rompió el brazo al caerse por la ventana, es la más fantástica de todas pero también la más realista de sus travesuras.

-Sí ¿No ha llamado Misao?

-No, pero ha mandado un paquete, dos quimonos preciosos. Uno para niño y otro para niña.

-Ha sido lista. Es el gran misterio del año.

-La doctora me pregunto si quería saberlo, la dije que el día del parto era el mejor momento para ello.

-Tienes razón-la puerta del baño se abrió-tengo que dejarte.

-Lo mismo te digo, hasta mañana.

-Hasta mañana.

-

-¿Quién era?

-He sido yo quien ha llamado-cerro el móvil y lo dejo sobre la encimera-Misao a mandado un paquete a Tokio.

-¿Te ha gustado la sorpresa?-susurro ignorando el dato.

-Ha sido esclarecedor… y muy agradable.

-Temía que no te gustase, son muchos niños y mi primo no es un santo precisamente. Sin quitar el hecho de que Mariya te ha contado todo sobre mi niñez.

Se quedo delante de ella, con la toalla colgando del hombro y el pelo aun mojado, iluminado por la poca luz del pasillo; nunca le había visto tan, sexy… bajo el rostro, desde que Kanryu la humillo no había deseado a nadie, incluso evitaba el trato con la gente para no sufrir traiciones o golpes bajos. Era algo nuevo el saber que podía confiar en alguien y que su cuerpo pedía ese tipo de intimidad tras una primera vez fallida, si no desastrosa. Se mordió los labios: ahora tenía un problema; nunca había tenido ese tipo de problemas al estar sola, al no sentir nada por el sexo opuesto.

Ahora sentía algo por un hombre pero no sabia como decirle que le deseaba. También físicamente.

-

…pitido insoportable… sueño… lunes… nueve menos cuarto…

¡Nueve menos cuarto!

Yahiko salto del futón hacia el uniforme del instituto, con rapidez se puso la camiseta y peleo de manera enfurecida contra las perneras del pantalón, la prenda de vestir se le enredo y termino metiendo, o tratando de meter, las dos piernas en una pernera, perdió el equilibrio y se dio contra el colchón del futón.

-¡Mierdaaaaaaaaa!

Casi veinte minutos después aparco la scooter de Kaoru en el aparcamiento, no era la primera vez que una emergencia de este tipo ocurría, y por eso su primer sueldo se destino al carnet de conducir; distinguió a Shojô aparcando a dos plazas de distancia. Genial, no teniendo bastante con no haber podido llegar a tiempo para la primera clase ahora tendría que soportar una charla completa de su supervisor. Se hecho la mochila al hombro y trato de pasar lo mas desapercibido posible.

-Buenos días Yahiko.

-Buenos días maestro-murmuro quedándose clavado en el lugar.

-¿Te has dormido?

-Aja-¿Por qué siempre daba en el blanco con tanta exactitud?

-Tienes suerte, es la primera vez en este curso y el cambio de edificio esta cerca. ¿Qué carrera harás?

-Tenia pensado hacer algún modulo y luego buscar la manera de ascender en DEI.

-Saito no te dejara, si estas en DEI ahora es por tu situación individual; lo que él quiere de verdad es que cuando toda esta locura acabe tengáis una buena formación para poder vivir por vosotros mismos. No le decepcionéis.

El joven dio un respingo cuando Shojô le golpeo el hombro de forma amistosa y le dejo irse a la biblioteca sin ningún tipo de explicación más, hacia casi dos semanas que no había visto a Saito, desde la fiesta sorpresa por el embarazo de Tokio, y allí el líder de DEI no le había dicho nada; únicamente había bebido algo de sake, cosa que su esposa desecho por la salud del pequeño, y se había dedicado por completo al antiguo tutor del Hitokiri. Cuando entro a la biblioteca observo que solo estarían él y la encargada de los ordenadores. Suspiro ante el pensamiento de que aun le quedaban unos quince minutos para poder entrar a la siguiente clase. Dio media vuelta y se fue al pasillo de su aula, sentado frente a la puerta saco un libro de bushido y se puso a esperar.

-

A la hora del recreo su estomago no hacia mas que rugir por comida, había llamado a Tsubame al móvil encontrándose con que saltaba el buzón de voz y había dirigido la siguiente llamada al Akarakebo donde Tae estaría hasta la noche, "el teléfono al que llama esta ocupado", durante diez minutos; todo el mundo parecía muy ocupado últimamente, se dirigió al despacho de Shojô en el instituto.

-¿Shojô?-dio dos golpecitos contra el marco de la puerta para que supiese que iba a entrar-¿Estas ahí?

La oficina estaba vacía, sobre la mesa estaba el ordenador del samurai abierto en un archivo concreto: Ficha de personal Narita.

-

Organización especial de investigación independiente.

(DEI)

Jefe: Saito Hajime y Hiko Seijuro

Ficha de personal.

Nombre: Narita, Tsubame.

Edad: 17.

Domicilio: C/ Sekoku 38, prefectura de Tokio, Tokio.

Familia: Narita Tae y Narita Sae –hermanas-

Posición DEI: Aspirante/Evaluada -evaluador Shojô Hamakusa Nº 8 DAE-

Expedientes: Nº 889 de protección. Nº 9.878 de aspirantes.

Sensei: Tokio Hajime Nº 3 DAE.

Misiones asignadas: Caso Nº 1.524 "Kyosato" –archivado satisfactoriamente, pendiente de resolución por pruebas de la policía-, Nº 1.835 "Reina Makimachi" –abierto, manejado con buenos resultados-. Petición particular: Nº 1.879 "Orígenes traición" –manejado brillantemente, gran labor de investigación-

Armas: –haru no okina- mas que aceptable, hábil y directa en el ataque, desconfiada y peligrosa en la defensa.

-arma reglamentaria- tiro directo, afina puntería para causar daño pero sin matar.

Observaciones: Maneja con una gran habilidad mucha cantidad de información, rápida, eficiente y perfeccionista, hace un gran equipo con Myoujin Yahiko.

Viaje a Kobe por "Orígenes traición"

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-¿Qué es eso de "Orígenes traición"?-susurro "¿Acaso será la nueva asignación que Tokio la dio hace un tiempo, y que la ha mantenido tan ocupada últimamente?"

Cogió un possit de la mesa y apunto el número del expediente para preguntar a Tokio por él cuando se viesen, dejo todo tal cual y salio por la puerta mientras sacaba el móvil de la mochila, había hecho bien en no dejarla en clase. Con discreción se metió en la zona de las taquillas y dejo las zapatillas del instituto en ella, se puso las deportivas y escondió el casco de la moto en una bolsa de plástico que encontró en la papelera; pensó en una buena excusa por si se encontraba con algún profesor, al no venirle ninguna decidió dar un buen rodeo hasta el aparcamiento. Quito el freno de pie y arrastro la moto hasta que vio la salida, tiro la bolsa al ponerse el casco y arranco con rapidez; la scooter se puso en camino de forma instantánea.

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-R-E-Y/R-E-I-N-A-

Kaoru frunció el entrecejo hasta que Kenshin empezó a temer el que las dos perfiladas cejas se convirtiesen en una sola. Un "¡.¿Qué?.!" extremadamente agresivo hizo que se encogiese hasta un ayudante que paso por allí, temiendo por la seguridad física, y auditiva, del que estaba al otro lado del teléfono la quito con suavidad el auricular y respondió a la pregunta del susodicho.

-¿Pero que quería que hiciésemos?

-¿Qué es lo que a pasado?-Pillado por sorpresa el vigilante se quedo en silencio por un instante-Soy Himura Kenshin, compañero de la señorita Kamiya Kaoru, la "señorita" ha ido a tomar el aire para tranquilizarse.

-Fue todo demasiado rápido… cuando nos quisimos dar cuenta ya había pasado, aparecieron demasiado rápido y destrozaron el local hasta los cimientos…

-¿Alguien estaba dentro?

-No lo sabemos, estamos esperando a que lleguen los equipos de desescombro… en diez minutos estarán aquí con los perros.

-Será mejor que empiecen a quitarlos ya, puede que haya alguien a tan solo una capa y no pueda moverse.

-Sí señor.

Kenshin colgó con tranquilidad, apoyada en la mesa le fulminaba con la mirada -Hay formas de hablar Kaoru.

-Tenían que haber llamado antes, no cuando salía en las noticias. Había que avisar cuanto antes, era una zona de prioridad.

-Es un sencillo novato, no seas como Saito en momentos de crisis. Esta vez nadie ha salido herido.

-¿Cómo estas tan seguro?

-Por que el Akarakebo no abre hasta las doce y aun son menos diez.

-¿Y si estaban dentro preparando las cosas, listillo?

-Suerte que Tae planeo esto, la cocina esta en un edificio lateral, junto con el almacén.

-Olvidas muy rápido el que trabajó allí-Shojô se asomo al despacho mientras soltaba el lazo que mantenía su katana cerrada-justo como Yahiko.

-¡Buda, Yahiko! No sabe nada de esto.

-No-dijo Sanosuke con voz de inocentón-pero lo sabrá muy pronto-termino mirando al pasillo.

-

Justo en ese momento el joven apareció corriendo por el susodicho, la chaqueta del uniforme floto al suelo pero la ignoro, dejo caer, mejor dicho arrojo, la mochila y el casco de la moto al despacho sin mirar quien estaba dentro y quien no y salio corriendo al ascensor con la camisa fuera de los pantalones y desabrochada, una negra de tirantes asomaba por debajo.

El casco resbalo hasta los pies de Kaoru. La kendoka solo levanto una ceja con los labios apretados en una mueca.

-¿Quién no estaba en el colegio para vigilar?

-Yo-dijo Shojô.

Kenshin sujeto a Kaoru para que no mordiese, era increíble la rapidez con la que le crecían los dientes, hizo una señal a los demás y esperaron, tratando de que la kendoka no mordiese al "Monje" en el tiempo que tardaba el ascensor en bajar de nuevo.

-

Era verdaderamente engorroso tener una sombra persiguiéndole, desde el día en que había tomado la decisión de vigilar de día y de noche el karkuyai estaba allí, tras él, siguiéndole y vigilándole, observando cada paso que daba y midiendo las distancias para que no la alcanzase con sus shuriken. Con el impulso del salto se escondió en uno de los tejados, la sombra paso por encima de él hasta que la cogió de un tobillo y tiro hacia abajo, estrellándola contra el hormigón de la azotea.

Justo cuando un sonido ahogado escapaba del embozo de su perseguidor puso una kodachi en el cuello para dejar claro quien mandaba.

-Aoshi… por favor…

Rasgo el embozo asustado, una mascara femenina de piel pálida y labios rojos le esperaba al otro lado. Los conocidos ojos verdes estaban llenos de lágrimas.

-Buda…-la envolvió con los brazos al sentarla en su regazo, quizás la había roto alguna costilla o quizás no, no tenia forma de saberlo-¿Por qué me has seguido?-hundió el rostro en el pelo perfumado, con los ojos cerrados para memorizar su calor-¿Por qué no me has dicho quien eras Misao?

-Hannya me dijo que te vio por los tejados del karkuyai-susurro hundiendo el rostro en su cuello, olía a sudor, a él-tenia que intentarlo…

-Gracias.

La joven envolvió los brazos alrededor del cuello del guerrero, apretándose contra él. Aoshi la levanto el rostro, ella lloraba pero no era del dolor, si es que lo había, vio que se mordía el labio mientras sentía que le acariciaba; su aliento en la mandíbula fue algo que le llevo a las puertas de la locura, el beso le hizo convertirse en puro instinto.

Se levanto con ella en brazos, sin ver que un demonio, cómplice de todo, sonreía entre las sombras.



-R-E-Y/R-E-I-N-A-

-No vuelvas a asustar así a los demás Yahiko-Hiko cerro la ventana tras mirar el correo de uno de sus contactos en Kobe-sí, Tsubame esta en Kobe, bien por el mensaje que acabo de recibir, y no vendrá hasta mañana.

-¿Puedo llamarla?

-Por supuesto ¿Quién te lo prohíbe?

-Creo que esto.

Dejo el possit sobre la mesa.

1.879
Orígenes traición

-Ah, eso. Puedo contarte lo que saben los demás, pero deberás hablar con Tokio para que te deje ver el expediente.

-Solo quiero saber si Tsubame esta metida en algo peligroso.

-No lo es. Hasta cierto punto.

-¿Qué cierto punto?

-Eso, mi pequeño aprendiz, es mejor que se lo preguntes a Tokio.

-Por un momento pensé que saldrías con una frase de Stars Wars. Gracias.

-Excelentes películas.

Cuando salio por la puerta del despacho vio, literalmente, las estrellas.

-

-Como vuelvas a hacer algo por el estilo te partiré un boken en la cabeza.

-Hola-murmuro frotándose el cogote.

-¿Qué has hecho esta mañana?-al fin tenían un ratito y pensaba cantarle las cuarenta-¿Ver la televisión en vez de ir a clase?

-Me dormí, y no me entere de lo que paso en el Akarakebo hasta este mediodía. Cuando llegue aquí-rezongó.

-Nos acaban de mandar una copia de la lista de daños-susurro el pelirrojo pacificador-vuelve a casa y no te entretengas.

-Aun tenemos demasiado que hacer-le paso el casco de la moto, la chaqueta y la mochila.

-Son las once de la noche.

-Ya, pero Tae no aparece.

-¿Pero…?

-No hay signos de que su casa halla sido forzada, su coche esta en la estación y no coge el móvil-termino con una sonrisa totalmente falsa.

-Aoshi ha instaurado toda una moda. Que Megumi ¿Cuándo nos vamos nosotros?

-Cuando… ¿A que viene todo esto?-se defendió de un ataque que no había recibido-tenemos una reunión ahora y mañana Yahiko tiene clase, vamonos.

-¿Y eso? Acaba de demostrar el que, aun es, la Doctora Von Takani.

-Ni idea, lleva así desde que la presente a Mariya. ¿Von Takani?

-Suena más malvado-respondió Kaoru.

-

En ese momento la Doctora Von Takani se giro.

-

-La próxima vez que tú, Hitokiri Battousai, vengas al hospital para hacerte un chequeo, recomendare encarecidamente el que te hagan un palpo rectal.

-Ay.

Sanosuke entrecerró los ojos, de no ser por que hacia un tiempo de la visita de Takeda juraría que el susodicho había tratado de hacerle algo; Megumi no era agresiva en el sentido físico de la palabra, pero cuando quería su forma de hablar podía ser peor que su Sanza o la katana de Battousai juntas. Salvo cuando estaba muy cerca de ella no había notado nada extraño, en esas pocas ocasiones sentía que ella se encogía a su lado, como si temiese su contacto.

¿Miedo? Imposible, la Doctora Von Takani no tenía miedo a nada…

¿O sí?

¿POR QUE LA REINA ESTA TRAS EL REY?

PARA PROTEGERLE

El uniforme: Hasta donde llega mi conocimiento de los institutos japoneses tanto en la educación publica como en la privada llevan uniforme, ellos lo consideran un honor, y dejan que se personalicen hasta un cierto grado (de hay que Yahiko lleve una camiseta negra, por debajo del uniforme)

…y las taquillas: digamos que se ven obligados (en la privada creo, la publica no lo se) a llevar unas zapatillas concretas ¿Ejemplos? Card captor Sakura (cuando deja los patines, si uno se fija bien todos llevan las mismas zapatillas), Fruits basket (Yuki deja las zapatillas del colegio y se pone SUS zapatos), Gals! (todos llevan el mismo modelo de zapato).

Palpo rectal: Método extremadamente incomodo para conseguir que la enfermera llegue a la próstata, todo ello, para corroborar que no hay cáncer o dolencias, generalmente con el primero se sale "escocio" (como si llegases de montar de caballo, según mi abuelo, de ahí la bromita de Megumi a Kenshin XD)

-

Misao de Shinamori: Be water mi friend dijo un hombre muy sabio... un buen friki es capaz de estudiar, trabajar, y estar al dia de lo que le interesa sin despeinarse, la respuesta: ponte gomina, asi no se mueve el pelo. Justamente ese tipo de historias es la que mas me gusta, la que te dan ganitas de meterte en la mente retorcida de la autora y no puedes. Me gusta que no sepais por donde voy a tirar Juajuajuajuajua (risa malvada en plan Martina de Slayers) Eso significa que escribo bien la historia.

Senfhi: Shishio Makoto es unico en su especie, por eso me gusta como personaje (que no salga de la pantalla del televisor que la joemos) es una buena idea que sea niña pero... tenia pensado nombre de chico. Ups lio, se aceptan nombres de chica.

GabbyHyatt: Si te gusto la fiesta de Kenshin y Kaoru esperate a la de Misao y Aoshi. Por cierto, es en un hotel y esta mas cerca de lo que os esperais mas de una o dos.

Si llegamos a cincuenta reviews cuelgo el siguiente cap en el acto Hace? ;)