Capítulo 6
UNA VISITA INESPERADA.
Se despertó, escuchaba ruidos, abrió los ojos pesadamente, había sido un día muy pesado...no podía creer todo lo que había pasado en tan sólo un día. Se levantó y corrió sus cortinas y vio que todas las cortinas estaban corridas excepto la de la cama de enfrente, había una chica sentada...era Janíss, y por lo visto estaba leyendo una carta, ya que a su lado había una lechuza negra con grandes ojos azules. Janíss sonreía de una forma que no le gustaba a Hermione. Janíss como compañera de cuarto no era tan mala, ya que no se entrometía en lo que no, aunque no era muy agradable su compañía.
Salió de su cama como si nada y entró al baño.
Cuando se hubo bañado y puesto la túnica del Colegio salió ya lista, sólo para recoger sus cosas. Cuando volvió a salir todavía estaba Janíss ahí pero la vio diferente: Janíss solía llevar el cabello suelto pero lo llevaba agarrado en media cola.
-¿Que tanto observas Hermione?- dijo volteando a ver a Hermione con el ceño fruncido.
-Nada, ¿Acaso no puedo mirar a donde yo quiera?- dijo Hermione tomando su mochila.
-No lo creo...- dijo Janíss parándose y saliendo de la habitación.
-Fastidiosa- dijo Hermione una vez que se hubo ido Janíss.
Hermione se apresuró a bajar y se encontró con los chicos en el Gran Comedor desayunando.
-¡Rubí!- dijo Hermione y abrazó a la rubia con felicidad.
-¡Hermione!- contestó el abrazo Rubí.
- ¿Cómo estás?- preguntó Hermione sentándose y empezando a desayunar.
-Muy bien, no pasó nada...me dijeron que descubrieron que fue Janíss- dijo Rubí volteando a ver como entraba Janíss al Gran Comedor.
-Sí...pero dinos que te hizo- dijo Harry.
-Creo que fue un simple Desmaius- dijo Rubí.
-Mientes- dijo Ron- Fue algo más fuerte.
-¿Por qué lo crees?- dijo Rubí volteando a verlo.
-¡Tiene una fama!- dijo Harry.
Rubí volteó a ver de forma seria a Janíss, miró a su prima intensamente y dijo- Eso creo.
-¿Qué clase toca?- dijo Ron.
-Herbología- dijo Hermione.
-Será mejor que se apuren, yo tengo DCAO...así que me apuro...adiós- dijo Rubí parándose.
Las clases iban de lo más normal, le iba muy bien a Gryffindor gracias a que Hermione, prácticamente se sabía todo, aunque Janíss también hacía una gran aportación, sabía tanto como Hermione y a ésta no le agradaba mucho esa situación.
El día transcurrió, y aún no veían a Ginny, y ya les empezaba a preocupar, ya que ni en el desayuno ni en la comida había estado, aunque en la hora de la comida había un anuncio que le alegró la vida a Harry: El torneo de Quidditch iba a dar comienzo.
Las clases ya habían terminado, eran las 6 de la tarde, ese día se terminaba temprano, ya que se iban a presentar los candidatos a los puestos para el equipo de Gryffindor, se necesitaban: dos cazadoras y los dos golpeadores.
Harry, Ron, Hermione y Rubí acababan de llegar al vestíbulo cuando vislumbran dos matas de cabello rubio platino.
-Me desilusionas Draco- dijo la voz de Lucius Malfoy.
-Pero padre yo...- decía Draco más pálido de lo normal.
-Nada de peros... ¿Cómo osaste de rebajar el nombre del padre de...?- decía Lucius pero Draco lo cortó.
-Es una estúpida padre, nada más anda por ahí...- decía Draco, pero su padre le pegó con su bastón.
-Nunca ¿Me oyes? NUNCA le vuelvas a decir así- dijo Lucius enfurecido- ¿Acaso quieres que se entere?
Los chicos estaban conmocionados, ¿Qué hacía Lucius ahí? ¿En Hogwarts? Hermione tenía una mano en la boca, y Harry, Ron y Rubí tenían abierto los ojos muy grandes, en eso llega una quinta persona que se quedó con la boca abierta.
Los cuatro voltearon y vieron a Ginny que veía todo impresionado, sólo unas palabras salieron de su boca:
-Miren- dijo y todos voltearon a ver que sucedía.
Janíss había salido por la puerta del Gran Comedor y al ver a Lucius, hizo una mueca de asco y se acercó.
-Lucius- dijo Janíss con su ya acostumbrada voz fría.
-Señorita- dijo Lucius haciendo una inclinación.
-¿Qué fue lo que hiciste March?- dijo Draco con ira contenida.
-Te va a enseñar que debes cuidar más lo que dices- dijo Janíss con una sonrisa que nunca mostraba los dientes.
-Espero no haberle causado ninguna molestia- dijo Lucius con cierto temor, lo que dejó a los chicos más impresionados.
-No tienes que ser tan hostigoso Lucius- dijo Janíss- Además tu hijo no acata las órdenes.
-Ya se lo he dicho- dijo Lucius.
-Lucius, Lucius- dijo Janíss mirándolo de arriba a abajo- Si no pone de su parte tendré el grandioso gusto de...
-No...No es necesario, Draco hará lo que desea- dijo Lucius dándole una mirada severa a Draco.
-Sí, sí- dijo Draco.
-Eso espero- dijo Janíss y miró fugazmente a donde estaban los chicos y se fue.
-Más te vale Draco...o me veré obligado a tener que tomar decisiones respecto a tu vida- dijo Lucius y se retiró.
Draco también se fue hacia las mazmorras.
-¿Qué fue eso?- dijo Hermione.
-No lo sé- dijo Ron.
Ginny reaccionó de repente y se vio parada junto a ellos y decidió irse.
-¡Espera Ginny!- dijo Harry corriendo hacia ella- ¿Dónde estuviste?
-No creo que te haya importado mucho- dijo Ginny serenamente y se fue.
-¿Qué te pasa?...- dijo Harry, pero Ginny no lo volteó a ver. Ginny tenía razón, a él le había preocupado, pero nunca fue a buscarla, estuvo más al pendiente de Rubí...eran sus amigas ¿Cómo dividirse?
Rubí sonrió al ver que Ginny se iba dejando a Harry con la palabra en la boca...iba a hacer que Harry la quisiera a ella y Ginny era un claro obstáculo.
-¿De que te ríes Rubí?- preguntó Ron.
-De la cara de Malfoy- dijo Rubí.
-Cierto... ¿Vieron como Lucius le hablaba a Janíss? y por lo que parece, Lucius vino a reclamarle a Malfoy haber insultado a la familia de Janíss- dijo Hermione.
-Tengo que irme- dijo Rubí.
-¿A dónde?... ¿No nos acompañas?- dijo Harry.
-Tengo que hablar con Janíss...- dijo Rubí corriendo hacia el Gran Comedor.
-Adiós- respondieron los chicos.
-¿Acaso la familia de Janíss es distinguida?- dijo Harry.
-Ni idea- dijo Hermione.
-No lo tengo muy seguro- dijo Ron pensativo
-Entonces sabes algo ¿No?- dijo Hermione, mientras caminaban hacia el campo de Quidditch.
-Bueno, sé que hubo un Ministro de Magia: Arturo March... ¡Es de los tiempos de Sirius! tal vez él sepa- dijo Ron abriendo muchos los ojos.
-Tal vez...pero hay que apurarnos ya que vamos a ser jueces- dijo Hermione.
