Notas: No quiero violar ningún derecho del autor ni nada parecido, Aoshi & Misao principalmente.

Detrás de un rey hay una reina
Por: Luna "El sol nocturno"

Capitulo veinte:
La tranquilidad del que mata.

Tokio respiro con suavidad cuando una nueva contracción la hizo saber que estaba de parto y no de revisión, dejo escapar el aire con tranquilidad mientras pasaba una mano por su vientre; el pequeño estaba relajado y eso era una buena señal. Miro al pasillo donde Sanosuke y Kenshin trataban de tranquilizar a su marido. Estaba histérico, mas que eso, al borde de un autentico ataque de nervios y sin su droga cerca; observo que le hacían señas bajando y subiendo las manos para que respirase de forma pausada y sonrió ante la perspectiva de saber que él, el temido Lobo, estaba más nervioso por el parto que ella misma.

-Debería irme a mi casa.

-No seré yo quien se lo diga a Saito-murmuro Megumi mientras comprobaba las constantes de la madre-estas muy tranquila para ser tu primer parto.

-Los dos lo llevamos bien.

-¿Tú y Saito? Kaoru me ha contado que se equivoco dos veces de llave antes de recordar cual es, y todo eso sin salir del garaje de vuestra casa.

-Esta echo un matojo de nervios, lo sé. Le veo desde aquí.

-Y pobre de él como se atreva a encender un solo cigarrillo.

-

Tokio sonrió divertida y alargo una mano cuando el infortunado padre pudo entrar, con los nervios mas controlados, en la habitación; se sentó al lado de la mujer y tembló cuando ella controlo la respiración.

-¿Aun no te han puesto la epidural?

-No.

-Deberían ponértela ya, el parto puede venir en cualquier momento y...

-Cariño-levanto la mano y le acaricio-sabré cuando vendrá pero de todas formas no la quiero.

-Pero...

-Yo quería un parto tranquilo en casa, fuiste tú el que se puso nervioso e insistió en que fuese en un hospital por si había complicaciones.

-Aun así, creo que te quedaran horas hasta el momento cumbre-Saito miro a Megumi-todo es muy tranquilo.

-Demasiado tranquilo-susurro con un tono fatal.

-¡Saito!

-Y eso será bueno, no hay nada peor que una madre histérica por que no sabe cuando empujar-suspiro al ver la expresión casi horrorizada del director de DEI-claro que un padre fatalista tampoco es muy agradable.

-Como digan que quieren tener otro hijo juro que pego a Saito-murmuro Kenshin mientras se sentaba. Kaoru ya empezaba a dormirse de nuevo por lo que la atrajo hasta sentarla en su regazo.

-¿Tan difícil no habrá sido? Digo, solo era coger el neceser, la maleta y llegar hasta aquí...

-¿Difícil?-corto-No ha sido difícil Sanosuke, a sido de locos. Cuando llegamos allí Saito estaba tratando de hacer de partera, Tokio llego a amenazar con convertirse en viuda en ese mismo instante si no dejaba de hacer el idiota. Al final logramos venir sin que nos matáramos por las calles, o que la policía nos diese escolta al saber por que íbamos a semejante velocidad-dio un bostezo y apoyo la mejilla en la cabeza de la kendoka.

-¿Queréis un café?

-Yo sí, Kaoru lo que quiere es una cama.

Sanosuke se quito la sudadera, la hizo una bola y la puso tras la cabeza de Kenshin, el espadachín suspiro agradecido y apretó un poco mas a la joven contra él mientras buscaba el mismo tiempo de sueño extra que ella. Megumi se dejo caer en la silla de al lado.

-¿Café?

-R-E-Y/R-E-I-N-A-

Misao despertó antes de que el sol saliese, acostumbrada como estaba a que Sakura Matsukari se levantase mucho antes para practicar sus artes la sorprendió el que empezase a haber luz, y el que ella estuviese en la cama aun; esa misma luz proveniente de la calle la permitió ver que el guerrero aun dormía profundamente; la mantenía abrazada contra su cuerpo, justo como ella, de forma sencilla pero no permitiendo que se fuera lejos otra vez. Aun así fue en su rostro donde encontró las señales que buscaba: Aoshi tenía unas marcadas ojeras, unas líneas de tensión se dibujaban en su mandíbula afilada y notaba sus músculos algo flojos, como si no se hubiese alimentado con regularidad. Levanto una mano apartando el largo flequillo que ahora tenia, con una sonrisa algo triste la bajo por su pómulo extendiéndola con cuidado de no despertarlo; los ojos de Aoshi temblaron bajo sus párpados pero no se despertó, al contrario, suspiro en sueños y apretó los brazos alrededor de la joven.

-Estoy aquí… no pienso irme de nuevo.

Eso basto para relajarle otra vez.

Misao trato de recolocarse para estar más cerca de él y entonces lo sintió, aun estaban unidos, tras volverse a encontrar como ambos habían querido se habían dormido susurrando cariñosas palabras; pero hacía tiempo que no habían dormido así, desde su primera vez, tan juntos como se podía físicamente. Sonrió hundiendo el rostro en el cuello del guerrero, oliendo su aroma y tratando de no despertarle antes de tiempo; tenia que descansar, y mucho.

-¿Qué pasa?-somnoliento aun bajo la vista hasta encontrarse con los ojos culpables de Misao.

-Duerme.

-¿Ha pasado algo?

-Si, te he despertado.

-Me he habituado a dormir poco, ya era hora de despertar.

-¡No!-la sonrisa del guerrero se borro-Tienes que dormir mas… tienes ojeras y seguro que has perdido algo de peso.

-¿Cómo lo sabes?-murmuro sin moverse.

-Pareces más delgado…

-Eso se puede solucionar-alargo la mano para coger el teléfono pero se vio tirado sobre la cama. Misao jadeaba sobre él y mantenía sus manos sobre su tórax inmovilizándole.

-No, yo lo haré pero mas adelante-bajo hasta besarle con ternura-Primero duerme, por favor.

-Chantajista.

-Cuídate un poquito mas-sintió que las manos de él subían por su piel hasta las caderas.

-De acuerdo.

-¡No!.¡Aoshi Shinomori, ni se te ocurra!

Pillado por sorpresa el guerrero aparto las manos y arreglo las mantas a su alrededor para taparla un poco mas, recostó la cabeza en la almohada mientras apartaba parte del pelo del rostro de su compañera.

-¿No volverás a irte?

-No.

-¿Me lo prometes?

-Solo si descansas como es debido-levanto las caderas haciéndole resbalar fuera de ella. Aoshi cerro los ojos apretando las manos contra su cintura.

-De acuerdo.

-En lo que descansas llamare a Katsû, por lo menos que sepa que estoy bien.

El guerrero sonrió y la hizo bajar para besarla, respondió con tranquilidad mientras dejaba que las manos de él dibujaran arabescos en su piel, de forma sencilla dejo que el beso se diluyese hasta solo rozarse los labios entre si. Misao alargo una mano y acarició la barba incipiente sintiendo como su corta longitud la pinchaba en la piel, los ojos azules no perdían de vista ningún movimiento, ni siquiera los leves susurros que la joven dejaba escapar con cada nuevo beso.

Exasperado por tenerla cerca y no poder disfrutar, debería dormir pero con ella encima tenía otras cosas en mente, la puso boca abajo mordiendo cariñosamente el hombro femenino, al tiempo que sus manos se deslizaban entre el cuerpo y la cama para envolverla los senos apoyo las caderas tras las de ella.

-Aoshi-el tono de reproche le hizo sonreír.

-Tarde, haberlo hecho antes.

Con un simple impulso se tumbo boca arriba penetrándola, hundió los labios en su cuello al escuchar el gemido que exhalo ante la inusual postura, recogió las piernas doblando las rodillas y la separo del tórax hasta que sintió que los pequeños senos se apretaban contra ellas. Sorprendida por el cambio que presentaba el apoyarse contra los musculados muslos del guerrero se giro para verle mientras le acariciaba el estomago.

-¿Y esto?

Aoshi sonrió con picardía y deslizo las manos desde su espalda hasta rodear sus glúteos por completo, la levanto lentamente y luego la dejo caer con un siseo al sentir que los pezones se deslizaban por la piel de sus rodillas, por elocuente respuesta las uñas femeninas le dejaron una marca alrededor del ombligo; la joven jadeo y llevo las manos a las corvas masculinas rozando con suavidad, dio un respingo acompañado de un débil grito cuando una de las manos que la ayudaban a moverse se deslizo hasta encontrarse con la desatendida perla. Devolvió la atención. Bajo una mano entre las piernas del guerrero y rodeo los testículos con cuidado mientras el leve tacto arrancaba un gruñido de su compañero.

Cuando el orgasmo los alcanzo las lagrimas la desbordaron.

-R-E-Y/R-E-I-N-A-

-No se por que has venido al hospital si todo va tan bien.

-Por él-contesto Tokio a la comadrona. Cerro los ojos cuando una nueva contracción, esta vez más rápida que la anterior, la hizo temblar.

-Deberían...

-Usted Señor Hajime, debería callarse y tranquilizarse. Sigue así cariño, ya falta menos; respirar y empujar, respirar y empujar.

Llevaban así cerca de una hora, las contracciones se sucedieron una tras otra ganando la velocidad necesaria para hacer que el pequeño cuerpo dentro de ella se fuese encajando en el canal del parto, desde allí era su esfuerzo muscular el que hacia que el bebe avanzase. Apretó la mano de Saito hasta que la contracción y sus músculos hicieron que un nuevo avance se confirmase, respiro y volvió a empujar casi a la vez mientras que la comadrona ayudo al pequeño a tener una posición más favorable.

-Cariño, su cabecita es preciosa-animo la comadrona.

Con una sonrisa Tokio grito usando toda su energía en poder hacer que el pequeño cuerpo terminase de salir, jadeo al sentir que lo lograba y como un nuevo grito se dejaba escuchar en la sala de partos. Saito la beso y ella sonrió recibiendo al pequeño e inquieto cuerpo en sus brazos.

-Es un niño precioso.

-Kiba... se llamara Kiba Hajime.

El pequeño grito al sentir que las manos de sus padres era cambiadas por las de la enfermera, la amable señora se llevo al bebe para limpiarle y ponerle las primeras vacunas, el chequeo posterior delato que era justo como creían sus padres: perfecto. Tokio respiro aliviada cuando pudo obtener una larga siesta reparadora.

-

Saito no espero a que llevasen a su hijo a la habitación, inquieto por no poder hacer nada mas, sus compañeros de armas estaban todos agotados y para nada dispuestos a aguantarle, visito al pequeño Kiba en la sala común.

-Tiene tus ojos.

-Y los labios de Tokio. Pero supongo que no has venido a hablar sobre parecidos ¿O no es así Hiko?

-No, traigo buenas noticias, Aoshi y Misao han llamado desde Kyoto, se han encontrado y piden permiso para quedarse allí durante un tiempo.

-Un mes.

-Que generoso ¿También les mandaras un regalo?

-Posiblemente, seguro que Aoshi trae algo mas que no solo recuerdos de la antigua capital-levanto la mano mientras agitaba los dedos en dirección a su vástago-y Misao puede ser la novata pero quizás traiga noticias muy jugosas sobre Shishio, las geishas son unas charlatanas.

-Solo son buenas en su trabajo, entretener.

-Pero si pertenecen a un grupo tan antiguo como los Onniwabanshuu, ni con la caída de su líder habrán dado por terminada su vigilancia, ahora que tienen a otro saldrán de su letargo.

-Le pediré a Okashira que nos mantenga al corriente.

Hiko miro por primera vez al pequeño Kiba Hajime, el niño le observo y se giro dándole a entender que no hablaría con él.

-Si no le traigo un regalo quizás me odie-susurro con una sonrisa.

-R-E-Y/R-E-I-N-A-

-Mochi mochi.

-Katsû-sama, soy Misao-san.

-¿Dónde estas?

-En un hotel…

-¡.¿Qué?.! Una cosa es admitir a cinco guerreros en la casa, por buda si Kikú-san levantase la cabeza ¡Hombres en una okiya a la hora del amanecer! La volvería a bajar de la vergüenza en la que la Familia Matsukari se ha sumido con tu llegada. ¡Pero un hotel! Eso es digno de una puta y no una dama de las artes ancestrales…

-Se trata de Shinomori Aoshi.

-Oh… tu anata abandonado ¿Por eso saliste corriendo anoche?

-Hai. Siento haberlo hecho, se que los compromisos que tenia iban a aportar un buen ingreso este mes…

-Tráele, sabes cual es el horario de visitas y quiero tener unas palabras con él.

-¿Es sobre el Onniwabanshuu?

-Sí.

Katsû colgó el teléfono y Misao miro el aparato apretando los labios, suspiro y marco el número del Akarakebo de Kyoto.

¿POR QUE LA REINA ESTA TRAS EL REY?

PARA PROTEGERLE

El titulo del capítulo es la traduccion mas literal del nombre completo de ese antiguo Okashira que tan locas nos tiene.

-

GabyHyatt: Supongo que este cap responde a tus preguntas, vale no a todas pero eso toca en el siguiente. :)

Martaku: Sigues con vida? Lo digo por que aqui la señora se metio una panzada de casi toda la serie en una tarde.

Lo sé, no tengo perdon de nadie, en mi defensa dire que el curro y la web me absorvieron hasta tal punto que no recordaba en que dia vivía, por suerte el servidor estara dentro de nada en España y podre colgarla por lo que sera una cosa menos de la que preocuparme. Pondre el link bueno en mi profile.

Sore wa himitsu desu.