11.- EL BAILE DE NAVIDAD.
Harry había salido de la enfermería a tercera hora; al día siguiente salían de vacaciones, había perdido clase de Transformaciones y Herbología, estaba a mitad de la clase del Profesor Binns. Historia de la Magia era una materia aburrida y siempre ocupaba esa clase para centrarse en sus pensamientos.
Esa noche era el baile de Navidad, para su fortuna, se iban a suspender las 3 últimas clases del día, así que iba a perder las que menos le gustaban: Adivinación y doble hora de Pociones. Ron había invitado a Hermione al baile y ella había aceptado y se miraron sonrojados, él había planeado desde principio de año invitar a Ginny al baile, pero ella ya no lo quería ver, además ya tenía pareja "Colin Creevey" eso a Harry ya no le importaba porque había conocido a una chica muy hermosa, tierna e inteligente. Rubí le gustaba, y al parecer él le gustaba también, así que había tomado una decisión: "Invitar a Rubí al baile antes que cualquier otro chico" él no sabía si Rubí ya tenía pareja, y pensó que necesitaba un milagro para que no fuera así, ya que a cualquiera le gustaría ir al baile con ella.
La clase terminó, Harry guardó sus cosas y salió rápidamente del salón sin ni siquiera decirles un "Luego los alcanzo" a Hermione y Ron. Ahí estaba ella, iba saliendo de la clase de Encantamientos, y, como era de esperarse, estaba platicando alegremente con Parkinson y Bulstrode, pero a Harry no le importó interrumpir la conversación, la llamó y se acercó a ellas.
-Bueno Rubí, te dejamos a solas con tu galán- dijo Pansy en un susurro que solamente escuchó Rubí.
-¡Pansy!- dijo Rubí sonriendo dándole un golpe en el hombro. Pansy volteó a ver a los dos, soltó una risita y se alejó con Millicent- Hola Harry, ¿Cómo sigues?- dijo la rubia dejando de reír.
-Hola Rubí, ya sigo mejor, gracias- dijo Harry con voz entrecortada.
-¿Sucede algo?- preguntó la chica en un tono de preocupación.
-No, no, nada, lo que pasa, es que, yo- dijo el ojiverde que no encontraba las palabras adecuadas para pedirle que fuera al baile con él.
-¿Qué pasa?- dijo Rubí mirando con curiosidad a su amigo.
-Bueno, yo me preguntaba si… ¿Tienes pareja para el baile?
Rubí soltó una risita y luego dijo seria y firmemente:-No.
-Pero, ¿Cómo?- preguntó el ojiverde extrañado.
-Ya van varios chicos que me piden que vaya al baile con ellos, entre ellos Neville, Seamus, Marcus, Ernie, Sean, Benjamín, Dean, Michael, Blaise, Richard, etc.- dijo la chica contándolos con sus dedos- pero les dije que no, y no se atreven a pedirle a mi prima que vaya con ellos, ya ves cómo es ella.
-Pero, ¿Por qué les dijiste que no?- preguntó Harry cada vez más extrañado.
-Porque esperaba a que me lo pidiera otro chico- dijo Rubí viendo a Harry fijamente.
-¿Quién?- preguntó Harry que no entendía la indirecta de Rubí.
-¿De verdad que no te lo imaginas?- preguntó Rubí con una sonrisa y una mirada pícara. Harry sintió un vuelco en el corazón, se quedó sin palabras, por fin había captado las indirectas, se le quedó viendo a Rubí, la cual seguía sonriéndole, "Tiene una linda sonrisa" pensó Harry- Pero a todo esto ¿Qué me querías decir?
-Yo, yo quería preguntarte que, si ¿Quieres ir al baile conmigo?- preguntó un ojiverde sonrojado.
-Sí- contestó sin pensarlo dos veces- tu petición era la que esperaba.
-¿La mía? pero ¿Por qué?- preguntó un Harry confuso.
-Porque a ellos no los he tratado tanto como a ti, por eso- mintió Rubí, obviamente que no le iba a decir "Porque me gustas" ¿Verdad?
-Bueno, entonces, nos vemos en el baile- dijo Harry.
-Sí- dijo Rubí, Harry ya se iba cuando- ¡Harry!
-¿Sí?
-Gracias por invitarme al baile- dijo la chica, le dio un beso en la mejilla a Harry y se alejó corriendo. Harry solamente se sonrojó.
En otra parte de la escuela…
-¿Vas a ir al baile?- preguntó una chica, ¿Su nombre? Ivanna White.
-Sí- contestó una pelirroja.
-¿Con quién?
-¿Qué no te lo dije?- preguntó Ginny como culpándose por su olvido.
-No- contestó Ivanna haciendo muecas de "Mala no me dijiste"
-Con Colin, ¿Y tú?
-Con Edgar- contestó Ivanna con una sonrisa tímida y con un color rojizo en sus mejillas.
-Te gusta, ¿Verdad?- contestó Ginny divertida.
-Sí- contestó Ivanna un poco apenada.
-No te apenes, estamos en confianza, te deseo toda la suerte del mundo con él- contestó Ginny abrazando a su amiga.
-Gracias.
Rubí iba corriendo, al parecer estaba muy emocionada, pero al dar vuelta en una esquina se encuentra cara a cara con…
-¡Rubí! ¡Qué agradable sorpresa!- dijo una voz fría y calculadora.
-¡Lo mismo digo!- dijo Rubí con ironía- dejémonos de juegos ¿Qué demonios quieres?- contestó la chica desafiante.
-Esa no es la forma adecuada de contestarle a tu prima- dijo Janíss negando con la cabeza.
-Siempre que me hablas es para molestar.
-Sí, no puedo negarlo- dijo Janíss con tono de burla- no puedo permitir que te creas superior que yo, porque no lo eres.
-Mm., ¿Acaso estás ardida porque te gané el duelo?- pregunto Rubí divertida.
-Eres una recogida, que no se te olvide eso- dijo Janíss con un odio contenido en su voz.
-No, no se me olvida, por eso no soy tan arrogante como tú, y no veo porque te molesta tanto reconocer que soy mejor que tú haciendo magia- dijo Rubí manteniendo la calma- ahora entiendo porque no se atreven a invitarte al baile.
-No presumas de algo que tú tampoco tienes.
-Pues en eso estás muy equivocada, ya van varios chicos que me piden que vaya al baile con ellos, pero me decidí por Harry- dijo Rubí en tono de burla- ahora, apártate de mi camino- dijo la chica empujando a Janíss y salió corriendo antes de que su prima pudiera hacerle algo. Janíss solamente se quedó con un solo pensamiento "Me las vas a pagar Rubí"
Era la hora de la comida, Rubí no aparecía por ningún lado, Harry estaba preocupado, ya que Janíss tampoco estaba. "Seguramente la ha de estar molestando" pensó el ojiverde como culpándose de no poder salir corriendo para defenderla, ya que no sabía donde estaba, y eso si podía salir, porque seguramente Hermione se lo impediría.
-Harry, aún no nos has dicho porque saliste tan de prisa de la clase del profesor Binns- preguntó Hermione viendo a su amigo de una forma extraña, era una mirada entre curiosa, de preocupación y reprobatoria.
-Es que, fui a buscar a Rubí para pedirle que fuera al baile conmigo- dijo Harry sonrojado.
-¿Y qué te dijo?- preguntó Ron divertido.
-Que sí.
-Por cierto, ¿Dónde está Rubí?- dijo Hermione buscándola con la mirada en la mesa de Slytherin.
-No lo sé, y tampoco está Janíss- dijo el ojiverde nervioso.
-Miren, ahí está Rubí- dijo Ron- al parecer está un poco agitada.
- ¿Le habrá pasado algo?- dijo Harry preocupado- mejor voy a ver- dijo parándose de la mesa.
-No Harry- dijo Hermione deteniéndolo y haciendo que se sentara. Rubí se dio cuenta de la reacción de Harry que volteó a verlos y con una mirada y una sonrisa les dio a entender que estaba bien- ¿Ves? Está bien- dijo Hermione.
-Mm., ahí está Janíss y al parecer está muy molesta- dijo Ron viendo hacia la puerta. Harry y Hermione voltearon a verla, Janíss volteó a la mesa de Slytherin y fulminó a Rubí con la mirada, ésta se puso pálida pero miró desafiante a Janíss. Sabía muy bien que iba a tener problemas con su prima, nunca debió de haberla humillado ni de haberle contestado.
-Algo pasó entre ellas dos, lo sé, si no Janíss no estaría tan molesta...no me agrada nada la relación que llevan ellas dos, no es normal- dijo Harry refunfuñando porque Hermione no lo dejaba pararse.
-Luego nos contará, no puedes pararte a la mitad de la comida e ir hacia allá, los gorilas de Crabbe y Goyle te molestarían y Rubí está con Parkinson y Bulstrode.
Harry no podía quedarse con los brazos cruzados, necesitaba saber lo que pasó, pero Hermione y Ron lo detenían de la túnica para que no cometiera una locura, en eso llegaron las lechuzas, y una lechuza a la que reconocieron como la lechuza de Rubí se posó enfrente de Janíss, ella le quitó la carta y la leyó, al terminar se veía furiosa y se dirigió a la mesa de Slytherin…
-Toma- dijo Janíss dándole la nota a Rubí- contéstale lo que quieras- dijo por último y salió del Gran Comedor echando chispas.
Rubí se quedó leyendo la carta, luego sacó una pluma y escribió- ¡HEY, TERRY!- gritó la chica y la lechuza fue hacia ella captando la atención de todos, y no precisamente porque fuera bonita- toma pequeña- dijo la chica volviendo a atar la carta- que tengas un buen vuelo- dijo acariciándola, esta vez no emitió el horrible ululeo, y salió volando, en la cara de Rubí se notaba felicidad.
Eran las cinco de la tarde, el baile empezaba a las siete de la noche y todas las chicas ya se estaban arreglando, mientras que los chicos aprovechaban para platicar y se preguntaban "¿Por qué las chicas ocupan tanto tiempo en arreglarse?" aunque sabían que siempre la espera era buena, las chicas terminaban preciosas.
Cinco y cuarto, cinco y media, seis; los chicos ya se habían aburrido, seis y media; los chicos subieron a arreglarse, siete; algunas chicas ya empezaban a bajar, siete y cuarto; el Gran Comedor ya estaba casi lleno, siete y media; entraron al Gran Comedor dos pares de parejas.
La primera pareja: un chico pelirrojo; con un traje verde y una chica castaña; con el cabello lacio, recogido en media cola con un prendedor de plata, un vestido lila, muy bonito en realidad, zapatillas lilas, una medalla de un unicornio y varias pulseras de plata, con un poco de rubor en sus mejillas, sus labios pintados de rosa, sombra lila en el párpado móvil; y rimel morado en las pestañas iban tomados de las manos.
La segunda pareja: un chico ojiverde; con un traje rojo escarlata (la verdad es que ese color se le da muy bien, nada más con verlo con el traje de Quidditch) y una chica rubia que iba de su brazo; un top (azul de arriba y rosa de abajo), una falda larga (azul de arriba, morado de en medio y rosa de abajo) que combinaban con sus rayos azules, zapatillas rosas, una medalla de una perla, pulseras de plata, el cabello suelto (siempre lo traía recogido) con un adorno de flores rosas en forma de diadema, sus mejillas rosadas como siempre, sus labios pintados de rosa claro, sombra azul claro en el párpado móvil y rimel azul en las pestañas.
Los chicos envidiaban a Harry por ir con Rubí, se veía muy hermosa y se quedaron pasmados al verla y las chicas envidiaban su hermosa cabellera, el pelirrojo, la castaña, el ojiverde y la rubia se sentaron en una mesa para cuatro y empezaron a platicar…
-A la hora de la comida no aparecías porque estabas peleando con tu prima, ¿Verdad?- preguntó el ojiverde.
-Sí- contestó la rubia.
-¿Qué pasó ahora?- preguntó la castaña.
-Bueno, yo iba caminando cuando me topé con ella y ya saben…empezó de sangrona y pues no me dejé, le dije que estaba ardida porque gané el duelo y ella me recordó algo doloroso, yo obviamente le dije que eso no se me olvidaba y que por eso no soy tan arrogante como ella, no debí contestarle, no debí humillarla, se va a vengar de mí, lo sé, Janíss es muy peligrosa- dijo Rubí nerviosa y se puso pálida.
-Cálmate Rubí, no te pongas así- dijo el pelirrojo.
-Sí, yo estoy para protegerte- dijo el ojiverde abrazando a la rubia, la cual le dio un beso en la mejilla y le murmuró "Gracias Harry".
Cerca de ahí estaban Ginny; la cual iba con un vestido color coral, Colin; que iba de rojo, Ivanna; que iba de rosa y Edgar; que iba de azul, estos últimos dos coqueteando el uno con el otro mientras que Colin platicaba con Ginny, la cual no se había dado cuenta de la presencia del nuevo cuarteto (Rubí en lugar de Ginny).
Ya había unas parejas en la pista de baile, el cuarteto decidió bailar, teniendo como pareja a Rubí; Harry bailaba mejor que con Parvati y Ron y Hermione no bailaban mal, así estuvieron un rato…
Mientras tanto en el jardín…dos chicos que al parecer no querían ir al baile estaban platicando a gusto cuando llega la Profesora McGonagall.
-Krum, March, ¿Qué hacen aquí?- preguntó la Profesora viéndolos de una forma reprobatoria.
-No tenemos ganas de ir al baile- dijo sin más Janíss.
-No es que tengan ganas o no, tienen que ir- dijo McGonagall.
-Pe…perrro.
-Sí Krum, sé que usted no es de la escuela, pero también tiene que ir.
-No me pueden...- decía Janíss
-Está bien- dijo Viktor.
-Muy bien, los espero en el baile- dijo la Profesora y se fue.
-Ve tú Viktor, yo me quedo- dijo Janíss decidida.
-¿Porrrr qué te empeñas en no irrrr?- dijo Viktor- me prrrreocupas…
-Pensé que lo sabrías….lo que pasa es que…-
Al final los dos chicos fueron al baile, primero entró al Gran Comedor Viktor, iba de traje negro, luego Janíss, si todas las chicas ponían un gran esfuerzo en ir de lo mejor al baile, Janíss era todo lo contrario, no era que fuera demasiado simple sino que se veía que no le había puesto ninguna pizca de atención, iba con un vestido negro terminado en picos, su cabello ondulado suelto, y un maquillaje de lo más simple...pero como siempre, se veía muy linda como fuera.
-¿Qué onda con tu prima?- preguntó Ron.
-¿Que tiene?- dijo Rubí mirándola.
-Como que vino...bueno, no muy acorde a un baile- dijo Hermione con el ceño fruncido.
-Bueno...no lo sé...
-Pensé que no iba a venir...si unos minutos antes de que ustedes bajaran ella salió de la Sala Común con el uniforme- dijo Harry sin darle mucha importancia al asunto.
-Tal vez sea eso...tal vez, se alistó a la de rápido pero no se ve tan mal ¿No?- dijo Rubí poniendo cara de "Oops"
-No, claro que no...Janíss es muy bonita esté como esté...solo que siendo chica...
-Ya bájale Ron- le dijo Hermione
-Harry, ¿Nos podemos ir a sentar?- preguntó la rubia.
-Claro, yo ya me cansé también.
-¿Vienen?- dijo Rubí mientras se tomaba del brazo de Harry.
-No, nos quedamos bailando otro rato- dijo Hermione.
-OK- dijo el ojiverde y se fue a sentar con Rubí.
En la mesa…
-¿Quieres ponche?- preguntó el ojiverde.
-Sí, gracias, me estoy muriendo de sed- dijo la rubia y Harry fue por 2 vasos de ponche.
-Gracias- dijo la chica.
-Te ves muy bonita así- dijo el chico viendo fijamente a la rubia- el cabello suelto te luce más que recogido.
-Gracias- dijo Rubí- pero cuesta trabajo mantenerlo así, y luego largo, pero tomaré en cuenta tu opinión- dijo la chica con una sonrisa- el chico también le sonrió, ahora que prácticamente no sabía nada de Ginny, se había dado cuenta de que Rubí le gustaba, le gustaba demasiado, no podía soportar más, no quería perderla como perdió a Ginny.
-Rubí…- dijo el chico con la mirada baja.
-Sí, dime- dijo la rubia viendo con curiosidad al ojiverde.
-Bueno, yo…- no sabía cómo empezar- quiero decirte…- estaba muy nervioso- pues, ¿Recuerdas lo qué te dije cuando te escogieron de suplente para Malfoy?- fue lo único que se le ocurrió y volteó a verla a los ojos.
-Sí, y yo te dije que pensaba lo mismo de ti- dijo la chica un poco entusiasmada, sospechaba lo que le quería decir.
-Sí, y luego…me besaste- dijo esto último en voz bajita y se puso rojo- ¿Lo recuerdas?
-Claro que lo recuerdo.
-Ese beso…bueno…dijiste que lo hiciste por la emoción…pero… ¿Significó algo para ti?- dijo el chico temiendo una respuesta negativa.
-Sí- dijo Rubí y a Harry le brillaron los ojos- pero, para ti no significó nada- dijo y a Harry se le nubló la mirada.
-¿Por qué dices eso? claro que significó algo para mí- dijo el chico alterado.
-No, si hubiera significado algo para ti, no hubieras…- dijo la rubia con la voz entrecortada- no hubieras besado a Ginny- dijo a punto de llorar.
-...- fue la respuesta del chico, ella había visto el beso que le dio a Ginny, la besó, a pesar de que no mentía, el beso de Rubí sí había significado algo para él, pero besó a Ginny, y le gustó besarla, pero el beso de Rubí también le gustó- ¿Cómo sabes que la besé?
-Los vi- dijo Rubí perdiendo la paciencia- sabes, creo que, pensándolo bien, no debí de haber venido, buenas noches- Rubí se paró del asiento, Harry no quería perderla, ella le gustaba, y era una chica que en verdad valía la pena, así que también se paró del asiento y la detuvo.
-No te vayas- dijo el ojiverde tomándola de la mano, ella lo miraba con los ojos bañados en lágrimas, él también le gustaba, así que se volvió a sentar dispuesta a escuchar una explicación y Harry también se sentó- lo del beso de Ginny fue un error, porque tu beso sí significó algo para mí, me gustas Rubí, me gustas mucho, y si besé a Ginny fue porque como dijiste que solamente había sido por la emoción, me sentí mal y besé a Ginny porque quise buscar en ella el consuelo, pero me dio una cachetada y reaccioné- mintió Harry.
-Entonces…- dijo la rubia ahogando un sollozo- tú, ¿Me quieres?
-Sí Rubí, te quiero con toda mi alma- dijo el ojiverde y la besó en los labios, la separó de él, por fin Rubí había dejado de llorar.
-Yo también te quiero con toda mi alma, eres el chico más lindo de todo del mundo- y lo besó, Hermione y Ron lo vieron todo y se acercaron.
-Me alegra mucho que ya sean novios- Hermione abrazando a sus amigos- yo sabía que no tardarían en caer.
-Gracias- dijeron los novios.
-Felicidades- dijo Ron, estaba alegre por sus amigos, pero triste porque sabía que cuando Ginny se enterara iba a sufrir mucho.
Eran las once de la noche, Harry se había percatado de que los Profesores no estaban, al parecer nadie más se había percatado de eso, estaban más entretenidos bailando…
-¿Ya se dieron cuenta de que ninguno de los Profesores está?- dijo el ojiverde preocupado.
-No, no me había percatado de eso- dijo Hermione, y los 4 los empezaron a buscar con la mirada.
-¿Habrá pasado algo?- dijo Harry.
-No te preocupes mi amor, a lo mejor nos están preparando una sorpresa- dijo Rubí intentando calmar a Harry y le dio un beso en la mejilla.
A las doce de la noche…los Profesores aparecieron y se paró la música, todos voltearon a ver a Dumbledore extrañados.
-La fiesta ha terminado, vayan todos a sus respectivas casas- dijo Dumbledore seriamente, todos los alumnos se voltearon a ver extrañados, pero le hicieron caso a su Director, los jefes de las respectivas casa los acompañaron- Señor Potter, Señores Weasley, Señorita Granger, necesito hablar con ustedes- dijo viendo a los chicos.
-Mañana nos vemos Harry- dijo Rubí y le dio un beso fugaz.
-No, tú vienes con nosotros- dijo Harry.
-Pero el Profesor Dumbledore quiere hablar con ustedes, no conmigo- dijo Rubí.
-Pero ahora eres mi novia, y creo que lo que nos tenga que decir el Profesor Dumbledore lo tienes que saber tú también- dijo Harry jalándola de la mano. Rubí no se pudo resistir.
Cuando Rubí y Harry llegaron, ya estaban los hermanos Weasley y Hermione, Ginny y Rubí se miraron con odio, Dumbledore todavía no había llegado, segundos después llegó y a la primera persona que vio fue a Rubí, la observó por largo rato, pero no le dijo nada.
-Mm., no tengo tantas sillas, así que apareceré un sillón- dijo esto haciendo un movimiento de varita y apareció un sillón grande y rojo, los chicos se sentaron, y por alguna razón, Ginny quedó sentada al lado de Rubí.
-¿Qué pasó Profesor Dumbledore?- preguntó Ginny- Dumbledore iba a contestar cuando entró Sirius, los cinco chicos voltearon a verlo, Sirius miró a Rubí y se dirigió al lado de Dumbledore.
-Buenas noches chicos- dijo Sirius.
-Buenas noches Profesor Black- dijeron ellos
-No quiero sonar grosero pero ¿Qué está haciendo aquí Señorita March? debería estar en su casa- dijo viendo a la chica fijamente.
-Yo…- decía Rubí pero Harry la interrumpió.
-Creo que es importante que Rubí sepa lo que está pasando, porque supongo que Voldemort tiene que ver en esto- estremecimiento general excepto por Sirius y Dumbledore pero Rubí dio un brinco en su asiento- ¿O no?- dijo el ojiverde.
-Así es Harry, y me da gusto que quieras proteger a tu amiga- dijo Dumbledore.
-Mi novia, para ser exactos- dijo Harry sonriente, a Ginny solamente se le nubló la mirada y volteó a ver a Rubí con odio, ella la miró con una sonrisa triunfante, nadie se dio cuenta de esas miradas.
-Hace frío aquí- dijo la rubia viendo a Harry fijamente, él la abrazó y Rubí se acurrucó en sus brazos.
-Tiene razón, voy a prender la chimenea- dijo Dumbledore.
-Entonces, supongo que vas a querer que la Señorita March sepa todo, ¿No?- dijo Sirius serio.
-Sí Sirius- dijo Harry decidido.
-¿Sirius? ¿Por qué le dijiste Sirius en vez de Profesor Black?- dijo una rubia confundida.
-Es una historia muy larga- dijo Harry.
-Y creo que le encargado para contártela soy yo- dijo Dumbledore y empezó a contarle lo de que Peter Pettigrew traicionó a los padres de Harry entregándolos a Voldemort, que acusó a Sirius de matar a trece muggles, que Sirius es el padrino de Harry, en fin, todo…
-Entonces, ¿El Profesor Black y usted son amigos de los chicos?- pregunto la rubia sorprendida.
-Sí, pero Rubí, después de lo que te conté, ¿Vas a seguir hablándome de usted?- dijo Dumbledore viéndola con ternura, Ginny ya quería irse, no soportaba estar ahí, viendo como Harry abrazaba a Rubí.
-Lo siento.
-Y a mi padrino puedes llamarlo por su nombre, ¿Verdad Sirius?- preguntó el ojiverde.
-Sí Harry- Rubí le parecía una chica más misteriosa de lo que aparentaba, pero en fin, era la novia de su ahijado, la persona que más quería en el mundo.
-Bueno, ¿Qué fue lo que pasó Profesor?- preguntó Harry con interés.
-Es difícil de decir, y muy grave, pero es mejor ahora que nunca...Voldemort y sus mortífagos iban a atacar- dijo Dumbledore seriamente.
-Y ¿Por qué no atacaron?- preguntó Ginny claramente sorprendida y asustada, y su comentario resonó en el silencio.
-No lo sabemos Ginny, al parecer algo hizo que sus planes fallaran- dijo Sirius demasiado serio.
-Pero, ¿Qué pudo haber pasado?- preguntó Hermione, ella estaba sentada entre Harry y Ron.
-No lo sabemos- dijo Sirius.
-Pero es bueno que no hayan atacado- dijo Ron, quien tenía ganas de abrazar a Hermione.
-En eso tienes razón, tuvo que haber pasado algo para que no atacaran, pero aún así deben andar con cuidado, y ahora más que nunca Harry, te pido, te lo suplico que no entres al Bosque Prohibido- dijo Dumbledore viendo seriamente al chico.
-Pero no atacaron, eso es buena señal.
-Sí Harry, lo es, pero como sea, Voldemort ha entrado a Hogwarts, ¿Cómo? no lo sabemos, y puede estar ocultado en el Bosque, así que prométenos que no irás al Bosque- dijo Sirius.
-Lo prometo.
-Muy bien chicos, pueden irse, y tengan cuidado- dijo Dumbledore, los chicos salieron y cada quien se fue a su Sala Común.
