Disclaimer: NAda que tengo relación con HP me pertenece, ni frases, lugares, personajes ni si quiera la motita de polvo que circule por allí. Peor no por eso pueden plagiarla, advertidos!

Ah! hola de nuevo. Esta vez en lugar de curiosidades les tengo un aviso muy muy bueno! me pregunt si para ustedes o para mi)

Nunca les había coentado en esta Web (que recuerde) pero tenía una historia de los merodeadores que se "entrelaza" con esta historia, dígamos que el pasado de Sirius y Remus (jojo, ya luego entenderá más) pero por un daño en mi PC (hace como dos o tres años) se perdió todo (junto con otros proyectos) si bien la historia no estaba completa, si llevaba 50 páginas que tan solo formaban dos chaps, peor QUÉ CREEN! la he vuelto a reescribir, y desgraciadamente aunque es mu parecido a tdo lo que llevaba escrito, pues como que no es lo mismo, ahora llevo 16 páginas, con millones de ideas (que ya tenía y nuevas) en mente. Espeor que al terminar este fic poder subir el otro y así a quienes les guste lo de los merodeadores y una mirada más allá a esta historia, se informen y es que las curiosidades vienen de más allá. En fin. Me despido euforica. Disfruten.

14.-RECUERDOS

Rubí llegó a su Sala Común en donde tres personas estaban hablando algo alteradas, aunque solo una persona hablaba mientras las otras dos balbuceaban comentarios sin mucha inteligencia.

Se acercó poco a poco y cautelosamente para ver de quienes se trataba, ya que su Sala Común era muy oscura, la única fuente de luz era la chimenea.

-Te he dicho que no me importa...esa March me las pagará.

-Eso es malo.

-No me importa...algún día cometerá un error y yo esperaré a eso.

-Mira lo que te ha pasado- comentó la tercera voz la cual era de Crabbe.

-Esto es lo de menos...me pudo pasar algo peor...

-Aquí está ella- dijo Goyle al ver a Rubí.

Draco se volteó con frialdad.

-¿Qué haces aquí?- dijo Draco haciendo una mueca de dolor al voltearse.

-¿Que te pasó?- dijo Rubí sin pasar desapercibido las contusiones que tenía en los brazos y las muecas de dolor que hacía.

Draco pareció pensárselo- Ustedes dos...váyanse, luego no se quieren levantar hasta ya muy tarde y no son lo suficientemente inteligentes como para encontrar la cocina- le dijo a Crabbe y Goyle que no necesitaron que se lo repitieran ya que salieron disparados escaleras abajo.

-¿Qué te pasó?- dijo de vuelta Rubí.

-Tu prima, la verdad que ya me tiene harto...

-No debes enfrentarla...es peligrosa...

-Y tú también...te saliste con la tuya...- sonrió Draco- siempre pensé que Potter saldría con la Weasley...

-Pues ya ves que muchas cosas pueden cambiar...

-Me agrada que se lo hayas quitado a la pobretona...me alegra que sufra...

-¿Qué te hizo tu padre?- preguntó Rubí.

-¿Por qué tanta insistencia?

-Ya hablamos de esto- dijo Rubí fastidiada.

-Y tú no me respondiste.

-Tú te fuiste…

-¿Y eso que?...vete a besuquear con tu noviecito Potter...

-¿Celoso Malfoy?- dijo Rubí divertida.

Malfoy se acercó a ella lentamente, Rubí tenía una mirada desafiante.

-Mi padre solo me aplicó la rutina: ya sabes...

-Y recuerda que yo tengo novio...

-¿Y eso que impide que tengas dos?- dijo Malfoy sonriendo.

-¿Qué me crees¿Una cualquiera?- dijo Rubí ofendida.

Malfoy solo amplió su sonrisa...

Rubí se alejó de él y dijo: -Harry es mío y no lo voy a dejar ir porque así lo quiero y porque lo amo, así que deja de interferir Malfoy...déjame curarte esas heridas, ahorita vengo.

-Lo que tú digas- dijo Draco, mientras Rubí le guiñó un ojo y bajó a su habitación...

-Quien lo diría, un Gryffindor y una Slytherin...haber cuando esto pasa de ser un sueño a una pesadilla...Jaja!- se rió Draco pero luego se arrepintió ya que le producía dolor...pero se alegraba de la desgracia de Harry...

Después de un rato Rubí regreso con una especie de alcohol y algodón.

-A ver, esto te va arder un poco- dijo acercándose a Draco- siéntate.

-OK- dijo Draco, Rubí se sentó a su lado mientras le curaba las heridas.

-¡Ay! eso arde- dijo Draco haciendo muecas.

-Te lo advertí- dijo ella, en eso…Draco le acarició la pierna a Rubí.

-¡Draco!- dijo Rubí parándose.

-¿Qué pasa?

-Entiende que…entiende que yo tengo novio, y…ya no sigas con eso o…o si no me voy y te curas tú solo- dijo nerviosa y no muy convincente.

-Está bien, ya me calmo- dijo y Rubí se volvió a sentar, Draco la veía fijamente y ya no se quejaba.

-Eres preciosa.

-Gracias- dijo Rubí sonrojándose- tú tampoco estás nada mal, pero nadie como mi Harry- dijo Rubí con una sonrisa- listo, terminé, hasta mañana- dijo y se fue.

Los rayos del sol apenas empezaban a alumbrar las Torres del Castillo, en la Torre de Gryffindor todos estaban dormidos, iban a dar las ocho de la mañana. Harry había tenido una noche tranquila...

De repente sintió que algo lo golpeaba, en la cabeza en las piernas lo cual le produjo dolor hasta que lo golpearon en el estómago sacándole el aire...

-Ay- se tocó el estómago retorciéndose...

-¿Qué pasa Harry?- se levantó un asustado Ron y sonrió al ver lo que le pasaba a su amigo.

Harry algo enojado con la actitud de Ron se tapó con las sábanas con la intención de amortiguar los golpes aunque no servía de nada.

Ron al ver que su amigo ya no soportaba más los golpes atrapó una bludger voladora y la sujetó fuertemente lo cual era muy difícil ya que la bola quería seguir golpeando a Harry.

-Deja de esconderte y ayúdame con esto.

Harry se destapó lentamente observando a todos lados y cuando ya no sintió ningún golpe más salió de la cama.

-¿Una bludger?- dijo Harry anonadado- ¿Qué hace aquí una bludger?

-Es tu despertador- dijo Ron forcejeando con la pelota- creo que ha sido muy eficaz- sonrió Ron.

-¿QUÉ?- dijo Harry acercándose a Ron para examinar la pelota...efectivamente era el regalo que le había dado Ginny-es salvaje.

-Pero te ha despertado.

-De que forma- exclamó Harry sarcásticamente.

-¿Cómo se apaga?

-No lo sé...- dijo Harry.

-¿Qué pasa¿Por qué tanto ruido?- exclamó Seamus asomándose.

-Nada...vuelve a dormir, es solo el despertador de Harry que da tumbos...- dijo Ron divertido mientras Harry se tallaba los golpes que en los brazos se habían puesto rojos...

-Ah- exclamó Seamus y se tiró de nuevo en su cama.

-¿Qué hacemos con esto?- dijo Ron.

-Nos vestiremos y le preguntaremos a Ginny...- dijo Harry de mala gana por lo cual Ron sonrió- y no le veo lo gracioso...

Harry se vistió primero y luego sujetó la pelota que intentaba pegarle para que Ron se vistiera, una vez que estuvieran listos bajaron a la Sala Común que estaba vacía...

-No podemos subir a los cuartos de las chicas- dijo Harry...

-Si no me lo dices no me doy cuenta- ironizó Ron.

-Hoy andas muy graciosito ¿No?- dijo Harry todavía de malas.

-Tranquilo, debes de admitir que está muy interesante el regalo...

-Sí, tanto así que tengo moretones- y ciertamente los golpes en los brazos se estaban poniendo verdes ya que se había protegido con ellos de la bludger.

Se abrió el retrato y entró una Ginny muerta de la risa...los pasó de largo e iba a subir las escaleras...

-Espera Ginny- exclamó Harry, Ginny se detuvo todavía sonriendo, se veía algo despeinada.

-Excelente regalo hermanita- dijo Ron. Ginny lo ignoró.

-¿Cómo hago que esta cosa me deje en paz?- exclamó Harry señalando la pelota que agarraba Ron.

Ginny miró las manos de Ron y su sonrisa se agrandó más y comenzó a reírse con ganas y mucho más cuando vio los brazos golpeados de Harry...

Harry la miró enojado, la verdad era que no se esperaba algo así de Ginny pero la chica al ver la mirada fulminante de Harry dejó de reírse.

-Veo que ha funcionado...- rió la chica.

-Ya ves...ahora como apago esta porquería...

Ginny se puso seria: -No debes usar ese tonito conmigo...

-No debes burlarte de mí- dijo Harry...

Ginny lo miró fríamente y dijo: -Simplemente di..."Me has dado, ganaste...soy tuyo, tómame"- rió Ginny de nuevo.

-Espera... ¡Este es un invento de los gemelos!- exclamó Ron.- con razón se me hacia conocida esta cosa...

-¿Tengo que decir eso?- dijo Harry sin hacer caso a lo que había dicho Ron.

-Los gemelos pusieron eso...no se porqué- dijo Ginny en eso una chica bajita y de cabello castaño corto entra a la Sala Común desde afuera.

-Ginny te está esperando Michael, ya te estás tardando mucho...

-Ah sí...dile que ya voy- rió Ginny a lo que la otra chica también se rió y la chica salía de nuevo por el retrato y Ginny subía rápidamente las escaleras.

Harry se quedo unos momentos viendo hacia donde había corrido Ginny.

-¿Michael?- dijo Ron secamente- la verdad es que mi hermana está loca...

-Me has dado, ganaste, soy tuyo, tómame- dijo Harry y la pelota que sostenía Ron dejó de moverse.

-¿Qué?- dijo Ron confundido al oír decir a Harry esas palabras y luego rió, cosa que a Harry no le hizo mucha gracia.

Después de dejar la pelota en el cuarto bajaron de nuevo a la Sala Común donde ya estaba una impaciente Hermione.

-Llevo mucho tiempo esperándolos...- dijo Hermione mientras salían por el retrato.

Ron abrió la boca para protestar pero Harry le ganó: -Llevamos más tiempo esperándote nosotros…deja de estar molestando.

Por la expresión de Hermione, parecería que acababa de recibir una cachetada y observó a Harry perpleja.

-Déjalo, anda de muy pocas pulgas- dijo Ron- ya sabes...tuvo una pequeña discusión con Ginny y su regalo.

Nadie más volvió a hablar en el trayecto al despacho de Sirius, y esto ayudó a que Harry se tranquilizara un poco, al menos lo suficiente para no desquitarse con sus amigos.

Una vez que llegaron al despacho de Sirius este los dejó pasar y les ofreció chocolate caliente a lo cual ninguno se negó ya que hacía mucho frío.

-¿Que tal la han pasado?- dijo Sirius viendo con atención las manchas ahora negras que tenía Harry en los brazos.

-Fue el despertador mágico de Harry...regalo de Ginny- dijo Ron a lo que Harry gruñó ante la mención de la pelirroja.

-Deberían solucionar las cosas...- soltó Sirius.

Nadie dijo nada a lo que Hermione prefirió cambiar la conversación.

-Sirius, ayer notamos que no quisiste decir ciertas cosas delante de Rubí- dijo Hermione.

-Sí- dijo Harry- y yo ya te he dicho que podemos confiar en ella...

Sirius suspiró...

-Recuerdo muy bien lo que me dijiste Harry...pero aún así debemos ocultarle muchas cosas...

-Pero ya te dije...

-Escúchame Harry- dijo Sirius- no podemos decirle muchas cosas porque no la conocemos a fondo, si tú te has enfadado porque no te decimos las cosas que eres el interesado...menos a ella.

-Pero estoy segura que podemos confiar en ella- dijo Hermione.

-Prefiero que tengan cautela...hasta que la conozcan bien...- dijo tajante Sirius.

Los chicos al ver la expresión de Sirius guardaron silencio aunque no estaban de acuerdo con él...

Una chica rubia se acababa de despertar, no tenía muchas ganas de levantarse y abandonar su cama calientita, cómoda...

Pero recordó que debía de ir al despacho de Sirius, aunque no le agradaba para nada la idea había quedado en que iría...se sentía incómoda con Sirius, se sentía en evidencia...

Se reincorporó de la cama, sus demás compañeras aún dormían y al parecer no pensaban hacerlo dentro de unas horas más, eran las ocho de la mañana, que locura despertarse a esas horas...

Se dio un baño y se miró en el espejo, el cual le devolvía la mirada de una chica de 16 años, cabello rubio, de tez pálida y ojos verdes, hizo una mueca de inocencia y al ver esa expresión en su cara sonrió...

Se vistió lo más tranquilamente posible, no quería salir a ningún lado ¿Qué sentido tenía?, a ella no le gustaba ese Colegio donde el Director te vigilaba, donde las clases eran tan diferentes...donde querían entrar a tu mente.

Salió de su cuarto y subió las escaleras que daban a su Sala Común que estaba más oscura de lo normal...el fuego estaba encendido y divisó una cara pálida...

-Vaya, la princesa despertó- siseó Malfoy.

-Ya ves- dijo despectivamente Rubí.

-Vaya, estás dejando sacar la serpiente que llevas dentro...

Rubí negó con la cabeza: -Voy con mí querido Harry...

-¿Por qué me lo dices?...no me interesa a donde vayas con tu noviecito.

Rubí volvió a negar con la cabeza mientras sonreía.

-Antes de irte…- dijo Draco acercándose mucho, mucho a ella.

-¿Qué quie…?- pero no terminó, Draco la había besado unos 5 segundos correspondió el beso pero luego lo empujó- ¡Draco!- dijo un poco enfadada- ¿Acaso no entiendes que tengo novio? amo a Harry, lo amo tanto que hasta daría mi vida por él- dijo con una sonrisa- ahora si me lo permites- dijo a punto de salir de la Sala Común.

Draco la tomó de la mano y le dijo: -Me encantas- y con la mano que tenía libre le mandó un beso.

Rubí solamente negó con la cabeza sonriendo y salió de la Sala Común.

Caminaba lentamente por los pasillos, iba con expresión seria, fría, depresiva...De repente cae...

Sintió como si se hubiera saltado dos escalones y cayó de rodillas al suelo, y parándose perpleja se dio cuenta que ya no estaba en Hogwarts...

Era una habitación espaciosa...había una cama y dos cunas de bebé, sentada en la cama estaba una muchacha como de unos 22 años de cabello negro, largo y liso de ojos lilas que arrullaba a un bebé mientras que el otro bebé dormía plácidamente en la cama...

Rubí se acercó a la imagen...quiso tocar la cama pero la atravesó y se dio cuenta que no eran más que imágenes, pero... ¿Entonces por qué sintió que caía? no podía ser Legeremancia...todo ocurriría más rápido... ¿Qué pasaba?

De repente en el cuarto entra una mujer joven aún...tal vez unos 25 años que entraba dando un portazo lo que hizo que la criatura a la que esa mujer arrullaba empezara a llorar frenéticamente.

Rubí reconoció a aquella mujer de ojos lilas y cabello negro como su tía Susan y la mujer que había entrado de cabello rubio y muy largo, con facciones finas pero de expresión fría y dura...esa, esa era su madre...

-¿Qué pasa?...- exclamó sorprendida Susan mientras trataba de tranquilizar a la bebé...mientras que la otra criatura seguía durmiendo- sabes que aún no se acostumbran a todo este ajetreo...

-No me importa...- exclamó fríamente la mujer, mientras miraba con odio a Susan- voy a salir...sabes muy bien las reglas y lo que a él le disgusta...cuidas bien a mi hija...

-¿Por qué no te dedicas tu a ella?...es demasiado pequeña aún...tienes suerte de que yo tenga a mi hija y pueda darle leche a la tuya...

-¡Cállate!- rugió la mujer- haz lo que te digo o recibirás un castigo que nunca olvidarás...imbécil...

Y Rubí sintió que otra vez caía...y otra vez de rodillas pero ahora estaba en Hogwarts...

Se levantó confusa... ¿Por qué esas visiones si se les podía llamar así?...siguió caminando...pero de nuevo cayó...esta vez más duro y de nuevo de rodillas.

Esta vez no estaba aquella casa...sino era un lugar público, un local, no había mucha gente, se acercó a una mesa alejada donde había reconocido a su tía Susan...estaba acompañada de una muchacha pelirroja y un chico de cabello negro revuelto...el papá de Harry...

-Ya les he dicho...no puedo hacer nada- exclamó Susan con desesperación- pude venir porque está ocupado, pero ni siquiera me deja salir a la esquina y luego esa arpía...

-Nos has tenido muy preocupados...y Sirius...- decía James.

-Al diablo con Sirius- exclamó enfadada Susan- no vine aquí para discutir de eso, simplemente no quiero preocuparlos a ustedes, sólo a ustedes...

-Pero lo que nos has contado es muy grave...tal vez podamos ayudarte...- dijo Lily al borde de un colapso nervioso.

-Y Sirius debe saber...- decía James...

-¡Ni una palabra de esto con nadie!- decía Susan mientras miraba de un lado a otro- no se lo digan a nadie, ya escogeré el momento propicio para todo...y Sirius, él- se le cortó la voz- ya lo conocen iría a buscarme si se entera...y eso es justo lo que no quiero...no quiero que nadie cometa locuras...

-¿Por qué tu?- dijo Lily llorando.

-¡No voy a dejar a Sirius así!- soltó James con enfado...

-James...te juro que algún día lo buscaré y le diré todo- dijo Susan parándose apresuradamente.

-Pero...

-Lo haré antes de morirme...lo juro...felicidades por su bebé...- dijo Susan llorando y salió apresuradamente de allí.

Volvió a sentir que caía...de nuevo cayó pero esta vez más fuerte aún, se puso de pie...estaba de nuevo en Hogwarts

-¿Los papás de Harry¿Sirius?... ¿Qué...?

Pero no pudo terminar porque cayó de nuevo...cada vez más fuerte, lo que le hizo hacer una mueca de dolor...

Ahora estaba en un lugar oscuro...una cueva o eso parecía a primera vista, pero después de observarla la reconoció...

Había una plataforma de duelos, fuera de esta estaban dos niñas de 5 años si acaso una morena y ella...la otra era Janíss.

Después salió un hombre con paso golpeado, todo desfigurado...Janíss hizo una mueca de asco y miedo, mientras que la Rubí niña se mantenía impasible.

-Empezarán sus clases...- dijo ese hombre con voz gruesa y ronca- deben empezar a potencializar su magia...empezaremos con lo más importante...maldiciones imperdonables...deben tener las ganas de dañar a la persona, desearlo con todo su ser...

-¿Qué es esto?- exclamó Rubí mirando a su "Yo" más pequeña...cuando de pronto el "Maestro" lanza el Crucio contra ella...

Sus oídos se quedaron sordos...la niña rubia gritaba de dolor y empezó a llorar, suplicaba que parara pero el hombre repetía sin apenas ser escuchado a causa de los gritos "Se fuerte...que no te afecte...regrésamelo"...

¿Como pudo olvidar eso?...y volvió a caer...pero cayó de sentón, los gritos resonaban en sus oídos, y recordó que en aquella ocasión Janíss al verla gritar le imploró al hombre "¡Pare, pare! Deje a Rubí¡Déjela!" y el hombre paró...pero esa fue la última vez que Janíss hizo algo por ella...y ahora que recordaba, Janíss no siempre fue la chica fría y dura de ahora...antes le aterrorizaban las clases y los hechizos...y podría decirse que era de aquellas que soñaba con princesas, aunque sin darse cuenta Janíss siempre lo había sido.

Pero no tuvo tiempo para reflexionar más porque volvió a caer todavía más fuerte...

Estaba de nuevo en aquella casa...su casa, ella de unos 11 años llegaba corriendo por lo visto después de llegar del Colegio...atrás de ella iba Janíss quien caminaba normalmente...

En ese momento la niña se topa con una mujer alta y rubia...

-¡Mamá!- dijo Rubí con algo de alegría pero dejando de correr bruscamente.

La Rubí del presente veía todo eso fríamente...aún no terminaba de entender que era lo que pasaba...¿Por qué esas visiones? pero pronto dejó eso a un lado para seguir observando...aunque ya no le importaba todo lo que había pasado empezaba a sentir una pequeña opresión en su pecho...

La Señora rubia miró a su hija despectivamente y con arrogancia, y no le dijo nada.

-Janíss querida...me alegra que hayas llegado, te extrañamos tanto...- dijo la Señora con voz fría pero con una pequeña sonrisa y abrazó a la niña quien hacía una mueca de asco.

-Yo también...se hecha de menos la rutina de todos los días- dijo fríamente una vez que se hubieran separado.

-Si...tu padre quiere verte, está donde siempre...

-Solo subo mis cosas y voy...- dijo Janíss mientras en su cara se vieron algunos rasgos de resignación...y subió las largas escaleras en forma de caracol.

-Y lo que respecta a ti...- dijo volteando a ver a su hija.

-¿Por qué a ella la recibes bien¡Soy tu hija!- dijo Rubí con coraje...

-¡No hables! tu tío quiere hablar muy seriamente contigo...ya te he dicho que te apliques, pero te entra por un oído y te sale por el otro...

-Soy la segunda de mi clase...

-Debes ser la mejor...

-¿En serio?- dijo la niña con ironía, al parecer había explotado- si te la pasas diciéndome que no haga quedar mal a Janíss...

Rubí veía todo seria...y otra vez aquél rencor que sintió por su madre volvió a nacer...hace tanto que ya no sentía eso...

-Tu tío quiere hablar contigo y eso es todo...por eso mismo no te quiso enviar a Hogwarts...con ese viejo de Dumbledore...él siempre tiene razón...

Volvió a caer, cada caída era más fuerte, sus rodillas estaban moradas de tanto golpe, seguía sin entender, intentó levantarse pero de nuevo vuelve a caer, estaba en una especie de bosque...ella y sus padres habían ido de día de campo, ella, de unos 12 años estaba sentada a la orilla de un lago mientras que sus padres…

-Elizabeth, no hagas esto, por favor te lo imploro- gemía un hombre unos 2 años mayor que la mujer, no tan rubio como ella, más bien…como su hija.

-Tienes que morir, eres un claro obstáculo.

-Piensa en Rubí, piensa en nuestra hija.

-Ella no me importa, Avada…- Rubí volteó: -¡Madre, no!- kedavra- terminó la mujer.

Rubí salió corriendo hacia donde había caído muerto su padre, se hincó a su lado y empezó a llorar.

-Vamonos Rubí- dijo la Señora acercándose a ella.

-¡NO, TÚ LO MATASTE, AHORA YO TE MATARÉ A TI, TE ODIO, SIEMPRE TE HE ODIADO, TÚ SOLAMENTE ME HAS TRAÍDO INFELICIDAD, PARA MÍ NO ERES MI MADRE, ERES UNA DESCONOCIDA, UNA DESCONOCIDA QUE SE HA DEDICADO A ARRUINARME LA VIDA, PERO YA NO MÁS, YA NO MÁS, MORIRÁS!- dijo Rubí con desprecio y sacó su varita.

-Anda, vamos, hazlo, demuéstrame que estás bien entrenada- decía la madre de Rubí en tono de burla.

Rubí sostenía la varita con fuerza, pero se dejó caer y empezó a llorar más fuerte.

-Sabía que no lo harías, eres la vergüenza de todos, ahora Vamonos.

-Seré la vergüenza de todos, pero no una ¡ASESINA COMO TÚ!- exclamó con rabia.

Volvió a caer, estaba de nuevo en Hogwarts y una lágrima corrió por su mejilla pero ella se la quitó de la cara, y una vez más cayó.

Estaba de nuevo en su casa, su madre la llevaba casi arrastrando hacia su habitación (regresaban del día de campo)

-Ben murió, ahora no hay nadie que te proteja- dijo y le lanzó la maldición Cruciatus mientras Rubí imploraba que parara. Por fin la dejó y la Señora salió de su cuarto como un huracán.

Rubí lloraba, en eso Susan abre la puerta.

-Rubí¿Estás bien?- preguntó la mujer dulcemente.

-¡Tía!- dijo Rubí y se echó a llorar en sus brazos.

-Ya, tranquila, no llores más, aún me tienes a mí- decía la mujer mientras le acariciaba el cabello a su sobrina.

Cayó por última vez, una pequeña sonrisa se asomó en su rostro, al menos alguien la quería, mientras miles de lágrimas luchaban por salir pero Rubí no lo permitió.

-No quiero preocupar a Harry- dijo, la sonrisa desapareció, estaba enojada, muy enojada.

Tenía mucho que había olvidado todo eso...no había querido recordar, todo el tiempo su madre se la pasaba restregándole en la cara que era la vergüenza de su familia mientras que debería parecerse a Janíss, además que había matado a una de las 2 personas que la querían...hasta el momento, el día más feliz de su vida era cuando su madre había muerto...

Se levantó y salió corriendo al despacho de Sirius...ya no faltaba tanto...y corrió hasta llegar...

TOC TOC.

Harry le abrió la puerta.

-¡Rubí!...pensé que no llegarías...

-Todavía es temprano- dijo distraídamente.

-¿Estás bien?- dijo el chico preocupado.

Rubí miró al chico con detenimiento...y recordó lo que tanto había pensado antes..."Harry es y será mío" y le dio un beso.

-Estoy perfectamente- mintió la chica con un sonrisa fingida la cual Harry se tragó por completo.

Hace tanto tiempo que no tenía sentimiento alguno...tantos años desde la muerte de su madre había estado hueca...hueca por dentro, pero el remordimiento y el rencor de aquellas escenas del pasado le habían hecho recordar y volver a sentir los sentimientos más fuertes que ella jamás hubiera tenido...

Notas de la autora: ¿que tal? espero les haya gustado, grax por sus r/r y hablando con Naye (la otra escritora) llegamos a la conclusión de que odian a Rubí por su relación con Harry (es que tuvimos una larga charla je entre otras cosas) y me digo como es que no me di cuenta en fin, hasta en otro chap!

LoreWeasleyPotter

AnatriPotter

Cotita

17-Marzo-2007