Disclaimer: Nada de Cars ni Cars 2 me pertenece; tampoco la genial portada que irá variando según la pareja en turno (creo). Todo esto es sin fines de lucro~.
Hey! Sep, después de seguir estando más voluble que de costumbre... aquí está (?) porque más tarde se haría imposible uwú7.
»Aclaración&Advertencia: Humanizado; posible OoC y... algo más más que estoy olvidando uwou.
Sin nada más con que retrasarlos... ¡A leer!
.+Sugestión+.
#03:
Complementario.
Si de algo estabas seguro en esta vida, era que siempre había un porqué para cada cosa, y algo que complementara, también. Por eso tenías a Leland Turbo como compañero, ¿no es así? Y sí, «tenías» porque los subordinados de Zündapp habían reducido su historia a algo que no pasaba de un vago pensamiento que lograba poner gris o azul al ambiente… dejándolo peor que cuando a alguien se le escapaba el nombre de Rod Redline, el otro espía caído durante esa misión.
De no haber tenido que mantener tu postura relajada, posiblemente habrías fruncido un poco el ceño o negado con la cabeza mientras farfullabas algo al respecto, pero no podías arriesgar tu imagen, aún aunque aquellos sólo fuesen unos pocos detalles que más tarde podrías cubrir sin molestarte demasiado.
Igualmente, dejaste escapar un suspiro que quedó perdido cuando exhalaste el humo del cigarrillo. Sin dudas, había sido el momento perfecto para ello antes de que volvieses a sonreír con tanta simpatía como elegancia ante los que te rodeaban, y los que precisamente distaban de ser tus amigos por más iguales que pudiesen parecer.
Seguiste la plática con aquella gente, mostrándote interesado en cada palabra que decían —aunque tu verdadero interés iba detrás de las verdaderas intenciones de ellos, no podías mentirte— y dejando escapar algo para darles una falsa sensación de confianza, todo a la vez que te creabas un porte tan enigmático como encantador, cosa para la que en realidad no necesitabas esforzarte mucho: exacta y naturalmente, ese era el aire de que daba tu persona.
— ¿Disculpen?
Justo en el momento en el que comenzabas a sentir que te estabas comprometiendo de más con la misión, apareció tu salvación llevando un escotado y ceñido vestido lila.
Como era de esperarse, el grupo de caballeros que te acompañaban voltearon a verla, como habían estado haciendo el resto de hombres desde que ella apareció en escena. Gracias a tu gran control, lo único que hiciste fue gruñir en un carraspeo al acomodarte el cuello de tu blanca camisa.
—Supongo que nos vemos la próxima noche, señores.
Con esa excusa durante un pequeño asentimiento, volteaste a ver a los demás con una sonrisa ladeada, posiblemente, sólo para comprobar la envidia que aquellos no podían disimular cuando rodeaste a aquella mujer por su estrecha cintura antes de marcharte.
Ni ella ni tú dijeron nada mientras se alejaban; ambos estaban concentrados en distinguir los murmullos de aquel grupo por más de que el ruido del lugar jugase en contra. Medianamente, cada uno consiguió lo que el otro no, lo supieron después de mirarse, y lo comprobaron después de hablarlo una vez estuvieron en un perímetro seguro.
—Muy buen trabajo, señorita Shiftwell. —No dudaste en comentarlo apenas tuviste la oportunidad. Preferías ello a decirle lo hermosa que se veía esa noche en particular; ella ya lo debería saber con seguridad.
Tal y como sus días de novata, Holley correspondió tu sonrisa torpemente
—Gracias, Finn —respondió, alzando la mirada. Aún siendo un experto en lenguaje corporal, sabías que ella no podía estar coqueteando contigo por más de jugar con un mechón de cabello o sonreírte al sonrojarse—. Podría decir que aprendí del mejor.
Era cierto; en vez de reunirte con Redline, acabaste siendo el tutor de aquella analista y, no por tener el ego elevado te creías el mejor: trabajabas directamente para la reina de Inglaterra, tus méritos habrías tenido para llegar a ese reconocimiento.
—Aunque no todos se lucen con ello —volviste a apuntar, creyendo que lo hacías más por honestidad o gentileza que por hacerle un cumplido.
Sin esperar respuesta de ella, te recostaste en la pared del elevador antes de que éste abriera las puertas hacia el pasillo del lujoso hotel. La dejarías pasar primero porque eras un auténtico caballero, no porque quisieras verle el trasero, como cualquier otro podría pensar.
—Ni todos enseñan tan bien —devolvió lo mencionado, nuevamente usando el tono seductor del que ni siquiera debía de estar enterada. No obstante, dudaste de eso último cuando, al aferrarse a tu brazo, pareció apoyar intencionalmente su busto contra ti.
Alzaste una ceja aunque fingiste no darte cuenta de lo último.
—Holley, ¿acaso alguien más te enseñó cómo sobrevivir en un mercado de pulgas del bajo mundo? —Era obvio que no te dejarías vencer; lo que te delató fue el tono burlón que acompañaba tu amistosa mueca.
—Mhmm…
Cuando elevó la vista recordando —o fingiendo hacerlo—, decidiste salir del elevador para guiarla al cuarto que compartirían esa noche. Además de que era por seguridad, encajaba perfectamente con tu papel de millonario playboy durante esos días.
Durante el recorrido pensaste y recordaste viejos tiempos; también, como todo era más sencillo con Leland. No es que Holley te dificultara las misiones en las que les asignaban juntos —ya eran amigos, ¿no? Con ese vínculo ya establecido, el confiar en el otro era más natural que por beneficio propio—, pero tenías que admitir que su atractivo era un distractor bastante latente…
— ¿En qué piensas, Finn?
… Al igual que la curiosidad que solía demostrar una vez estaba en completamente confianza o, también, después de unos tragos.
Quisiste dejar de lado tu profesionalismo para poder reírte sobre tu propia torpeza. ¿Cómo no lo habías notado antes, si estaba siendo más simpática y sugerente que de costumbre? Y eso era mucho decir…
—Recordaba, joven Shiftwell.
Acostumbrado a lo casual, así te oíste cuando buscabas la llave de la habitación con tu mano libre.
— ¿A alguna novia?
Por más de que su tono celoso te haya causado gracia, volviste a obviarlo por seguridad. Sí, por la suya.
—No precisamente —dijiste; tu intención no era evocar a Leland más de lo necesario, y tampoco querías involucrar a Siddeley de alguna forma.
—Entonces… ¿fue a aquel informante?
— ¿Tomber?
Tan inesperado te resultó que su nombre escapó de tus labios. Ni siquiera creías que lo recordara después de tanto tiempo… aunque bueno, lo había electrocutado varias veces en su primera misión como para dejarlo en el olvido.
—Ese mismo —sonrió, deteniéndose al igual que tu cuando vieron en una de las habitaciones el número que coincidía con la llave que sostenías—, ¿son buenos amigos?
Aprovechándote de que otra pareja salía de su cuarto, reíste ligeramente ante la mención de la muchacha.
—Tan buenos amigos como un espía puede ser de un informante —agregaste después, bajando considerablemente la voz.
Notando el cambio, ella asintió; aunque sus ojos verdes te avisaron que sí se encontraba sobria, su cuerpo siguió sin apartarse antes de que abrieses la puerta. Por ello mismo no la miraste más de la cuenta, el pronunciado escote te seguía tentando a preguntarte por qué no a otro le fue asignada la misión —simplemente, porque el preguntarte por qué tu compañero no había sido otro hombre era un poco estúpido— aunque supieses la respuesta mejor que nadie: tus años te habían dado la experiencia necesaria para no ceder ante la lujuria tan pronto. Alguien más novato podría arruinarlo en un abrir y cerrar de ojos…
Y ahí estaba de quien precisamente hablabas, besándote vorazmente en el umbral que dividía su suite del pasillo mientras sostenía tu rostro con ambas manos.
Se excusó con algo como «quería hacerlo lucir más realista» al separarse un poco, viendo directamente hacia tus ojos celestes de forma agitada y, nuevamente, las mejillas sonrosadas.
No supiste si creerle o no; sólo tomaste de la mano a quien te complementaba y la llevaste dentro del cuarto antes de asegurarte cerrar con llave.
Hey de nuevo! Admito que al principio tenía en mente algo así como un Ramone/Flo para el que me bloqueé totalmente; luego quise usar a Finn y, después de tratar de decidirme entre cuatro potenciales parejas... ni yo sé como es que terminó así 9/9; Holley seguramente debió querer ganarle al slash porque justamente tocaría mañana (?).
Sin nada más para decir... ¡Ciao-Ciao nvn7! & Grazie por leer~.
