Disclaimer: Nada de Cars ni Cars 2 me pertenece; tampoco la genial portada que irá variando según la pareja en turno (creo). Todo esto es sin fines de lucro~.
Hey! Sí, se notará lo apresurado que fue esto por lo raro y/o confuso que quedó D'x —aún más que de costumbre— pero si no era ahora, no sé cuando sería ¬¬u.
»Aclaración&Advertencia: Humanizado; AU (sin relación al otro capítulo); slash implícito (ewé) y OoC everywhere (?)~
Sin nada más con que retrasarlos... ¡A leer!
.+Sugestión+.
#06:
Mordisco.
Aún sin proponértelo del todo por estar más pendiente de tu móvil que de otra cosa (cuestiones de trabajo, decías), estabas en el centro de la conversación de aquella oficina, junto a tus demás compañeros: Stephenson, Holley, Leland y Rod. Por supuesto que ahí faltaba Finn, ¿pero dónde estaría la gracia de hablar sobre él si el mismo se encontraba presente?
Alzaste hombros al cruzar brazos. Segundos después, te recostaste en la pared tras de ti, manteniendo una vaga sonrisa y la vista en los demás después de dejar el celular en uno de tus bolsillos. No había ningún encargo: tenías esa tarde libre.
Pero centrándote un poco en lo que sucedía en ese lugar, si tu memoria no fallaba, ahora alguien empezaría a comentar sutilmente quién le parecía «el culpable» de que Finn tuviese una marca de mordida en el cuello —al menos, la única que no podía disimular, o que ni siquiera se había molestado en hacerlo— hasta que Stephenson tomara las riendas y diese «la orden» de empezar.
—Quien haya sido, que no confiese hasta que la apuesta esté hecha.
Tal y como sabías, el encargado de los trenes lo dictó en determinado momento después de apoyarse contra el desocupado escritorio que tenía detrás. Miró a todos con media sonrisa, expectante, aunque dicha mueca se desvaneció un poco cuando la única mujer presente levantó un poco mano, tímida. Eso no te era, para nada, sorprendente, ni a ti ni a los demás.
—Esto… ¿Cómo estás tan seguro de que fue uno de nosotros? —preguntó inocentemente, más por curiosidad analítica que nada.
Quisiste reírte, y te lo permitiste cuando el resto de hombres presentes (incluido Rod, sorpresivamente) también rió, logrando apenar a la de ojos verdes, que de inmediato encogió un poco su postura mientras se esforzaba en comprender que pasaba.
No querías ser malo con la novata, pero que la mayoría fuese de tu género te hacía todo más cómodo de lo que ya era.
—Aún te queda mucho por aprender —comentaste antes que cualquiera, negando con la cabeza tras ver de soslayo como sus bronceadas mejillas seguían encendidas.
Cuando quiso replicar, alguien más habló.
Si todo iba de acuerdo al plan, ahora alguien tendría algo de piedad con ella y pasaría a explicarle de qué se trataba «el juego» que estaban haciendo.
—Siempre es así. —Había sido Leland (si no era él, habrías tenido que ser tú o el mismo Stephenson quien interviniese), sonriéndole amablemente hasta que Rod carraspeó burlonamente para distraerlo. Gracias al tiempo que tenías de conocerlos, sabías que había sido puramente intencional por parte del segundo.
—Sólo algunas veces, de hecho —le corrigió altivamente el americano, ajustándose orgullosamente la corbata azul que combinaba con el resto del traje, provocando que Leland rodara los ojos con molestia—; en la mayoría (o en tu mayoría) podría decirse que es al revés.
Notaste como ella pareció desubicarse y, también, como Leland inhalaba hondo para no ahorcar —o dispararle, lo que pasara primero— a Rod.
Aprovechando que nadie te prestaba su exclusiva atención —o ni siquiera la mínima parte de ésta—, suspiraste, pero no por la escena de ambos hombres; comprendías cuando Finn te comentaba lo joven que era la muchacha para tal tipo de negocio en el que estaba involucrada.
— ¿Al… revés?
Sí, si no lo era, lo aparentaba demasiado bien.
—Vamos, Shiftwell. No eres tan inocente —bromeó Stephenson después de dedicarte una fugaz mirada de comprobación, la cual asentiste con una sonrisa entre dientes sin siquiera dudarlo—. Aún teniendo novio, sabemos que ya cediste.
Reprimiste tu risa cuando ella desvió la mirada, insegura de dónde dejarla. No es que quisieras hacerle pasar un mal momento en forma de venganza pero… vaya. Definitivamente, recordarías invitarle algo a Stephenson la próxima vez que salieran juntos a dar una vuelta.
— ¿Acaso no fue en la última misión? —Alzando la vista al mismo tiempo que fingías hacer memoria, tomaste la palabra. Sabías demasiado bien de qué hablabas pero, al parecer, ella no; por eso mismo no querías arriesgarte a sonar celoso ni nada por el estilo—. Creo recordar haber visto unas cuantas marcas en tu cuello en la última misión a la que fui a recogerte... junto a Finn.
—Fue por el bien de la misión —trató de defenderse de inmediato, tirándose parte del cabello hacia atrás al mantenerse controlada y atrayendo toda la atención que tu última mención hubiese hecho, más por el tono que no pudiste disimular que por lo mismo dicho.
—Igual… No apostaré por ti —comentó espontáneamente Rod, alzándose de hombros—. Pudiste haberte divertido con McMissile esa noche, pero dudo que haya vuelto a pasar, y más dudo que tú le hayas dejado esa marca en el cuello.
Sonreíste, totalmente de acuerdo. Comenzabas a recordar el porque te agradaba aquel sujeto: no sólo se limitaba a fastidiar a Leland en la oficina cada vez que coincidían horarios o trabajos; Rod Redline siempre era tan simple como descarado a la hora de hablar.
—Yo… Yo apuesto porque fue Leland —rebatió instantáneamente Holley, volteándose hacia el mayor… e ignorando por completo la pequeña carcajada de Rod después de ello. Tan rápido había sido que sólo te dio tiempo a alzar una ceja, incrédulo—. Fuiste el último en una misión con Finn, ¿no? Eso te hace bastante sospechoso a mi parecer.
— ¿Y qué hay de Stephenson? —Inquirió éste, alzando ambas cejas en señal de asombro—. Él siempre lo lleva a todos lados.
—En ese caso, Siddeley debería ser tan posible culpable como Stephenson —agregó nuevamente Rod, y estabas seguro de que seguía siendo por llevarle la contra al compañero más frecuente de Finn; otra razón no tenía—, ¿no se supone que ambos son sus transportistas?
Aún por su tono obvio, si esa situación no te pareciese graciosa, seguramente habrías chasqueado la lengua o hubieses comenzado a pensar como desviar el punto de mira hacia alguien más.
— ¿Tú qué dices? —Preguntaste a Stephenson, volviendo a verle de forma cómplice. De haberlo tenido más cerca, lo hubieses codeado por lo mismo—. ¿Tan culpable nos vemos siempre?
—Si lo dicen unos detectives espías, supongo que ambos deberíamos ser más cautelosos o disimulados —te respondió del mismo modo— la próxima vez.
— ¿La próxima vez? —repitió Holley, y ahí fue creíste que Leland sería el primero en explicarle que todo era una especie de rara broma para poner a prueba sus habilidades de deducción… o algo por el estilo—. ¿Tan común es… esto?
—Depende a quién le preguntes —comentó descuidadamente Rod. Aunque no dijo nada más, sentiste como un puñal la mirada que te lanzó por el rabillo del ojo.
—Holley hablaba de la apuesta en broma, no de la supuesta mordida —reprendió Leland por lo bajo, aunque el americano rodó los ojos con fastidio mientras tú acomodabas tus lentes con una mano en el mismo instante que Stephenson quería apreciar tu expresión.
—Muchachos, ¿broma?
— ¿Te parece que no lo sabía? —Ignorando sin querer a Holley, volteaste a ver al de azul de forma casi retadora por más de, en un principio, aparentar responderle a Leland.
—Yo sólo…
—No nos dirás que eso te molestó, ¿o sí, Siddeley? —Interrumpiendo nuevamente a un serio Leland, Rod dio un paso adelante para corresponder plenamente tu mirada.
Reíste ligeramente y te encogiste de hombros por disimularlo. Tenías muchas miradas sobre ti como arriesgarte a aceptar o negar nada.
—Stephenson dijo que nadie podía admitir nada hasta que las apuestas estuvieran hechas —apuntaste con sorna cuando indicaste a tu compañero en un vago ademán— y, que recuerde, sólo Holley "nominó" a alguien.
—Leland también lo hizo —siguió Rod y, aunque eso no fuese del todo cierto (la expresión del de rojo decía demasiado), igualmente todos los restantes le dieron la razón— y como yo apuesto por ti, sólo quedan tú y Stephenson por hablar.
— ¿No habíamos quedado ya en que todo fue una broma? —inquirió Leland, tratando de zanjar el asunto de forma mordaz al verlos. Quería ahorrarse la disputa que tendrían si todo seguía, y no podías culparlo. Profesionalismo ante todo, ¿no?—. Ahora que Holley lo sabe, no hay necesidad de seguir adelante…
—Pero, ¿y qué hay de Finn? —volvió a hablar ella, situándose de espalda hacia la puerta de entrada. Por más cliché que fuera, estabas seguro de que Finn entraría por ahí en cualquier instante; el haberte asegurado de que estaba en hora para aparecer no tenía nada que ver con tu presentimiento—. ¿Quién fue el responsable de…?
— ¿El responsable de qué, señorita Shiftwell?
¿Quién lo diría? El ver tantas películas para perder el tiempo comenzaba a rendir sus frutos, ¿verdad? Aunque no supiste si reíste por ello o por la misma mueca que se dibujó en su rostro al empezar a palidecer gradualmente.
Si sólo Holley hubiese seguido bien el juego, podría haberse dado cuenta de tú eras la única respuesta, tan posible como correcta por más de que Stephenson te cubriera o de que Rod la distrajera ridículamente con Leland.
Hasta el mismo Finn lo comprobó al dedicarte una de sus encantadoras sonrisas —siendo seguida de un guiño— antes de volverla a ver una vez ella se dio la vuelta.
—Holley sólo quería saber quién te había mordido, Finn —le aclaraste entonces con naturalidad, sólo por poder hacerlo y no por incomodarla aún más.
Se suponía que siempre tenías todos los motivos ideales para presumirlo. Sin embargo, ninguna ocasión te parecía indicada para dejarla pasar. Después de todo, entre todos los presentes, tú y alguien más eran los únicos con ese privilegio.
Hey de nuevo! En serio, todas las parejas implícitas (quizás, hasta la 'secreta' de aquí uwo) tendrán su capítulo especial y explícito en los siguientes temas ¬w¬... al menos, eso aseguran los capítulos que ya tengo planeados si esto sigue avanzando así uwuU.
Meh... ¿Mañana habrá algo mejor?
Y sin nada más para decir... ¡Ciao-Ciao nvn7! & Grazie por leer~.
