Hola a todos, bueno, antes que todo debo pedir una disculpa porque me tarde mas de lo pensado en subir un capitulo nuevo, pero, la verdad entre esperar RW y luego que se me junto el trabajo pues… espero que me puedan perdonar la tardanza… y que disfruten este capitulo… los personajes no son míos, si no de la genial Naoko Takeuchi... la historia pues esa si es mia...
La luz se colaba por la ventana en la recamara de Darien, el día iba clareando apenas, aun no se veía la aparición del sol, poco a poco el pelinegro fue despertando de su sueño, primero dio largo suspiro, aun tenia los ojos cerrados, sintió que tenia algo en sus brazos, abrió los ojos, no lo había soñado, a su lado estaba la chica que desde que la conoció se clavo en sus pensamientos, la chica de sus sueños y sus pesadillas, a la que ha amado aun sin notarlo; la observo entre sus brazos, tan tranquila, tan calmada, sonrió, era en definitiva un ángel, uno bastante pícaro, pero era exactamente lo que el necesitaba, alguien con quien conversar, y con quien discutir, alguien que tuviera esa pasión que estuviera a la par de la suya, recordó todo lo vivido el día de ayer, cuando llego al Crown y la vio, creía que era un sueño, o que había regresado en el tiempo, pero no, era ella, mas grande, mas madura, una mujer en toda la extensión de la palabra, fue hermoso hacerla enojar y ver su seño fruncido, fue dulce escuchar su voz después de tanto tiempo aunque solo fuera para insultarlo, y al tenerla cerca poder sentir su calor, su olor, desde siempre esas explosiones de coraje, sus discusiones, le provocaban el deseo de besarla, y ayer no se contuvo, y fue lo mejor que pudo haber hecho, ayer por fin abrió su corazón, y le dijo lo que sentía por ella, se libero, pero además el sentimiento fue mutuo, de ahora en adelante seria suya, en cuerpo y alma, y jamás, nada ni nadie la alejaría de él
-ahora eres solo mía – susurro muy quedito, para no despertarla
Ya estaba formando un plan, si lo de ayer no traía consecuencias, la tendría unos meses como su novia, y harían todas las cosas que los novios hacen, salidas, cine, el museo, un viaje corto un fin de semana, cenas a la luz de las velas y siempre que fuera posible le haría el amor, después la pediría en matrimonio, una pedida que no olvidaría jamás, una boda muy bella, al gusto de ella, una luna de miel a un isla desierta quizá de un par de meses, compraría una casa con un jardín, luego los hijos, idénticos a ella, pequeños diablitos de sonrisas angelicales y tiernos pucheros, y una vida juntos, hasta su ultimo aliento a lado de ella… sin querer se puso tenso, si ella estaba embarazada, que seria un milagro que no lo estuviera después de cómo se amaron, pues movería cielo, mar y tierra para casarse con ella lo antes posible y cuidar de su pequeña familia, quizá tendrían que vivir en su departamento por un tiempo, pero estando con ellos lo demás no importaba. Se movió un poco para ver el reloj, iban a dar las 6, no quería despertarla, no quería dejarla ir de su lado, pero lo cierto era que tenía que volver a su casa, gracias a su prima habían compartido casi un día entero, pero no podía causarle problemas con sus papas y de paso a su prima
-princesa – hablo tiernamente mientras le acariciaba la mejilla – Serena – le acariciaba el cabello con los dedos mientras le hablaba – anda Serena, despierta
Ella solo se removió en sus brazos – cinco minutos más – hablo entre sueños sin despertar
-veo que tendré que tomar otras medidas – comento el pelinegro al tiempo que se giraba atrapando a Serena entre la cama y su cuerpo y rápidamente le devoraba los labios, la rubia al principio seguía dormida, pero conforme el beso se hacia mas demandante ella respondía, suspiro ahogadamente, y lentamente fue acariciando su cabello con las manos
-creí que era un sueño – dijo la rubia cuando Darien dejo de besar su labios para dejar besos por su cuello y hombros
-no, amor, esto no es un sueño – chupo uno de sus senos haciéndola jadear
-ya veo – dijo en un jadeo
-amor, quisiera que te quedaras aquí conmigo – dijo de pronto suspirando y recargando su cabeza en el pecho de ella – pero…
-lo sé – ella le acariciaba el rostro – debo ir a casa – suspiro
-¿quieres darte un baño? Mientras yo preparo un poco de café
-gracias – Darien se levantó de la cama, y se colocó el pantalón de la pijama
-bien, voy a la cocina –le dio un beso en los labios antes de salir de la habitación, la rubia se quedó acostada un momento mientras lo veía salir de la habitación, se estiro cual larga era, disfrutando de ese movimiento, sintiendo los músculos de su cuerpo, incluso le dolían partes del cuerpo que ni siquiera pensó que dolerían, le dolía, pero se sentía contenta, satisfecha, muy satisfecha
Por un momento pensó que todo lo que había vivido había sido un sueño, pensó que la que la llamaba era su madre, pero no, Darien era quien la despertaba y que manera de hacerlo, después de tantos años había sido capaz de entender cuanto amaba a Darien, aunque podría parecer tonto, dado el hecho de que tenían mucho tiempo de no verse, y que siempre pensó que el la odiaba, a veces no podemos ser capaces de demostrar lo que hay realmente en nuestro corazón, incluso ante nosotros mismos, pero también es cierto que las cosas son por algo y cada cosa tiene su momento, y la rubia era consiente que ese era su momento, para amarse, y pensar en algo más formal, había tenido novios, sí, pero nada formal, unas cuantas salidas, cine, el centro comercial, quizá unos besos, pero nada más, muchos había estado interesados en ella, pero ella no se interesaba en ellos, y ahora, con Darien, a quien le había entregado su cuerpo y su alma, ya estaba ansiosa por saber lo que era convivir con él, salir con él, casarse y que formaran una familia juntos, sin poder evitarlo se acaricio el vientre, no sabía si tendría un hijo suyo o no, pero sabía desde el fondo de su corazón que el la cuidaría, la amaría y protegería siempre, se levanto y fue al baño, se dio una ducha rápida mientras sus pensamientos iban de su nueva posición de novia de Darien a la futura señora Chiba
-mi mamá lo va a adorar – comento sonriendo y cayendo en cuenta de algo - …y mi papa lo va a querer matar… - pensó con mucha angustia, y es que aunque ella no mostrara interés por los chicos, ellos la seguían, la buscaban, y su padre, en su papel protector le arruinaba las salidas o le asustaba a los pretendientes, incluso los chicos como Andrew, que eran más hermanos que nada para ella recibían el trato del protector Kenji, recordó una vez que Andrew fue a buscarla para hacer una tarea y su papa le dijo que ella no vivía ahí, que se había equivocado de casa, la cara de desconcierto de su amigo no tenia precio, por suerte ella estaba ahí en la sala para salir al rescate, y que Andrew no se fuera, recordaba como hacia sus pucheros de "no me abandones" cada que ella salía con un chico, aun ahora a su edad la trataba como una pequeñita y Seyia que un par de veces fue a su casa pudo corroborar la sobreprotección de su padre, preguntándole cosas como si usaba drogas y que si no sabía que el pelo largo estaba pasado de moda, y que a que se dedicaba, y cuando él le platico que estaba en una banda de rock su papa casi lo saca patadas, de hecho le hizo comentarios tan molestos de Seyia prefirió retirarse, y luego le dijo a su hija, que esos hombres de la farándula no son buena influencia, se les ve rodeado de escándalos y mala fama
-no quiero ni pensar como tratará a Darien – dijo con pesar mientras se terminaba de vestir con la ropa que Darien le había dejado sobre la cama mientras ella se bañaba y salía de la habitación, podía oír a su reciente y flamante novio en la cocina tarareando una canción, pero que no distinguía, se asomó, él estaba de espalda a la puerta, se movía con agilidad y precisión
-Dios – suspiro Serena – eres hermoso
El se giro con una sonrisa devastadoramente sexy – gracias por lo de Dios – se burlo – pero no es para tanto – se acerco a ella y la tomó de la cintura – en cambio tu – le beso los labios – me debato entre si eres un ángel o una diosa
-mientras no me digas que son una odiosa –bromeo divertida
-a veces si cabeza de chorlito – la soltó del abrazo y le dio una leve nalgada
-oye engreído – respondió a la broma golpeándole el pecho
-¿café? – Le ofreció sonriendo, ella asintió, le sirvió una taza y la puso en la mesa de la cocina – aquí hay azúcar
-gracias – respondió sentándose
-bien me voy a vestir mientras tomas tu café – y dicho esto salió de la cocina, se dio un baño rápido y luego se vistió, cuando entraba a la cocina su novia estaba acabando de lavar los trastes, la abrazó por detrás haciéndola brincar del susto
-Darien, me asustaste
-perdón pequeña – besó su mejilla y le olio el cuello – no quería hacerlo - beso su oreja – no tenias que lavar eso
-pero quería hacerlo – dijo mientras cerraba la llave y giraba su rostro para besar a Darien – te queda muy rico el café – le beso los labios mientras él no podía dejar las manos quietas, le acariciaba la cintura, las caderas, los senos
-será mejor irnos o no llegaras a desayunar – suspiro con esfuerzo y frustración – es más, por mi no regresarías nunca – la abrazo estrechamente
-eso me encantaría – correspondió el abrazo
Durante el camino a casa de Serena ninguno hablo, había cierta nostalgia en el ambiente, pero también amor, se tomaban de la mano y cuando se miraban se sonreían el uno al otro, cuando podían se daban uno que otro beso rápido, cuando llegaron a casa de ella se dieron sus teléfonos, luego Darien le dio un fugaz beso en los labios antes de salir y abrirle la puerta, una vez fuera se dieron una abrazo, había tantas palabras no dichas en ese abrazo, que pareció eterno, hasta que una voz rompió la burbuja en la que estaban
-¿Quién diablos eres y que haces abrazando a mi hija? – grito Kenji colérico saliendo apresuradamente de la casa, Serena se soltó del abrazo y se puso protectoramente entre su padre y su novio
-papá, tranquilízate… - pidió asustada – déjame explicarte…
-¿Qué haces con este señor Serena? – Le pregunto mientras la tomaba del brazo y la acercaba a su lado alejándola del pelinegro - ¿Qué no se supone que estabas con Rei? – estaba colérico, con la cara roja y contrariada
-Darien Chiba – le tomó la mano a Kenji y se la apretó en señal de saludo, dejándolo por un momento atontado, normalmente intimidaba a los amigos y pretendientes de su hija, pero él parecía no tenerle miedo – mucho gusto de conocerlo
-"un rival difícil" – pensó Kenji aun sorprendido y meditando que aun que no se intimidara no llegaría a nada con su pequeña niña mientras el viviera, se reía mentalmente, por muy alto y fuerte que luciera saldría corriendo como los otros
-permítame explicarle – continuo Darien – soy primo de Rei, la amiga de Serena – el pelinegro miro a su novia que tenía los ojos abiertos de par en par, impresionada por la diplomacia de sus actos – ella tuvo que acompañar a su abuelo a unos trámites y me ofrecí a traer a Serena a su casa – la calma con la que hablaba era impresionante
-pero eso no explica que la estaba abrazando señor – a los ojos de Kenji la formalidad y aplomo de Darien solo confirmaba que era un viejo comparado con su nena
-vera señor Tsukino – sonrió esperando apaciguar a la fiera de su suegro, con una de esas sonrisas que les dedica a sus pacientes cuando lo miran como un joven inexperto, solo que ahora la situación era al contrario – resulta que Serena y yo nos conocimos en la escuela
-¿en la universidad? – pregunto incrédulo
-no papa, en la preparatoria – aclaró Serena tratando de salir de su impresión y ayudar a su novio – Darien fue mi compañero de clase
-eso no es posible – exclamo – pero si él podría ser tu padre Serena
La rubia iba expresar su incomodidad con el comentario cuando Ikuko salió al rescate acercándose a ellos
-vamos Kenji no puedes estar haciendo esa clase de comentarios en la calle – miro a Darien con alegría – hola Darien, mucho gusto – le tendió la mano para saludarlo – soy la mama de Serena
-encantado en conocerla señora Tsukino – respondió el pelinegro estrechando su mano y ella le sonrió de una manera agradable, como dándole la bienvenida a la familia
-solo dime Ikuko Darien – miro a su hija – porque no mejor desayunamos ¿gustas acompañarnos Darien?
-Ikuko – hablo entre dientes su marido – quizá el señor tenga cosas que hacer
-encantado – respondió Darien retando al señor Tsukino
-bien, porque no entramos – hablo Serena aun algo impactada por como habían acabado las cosas, y no es que se quejara de tener a Darien en su casa, pero con su padre no sabía que esperar, ojala que no asustara a su novio como lo había hecho con sus otros amigos
Una vez sentados a la mesa y que mama Ikuko sirviera los alimentos empezaron a desayunar, al inicio solo se escuchaba el sonido de los cubiertos
-entonces Darien – comento Ikuko en un tono despreocupado – fuiste compañero de Serena en la preparatoria
-así es señora… perdón Ikuko – respondió Darien sonriendo
-de seguro reprobabas materias y repetiste cursos ¿no? – comento mordazmente
-papa – reprendió la rubia
-no señor, jamás he reprobado una asignatura ni mucho menos he repetido año – comento sin darle importancia al ataque
-Darien es muy inteligente papa – lo defendió ganándose una sonrisa divina de su novio
-es que se ve tan grande – seguía atacando
-ni tanto señor, solo tengo 27 años
-pues luces mayor
-solo es un año más grade que yo papa – reprocho Serena sintiéndose ofendida
-te ves tan serio y formal Darien – comento Ikuko aligerando el rumbo de la conversación
-tanto que parece un viejo – mascullo Kenji asumiendo que no lo oirían
-el siempre ha sido muy maduro y serio – de nuevo lo defendía su novia y eso lo llenaba de orgullo, no pensó que ese mismo día conocería a sus padres, pero que mas daba, así de inicio pudo tantear el terreno, su mama era un amor, y su padre, bueno, el seria un hueso duro de roer, pero por ella todo valía la pena y hasta lucharía contra todos si era preciso por tenerla con él
-¿tienes familia? – pregunto de nuevo Kenji buscando por donde fastidiarlo
-mis padres murieron cuando tenía seis años – esa historia ni siquiera la conocía del todo bien Serena así que puso toda su atención en él – ellos sufrieron un accidente automovilístico y me quede solo, afortunadamente el señor Hino, abuelo de mi prima Rei me acogió como si fuera de su familia, aunque solo viví con él hasta los 15 cuando se puso delicado de salud y para no ser una carga me fui a vivir solo
-¿solo? Tan joven ¿y con qué dinero?, ¿trabajabas?
-pues no era necesario, mis padres me dejaron una pequeña cantidad de dinero como parte de un seguro de vida, una parte para mantenerme y otra para mis estudios, aunque debo decir que mientras pude trabaje para poder contar con dinero propio, claro que en algo que me hiciera responsable y maduro pero que no me impidiera continuar con mis estudios
Serena e Ikuko no pudieron más que suspirar, la rubia pensó que no podría amarlo más y se equivoco, porque frente a ella tenía al hombre más maravilloso que hubiera conocido
-pero como un niño de 15 años viviendo solo – ataco de nuevo – ahora bien, supongo que has llevado una vida disoluta y pervertida desde pequeño
-papa
-Kenji
Fue el reclamo de las mujeres, pero Darien solo sonrió
-"si que será difícil"
-no puedo imaginar su departamento – murmuro mientras bebía café – mujeres entrando y saliendo de su casa, todo desordenado
Serena iba a decir algo pero Darien carraspeo lo bastante fuerte, para evitar que dijera algo inadecuado, ella cerró la boca de golpe y no dijo nada
-lo cierto es que a pesar de tener que dedicarme mucho en el hospital, que procuro tener limpio y ordenado mi departamento, y por lo mismo que me la vivo en el hospital mi vida es más aburrida que la de un monje
-¿acaso eres enfermero?
-soy doctor – dijo ya un poco, solo un poco irritado
-¿Cuál es tu especialidad? – pregunto interesada Ikuko
-soy cardiólogo – respondió con orgullo – acabo de regresar de estados unidos para enfocarme en la cardiología infantil
-que interesante – comento Serena
-aun me faltan algunos años como residente, pero mi jefe cree que antes del tiempo estimado tendré una plaza en el hospital central
-vaya – comentaron las mujeres con admiración haciendo exasperar a Kenji
-"veo que las tiene embobadas, pero ya pensare en algo" – pensó malévolamente
-si me disculpan – se levantó Darien de la mesa – tengo que ir a ver a Rei – iba a tomar los platos y llevarlos a la cocina
-deja Darien no te molestes – comentó Ikuko – Kenji me va a ayudar a recoger la mesa – su marido la miro como si le hubiera salido otra cabeza pero no dijo nada – Serena acompaña a Darien a la puerta
Ambos salieron a la calle no sin que antes Darien se despidiera y agradeciera todo
-lo siento mucho – comento la rubia totalmente apenada – papa puede ser odioso cuando se lo propone pero no es malo
-no te preocupes – le tomó las manos entre las suyas y las beso – él solo quiere protegerte
-pero ya no soy una niña – se quejo – además yo te amo, y tu a mi
-sí pero eso no lo entenderá, por ahora – le beso la mejilla – dale tiempo – la abrazo – llámame mas tarde ¿sí?
-de acuerdo
-te amo – subió a su auto y se marcho, mientras ella lo veía alejarse, cuando lo perdió de vista entro a la casa
-no te gusta ese señor ¿verdad hija? – le pregunto su padre no mas cruzara la entrada sobresaltándola un poco
-me asustaste papa – lo miro que estaba en la ventana – no me abras estado espiando – lo dijo como reproche pero por dentro estaba asustada de que los hubiera visto
-por desgracia no – dijo molesto – solo pude ver cuando se subía al auto ¿Qué te dijo?, ¿te hizo algo?
-¿Qué me va a hacer? Darien es un caballero papa
-y de esos ya no hay muchos – comento Ikuko desde el comedor – anda Kenji aun no acabas de lavar los platos – mientras él iba a regañadientes a la cocina Serena se fue a su cuarto, solo entonces se percato de lo cansada que se sentía, dormir poco y estar tan activa, mas la tortura que fue el desayuno acabo con la poca fuerza que tenia, se quito la ropa, quedando solo en ropa interior, se tiro en la cama se cubrió con la cobija y se dejo llevar por el sueño, al principio soñaba con su novio, sus besos, sus caricias, después el escenario cambiaba se miraba con su vientre abultado mirándose en el espejo, después estaba vestida de novia pero ya no estaba embarazada, si es que había estado embarazada, caminaba por el pasillo del brazo de su padre, pero de pronto al llegar frente a Darien su padre se reía de él y le decía que jamás le entregaría a su hija, y se la llevaba del brazo mientras Darien gritaba su nombre. Se despertó sobre saltada, quizá no fuera adivina como Rei, pero era evidente que esto será difícil, aunque no le importaba, así tuviera que escaparse con Darien lo haría…
XOXOXO
-hola prima – saludó Darien mientras ingresaba en el templo – te adoro – la levanto en brazos y giro en círculos con ella – te adoro brujita – seguía abrazándola
Se escucho que alguien carraspeaba y alguien más reía, al bajar a Rei el pelinegro encontró a dos personas que no pensó ver aquí
-¿Qué hacen ustedes aquí? – pregunto el pelinegro completamente desconcertado
-aquí vivimos – hablo el señor Hino, abuelo de Rei, y aunque no de sangre también abuelo de Darien - ¿Qué esperabas?
-pensé que se iban a ir de viaje – miro a su prima – eres una pequeña brujita malvada – quiso parecer molesto, pero estaba divertido con la situación – tu ideaste todo el numerito ¿cierto?
-me atrapaste – respondió Rei levantando las manos a modo de rendición
-vaya, pero al menos merezco un abrazo ¿no? – se quejo el abuelo haciendo un simpático puchero
-claro abuelo – Darien lo abrazó con nostalgia – me da gusto verte
-a mi mas hijo, pero porque no desayunas con nosotros
-gracias abuelo
-pero el ya desayuno ¿verdad primo?
-para que contesto si ya sabes – se acerco a saludar a Nick – gracias a ti también amigo
-que agradeces, sabes que por Rei y su familia hago lo que sea
-lo sé, pero… - tenia tantas emociones que ni sabia como expresarlas – pero en verdad te lo agradezco. Se dieron un fraternal abrazo
-bueno hijo, al menos acompáñanos a la mesa – le pidió el abuelo
-seguro, quizá me tome una taza de café
Durante el desayuno de los Hino Darien estuvo conversando con ellos, de cosas varias, el trabajo, el viaje a Estados Unidos, de lo bien que le iba a Rei como diseñadora de modas, entre otras cosas, pero al pelinegro algo le rondaba en la cabeza y quería preguntarle a su prima, pero quería hacerlo en privado
-bueno – se levanto Rei de la mesa una vez acabado el desayuno – Darien y yo tenemos una plática pendiente – salió sin decir más y Darién reaccionando rápido fue tras ella, una vez en el patio del tempo lo encaro - ¿Qué quieres preguntarme?
-vamos prima – hacer esa pregunta le resultaba difícil, aun le seguía dando vueltas en la cabeza – sabes que quiero preguntar
-de hecho lo sé – Darien se tenso sin poder evitarlo – se lo que quieres preguntar
-¿y? – dejo salir un suspiro algo exasperado
-tienes que preguntarlo con todas sus letras primo – declaro ella de lo más tranquila
-Rei – habló fuerte pero sin gritar – no juegues conmigo
-sabes que no lo hago – le hablo como quien le habla a un niño asustado – anda Darien pregúntalo "tienes que hacerlo real antes que todo"
-bien – suspiro resignado, cerró los ojos un momento - ¿está embarazada? – no necesito decir quien, ambos lo sabían, no es que no quisiera, pero, era una duda que solo su prima y su extraña habilidad le podían quitar, solo necesitaba despejar esa duda para saber que hacer
Su prima lo miro un momento directamente a los ojos, pero parecía que miraba dentro de ellos, su alma, su vida, su pasado y su futuro y también, miró a Serena, atada su alma a la de él
-¿y bien? – pregunto después de un rato que le pareció eterno, justo cuando dejaba de hacerle ese escaneo tan profundo
-pues veras Darien…
XOXOXO
Unos golpes en la puerta el sobre saltaron
-cariño puedo entrar – hablo su madre a través de la puerta
-espérame tantito ma – le dijo mientras rápido se ponía la pijama, no se había visto al espejo y no sabía si había marcas de Darien en ella, pero de algún modo sintió algo de vergüenza y pudor, así que se puso la pijama y corría a abrir la puerta
-¿Qué pasa hija? ¿Por qué no abrías? – preguntó curiosa
-es que se me durmió el pie mama – mintió sin querer
Su madre le sonrió, aunque Serena no supo si porque le causo gracia que se le durmiera el pie o porque de algún modo sabía lo que había pasado entre Darien y ella, sintió escalofrió ante esa posibilidad, y no porque quisiera ocultárselo a su mama, pero, quizá, de algún modo, quería ser egoísta y tratar ese tema más adelante, porque ahora era uno de los mejores acontecimientos de su vida, y mientras pudiera sería algo solo entre ella y Darien… y Rei, aunque eso no podía evitarlo
-Darien es un bombón –comento algo picara su mama mientras se sentaba en su cama a lado de su hija - ¿le quieres verdad? – le pregunto casi en un susurro, para luego mirar la puerta que estaba cerrada, pero fue como un reflejo
La rubia se ruborizo de pies a cabeza sin poder evitarlo, y solo asintió mirando el piso
-el también te quiere
-¿en serio? – lo sabía, pero de algún modo que su madre lo dijera hacia las cosas más reales
-sí, lo vi mirándote – le sonrió cómplice – y como se comporto con tu padre, vaya, fue muy dulce
-hay, mi papa – suspiro resignada – el nunca va a cambiar
-no te preocupes por el hija, solo enfócate en ser feliz
-lo soy – su sonrisa era genuina
Bueno, que tal les pareció, ¿estará embarazada?, Kenji que si se azoto, jajaja, pero bueno, no podía dejar de recordar cuando en el anime conoció a Darien y la actitud de tomó ante él, jaja, hmmm, lo cierto es que aun no sé si debamos darles bebes tan pronto a esta parejita tan querida por nosotros, pero… bueno, que opinan ustedes
Nos seguims leyendo, y en verdad muchas gracias por sus rw, me llegan al corazon y me arrancan una sonrisa
Besitos
Ángel negro
