¿SEGUIR ADELANTE?

Me veo en el espejo y reviso mi atuendo Alice ha escogido bien aunque mi falda y blusa son entalladas no hay manera de que el relieve de mis alas se note, me maquillo un poco y salgo de mi apartamento, para poder vivir en este mundo tuve que aprender a generar ingresos al principio no sabía que debía hacer, nada en este lado era igual que en paraíso primero me dedique a vagar por los bosques como si fuese un alma en pena, en algunas ocasiones los pobladores de aquellos ya lejanos tiempos me consideraron un ser maligno, otras una deidad, todos ellos ni siquiera imaginaron mi verdadera naturaleza, con el tiempo entendí que la idea que ellos tenían de las hadas era muy distinta a la real, y hasta el día de hoy eso no ha cambiado en absoluto, nos creen seres diminutos con la capacidad de hacer que las estaciones del año lleguen y en cada una de ellas participar obrando milagros para que las plantas den sus frutos entre muchas otras cosas, a veces me causa tanta gracia escuchar a los humanos hablar de las hadas en mi presencia si en realidad supieran …..

En aquel entonces mi sustento eran las plantas y animales que habitaban en el bosque, no me alimentaba de ellos sacrificándoles les pedía solo un poco de su energía para sustentar mi cuerpo, pero como lo he dicho muchas veces los humanos comenzaron a arrasar con todo, ya no había plantas y las pocas que quedaban se negaban a ayudarme, los animales huyeron y yo quede expuesta ante algunos humanos lo único que pude hacer fue utilizar magia para hacerlos olvidarme y tratar de mezclarme entre ellos y fue ahí donde conocí a mi fiel duende Alice, no imagine que en el mundo humano hubiese más seres que alguna vez hubiesen tenido su hogar en paraíso pero al conocerla a ella me sentí un poco mejor, ella de inmediato se dio cuenta que yo no era humana y al saber que soy un hada su alegría fue notoria ella me ayudo a mezclarme con los humanos y me enseño a trabajar, hasta ahora no sabe quién soy realmente y aunque me siento mal por no contárselo no creo que sea conveniente pues conociendo a Alice me daría otro trato y no la quiero como un súbdito sino como mi amiga.

Con el paso de los años trabajamos en muchas cosas para algunas de ellas nos vestíamos de hombres pues en aquellos tiempos no admitían a las mujeres independientes algunas veces Alice y yo nos metimos en muchos problemas pero nada que un poco de magia no solucionara, los humanos no son de mi agrado aunque Alice hable maravillas de ellos, aún recuerdo cuando comenzaba a creer en ellos de nuevo por esa época encontraron a algunas de las mujeres que habían descubierto los secretos de las plantas y las acusaron de usar magia negra, llamándolas brujas fue horrible: a esas pobres mujeres las quemaban vivas y las colgaban, nosotras no pudimos hacer nada solo observar pues no podíamos ponernos en evidencia es cierto somos inmortales pero porque no morimos con el paso de los años y tendemos a evitar cualquier tipo de accidente a tiempo ya que nuestros sentidos son mayores a los humanos pero si algún humano se diera cuenta de nuestra existencia y se propusiera dañarnos lo lograría claro no tan fácilmente, pero sin duda lo haría.

Fue así como termine de alejarme de los humanos vivimos mucho tiempo escondidas si no me equivoco cinco generaciones y llevamos 30 años de nuevo entre los humanos, Alice encontró la manera perfecta de no aburrirnos, generar ingresos para no vivir aisladas, según ella viviremos una eternidad y no desea vivir como las brujas de los cuentos humanos, si por mi fuera lo haría pero ella es mi amiga y no deseo que sea infeliz, entonces fundamos un negocio de organización de bodas idea de Alice por supuesto.

Ella encuentra los clientes de una manera discreta, ellos quedan impactados con nuestro trabajo y corren la voz de ahí nos hemos hecho muy populares, yo me entrevisto con las novias y les doy algunas sugerencias por supuesto ninguna boda es igual pues en todas ellas dejamos plasmado un poco de nuestro hogar, debido a ello hemos tenido que cambiar muchos de nuestros hábitos y claro socializar más pero siempre con motivos estrictamente de trabajo.

Sin darme cuenta he llegado al edificio mis pensamientos se aclaran y me dirijo al estacionamiento, dejo mi auto en el lugar que me fue asignado y subo al elevador, al llegar al quinto piso donde se encuentra mi oficina me topo con el duende, quien me mira con picardía y de pronto se dibuja una enorme sonrisa en su boca.

-Vaya, por fin su majestad se digna a llegar- De momento mi cuerpo se tensa, pero al darme cuenta de que es una broma solo le sonrió y la saludo con un abrazo.

-Buenos días Alice, bueno pues a trabajar ya tendremos tiempo de charlar- Ella toma una pequeña libreta y me da detalles de nuestra cliente, antes de entrar a mi oficina saludo a Jessica la secretaria quien me saluda de manera educada con ella solo cruzo saludo pues honestamente me da igual, es una empleada y nada más.

-La chica no vendrá sola Isabella, traerá a su prometido- Al escuchar aquello me moleste un poco, solía hacer el trato solo con la novia los varones humanos no eran de mi agrado y por lo general evitaba todo contacto con ellos- Lo siento pero la chica insiste, dice que el chico fue el de la idea de contratarnos.

-Lo siento Alice, es solo que el trato con ellos es incómodo para mí, además de odiar que me vean como un trozo de carne es repugnante- Le dije haciendo una mueca.

Eso era verdad, por el repudio que le tenía a los humanos jamás he tenido contacto íntimo con algún hombre, la respuesta es simple, aparte de mi repudio hacia los humanos mi cuerpo no ha alcanzado la madurez que necesito para crear el vínculo algo que para mí sería irrompible, cuando le dije a él que me tomara como su mujer fue porque lo amaba y mi cuerpo reaccionaba ante aquel sentimiento. Y en lo que respecta a James él solo podía tomarme como su mujer para crear el vínculo y procrear en los jardines de la vida, el sexo como le dicen los humanos no era indispensable para nosotros.

-Lo sé, pero ¿quieres pasar toda tu vida sola? –Yo solo asentí- No te entiendo, te he dicho un millón de veces que no todos son iguales, ya no estás en paraíso debemos continuar, es que acaso no te das cuenta que viviremos algunos siglos más, yo he conocido a alguien y…

Alice fue interrumpida por la voz chillona de Jessica en el intercomunicador

-Señorita Isabella, la señorita Rosalie ya llego- Yo solo me le quede mirando al duende y fue ella quien respondió.

-Hazla pasar Jess, por favor.-

-Claro, enseguida- Fue la respuesta de Jessica.

La puerta de mi oficina se abrió y por ella entro una mujer rubia, realmente hermosa si no fuera por su esencia humana, hubiera jurado que era una sirena proveniente de los mares del sur, pues con tal belleza fácilmente pasaría por ser una, al observar su rostro me di cuenta de que me sonreía.

-Buenos días, disculpen si me demore un poco es solo que mi prometido tuvo un pequeño inconveniente con el coche en el estacionamiento pero, enseguida estará aquí.

-Buenos días, no se preocupe señorita podemos comenzar nosotras, que le parece si nos dice que es lo que desea en especial y si esta en…- pero mi discurso fue interrumpido en cuanto la puerta se abrió y por ella entro un hombre enorme, automáticamente lo reconocí como un gigante y deduje por su cara de sorpresa que él sabía que era yo.

-¡Gigante!- oí decir a Alice y después de eso se desmayó.

Doristarazona: gracias linda, me da gusto que esta historia sea de tu agrado.

Igualmente muchisimas gracias a las chicas que han marcado esta historia como favorita, me encantaría que me hicieran saber que les esta pareciendo.