El tiempo fue pasando y cuando llegué a los 18 años, dejé de envejecer. Me hice mucho más esbelta, con caderas más pronunciadas, cintura pequeña y pechos bien redondeados. Mi cabello llegaba a media espalda y era más liso y sedoso.

Muchos hombres de las aldeas en las que me acercaba intentaban coquetear conmigo aunque sin resultado. Debía mantener y salvaguardar mi identidad. Una de las pocas cosas que aprendí de mi padre era ocultar mi esencia. Ahora ya lo podía hacer con toda la seguridad y no necesitaba la capa verde con sakuras doradas de Kikyo.

Sin embargo, la mantenía siempre conmigo como recuerdo de aquella sacerdotisa que me adoptó cuando yo aún era pequeña. Aunque nos llevábamos 2 años siempre lo pasamos genial juntas y junto Kaede formábamos una gran familia. Todo terminó, pero cuando un sujeto desconocido acabo con la vida de Kikyo e Inuyasha e hizo que se mataran y odiaran entre ellos a pesar de su amor.

Mi arma favorita era el arco y lo usaba para proteger a las aldeas de las amenazas de los youkais, hanyous o mercenarios. La gente me adoraba como si fuera una deidad, pero yo no le atribuía importancia y les sonreía como si no fuera gran cosa.

Mi primordial tarea o misión pero era encontrar al maldito ser que arruinó la vida de los seres que amaba y protegía.

Tiempo atrás supe que el hanyou que mató a mis padres fue derrotado por la sacerdotisa Midoriko y en la batalla ella tambien perdió la vida. Nunca pude agradecerle. Cuando perdió la vida, de su cuerpo salió la perla de Shikon.

Quizá si nunca hubiera nacido esa perla, Kikyo estaría viva. Pero entonces hubiera conocido a Inuyasha? Inuyasha al ser un hanyou tambien iba detrás de esa perla.

Más adelante, cuando Kikyo murió y sentí esa presencia tan estraña alrededor donde ella fue atacada, me di cuenta de que todo aún no había terminado.

Ahora andaba aldea por aldea buscando información.

Aldeano: Señorita…Erica-se me dirigió un aldeano.

Erica: Dime?-dije.

Aldeano: Le gustaría bendecir nuestra casa para que no lleguen los malos espíritus?-preguntó.

Erica: No soy una sacerdotisa, pero voy a ver que puedo hacer.

Aldeano: Muchas gracias señorita Erica^^.

Me dirigí hacia una humilde choza que se situaba en medio de la aldea Tensuko. Cuando entré observé que el futón era de un color azul con bordados blancos y en medio de la choza había un calderón en dónde se cocinaba un sabroso estofado.

¿?:Mi nombre es Chihiro encantada de conocerte, Erica.

Erica: El placer és mío, Chihiro. I dime sólo Erica.

Chihiro: Ya debes de conocer a mi marido Yuke.-dijo cuando vió que Yuke llegaba detrás de mí.

Yuke: Ay…perdón no te había dicho mi nombre Erica.

Erica: No pasa nada, tampoco hay para tanto^^'

Chihiro: Me gustaría mucho que esta noche la pasaras con nosotros.

Erica: No me gustaría ser una carga para vosotros. Además de que yo hago lo que hago sin pedir nada a cambio.

Yuke: Pero una invitada no se debe tratar mal. Vamos nos gustaría mucho.-dijo mientras abrazaba a su mujer por la espalda y le daba un beso a la mejilla. La choza tiene dos habitaciones. Una es el salón y la otra es la nuestra. Puedes dormir al futón del salón si gustas.

Erica. De acuerdo-dije con un suspiro-Espero no ser una carga.

Yuke y Chihiro: Que va para nada!

Entonces antes de comer junto con la pareja y dormir me dispuse a hacer unos rituales que, aprendí de mi madre para purificar el hogar, y que mejoré con Kikyo.

Al cabo de 15 min...

Erica: Terminé-les dije a la pareja-.

Yuke:Gracias Erica. Mi mujer ya ha terminado de preparar la cena. Si gustas puedes entrar a comer.

Erica: Gracias^^.

Terminada la cena me recosté en el futón y me dejé llevar por el sueño.

SUEÑO

Me desperté y no encontré a nadie en la choza. Es más no estaba en el mismo sitio en que me dormí. Asustada salí al exterior. Un hermoso bosque se extendía alrededor de donde dormía.

Esto es muy extraño…no estoy en la choza de Yuke y Chihiro. Pensé.

De pronto un olor me vino a la nariz. Parecía a la de Inuyasha. Pero si Inu..yasha no estaba sellado en el árbol milenario por Kikyo? Pero sin embargo también era diferente, más puro. Pero el olor se desvaneció tan pronto como llegó.

Que significa todo esto?-me dije a mi misma.

¿?: Significa que lo que está ocurriendo ahora sólo está en tu sueño-dijo una voz detrás de mí.

Me giré en el acto sobre mis talones, pero no vi a nadie.

Erica: QUIEN ERES!? Y COMO PUEDES LEER MIS PENSAMIENTOS!?

¿?: Tranquila Erica. Ha pasado mucho tiempo. Pero es que acaso no reconoces la voz de tu padre?

Un hermoso lobo plateado, de tres colas y con una mirada penetrante de color verde esmeralda apareció de entre los árboles.

Erica: que..?Padre…eres…tu?

Hayato: Así es. Ya has cumplido los 18 años.-dijo observando la bella figura de su hija.

Erica: Estas…vivo?-dije incrédula.

Hayato: Sólo en tu mente. Después me miró seriamente y me dijo: Vine a advertirte.

Erica: Advertirme de qué?-dije preocupada.

Hayato: Tus poderes han incrementado considerablemente des de que tenías 5 años mi niña.-dijo un Espíritu del Bosque orgulloso. Pero debo advertirte de que Magatsuhi o un hanyou parecido a él ha vuelto y es más poderoso.

Erica: QUE!?No lo eliminó Midoriko?

Las sospechas de que un nuevo ser maligno y muy más poderodo eran ciertas.

Hayato: Ha vuelto a aparecer. Siempre va a volver mientras haya confusión, tristeza y odio en los corazones de los humanos. Por eso debes ser fuerte.

Onigumo ,un hombre, dio su cuerpo y alma para estar con Kikyo, pero se convirtió en un ser mucho más poderoso que él y no pudo controlar la voluntad. Así nació Naraku, porque había confusión, egoísmo, maldad, obseción...en su corazón y se dejó llevar por esos sentimientos.

Tu tienes la misión de sanar el corazón de las personas y ayudarlas. Eso es un Espíritu del Bosque.

Me quedé con la boca abierta. Nunca nadie me había dicho quien era en realidad y ahora me lo dejaba todo en bandeja.

Erica: Por que nunca me habías dicho todo esto. Quizá si lo hubiera sabido pude haberte salvado y haber sido aún más fuerte.-dije dolida y con un nudo en la garganta.

Hayato: Porqué te pertenecía a ti seguir tu propio camino. Recuerda el refrán " Dale un pez y no tendrá hambre en todo el día, enséñale a pescar y no tendrá hambre en toda una vida". Si las cosas las aprendes por ti misma, a parte de tener más mérito sería más difícil que las olvidaras.

Erica: Pero me refiero que porque me lo dices ahora. Según tu no tendrías que haberlo echo.

Hayato: Pienso que ahora estás mucho más preparada que antes.

Me sentí orgullosa de mi misma y preferí cambiar de tema, ya que hacía más de 10 ańos que no veía mi padre.

Erica: Una pregunta que es este sitio? Antes he sentido otra presencia.

Hayato: Todo lo que ocurre en una mente es porque aún no ha ocurrido y está escrito en tu mente o pueden ser recuerdos del pasado.-dijo mientras se desvanecía.

Erica: ESPERA! NO TE VAYAS!-dije. Qué habilidades me quedan por aprender? NO SOY TAN FUERTE COMO TÚ!

Hayato: Eres la puerta entre la vida y la muerte y puedes cambiar los hilos del destino. Pronto descubrirás por ti misma en lo que te has convertido…adiós nos veremos.

Cuando su presencia desvaneció me desperté de golpe.

Yuke: Buenos días!^^ Has dormido bien?-preguntó.

Erica: Sí. Muy bien.- solo me encontrado a mi padre en mi mente, me he enterado que hay otro Naraku...en fin muy bien me dije a mi misma.

En ese momento Chihiro entró en el salón.

Erica: Me tendré que ir.-dije con pesar.

Chihiro: Eres una buena persona se te echará de menos. Y estoy encantada de haberte conocido.

Yuke: Es verdad, es una lastima que no te puedas quedar más tiempo.

Me levanté, y me fui a canviar.

Luego me despedí de la pareja y emprendí un viaje en busca de Naraku.

No podría permanecer mucho tiempo en las aldeas, porque al no envejecer más, pensarían que era un demonio o hanyou y me atacarían. Al fin y al cabo los humanos son así. Lo que no entienden o comprenden es malo para ellos.

A medio camino me paré a descansar debajo de la sombra de un árbol. Los pájaros cantaban hermosas melodías y el viento movía las ramas y hojas al compás de la música.

Cuando abrí los ojos el sol ta estaba muy arriba. Me acerqué a un río y pesqué algunos peces para comer.

Encendí luego una pequeña fogata y cociné el pescado.

Después de comer, emprendí de nuevo el viaje por los alrededores de la región.

Sin embargo, no pude encontrar nada a cerca de Naraku. Se había esfumado de la faz de la Tierra.

...

Luego de varios años más de búsqueda, decidí volver a la aldea de Kikyo.

Me acerqué al goshinboku ( árbol sagrado). Inuyasha aún permanecía dormido. El conjuro que le lanzó Kikyo era muy potente.

Me quedé observándolo durante unos minutos.

Se ve hermoso...ay pero que digo...y sus orejas...-me acerqué y toqué sus orejas, se veían lindas. Ay pero que estoy haciendo ^^'.

Luego observé la aldea que una vez fue mi hogar.

Kaede había crecido mucho. Ya habían pasado 6 años que no volvía a verla. Era toda una mujer.

Volví, porqué le prometí que cuidaría a la aldea y a ella. Le debía eso a Kikyo.

Sonreí, el tiempo no la había cambiado. Se veía que era ella, la Kaede que conocí.

No podía ir a verla porque siempre estaba con los aldeanos y porque no tenía que interferir en su vida.

Me alejé un poco de la aldea y me fui al bosque.

Era mi mundo, en él sentía que me vitalizava, era mi energía. Si el bosque no existiera, yo tampoco lo haría.

A medida que iba aprendiendo me daba cuenta que mi poder era más influenciado por la natura.

De dónde provenía mi energía?

La energía que las plantas y árboles absorbían del Sol, era la misma que los herbívoros obtenían al comérselas y los carnívoros al comerse otros seres.

La energía ni se crea ni se destruye, solo fluye, y los Espíritus del Bosque tan sólo eramos canales por dónde fluía esa energía y podíamos moldearla a nuestro gusto y aprovecharla para ayudar a los demás.

Por eso siempre era buscado nuestro poder. Al ser unas criaturas puras no podíamos abusar de nuestros poderes, porqué sería nuestra autodestrucción como personas.

Aprendía muchas cosas entrenando en el bosque.

Hace apenas unos días empecé a entrenar con mi mente y estaba dando resultados.

Con el paso del tiempo, es decir, después de varios meses logré leer mejor los pensamientos de todos los seres vivos pequeños. Como tampoco no tenía un gran olfato, podía guiarme con la mente para visualizar mis alrededores y ver si había algún peligro.

Es agotador…pero seguro que valdrá mucho la pena…a veces tengo que presenciar también el sufrimiento en mi mente de las otras criaturas. No tengo que abusar de la intimidad de las criaturas sólo lo mínimo para detectar-las.

A veces me sentía sola, ya que ahora toda la responsabilidad tenía que asumirla yo como Espíritu del Bosque que era.

Pero de momento todo me había salido bien y no podía quejarme, ya que estaba mejorando con mis entrenamientos. Solo tenía que mantener puro y controlado mis territorios.

6 años más tarde pero algo ocurrió por los alrededores. Unos mercenarios que se hacían llamar banda de los 7 guerreros surgieron y saqueaban aldeas. No faltó mucho tiempo para sembrar el miedo por la región.

Entonces me dispuse a dar fin a esos mercenarios o a enfrentarme a ellos para darles a entender el que estaba bien y mal.

No tardé mucho en localizarlos. En ese momento se encontraban en una gran mansión festejando sus victorias.

Me arriesgaba a salir herida del encuentro, porqué eran 7 guerreros bien entrenados y yo apenas sabía usar armas. Mi padre me entrenó bien con la espada y mi madre con el látigo (una de mis armas favoritas), pero ellos llevaban mucho tiempo usándolas y no podía decir lo mismo de mí.

Observé desde lejos a los miembros de la banda de guerreros para ver sus tácticas y habilidades. Seguro podría leer sus mentes en caso de combate, porque eran simples humanos. En caso de youkai y hanyou, sería más complicado porqué tienen una mente mucho más compleja.

Al día siguiente cuando salían de la mansión me interpuse en su camino, con la espada de mi padre a un lado, sujetada con el obi que tenía mi traje de lucha.

Bankotsu: No sé quién te crees que eres mujer, pero nadie se interpone en nuestro camino. Si no te vas ahora mismo sentenciarás tu propia muerte.-dijo el joven líder.

Erica: Sólo he venido a aturar vuestras atrocidades.-dije segura de mi misma.

Los 7 guerreros estallaron en sonoras carcajadas.

Bankotsu aun riendo dijo:

Bankotsu: No me hagas reír. Tú vas a detener-nos?-se burló.

Erica: Te recomiendo que no hagas ninguna estupidez.

Bankotsu: NIÑA TE VAS A ARREPENTIR DE HABERME HABLADO ASÍ-dijo enojado en líder.

Bankotsu lanzó un ataque con su arma Banryu y yo lo esquivé con facilidad.

Erica: Te lo dije. No puedes hacer nada.

Bankotsu quien no quería perder su orgullo se lanzó con todas sus fuerzas contra mí.

De momento sólo lo enojaré y le haré ver que no todo puede lograrlo

Bankotsu: Esa niña no es una cualquiera…jajaja…no intenta atacarme sólo se está defendiendo. Por qué habrá venido a afrentarse contra mí?

Bankotsu paró de atacarme y me miró de reojo.

Bankotsu: Dónde aprendiste a luchar de esa forma, niña?

Erica: Eso es asunto mío. Sólo quería advertirte qué esté camino te llevará hacia la muerte.

Bankotsu: Por qué tantas molestias, por qué se preocupa por mí? Es solo una niña tonta! Mira que luchar por esa estupidez y enfrentarse conmigo por eso.

Bankotsu: Pues entonces no veo por qué tienes que interferir. No es asunto tuyo-dijo tajante.

Suikotsu: Bankotsu porqué no acabas con su vida ahora. Ella no vale nada y te ha faltado el respeto como nadie lo había hecho hasta hora. Bueno nadie que lo haya hecho lo has dejado con vida y sin embargo, por qué ella? No veo la diferencia.

Bankotsu: Será mejor que cierres tu boca!-dijo enojado. No vale la pena desperdiciar mi tiempo matando a esa mujer.

Eso me hizo enojar un poco, pero sin embargo no lo demostré porque no quería mostrar debilidad ante ellos.

Erica: Visto que queréis desperdiciar vuestra vida matando a gente inocente, no tengo nada qué decir. Sólo que os vaya muy bien-dije con ironía.

Mukotsu: Es verdad Bankotsu como dejas que nos hable así. Si la capturamos puedo hacerla mi mujer es muy hermosa.

Bankotsu se lo miró de reojo.

Yo no quería luchar con todos a la vez, ya que me arriesgaba a salir herida.

Renkotsu: Ahora no tenemos nada que hacer. Ya hemos terminado nuestro trabajo con el propietario de esa mansión aunque no me agrada luchar con una mujer.

Jakotsu: Hubiera preferido un hombre bueno…pero que le vamos hacer. :´(

Renkotsu: Nunca vas a cambiar…verdad hermano?-suspiro-. ¬¬

Bankotsu: Basta ya vosotros dos.! Y tú!-dijo apuntándome con la espada -No porqué seas mujer voy a terner piedad contigo.-ninguna mujer se iría ilesa por faltarle el respeto.

Entonces empezó una lucha.

Los siete guerreros contra mí.

Esquivaba los ataques que me lanzaban. Estaba en desventaja pero podía leer todos sus movimientos.

Después de un largo tiempo se agotaron y sus ataques se volvieron mucho más pesados.

Erica: No tiene caso que luchéis más conmigo. Sólo quiero por las buenas qué recapacitéis como los humanos que sois y que empecéis de nuevo vuestra vida.

Bankotsu: Y quién eres tú una diosa?

Erica: Eso a tí no te importa. Pero si lo fuera, qué harías al respeto? -dije con una sonrisa burlona.

No quería herirlos, porqué eran humanos. Sólo intentaba cansarlos durante la pelea.

Transfería energía de la Tierra a mis armas para hacerlas más poderosas.

Pronto se cansaron y aturaron la pelea.

Bankotsu: Tú no eres humana. Si lo fueras ya habría acabado con tu vida. Además no has lanzado ataques ofensivos. Es que acaso pretendes morir, niña?

Erica: Sin embargo, lo siento para tu información, pero si soy una humana.-mentí un poco, si era humana, pero tenía la capacidad de hacer fluir por mi cuerpo la energía de la Tierra.

Bankotsu: Sólo quiero que sepas que no me harás cambiar de opinión!-le costaba reconocer, pero esa chica luchaba mucho mejor que él. Vamonos, estamos perdiendo el tiempo con ella.

Todos los 7 guerreros: Pero...Bankotsu!

Bankotsu: Cállense! Si digo nos vamos, NOS VAMOS! Y mujer no vuelvas a interferir!-dijo amenazándome con la espada. No voy a ser tan piadoso contigo.

Erica: Ya lo veremos.

Los 7 guerreros se fueron por su propio camino y yo por el mío.

Esa chica sería ideal para mí se dijo para sí mismo. Espero encontrarla de nuevo… pero en qué estoy pensando, por qué tendrá este afecto en mí? Será por qué no es igual que otras mujeres? Me cuesta reconocerlo pero nunca había visto luchar a una chica como ella.

Y con esos pensamientos se fue con su grupo.

A pesar de mi enfrentamiento siguieron otra vez el mismo camino y perdieron la vida en el intento.

Bankotsu antes de morir:

Esa chica…ya no la podré ver…sólo quería advertirme sobre esto…y fui un tonto en no creerla. Me enamoré de ella y ahora nunca la volveré a ver. Ahora entiendo que es amar. Si nunca hubiera sido tan orgulloso podría estar a su lado.

Pero el destino ya estaba escrito y yo no supe cambiar sus hilos.

Al enterarme de su muerte me entristecí. No era alguien malo en el fondo. Sólo había confusión en su corazón. Había fallado con la banda de los 7 guerreros. Sólo esperaba qué hubiera encontrado la paz.

Lo qué no entiendo es que por qué me siento tan mal y triste por su muerte. Cualquiera hubiera dicho que se lo había buscado. Pero quizá fui yo quien no supo manejar la situación y cambiar el rumbo de la vida de Bankotsu y de los otros guerreros. Por qué pienso en él ahora ? Tan sólo era un simple humano y no podía enamorarme de él porqué éramos muy distintos, más bien polos opuestos. Además yo no envejecía. La relación hubiera acabado en agonía y sufrimiento y yo lo sabía.

Luego de investigar sobre estos sentimientos pude darme cuenta que me entristecí porqué murieron sin que yo pudiera ayudarlos. Al fin y al cabo eran humanos y todo ser tiene derecho a vivir.

El tiempo fue pasando hasta que se cumplieron los 50 años de la muerte de kikyo.

El aire cambió y pude leer en los árboles que el destino daría un giro inesperado y que sucederían eventos importantes de hora en adelante.