Kagome despertó con dolor de cabeza. Entreabió los ojos para acostumbrase a la luz que entraba por la cabaña y empezó a moverse para recobrar el movimiento.
Inuyasha entró en la cabaña para ver como se encontraba su compañera.
Inuyasha: Kagome...como te encuentras?-el peliplateado se sentó a cuatro patas al lado de Kagome.
Kagome: Mejor...pero me duele un poco la cabeza.
Inuyasha: Seguramente será por las hierbas que te ha dado Erica. Tus heridas no sanaban por el veneno de los tentáculos de Naraku y ella te lo ha quitado.
Kagome: Gracias Espíritu del Bosque. Inu...yasha.
Inuyasha: Qué quieres Kagome?-le gustaba escuchar su nombre de los labios de su compañera inseparable.
Kagome: Gracias por venir por mí.
Inuyasha sintió como su corazón le daba un vuelco como cada vez que sentía palabras llenas de sentimientos de los labios de Kagome. Sentía su pecho ardir. Nunca pensó en vivir una vida sin Kagome, porqué de alguna manera se había vuelto parte de su existencia.
Inuyasha: Baa, No es nada. Tu siempre has estado a mí lado.-se giró de mediolado y puso su mirada en otra dirección.
Kagome le dió una hermosa sonrisa y se levantó del futón con ayuda de Inuyasha.
Inuyasha: Puedes...ya mantenerte en pie, Kagome? Luchaste muy duro contra Naraku...-dijo el peliplata cogiendo a Kagome por los hombros, lo que produjo un sonrojo en el rostro de ella.
Kagome: Gracias...Inuyasha estoy bien.
Los dos jovenes salieron de la cabaña.
El sol deslubró la mirada leopardo de Kagome y los ojos miel del peliateado. Tardaron en acostumbrarse a la luz del día. Kagome durmió durante 3 días para sanar sus heridas.
Erica: Buenos días dormilones!- dijo la Espíritu del Bosque desde un árbol.
Kagome: Que haces ahí arriba? Como te has subido?
Erica: He vivido mucho tiempo en los bosques. Se todos y cada uno de sus secretos. Se leer la natuealeza y guiarme por ella.
Kagome: Baja, vamos a comer algo.
Erica: Esta bien.-dio un brinco y caió sobre sus dos pies, con un gran equilibrio y agilidad, en la hierba.
Shippo: Wau! Donde aprendiste eso?
Erica: Jajaja...he entrenado mucho^^
Kagome sacó unas bolas de arroz que había preparado su madre y diferentes alimentos, como sushi y ensalada, que se encontraban en un recipiente cuadrado de color negro.
Erica como era de esperar no había provado una comida como aquella, ya que Kagome venía de la época moderna a través del pozo devorahuesos.
Erica: Mira que he vivido bastante, pero nunca he provado una comida como esta-dijo mientras probaba unas verduras salteadas.
Kagome: Me alegro que sean de tu gusto ^^.
Inuyasha: A mí me pica la comida que hace Kagome, porque lleva mucho picante.
Kagome: Inuyasha! Porqué no puedes ser un poco más agradecido. Llevé toda esta comida des de mi época pensando en todos ustedes.
Sango: Esta rica Kagome, como se llama este bocadillo de arroz con pescado?-intentando canviar el humor de su amiga.
Kagome: Se llama Sushi y a veces también se le añaden algunas verduras.
Sango: Pues me gusta mucho este Sushi.
Miroku: Nunca antes he probado nada igual, te felicito.
Kagome: jajaja gracias chicos.^^
Inuyasha: El susho o como se llame a mi no me gusta pica mucho. Qué le metiste Kagome?
Kagome: Uiiixxx.-se estava enojando.
Shippo: Tranquila Kagome, la comida esta muy buena es solo que este perro tonto no quiere reconocerlo.-decía el pequeño zorrito mientras se ponía el Sushi en la boca para masticarlo.
Inuyasha: CÓMO ME HAS LLAMADO ENANO!?
Inuyasha le propinó un fuerte puñetazo en la cabeza que hizo que Shipo se atragantara con la comida y llorara por dolor que le provocó Inuyasha.
Shippo: Buaaaaaa porque siempre me estás pegando...buaaaa
Inuyasha: Si hubieras mantenido la boca cerrada no te hubiera pasado nada.
Kagome: Este Inuyasha cuando se comporta así no lo soporto. Inuyasha! Es solo un niño.
ABAJO!
Inuyasha: Aiii!-se estrelló contra el suelo.
Porqué Kagome? El a sido quién me provocó.
Kagome: Pero la gran diferencia es que el es sólo un niño y tu ya eres más mayorcito, Inuyasha.
Inuyasha: Mmpf.
Estos nunca canviaran...pensó Erica quien hacía tiempo que observaba al grupo.
Una vez el grupo terminó su almuerzo se lavantó para seguir con su viaje.
Erica caminó junto al grupo mientras iba cogiendo por el camino algunas hierbas medicinales que le pudieran servir.
Kagome: Sabes mucho de plantas, no Erica?
Erica: Bueno la verdad no mucho. Sólo lo que pude aprender de mi madre.
Kagome: Me encantaría aprender mucho sobre eso, ya que nací para ser una sacerdotisa.
Erica: No te preocupes, te voy a enseñar^^. A ver, acabo de recoger estas hierbas de aquí. Se suele llamar hierba de hipé én se llama hierba e San Juan. Sirve para huyentar a los malos espíritus i purificar los miasmas de las personas.
Miroku que escuchaba con interés la conversación sobre los milagros de las hierbas se dirigió a Erica:
Miroku: A qué te refieres con el miasma de las personas?
Erica: Con purificar sus energias negativas.
Sango: I sólo esta hierba puede lograr todo esto?-quien no quería quitar el ojo de encima el monje.
Erica: Existe una hierba para cada mal y yo conozco muchas de esas hierbas.
Aunque a veces no siempre se logre curar al paciente, no está de más recoger hierbas medicinales por si nos da la ocasión de usarlas.
Inuyasha: Hay muchas hierbas con efectos milagrosos. Si nos da tiempo pasaremos al campo de Ginengi.
Antes tenemos que encontrar a Naraku y esta debe ser nuestra prioridad.
De repente un remolino se dirigió hacia ellos y un joven lobo cogió las manos de la pelinegra.
Koga: Querida Kagome, ya me echabas de menos?
Kagome: Buenos dias Koga^^'.
Inuyasha: Oye sarnoso! Aléjate de ella!
Koga se percató de un nuevo aroma embriagador i se dirigió a Erica.
Koga passó como siempre por encima de Inuyasha.
Koga: I...tu quién eres?
Erica: Me llamo Erica. Soy descendiente de Hayato el Espíritu del Bosque.
Koga: Hayato, el lobo plateado? Pero como puede ser?! El murió hace mucho tiempo y nuestra tribu tenía de encargarse de cuidar a sus descendientes pero no quedó ni rastro de los Espíritus del Bosque.
Erica se alegró de volver a ver a los amigos de su padre y Koga, que aún no daba crédito de encontrarse con quizá la única Espíritu del Bosque que quedaba, también se alegró.
Koga: Bueno Inuyasha te dejo a Kagome a tu encargo. No le pongas una mano encima o lo vas a lamentar perrucho. Adiós nos volveremos a ver Erica.
Erica: Adiós, Koga ^^.
Kagome: Veo que te entiendes vien con Koga, no?
Erica: No digas tonterias. Los hombres son sólo una distracción y ahora no necessitamos más que devolver la paz en estas tierras.
Kagome: Mujer no siempre debes ver esto de esta forma.
Erica: Cuando haya un hombre de mi gusto entonces quizá me lo plantea, pero como de momento no he encontrado a nadie...
Sango: Tómate tu tiempo.
Es lo que pienso hacer.
...
Una niña, con un hermoso pelo azabache, jugueteaba en un grande campo de flores blancas con la vigiláncia de un pequeño sapo verde y un inuyokai que dormitaba junto a un árbol.
Muy a menudo uno de sus orbes doradas se habría para observar a su protegida.
Quien diría que de aquí poco el destino de esa niña se uniría a la de la joven Espíritu del Bosque y que pronto la vida de Sesshomaru, el inuyoukai, daría un giro inesperado.
