Los personajes que aparecen en esta historia pertenecen a Stephanie Meyer.

Capitulo Seis

Llegaron a la habitación de Carlisle donde este se encontraba levantado junto a la ventana abierta temblando. Esme dio un paso hacia el, pero Tanya la empujo llegando primero ella.

—¿Qué paso? ¿Carlisle? —Pregunto al ver que el chico no respondía, solo temblaba y susurraba un 'vete' lleno de miedo.

—Edward, Alex. —Ordeno Eleazar.

Ambos hermanos se acercaron e intentaron utilizar sus dones en la mente del rubio, pero era como si hubiese una pared, todo estaba en blanco.

—Eleazar…no puedo ver su futuro. — Susurro Alice.

—¿Qué paso aquí? — Se pregunto Eleazar mentalmente.

—No siente miedo, ni…nada. No siente nada. — Exclamo serio, pero angustiado Jasper.

Kate se acerco, todos leyeron sus acciones e intentaron detenerla. "No, debemos averiguar si es inmune a todos." Aunque no quisieron, la dejaron.

Kate toco la mano de Carlisle y envío la corriente, pero este no reaccione ante esto. Solo se quedo estático, comenzando a temblar mas, pero no por el dolor, si no de miedo. Algo o alguien le habían hecho algo al Cullen mayor, o menor desde ahora.

—Es como con Bella. —Comento Emmett serio.

—Si, pero con Bella por lo menos podíamos ver su futuro y sentir sus emociones. — Susurro Rosalie preocupada.

¿Qué no podían dejarlos en paz?

—Alguien puso un escudo sobre el, ningún don hace función sobre el. — Comento Bella.

—Esto solo lo puede hacer algún Vulturi. — Dijo Angustiada Carmen.

Esme solo lo miraba, quiso ir y abrazarlo, pero no podía, no tenia derecho. Edward leyó sus pensamientos incoherentes y la siguió fuera de la habitación.

—Mama, es el. Es tu Carlisle, no lo pierdas así. Sabes que lo puedes volver a tener, sigue siendo el mismo solo que con unas modificaciones. Intenta entrar en su corazón, a lo mejor, con suerte, logres despertar el corazón de Tu Carlisle. — Susurro acariciando el brazo de su mama.

—Lo se, pero es que, Así no era mi Carlisle, no se…— Dijo llena de inseguridades.

—Mama, esa es la idea, debes despertar en el algo que lleva apagado 8 décadas, algo mas le debieron de hacer esos Vulturis. — Comento Edward.

—Pero tu mismo lo viste, y todos, a el le gusta Tanya. —

—Porque es la única que le hace caso, si tu le hablaras y no ignorarlo como lo has hecho hasta ahora, el cambiaria. Tu veras, si hubieras escuchado sus pensamientos cuando te oyó hablar. Pensó que tienes una voz hermosa, que eres hermosa, pero que no le gusta que lo ignoren, y que por lo tanto el haría lo mismo. Esme, en vez de acercarlo, como es lo debido, lo estas alejando, inconcientemente lo estas llevando a los brazos de Tanya. —Dijo Edward antes de entrar a la habitación de nuevo, dejando a Esme pensativa.

«Pero es que no puedo…» Pensó confundida Esme.

—Carlisle, mírame, estoy aquí junto a ti, no temas…yo te protegeré. —Escucho la voz de Tanya y eso la hizo decidir.

Ella no puede decidir por Carlisle, el decidiría con el tiempo a quien quisiera, ella no haría nada. Además, Tanya no era tan mala, si Carlisle le gustaba era por algo. Con ese pensamiento se volvió a la habitación.

—Annie…— Susurro Carlisle y sus latidos acelerados fueron calmandose.

—¿Annie? —Exclamaron Tanya y Esme celosas.

—Su mejor amiga, Annabelle McCallister. — Explico Alexander.

—Acuéstenlo, se esta calmando y se dormirá. — Ordeno Eleazar saliendo de la habitación. Tenia que hablar con uno de sus colegas que tenía en la guardia, si tenía suerte le dirían algo.

—Cariño, déjalo, el estará bien. —Habló Carmen incomoda al ver como Esme miraba todo a su lado. Ella la conocía, podría decir todo lo que quisiera que no volvería con Carlisle, pero ella en el fondo estaba comenzando a dudar. ¿Quién soporta tanto al ver a tu esposo en brazos de otra? ¡Nadie! Y más alguien como Esme, que estaba llena de amor para con su marido.

—Pero…— Carmen separo a su hija del cuerpo dormido de Carlisle y se la llevo, seguidas por Irina y Kate.

—Vengan. —Dijo cómplice Alice. Todos los Cullen fueron desapareciendo de la habitación, dejando solos a Esme y Carlisle.

—Oh Amor… no sabes cuanto te extrañe—. Susurro Esme sentándose al lado del rubio, acaricio su mejilla caliente llena de vida. Por seguridad, no respiro, no quería ser la asesina de su amor. —No sabes cuanto daría por darle atrás al tiempo y evitar que fueses solo aquella vez, solo por un capricho mío de querer cazar un leopardo. Tu, consentidor como siempre, te sacrificaste y no cazaste por buscar ese dichoso leopardo…— Sollozo Esme.

Sus hijos, en la planta baja luchaban por no ir a consolar a su madre, debían dejarla desahogarse. Si no, se quedaría con eso toda su vida.

—Debemos dejarla, le hará bien. —Dijo Carmen al ver a los chicos preocupados. —Vayamos a cazar, veo que tienen sed. — Dijo viendo sus ojos oscuros, pero no eran por necesidad de cazar. —Déjenla, sola. —Los chicos Cullen salieron de la casa sin chistar, Carmen tenia razón. No tenían hambre, pero nada perdían con cazar algo, debían estar fuertes para Esme y Carlisle, que tenia una sangre tan atrayente.

*Una semana después*

—Es raro, porque solo duerme. — Comento pensativo Jasper.

—Eso parece, pero algo le han hecho. De eso estoy seguro, debemos hablar con ese hombre que dijo Eleazar. — Dijo Edward.

—Si, pero Carmen dijo bien claro que no fuéramos. — Habló Emmett.

—Eso dijo, pero Eleazar ya se fue hace cuatro días y nada de el. ¿Y si le pasa algo? —Pregunto Edward.

—Eleazar es fuerte, nada le pasara. — Dijo Jasper cruzándose de brazos.

—Eso espero. — Susurro Emmett cruzado de brazos, al igual que Edward. —Luego deberíamos ser padres de familia, ¡Imaginen! Una princesita rubia con trencitas corriendo por la casa…— Un golpe en su cabeza lo callo. — ¡Oye! ¿Qué hice? —

—No estamos para pensar en niños, hace tiempo que no veo a Nessie…— Jasper miro acusatoriamente al grandulon quien había hecho recordar a Edward, llevaba ya cinco décadas sin ver a su princesita, si lo visitaba y hablaban por teléfono, pero Jacob no la había querido traer al igual que Edward. Ambos habían quedado que ella no volvería hasta que lograra superar la muerte de su abue, como le llamaba.

—Lo siento, hermano— Se disculpo Emmett.

—No te preocupes, Emm. — Palmo su hombro y volvió a su anterior posición, los tres mirando fijo a su padre inmóvil 'durmiendo'. —Es raro, verlo siendo humano. —Ambos hermanos asintieron, cuando sintieron algo correr y subir las escaleras, Alexander.

—¡Papa, ya volví! — Entro gritando con voz infantil Alex. Corrió al lado de Carlisle y se acostó.

Edward lo miro con melancolía, Alexander lo habían encontrado hace 10 décadas, era hermano de sangre de Edward, se había convertido por error ya que un vampiro lo confundió con Edward, Carlisle lo había encontrado y acogido como hijo. Alex nunca había sentido ese amor paternal ya que su padre había muerto a penas el cumplía los ocho años. Rápido se encariño con Carlisle y lo adoro más aun cuando le enseño todo lo que el sabia. Compartían pasión al salvar vidas, por eso Carlisle le había enseñado a como soportar el olor a sangre y lo logro, justo el día que su padre desapareció, siendo doble el dolor de parte del chico Masen, quien tan pronto escucho que Carlisle no aparecía corrió a buscarlo durante días, al no encontrarlo, volvió a la casa, pero a la semana se fue con la excusa de querer conocer el mundo. Solo tenía veinte años humanos cuando lo convirtieron, pero su mente era de un nene de cinco, por lo tanto le fue más difícil de asimilar.

—Entonces, hoy salve a un perro que había sido herido, el tipo lo atropello y lo dejo en la carretera ¡Lo puedes creer! Y no sabes de que manera lo ayude. — No termino de hablar cuando escucharon el grito de Alice y Rose junto a la risa de Bella.

Las chicas Cullen llegaron corriendo a la habitación saltando a los brazos de sus parejas, Bella solo se abrazo a la cintura de Edward, Alex se carcajeaba sobre Carlisle.

—¿Quién puso ese perro en mi habitación? —Chillo Alice desde los brazos de Jasper.

—Lo siento, duende, pero es que no encontré mas camas. —

—¡Camas es lo mas que hay aquí! — Grito Alice.

Alex se encogió de hombros y siguió hablando con Carlisle. —Y te imaginaras que hice, espero que me disculpes, pero el perrito no sobreviviría y tu mismo me enseñaste de que nací para salvar vidas, y no pude evitarlo. — Sonrío cómplice.

—¿Convertiste a un perro? —Gritaron los Cullen, exceptuando a Esme, que se encontraba en el patio trasero pensativa, ignorando la pelea de sus retoños.

—¡Alexander! — Chillo Angelique llegando a la habitación. — ¿Qué es esa peste a..? ¿Qué hiciste que? —Chillo saltando hasta la cama y brincando encima del chico. —Eres un imbecil. — Lo insulto sacando del lado de Carlisle, posicionándose ella. —Hola, papi— Dijo besando la mejilla del rubio.

—Sácate, Angie— La intento mover, pero esta le pateo haciéndolo volar hasta la pared, rompiéndola cómicamente dejando la figura de Alex en el muro.

Los Cullen restantes solo reían ante la pelea de ambos niños, que desde que se habían unido a la familia eran así. Algún día terminarían juntos, eso estaba escrito ya.

—Niños, ya dejen las peleas. —Llego Esme con un ramo de flores, toda llena de tierra. —Mira lo que han hecho, ay...chicos— Suspiro dejando las flores en la mesa de noche y yendo ayudar a levantar a Alex, que había quedado encajado en el muro. —Haber, ¿Qué hiciste ahora? —Pregunto sabiendo de quien era la culpa.

—Mama, solo salve la vida de un perrito y todos estos se quejan, ¡Papa habría hecho lo mismo! — Chillo yéndose del cuarto, dejando a todos pensativos.

—Niños, váyanse a disculpar. —Dijo sonriendo triste a todos.

—Pero si nosotros no hicimos nada. —Se quejo Emmett.

—Pero acompañaremos a las chicas. — Edward agarro la camisa del grandulón y lo sacaron, dejando a su madre con Carlisle.

—Hola, Cariño, ya despierta ¿si? Aunque no lo creas, te extraño…Que novedad ¿no? —Susurro riéndose. Agarro el ramo de flores y lo dejo en un jarrón de agua a su lado. —Te amo, por favor, despierta…Carlisle, amor, abre esos ojitos tuyos, por favor. —Suplico sollozando. Recostó su cabeza sobre el pecho del bello durmiente y sollozo mas fuerte aun al recordar todos esos momentos junto a su marido, esos momentos que el no recordaba ni recordaría…

—Esme…— Escucho un susurro demasiado de bajo, que un humano normal no hubiese escuchado, pero ella ni era una humana ni mucho menos normal. —Esme—Volvió a escuchar. Un jarrón se cayo en el piso de abajo, y un gritito de felicidad de Alice hizo a Esme levantar su cabeza viendo el sol reflejando en los ojos azules como el cielo de Carlisle, el sonreía y sus ojos estaban abiertos viéndola sorprendido. —Que hermosa eres… Me enseñarías hacer eso. — Susurro.

—¿Qué cosa? — Pregunto confundida.

—A brillar. —Dijo sonriendo. —Es genial. — Intento sentarse, pero le dolió todo su cuerpo.

—Tranquilo, todo tu cuerpo esta entumecido, llevas toda una semana en la misma posición sin moverte. —Explico cariñosamente. Todos sus hijos corrieron hacia la habitación y se detuvieron en la puerta, sonrientes, unos encimas de otros. —Mira, tienes visitas. —Hablo en broma levantándose, dándole espacio a sus ocho hijos, quienes, aunque sorprendiera, saltaron sobre el, que los abrazo como pudo.

—Es bueno sentirse querido. —Dijo un asfixiado Carlisle. — Pero necesito aire. ¿Y Tanya? —Pregunto buscando a la rubia con su mirada. Acto que le dolió en el alma a Esme, ella solo bajo su cabeza y salio.

—No esta, ella se fue…—Mintió Rosalie, pero justo se escucho la voz chillona de la Denali quien subía corriendo las escaleras.

—¡Carlisle! — Llego y entro a la habitación, empujo a todos y los abrazo. —No sabes lo preocupada que estuve. — Susurro.

—Lo se, te escuchaba. — Dijo ilusionado.

Todos se miraron confundidos, la Denali nunca estuvo hablándole a Carlisle, siempre había sido Esme…Oh Oh, ¿el las había confundido?

—que bueno… —Le siguió el juego Tanya. Rose, Bella y Alice quisieron arrancarle la cabeza, pero sus parejas las detuvieron.

—Ew ¿Qué es esto?" Chillo Irina.

—¡No lo toques! — Grito Alex corriendo hacia la habitación donde se encontraba su perro vampiro. — Déjalo, se esta convirtiendo. —Dijo como si nada. Irina lo miro como si tuviera tres ojos. —Y se quedara. —

Irina bufo y se fue pateando el suelo. Alex lo cargo hasta donde su mama, quien triste estaba tejiendo ropa a velocidad vampirica.

—Mira, Waldo, una viejita tan sexy. — Dijo hablándole al perro, quien lloriqueaba por la transformación.

—¿Lo tendrás adentro? —Pregunto Esme sin mirarlo.

—Obvio, y será un Cullen más. —Dijo seguro. Esme dejo de tejer y levanto su mirada sonriendo, sin llegar a sus ojos.

—¿Cuándo será la boda? —Pregunto Angelique bajando las escaleras junto a Bella.

—Pronto, y tu no estarás invitada. — Dijo acostando al perro, Waldo, en el sillón.

—Chicos, son hermanos. —Suspiro Esme.

—Ya cállense. — Pidió Rosalie bajando las escaleras junto al resto clan Cullen. Habían dejado a Carlisle solo con la víbora de Tanya.

Todos se dejaron caer en los sillones suspirando a la vez, algo debían hacer. Esto no podía seguir por el rumbo que estaba cogiendo. Carlisle estaba muy entusiasmado junto a Tanya, y con Esme nada. Así no era…

Carlisle POV

—Que bueno es verte de nuevo, ya me tenías preocupada. — Decía Tanya. Era tan tierna…

—Eres tan linda. — Dije sin pensar, me sonroje luego al ver su sonrisa.

—Ya lo se, pero gracias. Tú eres también lindo. Y por eso, mañana iremos al cine. —Sonreí asintiendo.

Gracias a Dios… ¡tendría una cita con la chica más hermosa que habían visto mis ojos!

Las semanas fueron pasando y mi amistad junto a Tanya se fue estrechando, hasta tal punto que hoy mismo le pediría que fuera mi novia, obviamente nadie podría saberlo ya que éramos primos, pero solo seria un tiempo. No pensaba morirme de la mano con Tanya, había mujeres de más en el mundo y yo no era de una sola mujer.

—¡Carlie! — Me levante de la cama y fui al encuentro con Tanya. —Ven, te quiero enseñar algo—. Entrelazo nuestro dedos y corrimos bajando las escaleras. Emmett y Jasper se nos quedaron mirando, les sonreí y salimos de la casa.

—¿A dónde vamos? — Pregunte al faltarme el aire, y ella como si nada.

—Encontré un lugar perfecto para acampar. —Contesto siguiendo corriendo.

—¿Piensas correr hasta el lugar? — Exclame fatigado.

—Obvio. — Dijo como si fuese lo más obvio. Seguimos corriendo, hasta llegar a un prado hermoso. — Llegamos. — El sol le dio en su rostro de porcelana y comenzó a brillar.

—¿Cómo…?— Ella no me dio tiempo y golpeo mi cabeza fuerte. —¡Oye! ¿Por qué me golpeas? — Ella se sorprendió y se disculpo.

—Lo siento, pensé ver una mosca en tu cabeza—. No le creí, pero no me importo. —Sentémonos—.Nos sentamos, donde no diera el sol. Hacia una brisa fresca y me acosté en el pasto verde, cerré mis ojos sintiendo la brisa en mi rostro cuando una punzada de dolor llego a mi cabeza junto a un recuerdo.

*Flash back*

Me vi en el mismo prado, pero yo estaba junto a una nena…pero no era yo, ósea, estaba alguien idéntico a mi un poco mayor, como de unos veinte tantos años.

—¡Abue, ven! — Una niña no mayor de seis años me llamaba o llamo a mi clon. Camino hasta ella y la cargo en sus brazos.

—Princesita, te he dicho que no vengas sin tus papas o tus tíos. Nos asustaste. — Dije cariñoso.

—Si, pero prometiste venir conmigo. —Dijo la nena con un puchero.

—Lo se, cariño, pero el trabajo se extendió. Tienes a Jake como loco buscándote. —Dije volteándome hacia un chico de pelo negro con cara preocupado.

—¡Jake! — Grito la nena corriendo hacia el chico. Mi yo camino con las manos metidas en los bolsillos hasta llegar a ¿Esme?

—¿Ves? Te dije que estaría aquí, se paso todo el día esperándote. — Dijo Esme rodeando mi cintura con ¿amor?

—Lo se, mañana no trabajo, me la traeré y tendremos un día nieta y abuelo, ya veras. —Dije besando la mejilla de Esme.

—lo se, cariño, tu siempre cumples tus palabras. Edward aun sigue esperando su día de Hijo y padre. Sin mencionar a Alex, esta loco por demostrarte como lleva su autocontrol ante la sangre. —

—Si, no soy un buen padre. — Suspire.

—Que dices, eres el mejor padre que ellos pudieron encontrar, y el mejor esposo…Te amo —Dijo besando mis labios.

—Te amo mas, cariño— Conteste al todo volverse borroso.

*Fin del Flash Back*

« ¿Qué fue todo eso?» Pensé confundido.

—Carlisle, te estoy hablando. —Frente a mi estaba Tanya, no una nena que me llamaba "abue" ¿Qué era todo esto?

¿Yo con Esme, mi tía? ¿Edward mi hijo? ¿Por qué Alex debía tener autocontrol por la sangre? ¿Qué me quería decir mi cabeza de chorlito?...